Presentación Yamaha XSR900

Yamaha XSR900

Jose María Marfil

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XS del siglo XXI

Yamaha nos ha traído hasta Fuerteventura para enseñarnos la nueva XSR900. Deriva de la conocida MT09 de la que recibe motor y ciclo, aunque incorpora algunas mejoras de las que hablaremos después. La han incluido en el catálogo Sport Heritage. Allí encontrarás a la XJR1300, la V-Max o incluso la SR400. Motos con un común denominador: su fuerte personalidad. Sea la que sea.

Las siglas XS provienen de la primera Yamaha de cuatro tiempos: la XS-1 de 1968. Aquella twin 650 que enviaron a luchar contra la todopoderosa armada inglesa (BSA, Norton, Triumph, etc.); hasta ese momento la tecnología de Yamaha se basaba en el 2T. Unas siglas con historia que ayudan a encajar a la XSR en lo que Yamaha ha denominado Retro Bike Industry.

Neo Cafe Racerver galeríaPresentación Yamaha XSR900

Industria a la que, igual que BMW con la NineT, concurre por la vía del Neo Cafe Racer. Hay más caminos. Con la SR400 optaron por la redición vintage.

Hablar del Cafe Racer es sinónimo de preparaciones particulares, fuera de fábrica, claro. Así que Yamaha, para darle fundamento, ha recurrido al famoso creativo californiano Roland Sands. Lo hicieron con el también californiano y no menos prestigioso Shinya Kimura en la XSR 700.

La propuesta de Sands bautizada como “Faster Wasp”, basada en la MT09, se ha inspirdo en la legendaria TZ750 de 2T y cuatro cilindros en línea que adaptaron para Dirt Track. Con ella Kenny Roberts derrotó a las imbatibles Harleys XR750 oficiales de Flat Track en manos de Jay Springsteen, Rex Beauchamp y Corky Keener en la Indy Mile de 1975. Gesta que ha dejado huella en la historia del motociclismo de los EEUU.

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De aquella brutal Yamaha Roberts dijo "They don't pay me enough to ride that thing”; no tardando en volver a la twin de 4T. Aunque en 2009 Kenny volvió a subirse en la TZ para ponernos a todos los pelos de punta. Aquí te dejo el video enlace. Impresionante.La ligera dirección se mantiene firme como un palo. Ni la menor insinuación al cabeceo

En esta presentación, Yamaha nos ofreció la oportunidad de probar lo del Flat Track con unas asequibles SR400 adaptadas por los chicos de Di Traverso, una escuela de Flat Track de Varese. Mantenerse “traverso” no es nada fácil. Eso sí, intentarlo es divertidísimo. A pesar de los revolcones…

Refrescando la memoria

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Ya hemos dicho que deriva de la MT09. Una moto conocida por todos por lo que no entraremos en muchos detalles. No obstante, daremos cuatro pinceladas sobre sus características técnicas, aunque solo sea para los más despistados. En la parte ciclo destaca el chasis de aluminio. Con todos los llenos, según Yamaha, no supera los 200 kg; una cifra razonable tratándose de una “moto gorda”.

El basculante es de tipo “banana” para dejar espacio al escape. Los recorridos de suspensión (137 mm delante y 130 detrás) son holgados, de Streetfighter. Monta doble freno de disco delante con discos de 298 mm y un generoso trasero de 245 mm. La distancia entre ejes (1.440 mm) está más cerca de una deportiva que de una moto de turismo mientras que con el avance de la dirección (103 mm) han buscado el compromiso.

El motor es un triciclindrico calado a 120º. Una tecnología sin secretos para Yamaha. La utilizó con aquella sorprendente XS750 de 1976, después subida a "ocho y medio" -curiosamente casi la misma cilindrada de esta XSR-; modelos con los que Yamaha accedió al mercado de las Superbike de calle. Este doce válvulas rinde sus buenos 115 CV a 10.000 rpm y su par motor máximo es de 8,92 kgf·m (87,5 Nm) a 8.500 rpm y su entrega es ajustable con tres modos de conducción. 

Mejoras y cambiosver galeríaPresentación Yamaha XSR900

La novedad más importante es la incorporación del embrague anti rebote. Aunque no menos importante es la instalación del control de tracción, con dos programas y la posibilidad de desconexión. Además, han retocado la entrega de potencia en la parte media y alta del tacómetro para suavizar la respuesta. Han rebajado el ímpetu pero no la consistencia.

También han revisado las suspensiones. Ahora su tarado es algo más firme y pasan a ser regulables en ambos trenes, tanto en precarga como en extensión. Medidas, todas, encaminadas a forecer una conducción más noble.

Cambia la instrumentación. El reloj pasa a ser circular, como en los viejos tiempos. Es completo y la información está bien distribuida. El cuentavueltas, a pesar de no ser analógico, está bien resuelto al hacer mover los barriletes a través del perímetro exterior del reloj. Es muy parecido a ver la aguja. Eso facilita enormemente la interpretación de la información, a pesar de que los números apenas se ven, sobre todo si tienes presbicia, como es mi caso. La edad no perdona.

El cambio de carrocería no solo ha influido en la estética. El nuevo depósito retrasa (50 mm) y eleva (15 mm) la posición de conducción. La distancia al suelo del asiento crece hasta los 830 mm. El asiento cambia de forma. Ahora es más ancho. Solo el manillar y las estriberas mantienen la posición.

El ornamentover galeríaPresentación Yamaha XSR900

El equipo de diseño nos explicó que la línea estética se ha inspirado en las viejas RD de los ochenta. De ahí la horizontalidad de las líneas entre depósito y asiento o la concentración del volumen en el centro. Por supuesto, todo visto. Máxima desnudez. Nada de plásticos y adornos entre chasis y motor.La línea estética ha recibido influencias de aquellas viejas RD de los ochenta

El faro y el piloto vuelven a las redondeces de siempre. El asiento incorpora unas bonitas costuras a dos niveles y han sustituido el plástico por aluminio en algunos elementos vistos como los soportes del faro y los guardabarros. La presencia del aluminio acrecienta la sensación de calidad y permanencia en el tiempo.

Destaca el extenso catálogo de accesorios para su personalización: manillares, estriberas, maletas y todo tipo de piezas para adaptarla a tus gustos o necesidades. Incluso habrá una línea de ropa técnica. Elementos que Yamaha canalizará a través de la insignia Faster Sons. Estará disponible en gris garaje metal y azul rock slate por 9.899 euros. La versión amarillo aniversario saldrá por 10.199 euros. Todas con ABS de serie. Estarán disponibles en febrero de 2016.

Toma de contactover galeríaPresentación Yamaha XSR900

La posición de conducción te mantiene erguido y con la espalda casi recta. Prácticamente no hay apoyo en las muñecas. Las piernas tampoco quedan excesivamente flexionadas. La posición es cómoda. Solo el mullido del asiento, teniendo en cuenta la altura de la moto, podría haber sido algo más cómodo.

La posición de las palancas es acertada. Sorprende la sensación de estrechez entre las piernas siendo un motor tricilíndrico. Es ancho, pero la tapa de embrague elevada y de forma cónica, lo disimula muy bien. Difícilmente los tobillos llegan a contactar con los cárteres. Es un poco alta. Eso no lo han podido disimular. Con mi 1,75 consigo llegar con ambos pies al suelo, pero estirando las piernas. 

Maniobrando, el ángulo de giro del manillar me ha parecido poco generoso. Lo confirmaremos sorteando coches parados en los semáforos cuando nos dejen la unidad de pruebas. Tras 250 km, fundamentalmente por carretera, el ordenador fijó un consumo promedio de 6,2 l/100. Otra cosa a confirmar.ver galeríaPresentación Yamaha XSR900

El motor rebosa par por todas partes. Ni abriendo gas en sexta, a poco más de 2.000 rpm, llegó a quejarse. En marchas cortas, la respuesta, justo en el primer instante al abrir el gas, me pració un poco brusca, pero no tardé en adaptarme.

A partir de 4.000 rpm, vayas en la marcha que vayas, el motor empuja de forma contundente. Y cuando supera las 8.000 rpm, aunque no responde con una dura patada, la rabia impresiona. Mejor tener las cosas claras antes de abrir en serio. Menos mal que han suavizado la entrega… Y eso yendo en modo estándar. Con el modo deportivo el acelerador reacciona de forma tan directa, que casi se vuelve impertinente por la montaña. Al menos para mi gusto. En circuito debe ser ideal.Rebosa par por todas partes. No se queja ni abriendo el gas en sexta desde 2000 rpm

Con la excelente adherencia del asfalto de Fuerteventura no fui capaz de hacer trabajar el control de tracción en la posición menos intrusiva. Tampoco limita los caballitos que, en primera y segunda casi aparecen sin buscarlos y en tercera buscándolos.

En el modo dos, el más restrictivo, sí conseguí hacerlo trabajar. Su entrada me pareció un poco brusca y con los cortes demasiado espaciados; incluso el  corte de encendido es más suave y progresivo. Aquí sí, el sistema impide los caballitos.ver galeríaPresentación Yamaha XSR900

Curveando, la dirección es muy ligera. Es una moto de rueda trasera. Negociando eses cerradas, abriendo el gas con decisión, acabas haciendo el cambio de dirección con la rueda delantera muy ligera, prácticamente en el aire. Pero no hay problema. El manillar se mantiene firme como un palo. Ni la menor insinuación al cabeceo (shimmy). Ligera y aplomada. Bien.

Tampoco cuesta mucho hacerla entrar en curvas. Es relativamente corta entre ejes, casi tanto como una Speed Triple, aunque su avance sea más conservador. En cualquier caso, un poquito de cintura, algo de manillar y para adentro. Es muy divertida.

Los frenos están bien dimensionados. Son potentes y dosificables. La regulación del ABS es más que correcta para ir por carretera a buen ritmo. Y cuando entra en acción lo hace con una cortísima cadencia y sin apenas reacciones parasitarias en la maneta. Otra gran ayuda es el nuevo embrague anti rebote. Un elemento que ennoblece la conducción cuando llevas “prisa”.ver galeríaPresentación Yamaha XSR900

En cunato a las suspensiones, quizá les falte un poquito de capacidad de reacción trabajando a alta velocidad en baches, sobre todo detrás. La horquilla no se descompone en las frenadas. En su conjunto me han parecido estar a la altura de las circunstanias.

El escalonamiento del cambio, para mi gusto, está bien conjuntado con la entrega de par. En la toma de contacto, con casi 250 km recorridos por todo tipo de vías, no recuerdo una sola impertinencia. El tacto del embrague es suave y el accionamiento del cambio correcto.

Llaneando, no podemos decir mucho. Es una Naked. A partir de 130 km/h, se te cansarán las cervicales. Lo de siempre. Eso sí, apenas hay vibraciones. Yamaha ha hecho un muy buen trabajo con este motor. A la espera de una prueba a fondo, la XSR 900 me ha parecido una moto con personalidad, cómoda, divertida, directa y rápida. Sobre todo rápida. Una moto seria, sí señor.

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