7º Wheels And Waves: con Honda CB1000R

7º Wheels And Waves: Fuimos con la Honda CB1000R

Paulino Arroyo

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Esta ha sido mi experiencia y es lo que he podido constatar en el Wheels And Waves este 2018 celebrado en el País Vasco, español y francés, pues el Punk’s Peak tuvo lugar en Jaizkibel (cerca de Hondarribia), la exposición en Biarritz (pero no en el Cité de L’Ocean como estaba previsto). El Dirt Track “El Rollo” se celebró en Lasarte en el Hipódromo de San Sebastián. En esta ocasión llegamos hasta Biarritz sobre una Honda CB1000R por lo que también añadiré algunas impresiones sobre su funcionamiento. El viaje desde Bilbao a Biarritz y regreso con Josep Peiró y los compañeros de la prensa ha sido un placer. ¡¡¡¡En el fondo son buena gente!!!!

El Presente se inspira en el Pasado

ver galería7º Wheels And Waves: con Honda CB1000RWheels And Waves 2018Puedo entender (no lo comparto) que cuando un motorista de menos de treinta escucha el sonido de una moto de hace cuarenta años e incluso más, lo que en realidad llega a sus oídos sea un “ruido” -para él extraño y desconocido- que ha atravesado el túnel del tiempo. Tal vez tenga la sensación de escuchar el rugir que emite un dinosaurio o un animal extinguido. Pero no son pocos, cada vez más, los que a pesar de su juventud, son respetuosos y buenos conocedores de las motos de otros tiempos, de aquellas mecánicas hoy superadas por la tecnología, en definitiva ¡de otro modo de vivir la competición e incluso de otro modo de ir en moto! Pero además de vivir dos días del séptimo Wheels and Waves invitados por Honda, probé la Honda CB1000R durante tres días en condiciones reales, incluso en lluvia, y la experiencia ha sido excepcional.

El Wheels And Waves es un idea excelente y los escenarios en los que se celebra son también buena parte de su atractivo. Junto al programa se trata de una combinación que nos acerca, un poco, al ambiente que resurge, con motos clásicas, un poco de competición, de música y cada vez es más multitudinario, pues el Monte Jaizkibel se encuentra en Hondarribia en la provincia de Gipuzkoa en un paraje privilegiado con el Mar Cantábrico de fondo: hasta allí se desplazaron miles de aficionados, ¡un jueves!

Como decía el Punk’s Peak se celebró a mediados de semana, pero no fue una excusa. Al contrario. Constato e intuyo que no son pocos, con representación de toda Europa desde ingleses, alemanes, italianos, holandeses y por supuesto españoles y franceses, los que directamente optan por incluir el Wheels and Waves, entre las actividades a vivir durante parte de sus vacaciones. Y espero volver.

Punk’s Peak

ver galería7º Wheels And Waves: con Honda CB1000RWheels And Waves 2018Esta fue la actividad reservada a las motos preparadas para asfalto y se celebró afortunadamente sobre suelo seco. La aceleración como objetivo y la meta como aliciente. la prueba Punk’s Peak tuvo lugar a pocos kilómetros de Hondarribia en la carretera que culmina el Monte Jaizkibel. Allí infinidad de pilotos se enfrentaron entre ellos, por categorías, en salidas a dúo en un tramo corto y rápido en el que la aceleración en la salida resultaba crucial para conseguir la victoria y el pase a la siguiente eliminatoria. Se realiza desde el motor parado. Se arranca y se sale lo más rapidamente posible. Puro espectáculo en el que participó el mismísimo Jean Michel Bayle (este es su Facebook), campeón del Mundo de motocross de nacionalidad francesa que también cruzó el charco y ganó a los americanos en su terreno. Y no contento con esas gestas, participó varias temporadas en el Campeonato del Mundo de Velocidad en la categoría reina. ¡Piloto de Gran Premio! Y estaba allí, en Jaizkibel, acelerando como un junior. Un piloto de motocross que acabó 8º en el Mundial de Velocidad de 500 de 1994 tras correr tambien en 250 cc, que ganó las 24 Horas de Le Mans y el Bol d'Or. Perdón... he perdido el hilo: lo del Punk's Peak lo explico a continuación.

Los participantes deben aplicarse pues el recorrido no es excesivo, de apenas un cuarto de milla o 400 metros de pura aceleración, pero varias curvas ponen las cosas difíciles y el limitado ancho de la carretera no permite errores. Los que ruedan por el interior tienden a irse hacia fuera, pero allí, tal vez, se encuentre el otro competidor aun emparejado y es ahí dónde estriba el mayor riesgo. Os resulta familiar la expresión: “dos entran, uno sale”, pues eso es lo que puede ocurrir en ese punto específico del trazado de las curvas. Por cierto JMB (Jean Michel Bayle) se la jugó en una de sus mangas, tanto, que decidió no seguir compitiendo. Debió ver muy cerca el desastre...

Visto desde las laderas colindantes este evento puede parecer solo una diversión más, pero si la pretensión va más allá de la simple exhibición, es entonces donde el espectáculo motociclista adquiere toda su dimensión: ¡Es una verdadera carrera de velocidad! 

El ambiente en El Rollo

ver galería7º Wheels And Waves: con Honda CB1000RWheels And Waves 2018: Fotógrafo, Arnau PuigLamentáblemente no pudimos quedarnos para vivir en directo el Dirt Track (gracias a Arnau Puig disponemos de estupendas fotos pues él fue por encargo de Fuel Motorcycles) pero algunos de los participantes ya estuvieron en el Punk's Peak incluso con la misma moto. Sí el dirt track está viviendo una nueva ola de popularidad, en buena medida se debe a eventos como el que se vivió en el Hipódromo de Lasarte. Es parte del entrenamiento de pilotos profesionales que consiguen trasladar la técnica del control del derrapaje a las motos de asfalto, pero nunca fue una modalidad al menos en nuestro país, que atrajera tanto la atención de los aficionados.

Distintas categorías, diversión asegurada, riesgo (el derrapaje controlado en ocasiones no lo es tanto) y, sobre todo, espectáculo, son las bases del Dirt Track que se vivió en el Wheels and Waves. Desde ciclomotores a motos transformadas desde todos los estilos, verdaderas monturas dirt track en algunos casos y simplemente motos para divertirse sobre tierra en otros. Pero todos ellos aportaron mucho al formato actual del Wheels And Waves, motos de dos y cuatro tiempos de todas las épocas, incluso pequeños sidecares que alcanzaban grandes velocidades en el óvalo de Lasarte. Una experiencia que no por esperada dejó impasibles a todos los presentes. Me gustaría poder vivirlo en directo... e incluso participar... el año próximo.

Cambio de emplazamiento

ver galería7º Wheels And Waves: con Honda CB1000RWheels And Waves 2018En esta ocasión se cambió el lugar del encuentro de profesionales por motivos meteorológicos, pues sus stands, los puestos de comida y bebida, la música en directo, las pistas para skate y patinadores, las presentaciones de los colaboradores se reubicaron en otro lugar, no en el habitual Cité de L’Ocean. Sponsors como Honda, Indian, BMW, Royal Enfield y las motos y scooters preparados como la insrpirada en la Cub de Honda sobre la base de la X-ADV se reunieron en La Halle d’Iraty de Biarritz junto al Aeropuerto de la ciudad… lejos del espacio que ha acogido el W’n’W en las seis ediciones anteriores. Algunos me dicen que no he vivido un auténtico W'n'W. Yo lo he disfrutado a tope... Pero sí es cierto que el ambiente anteriormente debía ser increible.

El cambio de emplazamiento ha implicado alejarse del marcado carácter abierto, al aire libre, con las olas al fondo, el césped y el sonido de las motos, pero ha asegurado que, en caso de cumplirse las pésimas previsiones meteorológicas, pudiera seguir celebrándose sin mayores problemas. Ha sido una solución de compromiso y los afectados juzgarán. Veamos que ocurre en un futuro. Ahora os dejo con alguna opinión personal y agunos aspectos de la Honda CB1000R.

Motos de otra época

ver galería7º Wheels And Waves: con Honda CB1000RWheels And Waves 2018La revisión de conceptos tan antiguos como el Café Racer está muy en boga, pero la primera de ese estilo apareció justo en el instante en el que dos usuarios decidieron mejorar sus motocicletas. Aquellas primigenias máquinas pensadas y mejoradas para conseguir más velocidad, estabilidad y mínima resistencia al viento, modificando la posición de conducción, ha dado pie con el paso de muchas décadas a una cultura a la que algunos se atreven a poner fecha. En los años cincuenta junto al nacimiento del Rock’n’Roll, en tiempos convulsos, los Ton Up, los chicos que superaban las 100 millas por hora, se la jugaban en la North Circular Road de Londres. Los Teddy Boys eran también protagonistas y, junto a ellos una generación de motoristas con motos inglesas. Pero pronto, muy pronto, aunque ya en los años sesenta, aparecieron las motocicletas japonesas en escena y rompieron el corazón de infinidad de jóvenes. Preparadores como Paul Dunstall y otros eran habituales en aquellos momentos y entre las AJS, Ariel, Norton, BSA, Triumph… y Ducatis, BMW… aparecieron las Suzuki, Kawasaki, Yamaha y cómo no… las Honda. Y aquí empieza otra historia.

La Honda CB 1000R no es una Café Racer al uso (no ha sido la pretensión del fabricante japonés), pues solo lo sería su hubiera sido preparada en un taller (lo mismo pienso del Custom), pero si que es una elegante visión de la evolución de un estilo. Los motoristas de aquellos años sesenta no eran clásicos, más bien al contrario, estaban a la última en todo aquello que les envolvía, música, motores, prendas de vestir, moda. Y eso parece que lo olvidemos. ¿Qué ocurriría si un protagonista de las carreras por la Circular Road pudiera subirse a la CB1000R? No. No respondamos a esa pregunta. La respuesta es muy cruel. Vivamos el excelente presente y si se me permite, el futuro. Aunque adelanto que no estamos ante una Café Racer. 

¿Existen los estilos “puros”? La respuesta es que se están desvirtuando las formas y unas marcas toman su propio camino a la hora de diseñar una moto. Y al definirla es cuando se crean las controversias: Neo Sports Cafe. Pues bien. La CB1000R es, en mi modesta opinión, una excelente moto naked, una potente, ágil, divertida, estable y equilibrada moto naked en este 2018. No se como será juzgada en el futuro pero es lo que es hoy. Que no es poco. Sus formas neo retro me gustan mucho, como un Mini actual o un Fiat 500 Abarth por ejemplo.

La Honda CB1000R

ver galería7º Wheels And Waves: con Honda CB1000RWheels And Waves 2018Controles de tracción, elección de la entrega de potencia, de la frenada, todo ello personalizable no es ciencia ficción pero lo parece. Es lo que nos ha tocado vivir y fue la elegida por Honda para que nos llevara hasta el Wheels And Waves de 2018 desde Bilbao. En la foto, al fondo, el Museo Guggenheim.

Este motor cuatro en línea de 998 cc (DOHC, 16 válvulas y refrigeración líquida) entrega 145 CV a 10.500 rpm y el par es de algo más de 10 Kgm a 8.250 rpm. Existe la versión con el cambio rápido Quickshifter que es todo un acierto. Desde los 14.600 € puedes optar a una y está a la venta en dos colores, el Rojo Candy Chromosphere y el Plata Metálico Bullet Mate.

La frenada se confía a dos discos delanteros de 310 mm con pinzas radiales de cuatro pistones y detrás un disco de 256 mm se detiene gracias a una pinza de dos pistones. La horquilla es una Showa ajustable mientras que detrás otro elemento Showa se encarga de la suspensión trasera. Observa en las fotos que el basculante es monobrazo, por lo que deja a la vista la llanta por el lado derecho. Disco y corona de transmisión se encuentran en el lado izquierdo. La medida del neumático delanteros es de 120/70-17 y detrás de 190/55-17, y en este viaje compartimos motos con dos marcas de neumáticos, Bridgestone y Dunlop. Prové ambos y los Bridgestone me gustaron más principalmente sobre mojado...

El peso es muy contenido de solo 212 Kg en orden de marcha con depósito de combustible de 16,2 litros. La altura del asiento es de 830 mm… pero este artículo no es una prueba, y si un excelente viaje que hemos podido vivir a lomos de la Honda CB1000R. Si deseas conocerla más a fondo, te recomiendo leas la Presentación del modelo escrita por Javi Millán.

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