WOW Rider 2020: ¡El mejor WOW que ha podido organizarse!

Paulino Arroyo

Peligraba su organización. El miedo a que aparecieran brotes de Covid-19 antes del inicio era elevado. Por ese motivo las medidas de distancia, gel hidro alcohólico y mascarilla fueron la tónica habitual durante toda la jornada. De ese modo pudimos disfrutar de parte de la provincia de Huesca por parajes como el Cañón de Añisclo, San Juan de la Peña, o el Parque Natural de la Sierra y los cañones de Guara, esta parte solo -según la organización-: “para valientes”. Afortunadamente con la BMW F850 GS (tienes la prueba con un magnífico video de esta moto), por España y Marruecos en dos capítulos -1º parte y 2º Parte-) y su llanta delantera de 21” me beneficié de su buen comportamiento en los lugares más complicados. Y también tenemos el video de esta edición de la WOW Rider 2020.

Wow Rider 2020: Con principio y final en Ainsa, Huesca

ver galeríaWow Rider 2020: Con principio y final en Ainsa, HuescaWow Rider 2020.

"Con este planteamiento de la organización nos enfrentamos no solo a la ruta... también a una posible anulación... La situación no era nada halagueña... Estas son las palabras de la organización": 

"En el peor de los escenarios devolveríamos el dinero a los participantes y suspenderíamos el evento hasta la edición 2021".

"El año pasado llegamos a 320 participantes y la previsión para este año era alcanzar los 500, pero con la pandemia nos dábamos con un canto en los dientes si llegábamos a 300. A pesar de todo y con el optimismo que nos caracteriza, decidimos continuar adelante. Poco después de abrir las inscripciones y tras el “ok” del Ayto. de Huesca, llegó el primer problema. Tras un pleno y con más de 100 inscritos, el Ayto. decidió suspender todos los eventos al aire libre, con lo que teníamos que cancelar la WOW, que anteriormente ya habíamos retrasado hasta el 18 de julio. Fernando Blasco (de Tu Huesca) nos dijo: Déjame que haga un par de llamadas antes de suspender".

"No tardó en llamarnos por teléfono para comunicarnos que había encontrado otro lugar: Ainsa. Pero no podía ser el 18, sino el 25 de Julio. Estaban inmersos en un ciclo de conciertos y el 18 tocaba nada menos que Ara Malikian. Si Malikian va, ¿Por qué no vamos a poder ir nosotros?".

Y al final... adelante

ver galeríaWow Rider 2020: Con principio y final en Ainsa, HuescaWow Rider 2020.La primera etapa nos llevó por el Cañón de Añisclo y fue una pequeña toma de contacto de lo que nos esperaba en este especial WOW Rider 2020: paisajes impresionantes y lugares con mucho encanto. La carretera de este tramo es especialmente estrecha, tanto que solo se circula en un sentido, de Sur a Norte. Como referencia fueron solo 31 km pero que tardaríamos una media de 40 minutos en recorrer, por varios motivos: el paisaje invita a rodar muy lento, los continuos cambios de asfalto, gravilla, piedras, troncos… no invitaban, ni era recomendable, circular más deprisa.

Una excelente primera etapa que recordaba de alguno de mis viajes a Ainsa, con el camping de Boltaña como lugar para pasar la noche y recorridos hasta el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Solo por repetir esta etapa, volveré a Ainsa con más tiempo.

Tramo 2: Hasta La Finca Río Aragón

ver galeríaWow Rider 2020: Con principio y final en Ainsa, HuescaWow Rider 2020.El final de etapa, tras el paso por el Cañón de Añisclo, tuvo como escenario el Hotel Palazio Nerin, con un recorrido que nos llevó a pasar junto a Fiscal, con muy buena carretera y más tarde junto a ciudades como Sabiñánigo y Jaca. No me esperaba un tramo de autovía, la A-23, alternativa rápida a la tradicional carretera. Una vez en Jaca tomamos hacia Castiello de Jaca, hacia Francia, y abandonar la placidez de la ruta por otra más exigente, hacia Borau, Aisa, Jasa… hasta Puente La Reina. Desde ahí fue muy fácil llegar al punto en el que nos esperaba un potente pincho de carne, agua y refrescos: la Finca Río Aragón. 

Tramo 3: No puedo elegir un tramo predilecto pues cada uno de ellos, bien fuera por el lugar del final de la etapa, o por los puntos intermedios, o por aspectos más personales, como pasar junto al Camping de Anzánigo, era especial. Pero he de reconocer que anímicamente este tercer tramo me marcó. Pues fue especial ver en la ruta, San Juan de la Peña y Anzánigo. No pude evitar detenerme unos instantes y dar rienda suelta a las emociones. Me une, me unirá mucho, a ese lugar durante toda mi vida. Un espacio en el que Emilio Moliné, que nos dejó hace solo unos meses, supo crear el ambiente perfecto entre camping familiar para motoristas con diversas actividades a lo largo del año. Siempre le estaré agradecido pues han sido muchos los años que he disfrutado de la moto, de las amistades, los compañeros de ruta, compartiendo la afición a la moto en ese lugar. 

Tras pasar junto a la iglesia románica, el Monasterio de San Juan de la Peña y al Camping de Anzánigo, me sorprendió la cantidad de agua que ocupaba el Embalse de la Peña, con su estrecho puente metálico que compartí del mejor modo posible ¡con un grupo de motoristas en sentido contrario!

Uno de los paisajes más reconocibles de la provincia de Huesca es, sin duda, Los Mallos de Riglos. Aunque tuve que desviarme unos kilómetros me acerqué hasta esta formación rocosa de singular belleza y, tras llegar a Ayerbe, tomar dirección al Castillo de Loarre. Es un lugar espectacular al que, sin duda, volveré. Participar en el WOW Rider de este difícil y complicado 2020, me ha permitido rememorar antiguos viajes que he de repetir con más calma. El final de esta etapa, era, ni más ni menos que la comida de medio día. En el Restaurante El Cobertizo recuperamos fuerzas, nos hidratamos y afrontamos, en el momento del día de mayor temperatura, el penúltimo tramo. El final del cual era, también, un lugar emblemático para miles de motoristas tanto españoles como franceses: Arguis, donde se celebra la Concentración Motorista más antigua de España. Este año 2020 se celebrará, eso espero (en homenaje también a Emilio Moliné uno de los pioneros) la edición 47º.

Y desde aquí empieza lo mejor

ver galeríaWow Rider 2020: Con principio y final en Ainsa, HuescaWow Rider 2020.La jornada llegaba a su fin. Este WOW Rider 2020 se componía de cinco tramos. Finalizado el tramo 4º ¡sólo quedaba el 5º! ¿quién no sabía eso? Pues muchos pensaron que ya estábamos en “la recta final”. Nada más lejos de la realidad y la organización lo sabía, no en vano fue ella la que eligió este ultimo trazado para regresar a Ainsa y… allí sí, dar por finalizado este encuentro tan especial.

En teoría solo quedaban 78 Km ¿qué son 78 kilómetros?. Casi nada. Una hora a 80 Km/h en autovía, hora y media por estas carreteras… pero cuando lees aquello de “para este tramo hay dos alternativas”, y que una de ellas, de modo un tanto alarmista sea definida “cosas de Motorutas”, como “para valientes”, no hace otra cosa que animarnos a tomarla. 

Desde el Bar La Foz, frente al antiguo lugar de acampada de la Concentración de Arguis, inicié una tentativa carretera arriba para encontrar la referencia sobre el mapa. Pero me detuve ante las dudas, hasta que encontré complices, dos bóxer GS y pensé: ¡buena compañía! Con ellos, sin tomar referencias, ni utilizando los trips parciales , y con la seguridad que aporta la gran autonomía de la que yo disponía, más de 600 km a primera hora de la mañana… nos adentramos en el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara hasta llegar, incluso superar, la población de Bara. Hasta llegar allí, el asfalto era ya testimonio de un pasado muy lejano. Y a cada kilómetro recorrido la GS me demostró su capacidad de aprovechamiento de su lado off-road. Gravilla, piedras, troncos, caminos rotos, pasos de vadeo secos… hasta retroceder sobre nuestros pasos y, en las cercanías de Nocito, retomar, junto a un numeroso grupo de “valientes” con motos 100% asfálticas como una BMW RT –pero ¡bien por ellos! no tan temerarios como nosotros tres-, el recorrido marcado por la organización. 

Fue este último tramo el más divertido. Lo hice en solitario hasta Ainsa. Primero con 35 kilómetros en los que la GS me demostró, de nuevo, lo bien que afronta baches, “asfalto” en muy mal estado, restos de gravilla, arena… para llegar a la A-1604 y dirigirme desde allí, siguiendo el mapa (marcaba 49 km y una hora para recorrerlos, pero… mi ritmo fue, sobre este asfalto de verdad, más elevado) hasta Boltaña y de ahí, a Ainsa. Y fin de fiesta…

Bueno… la cena y hasta el WOW 2021

ver galeríaWow Rider 2020: Con principio y final en Ainsa, HuescaWow Rider 2020.Llegada al punto de inicio, fichar y merecida ducha en el hotel. A las 20.30 horas, con puntualidad, pedía la cena frente al Food Truck aparcado en el interior de las murallas de Ainsa, un espacio realmente espectacular. 

Compartí los postres con los comisarios del Moto Club 7 de Julio y Gérard, protagonista de Ruta 47 y organizador de esta WOW Rider Day y de la Navarider Day (puedes verla aquí) a la que acudimos David Remón y yo mismo el pasado año 2019. 

Conclusión: Esta ha sido una divertida y emotiva jornada de ruta (por la situación individual y colectiva) y por las lógicas ganas de salir y viajar en moto, pasando por paisajes increíbles, algunos ya conocidos por mi y otros nuevos a los que volveré. 

De nuevo os dejo con las palabras de Gerard, el Alma Mater de Motorutas...

"A las 19:00 tenemos que apagar la música. Hay un teatro en el castillo y todos debemos ser respetuosos y solidarios. Ya ha llegado casi todo el mundo. A pesar de todo, decidimos mantener el control de llegada hasta las 20:00".

Te esperamos en Ainsa

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"A esa hora volvemos a recoger todo y nos trasladamos al castillo de Ainsa a cenar. La cena la sirve una Food Truck, y para sentarnos, el Ayuntamiento nos ha cedido 100 sillas. No ha podido cedernos más porque al día siguiente se celebrará la clausura del ciclo de teatro y música y ¡el resto de sillas están colocadas manteniendo la distancia de seguridad y desinfectadas para la ocasión!".

"Cada día ha sido una odisea hasta agotarnos mentalmente, pero hemos ganado la batalla (no la guerra) al bicho, y nos hemos divertido, rodado por las maravillosas carreteras oscenses, reencontrado con viejos amigos, conocido a nuevos y saludado con codo y mascarilla. Hemos sido optimistas y hemos adoptado la expresión de Victor “Tenemos una solución que buscar” en lugar de “Tenemos un problema”. Con tu permiso, Victor: me la quedo".

"Y lo hemos hecho por compromiso con nuestro estilo de vida, porque si paramos las máquinas lo vamos a pasar aún peor, porque somos moter@s, valientes, independientes y adaptables y a nosotros un bicho como este nos puede poner una mascarilla, pero no dejarnos en casa".

"El año próximo, volveremos a Ainsa, con mascarilla o sin ella (dependerá de la situación), elegiremos una fecha en la que no haya otros eventos en la Villa y montaremos una “gorda”. Y esta vez, con todo lo que acostumbra a ofrecer Motorutas".

¡Prometido!