Yamaha XSR 900: Con todos los extras el mundo

Yamaha XSR 900: Con todos los extras el mundo

Deme Gómez

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La moto de los Ton-Up-Boys de hoyver galeríaYamaha XSR 900: personalizada a tope

Aplastado sobre el depósito, con la mirada en alto y las cejas levantadas, intento vislumbrar la carretera por encima del pequeño cupolino. Todo pasa muy rápido, el motor ruge con fuerza mientras las curvas se suceden peligrosamente. La emoción es máxima, me siento como un autentico Ton-Up-Boy, en busca de mi “record-racing”. Pero con una salvedad, en vez de ir montado sobre una vieja Triton, la moto que me hace sentir como un rocker gamberro, no es otra que una flamante Yamaha XSR 900 ABS cafeteada por la misma marca.
Hace ya tiempo que los auténticos gamberros del Ace Cafe desaparecieron. Hace ya tiempo que los rebeldes rockers dejaron de marcar el asfalto con los Avon de sus Cafe Racer. Hace ya tiempo, que los malos no van en motos con manillar bajo, deposito de aluminio y colín redondeado. Hace ya demasiado tiempo de muchas cosas, para dejar paso a otras diferentes, ni mejores ni perores, simplemente distintas.

La estética no tiene por que estar reñida con la técnica. Las motos modernas de masiva fabricación, cargadas de piezas de plástico, ocupan nuestras carreteras desde hace ya unas cuantas décadas. Pero algo está pasando ahí fuera. Parece ser que los estilistas de las dos ruedas, han encontrado un nuevo camino, una nueva fuente de inspiración. Casi obligados por las nuevas tendencias en preparaciones y customizaciones personales y únicas, las fabricas han indicado a sus diseñadores que ordenen sus ideas y miren hacia atrás en el tiempo. Que se fijen en aquellas viejas maquinas de los 50 o 60, que tantas pasiones despertaban. Por algún motivo creaban tanta afición.ver galeríaYamaha XSR 900: personalizada a tope
No estamos hablando de modas, de que si lo vintage y antiguo se ha puesto de moda porque alguien se ha empeñado en ello. Lo que realmente pasa es que aquello era más bonito que lo de ahora. Y sino, fijaos en que motos se miran los niños que apenas empiezan a andar. Son un buen filtro.

Un café bien cargado, por favor

Le llegó la hora a Yamaha, sí, la hora de sacar al mercado modelos de inspiración Café Racer es obligado. 
La moto que Yamaha nos encomendó, es un aparato digno de admiración, de obsesión pura. Se trata de una XSR 900, equipada hasta los dientes con los extras para ella del catálogo de la factoría de Hamamatsu.
Por si sola la XSR 900 ya es una moto con una personalidad lo suficientemente marcada, atractiva y distinta. Siguiendo la tendencia estética de algunas marcas, su estilo se encuentra a medio camino entre las Cafe Racer y las Scrambler. Pero con el montaje de unos cuantos extras, la XSR 900 adopta un linea más radical y sport, cercana a las legendarias motocicletas inglesas de los descarriados rockers del Ace Cafe. ver galeríaYamaha XSR 900: personalizada a tope Da la sensación que el Cafe Racer de serie acaba de nacer, pero en realidad ya hace unos cuantos años que marcas atrevidas como la francesa Voxan —a muchos les sonará a chino—, puso en producción una de las motos más admiradas por los verdaderos aficionados de este estilo, la Black Magic (2004). Creada por el heterogéneo diseñador industrial Sacha Lakic, nacido en Belgrado y afincado en Francia, en mi humilde opinión, la Voxan Black Magic es una de las motos de serie más bellas jamás fabricadas.
Mi alusión a esta moto francesa, se debe al atribuible parecido con la XSR 900 de nuestra prueba.La XSR 900 es una moto con una personalidad muy marcada, atractiva y distinta
Nada más verla, me recordó aquella Votan claramente inspirada en la Norton Manx —matriarca de las Café Racer—. Pero habían más motos inglesas que "cafetearon" los Tun-Up-Boys del Ace Cafe a finales de los cincuenta y principios de los sesenta: Vincent Black Lightning, BSA Gold Star, Matchless G50, AJS 7R, Royal Enfield Continental GT, Velocette Thruxton o la inconfundible Triton, una mezcla de Triumph (motor twin 650 cc) y Norton (chasis Featherbed).

Soñando despiertover galeríaYamaha XSR 900: personalizada a tope

El día que fui a buscar la XSR 900 ya percibí algo especial: aquella moto era distinta. Mezclada entre algunas de las protagonistas de la Yamaha Yard Built, la XSR 900 parecía formar parte de aquella insólita colección. 
La estimulante y sorprendente estética de la XSR 900, no pasa inadvertida a los ojos de quien siente la moto. La combinación de tecnología y aspectos muy Cafe Racer, hacen de esta moto un pieza ideal para los que nos gustan las motos que algo tienen que ver con el Ace Cafe y el Club 59.
La vista lateral de ambos lados de la XSR, es igualmente bonita. En este caso no hay un lado más estético que el otro, a pesar de que son distintos. El escape, basculante y cárter motor los diferencian.
El basculante es de tipo “banana”, como algunos de competición que permiten el paso del escape por los bajos de la moto.  
La dirección tiene un avance de 103 mm. La suspensión delantera dispone de un recorrido de 137 mm, mientras que la trasera se mueve en un margen de 130 mm. Tanto delante como detrás, las suspensiones se pueden regular en precarga y extensión.
Entre los dos ejes de ruedas hay una distancia de 1.440 mm; cortita.ver galeríaYamaha XSR 900: personalizada a tope Doble disco de freno delante, de 298 mm de diámetro y uno trasero de 245 mm.
El tricilíndrico refrigerado por liquido, no puede esconder su evidencia, hay tubos de conducción de liquido refrigerante a la vista, pero no importa demasiado, están bien colocados. La parrilla del radiador de refrigeración, se ha disimulado con unos embellecedores laterales, que forman parte de la serie de extras que incluye esta moto, como la cúpula del faro, el kit de ajuste de pedales y estriberas, el brazo porta matrícula y el colín de aluminio. El resto de la moto es tal cual viene de serie. Más adelante os pongo el precio de los extras, aunque hay más que podéis ver aquí, en la página
La combinación del negro predominante, con el color plata mate del depósito, colín y guardabarros, llena de estilo a la XSR 900. Una ancha franja negra de plástico, abraza por arriba el deposito, sujeta por dos líneas de tornillos que también forman parte importante del resultado estético. El depósito, de 14 litros de capacidad, se ha retrasado 50 mm respecto a la MT09, así como la posición de conducción que es ahora 15 mm más alta, con una altura al suelo de 830 mm.
Las medidas de los neumáticos son de 120/70ZR17M delante y 180/55ZR17M detrás. 

Sport Heritagever galeríaYamaha XSR 900: personalizada a tope

Como ya comentó nuestro compañero José María Marfil en la presentación de la XSR 900, sus creadores se inspiraron en la mítica RD 350 de los ochenta. Yamaha ha recurrido al reputado diseñador americano Roland Sands para trazar las líneas estéticas de esta nueva Faster Wasp, así es como ha bautizado el yanqui a este proyecto, que toma como base a la MT 09.La estimulante y sorprendente estética de la XSR 900 Café Racer, no pasa inadvertida
Tras la pequeña cúpula extra montada en la XSR, un reloj circular revive líneas más clásicas. Pero su interior es bien moderno. El cuentavueltas se basa en unos barriletes que recorren el perímetro exterior del reloj. Un sistema funcional y lógico. El diseño es minimalista y muy innovador, con fondo negro y toda la información en blanco, original.
La información es amplia y concisa: 3 modos de conducción (A-STD-B),  2 de control de tracción  con posibilidad de desconectándolo (TCS), km totales, 2 trips, L/100 km, consumo medio L/100 km, temperatura ambiente, temperatura motor, reloj horario y marcha seleccionada.

Tres cilindros en línea, la configuración del futurover galeríaYamaha XSR 900: personalizada a tope

Calado a 120º, el tricilíndrico de 847 cc, DOHC, está bien resuelto y ha ido mejorando desde que entró en producción con la MT09. Con cuatro válvulas por cilindro, Yamaha consigue sacarle 115 CV a 10.000 rpm y un par motor de 8.92 kg/m a 8.500 rpm. Unas cifras maleables gracias a los tres modos de conducción.
Como novedad más interesante, en lo que se refiere a la parte motriz, es el embrague anti rebote. Ademas, la XSR 900 dispone de dos modos de control de tracción, con opción de desconectarlo.
Se ha revisado la entrega de potencia en medios y altos, para suavizar la respuesta, sin reprimir la sensación de potencia.
La respuesta es rápida en casi toda la curva. Se nota una gran diferencia entre los tres modos de conducción. El A te empuja estrepitosamente y deja fluir los sentidos más remotos de tu rocker gamberro interior, incluso si estrujas el puño, surge algún caballito. Con el modo STD todo es más normal y llevadero, sería el recomendable para un uso variado y lógico. Y luego tenemos el Modo B, útil para situaciones de piso comprometido. 

Gas a fondover galeríaYamaha XSR 900: personalizada a tope

El pecho sobre el depósito, las rodillas apretando el depósito, el culo empujando al colín y la cabeza gacha, buscando un hueco entre las turbulencias. ¡Esto es una Cafe Racer!
Vivir en las cercanías de una ciudad, te obliga sí o sí, a adentrarte en las auto-vías y testar la densidad del tráfico copado por coches y camiones. La XSR 900 incita a dar gas y desaparecer de esta condición. Lo mejor es ir siempre por delante, así no das opción a que te maltraten con sus bruscos cambios de carril y demás acciones desaprensivas.
Ya en plena ciudad, nuestra japonesa se muestra intratable en los semáforos y en su estilo. Los retrovisores en los puños, incomodan el paso entre los coches, se encuentran a una altura en tierra de nadie. Por lo demás la XSR se mueve bien en este hábitat.
Necesito aire fresco, aire de montaña. Nos vamos para el Montseny, uno de los lugares donde la carretera se convierte en centro de peregrinaje de motoristas de todas las índoles. Un entramado de carreteras de montaña, te permite disfrutar al máximo de cualquier moto, aunque hay quien piensa lo contrario.
La posición sobre la XSR es casi de competición, el manillar, que según como, parece un manillar de "flat track" puesto al revés, te obliga a aplastarte literalmente sobre el depósito. Pero como es alto no te sientes tan abajo. Las estriberas no están muy retrasadas, lo cual te permite una posición bastante “cómoda”, a pesar de las apariencias. 

Cafeína racerver galeríaYamaha XSR 900: personalizada a tope

El motor empuja y estira con ganas, apoyado por una caja de cambios bien escalonada. Cuando superas las 4000 vueltas, el motor de 847 cc cc empuja con fuerza, en cualquier marcha, emitiendo una frecuencia sonora, un seductor golpeteo, exclusivo de los tricilíndricos, similar a la seca percusión que emiten las rumberas en pleno redoble. Y si superas las 8.000 rpm, el carácter de la XSR se vuelve más rabioso, pero sin brusquedades. No hay que animarse mucho con el puño del gas, la XSR 900 responde de inmediato a iniciativas poco lícitas. El par motor es generoso en cualquier velocidad y régimen de giro, incluso si abres en sexta a pocas vueltas, el tiro de cilindros responde con energía y nervio.
Con el control de tracción en la posición 1, la menos activa, como decíamos, los caballitos están presentes, como aquel que no quiere la cosa. Si abres gas bruscamente en marchas cortas, se generan involuntariamente. Pero si queremos una conducción más apacible, sin miedo a brusquedades, mejor pasar al modo 2. Y para los más gamberros, existe la posibilidad de desconectar totalmente el TCS (modo off).

Excitación y adrenalinaver galeríaYamaha XSR 900: personalizada a tope

Las primeras curvas, siempre son de tanteo, la XSR 900 enseguida me inspira confianza y por un momento me creo que soy Jack Bred con la Norton Manx 30 M en el TT del 55. La XSR 900 es una moto que transmite muchas sensaciones, y de aquellas que te hacen subir la adrenalina. El motor empuja con fuerza en cualquier marcha, emitiendo una singular frecuencia sonora
La respuesta del gas es instantánea y precisa, a la vez que progresiva. Dispone del sistema de acelerador electrónico (YCC-T) que permite elegir entre tres mapas de entrega de potencia, es decir, tres respuestas distintas; la Standard (STD), A y B. La primera está pensada para una conducción más para el día a día, y en todo tipo de circunstancias. El modo A está destinado a una conducción más sport, con una respuesta más directa y agresiva. En la B, el comportamiento del tricilíndrico se adapta a un comportamiento más dulce, más fácil para circular por ciudad o en condiciones meteorológicas adversas.
La XSR 900 se maneja con gran facilidad en curvas cerradas, abiertas, de amplio radio de giro y evidentemente en carreteras de amplias rectas. Aquí invita a agacharse y esconderse tras la pequeña cúpula, aplastado el pecho sobre el depósito, como si fuésemos a batir un récord de velocidad. ¡Me encanta!
Pero su hábitat natural son las carreteras de montaña, las carreteras donde puedes desarrollar tus instintos más básicos sobre una moto. Los del gamberro que todos llevamos dentro.
Los frenos de esta Yamaha Cafe Racer funcionan perfectamente, son progresivos y potentes, con un ABS de los que sabes que están ahí, pero que no se manifiestan a cada momento. ver galeríaYamaha XSR 900: personalizada a tope En cuanto al aspecto dinámico, decir que el chasis de aluminio de la MT 09, en combinación con unas suspensiones bien escogidas, funciona a la perfección en la XSR 900. La amortiguación trasera, tirando a dura, se mostró afable con los cambios de dirección y las irregularidades del terreno. De la misma manera, la horquilla delantera, cumple sin rechistar con su cometido. Un “set pu” excelente.
La XSR consumió alrededor de 5,4 litros en conducción más por carretera que ciudad y a un ritmo tranquilo, fábrica lo sitúa en 5,1 l/100km.
Uno de los principales objetivos y razón de ser de la XSR 900, es la posibilidad de personalización, con un amplio catálogo de accesorios y elementos de primera calidad y diseño exclusivo. En la moto que probamos, se habían instalado: 
cúpula de faro (N/A), manillar bajo de sección cónica (137,13 €), espejo retrovisor lateral (198,78 € x 2), colín de aluminio (350,90 €), kit de ajuste de estribos (647,31 €), protector radiador (N/A), tapas laterales de radiador (127,33 €), y brazo portamatrícula (151,21 €). Las estriberas extras, son minimalistas, pero funcionales, el pie se sujeta perfectamente.

Yamaha también ha creado una interesante línea de ropa y equipación, muy acorde con el estilo que desprende nuestra moto de gamberro.
El precio de la XSR 900 ABS sin accesorios es de 9.899 €.
La XSR 900 es una moto de aspecto contundente, pero de clara inspiración retro, que al mismo tiempo emana modernidad por todos lados. Manejable, potente, fácil, estilosa, con personalidad, con aire vintage, pero muy actual. En Yamaha han sabido crear una moto capaz de despertar los sentidos de los viejos rockeros. 

El Ace Cafe, los orígenes del Cafe Racerver galeríaYamaha XSR 900: personalizada a tope

Para entender mejor la existencia del Club 59, es preciso darse un paseo por la historia del Ace Cafe. El famoso Ace Cafe, abrió sus puertas como bar de carretera en el año 1938, para ofrecer comidas a los camioneros que circulaban por la North Circular Road, una de las arterias principales que comunicaba la capital con el resto de Gran Bretaña. Abierto las 24 horas, pronto fue descubierto por los motoristas de la época, escogiéndolo como lugar de encuentro donde tomar una taza de té, comer o simplemente trastear su moto. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el Ace Cafe fue reconstruido, abriendo de nuevo sus puertas en 1949. A partir de entonces aumenta notablemente el tráfico de mercancías por carretera. La industria inglesa de la motocicleta esta en pleno auge, al igual que el rock n’roll. Y como no era posible escucharlo en la radio, los jóvenes acudían a las juke box de los bares de carretera. Junto a estas ingeniosas maquinas de discos se formaron bikers y bandas de rock. De esta poderosa fusión nace la leyenda de la “record-racing”, consistente en una competición contra la juke box. Al dejar caer la moneda por la ranura empieza la carrera. Una sola moto, un rocker, 100 mph, y un recorrido pactado por los alrededores. Condición, llegar antes de que termine la canción que suena en la máquina de discos.
Es la generación de la posguerra, una juventud cansada de los viejos valores y enfrentada a los cambios sociales que busca una identidad propia. Culto a la velocidad y el rebelde cuero negro.ver galeríaYamaha XSR 900: personalizada a tope
Evitados por la sociedad burguesa, los Ton-Up-Boys atraen cada vez más gente joven a sus filas. Unas vidas salvajes y llenas de delirio por la música y la velocidad.
Por aquel entonces el Ace Cafe era ya bien conocido entre los más famosos pilotos y músicos del momento, como el músico Johnny Kidd y “los Piratas”, o el piloto Dave Degans. Los Rockers del Ace Cafe tenían sus propias reglas, que no reconocían a forasteros. Su aspecto salvaje y marcial no encajo en las normas convencionales, pero la cohesión del grupo de “rockers” no fue dañada y continuaron reuniéndose en el Ace Cafe, con sus inseparables Cafe Racer. Estas maravillosas motos eran preparaciones deportivas sobre motos de serie. Así nacieron las Cafe Racer.

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