Triumph Bonneville T120 Black: el mito perdura

Triumph Bonneville T120 Black: el mito perdura

Deme Gómez

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Prestaciones + estilo = Triumph Bonneville T120ver galeríaTriumph Bonneville T120 Black: el mitoFotos: Arnau Puig

Ya lo dijo el poeta Jorge Manrique: “Cualquier tiempo pasado fue mejor”.
Desde hace ya unos años, se aprecia un cambio estético en los artilugios mecánicos que nos rodean. Parece ser que con la modernidad, con el falso progreso, la estética de las cosas ha ido degenerando a marchas forzadas. El mundo de las motos no es ajeno a ello. Que diferentes son las motos actuales de las de hace cincuenta años, por ejemplo. Que diferente es la estética de las trails actuales, por ejemplo. Donde se mezcla la tecnología con lo funcional, relegando la estética a un fenómeno puramente mecánico, donde prevalece la sensación de aventura, pero con tubos, aluminio, plástico y demás piezas técnicas, que producen un efecto más cercano a una plataforma marina de extracción de petróleo, que a una moto de verdead. Nos hemos empeñado en crear diferentes clases de motos, facilitando así la evaporación de la verdadera esencia de lo que es una moto. 

De casta le viene al galgover galeríaTriumph Bonneville T120 Black: el mito

Triumph ha sido y es, todo un buen ejemplo para el mundo de la moto. Con una antigüedad de 114 años, fundada en 1902, la marca inglesa a puesto en producción un gran numero de modelos, con diferentes características, pero siempre fiel a sus motores de configuración vertical y en paralelo. El twin ha sido el más utilizado.
Lanzada al mercado en 1959, con una cilindrada de 649 cc y dos cilindros en paralelo, la T120 de los sesenta diseñada por Edward Turner, tomaba como base la Tiger T110, por eso montaba un carburador Amal monobloque doble y un árbol de levas de alto rendimiento.
El eslogan publicitario con que Triumph promocionaba la Bonneville T120 lo decía todo: "La mejor motocicleta en el mundo".
La Triumph Bonneville T120 estaba dirigida principalmente al mercado americano, donde los “bikers” de la época buscaban más prestaciones en sus motos. En 1967 Triumph registró su año más exitoso en los Estados Unidos, con cerca de 28.000 Bonneville T120 vendidas.

La historia continúaver galeríaTriumph Bonneville T120 Black: el mito

Triumph ha sabido aprovechar el éxito de sus motos de antaño. La fuerza que tuvieron en su momento motos como la T120, ya es una garantía de éxito. 
Las Bonneville modernas —por diferenciarlas de alguna manera—, no solo han conseguido mantener vivo un mercado que en un principio parecía complicado, sino que además, han multiplicado el deseo por estas motos vintage o modern clássic.
Pero no estamos ante una nueva versión de las Bonneville. Triumph ha dado un paso de gigante con la nueva gama Modern Clássic. Los modelos han cambiado en todo y ahora tenemos a la pequeña de todas, la Street Twin 900, una moto realmente increíble que sorprende a propios y extraños, así como las T120 en diferentes versiones de acabado junto a las también nuevas Thruxton y Thruxton R, con motor de 1.200 cc.
Aunque a primera vista son prácticamente iguales a las otras Bonny, la T120 es una moto totalmente nueva, que solo conserva el aspecto exterior, con su característico estilo y elegancia.
La Bonneville que en esta ocasión probamos, es la denominada Black, pero con el depósito de gasolina en color gris oscuro tipo grafito (Matt Graphite), muy bonito.Los guardabarros también son de este mismo color gris. El resto de la moto, es decir prácticamente toda, está acabada en negro. Un color solamente interrumpido por el brillante acero de los tres discos de freno y el embellecedor de las toberas del filtro de aire. Por cierto, una de las piezas más exquisitas de esta moto, es el falso carburador Amal de doble cuerpo y cubas laterales, que camufla el sistema de inyección de combustible. Hay más piezas que brillan, pero mejor que las descubráis vosotros mismos en las estupendas instantáneas disparadas por Arnau Puig.

ver galeríaTriumph Bonneville T120 Black: el mitoEl depósito dispone de tres protecciones de goma, dos para las rodillas y una en centro junto al asiento, para prevenir el roce de las cremalleras de la chaqueta. Y ya que mencionamos el asiento, decir que este ha sido tapizado con un material símil piel de color marrón, que le da un toque muy especial a la Bonneville T120. El pasajero irá muy cómodo en su plaza, además que puede agarrarse a la generosa asa de tubo de acero.
Pero el gran protagonista de todas las piezas y elementos que actúan en esta obra, es sin duda el motor. Casi todo es negro, a excepción de las aletas de la culata, que están pulidas en la testa. También hay dos pequeñas tapas en los laterales del cárter, que se han terminado en aluminio pulido, un detalle.
El secreto más bien guardado de Triumph, respecto a la T120, radica en la refrigeración liquida del twin paralelo, que casi ni se distingue. Muchos confunden el radiador de agua, por uno de aceite. Y es que es tan mínimo, que pasa desapercibido, ya que está muy bien integrado.
La evacuación de los gases explosionados por el 1.200 cc, se hace a través de dos escapes de diámetro variable, que reproducen la forma de los que se utilizaban antaño y que eran conocidos por el sobrenombre de "peashooter" o “escupe-guisantes”. Creo que se entiende perfectamente el concepto.
Las suspensiones de la T120 son de porte totalmente clásico. Horquilla delantera telescópica con barras de 41 mm y un recorrido de 120 mm, con fuelles guardapolvos, como los de antes. Detrás dos amortiguadores telescópicos, con un muelle muy bonito, regulables en precarga y un recorrido, también de 120 mm.
La Bonneville T120 dispone de una serie de detalles originales, además de un completo equipamiento de serie, como el asa de agarre y el caballete central, además de los puños calefactables.

Dime a cuanto vas y te diré quien eresver galeríaTriumph Bonneville T120 Black: el mito

No se si es muy conveniente ir diciendo por ahí a cuanto vamos con nuestra moto, mejor no. El caso es que la Triumph Bonneville T120 nos informa de todo lo necesario y algo más. En los dos relojes esféricos que nos encontramos anclados a la tija de dirección, veremos que se reparte la información a través de una pantalla digital que hay en cada uno. La “Bonny T120” nos mantendrá informados. Estado de los puños calefactables, modo de conducción (carretera “Road” o lluvia “Rain”, indicador de marcha engranada, odómetro, dos cuentakilómetros parciales, indicador de mantenimiento, autonomía, nivel de combustible, consumo medio e inmediato, acceso al control de tracción y ABS, así como reloj horario. Existe la posibilidad de añadir accesorios, que se pueden controlar a través de las pantallas del panel, como el control de velocidad.
Desde las piñas del manillar, los interruptores presentan sencillos controles al alcance de la mano, que facilitan enormemente el acceso a las funciones clave del panel.

Tecno-retrover galeríaTriumph Bonneville T120 Black: el mito

Estamos ante una moto de aspecto clásico, pero con prestaciones modernas, con amplia tecnología. ABS firma de la casa con distintos niveles de intervención. Acelerado electrónico, que mejora la respuesta, la seguridad, el tacto del acelerador y el ahorro de combustible. Aprovechando el sistema de acelerador electrónico, la T120 también dispone de control de tracción desconectable, que ofrece una mayor confianza y seguridad. Dos modos de conducción, Road y Rain, permiten seleccionar el modo que más se adecua para lograr un mayor control y seguridad. El embrague es antirrebote o de deslizamiento limitado, aportando unas sensaciones más suaves, disminuyendo la presión sobre la maneta. El faro delantero dispone de luz diurna (DRL) de LED, que ofrece un patrón de luz característico y único; potente y eficaz. No es necesario accionar la luz de cruce. Algo cada vez más habitual en las motos de hoy. El piloto trasero, de inspiración clásica, también funciona a base de LED, combinando la eficacia y menor consumo con un toque de estilo.
La Bonney T120 monta puños calefactables con tres niveles de temperatura de serie, perfectamente integrados, casi ni me doy cuenta de que están ahí.
Se ha incluido una toma USB bajo el asiento para poder recargar los dispositivos necesarios.
Un codificador integrado en la llave de la T120 evita tentaciones a los amigos de lo ajeno.

El mejor twin paralelo de la historia de Triumph, “High Torque”ver galeríaTriumph Bonneville T120 Black: el mito

La Bonneville T120, viene cargada de novedades respecto a sus antecesoras, pero sin duda, la más destacada la encontramos el inédito propulsor bicilíndrico en paralelo “High Torque” de 8 válvulas y 1.200 cc cargado de par.
Triumph ha dado una vuelta de tuerca importante a sus modern classic, aportando este nuevo motor que aunque exteriormente parece el de antes, en realidad es un motor totalmente renovado en todos los sentidos. De entrada la cilindrada ha aumentado hasta los 1.200 cc, se ha incorporado dos válvulas más a cada culata, consiguiendo un par motor máximo de 10,7 kgm a 3.100 rpm, esto significa un aumento de más del 54% respecto al anterior motor de la T100. La potencia se sitúa en los 80 CV a 6.550 rpm —un 18% más—, lo que significa que a 4.500 rpm entrega un 50% más de potencia.
Esto quiere decir que el nuevo Twin de 1.200 cc desarrolla mucha más potencia desde más abajo, con una entrega más constante en cualquier régimen.  
Con el nuevo acelerador electrónico, la respuesta de los sistemas de gestión del motor y de inyección de combustible, es inmediata.
Con el cigüeñal calado a 270º, el sonido que emite este Twin paralelo es de los bonitos, musicales, con swing, y eso que los escapes están capados por la ineludible normativa europea.  
La caja de cambios de la T120 es de seis velocidades, pero esta vez Triumph ha sabido rectificar y corregir algo de lo que yo siempre me había quejado en estas motos, la relación de cambio de las marchas. Antes eran demasiado cortas, apretadas, para mi gusto. Enseguida llegabas al tope de velocidad y revoluciones asequibles, notabas que apretabas el motor, sin necesidad. Ahora ya no es así, las marchas están perfectamente escalonadas, con una sexta suficientemente larga como para no buscar intuitivamente otra marcha. ¡Ahora sí!
Pero lo mas revolucionario de este motor se encuentra en el sistema de refrigeración liquida del mismo. Mientras la mayoría de marcas no saben por donde pasar los tubos de conducción del liquido refrigerante que va de la bomba a la culata, cilindro o bloque, en Triumph han sabido esconder todo esto de una manera exquisita. Tomen nota señores japoneses, italianos o alemanes. Ya era hora que algún ingeniero pensase en este aspecto tan importante. Los motores de la mayoría de motos, parecen una pequeña plataforma petrolífera. No hay manera de que el diseño actual de motos, deje de basarse en derrochar moldes y moldes de inyección de plástico.
Pero es que además, con este nuevo sistema de refrigeración líquida, se consiguen unas emisiones más limpias y un menor consumo de combustible (un 13% respecto a la generación anterior). Todo ello, combinado con intervalos de revisiones de 16.000 km (1 año); se reduce significativamente el mantenimiento de la T120 Black.

Al ritmo de la callever galeríaTriumph Bonneville T120 Black: el mito

De la misma manera que en 1966 la familia de Bonneville fue de gran relevancia para las ventas de la marca, quince años después de su reaparición en 2001, más de 141.000 Bonnies se han vendido en todo el mundo. Casi nada, para que luego digan. 
Detrás de la T120 hay historia, pasión y velocidad. Cuando me comunicaron que iba ha montarme en la Bonney T120 una sonrisa se dibujó en mis labios. La había visto, me habían hablado de ella, así que mi deseo por probarla aumentó con el tiempo. La familia Bonneville de Triumph siempre me ha gustado, no puedo negarlo. Me he montado en unas cuantas de ellas y aunque me gustaban por muchas cosas, siempre pensé que les faltaba algo, me refiero a motor. Con la aparición de la Bonneville T120 y la Street Twin, esos fantasmas que merodeaban al Twin paralelo de ochocientos y pico centímetros cúbicos, han desaparecido.
Acciono el botón de puesta en marcha, y el twin paralelo de 1200 cc cobra vida y resopla por los "peashooter". La perfección de las medidas, la ergonomía, da hasta rabia. Todo está en su sitio. Es una auténtica moto, la esencia, el concepto en su plenitud. Con el tiempo hemos convertido a las motos en objetos de tendencias, modas, olvidándonos de lo que en realidad son y para que estaban concebidas. En la T120 parece que todo vuelve a su verdadero lugar.
Parece que el mundo está retrocediendo y volviendo a los verdaderos valores de las cosas, de los objetos que nos rodean. La Bonney T120 es un claro ejemplo de respeto por aquellas motos que hicieron felices a nuestros padres, abuelos y que ahora llamamos Vintage.

ver galeríaTriumph Bonneville T120 Black: el mitoEsta Triumph Modern Classic, me parece una de las mejores opciones, por no decir la mejor, como moto retro pero moderna al mismo tiempo. En Triumph han trabajado duro, y lo han conseguido.
Me dispongo a salir del concesionario para adentrarme en el odioso trafico copado por los coches que se niegan a ver las motos como una solución. Pero no me importa para nada, con la T120 es como si jugase a un juego de la ley, donde no sorteo coches, ni siquiera los veo, solo paso por los huecos que hay en la calle. Me importan bien poco, la facilidad con que me muevo con la T120 es superior a lo que cualquiera pueda imaginar. Doy gas y me planto el primero en el semáforo, se pone verde y adiós. No Hace falta acelerar mucho, el Twin paralelo de 1200 cc tiene suficiente par para esto, y más.
Los 224 kg de la T120 apenas se notan en marcha y en parado se maneja a la perfección. Quizás el ángulo de giro es algo justo, pero se le puede perdonar. Los de las TMAX me miran con indiferencia o hacen ver que no me miran, quitando importancia a mi T120. Ya se las regalo, en un futuro no muy lejano, ya veremos cuales son las motos que marcan tendencia.
Declaro a la Bonney T120 como una moto ideal para la ciudad, solamente hay que montarle unas glamurosas maletas de piel y ser la envidia de los plastificados scooters. 

Adiós a la rutinaver galeríaTriumph Bonneville T120 Black: el mito

Me voy, no puedo más de tanto coche y semáforo. Lleno el depósito de gasolina. Esta vez el tapón ya tiene llave. Las anteriores Bonneville montaban tapón a pelo, algo que nunca llegué atender, además que puede llegar a ser muy peligroso. Pero aun así, continúan fabricando motos con tapón de depósito de gasolina sin llave…
Las marchas te permiten rodar a un ritmo alegre en autopista. La sexta se estira, al tiempo que la aguja del velocímetro —los números son un poco pequeñitos—, rebasa con demasiada facilidad aquellas temidas cifras de las cuales no quiero acordarme. Sí, el aire me da en la cara, en el pecho, pero la sensación no es molesta como en otras motos. El asiento es cómodo, pero para mi gusto un poco estrecho en la punta. Los brazos quedan bien sujetos al manillar, sin necesidad de colgarte, ni de apoyarte, pero hay algo en los grados de inclinación de los extremos, que me molesta. ¿Me habré vuelto un tiquis miquis? 
Poco a poco me voy olvidando de todo, mi mente y el ronroneo del nuevo 1200 son una sola unidad. Que gran moto, como disfruto y aun no he llegado a las curvas que a todos nos gustan.
Me desvío y me adentro en la vegetación de las montañas. El aire es distinto, olor a bosque. La carretera se va contorneando cada vez más, pero el ritmo de la T120 no baja. No es que mande ella, pero yo la dejo que tire, que vaya a su rollo. La facilidad con que se adquiere un ritmo cómodo y rápido al mismo tiempo, es inusual. Con la mayoría de motos te tienes que adaptar, tomarte unas curvas y unos kilómetros para adecuarte a ella. Sin embargo, con la Triumph Bonneville T120 no es así. El conocido “ritmo”, que todos buscamos, con esta moto se consigue sin darte cuenta. Como diría nuestro “Dire”, “vas como un tocino”, y no es por lo de gordo.
Las suspensiones, frenos, la dinámica es perfecta. Solamente decir, que por el mismo precio, los discos podrían ser flotantes. En mojado chirrían un poco y se nota el tacto más seco de estos discos de una sola pieza. 

Una carretera con vistasver galeríaTriumph Bonneville T120 Black: el mito

La respuesta del acelerador electrónico es perfecta. El control de tracción apenas se manifestó en las circunstancias con que nos encontramos. Así mismo los dos modos de conducción no difieren mucho: al final siempre vas en el modo Road, dado que el Rain es más tranquilo y lento en respuesta. Se agradece el embrague antirrebote, facilita las cosas y el ritmo. 
He oído muchos comentarios de que estos motores bicilindricos de Triumph son un poco eléctricos, con poca chicha. Debo añadir que este no es el caso, la cosa ha cambiado: se nota que es un bicilíndrico. Y no solo por el sonido, precioso, aunque le haya tapado la boca con un pañuelo. El Twin te permite negociar todo tipo de curvas con suma facilidad, con el par ahí esperando a que des gas; siempre responde e incrementa instantáneamente la velocidad.
Todo es dulzura y nervio al mismo tiempo, la combinación perfecta. Y rodando a dúo es casi lo mismo. La T120 con dos ocupantes se comporta de maravilla, el par está ahí, y la potencia no falta. Apreté un par de puntos la compresión de los muelles los amortiguadores y estupendo. Mi chica decía que se iba perfectamente en la parte de atrás. El asiento, aunque no es muy generoso en sus medidas, es cómodo y con el apoyo del asa de sujeción, el viaje detrás se hace agradable.ver galeríaTriumph Bonneville T120 Black: el mito
Durante el viaje de más de 400 kilómetros en dos días que hicimos a dúo por los Pirineos de Girona, la moto causó sensación allá donde parábamos. Y es que la estática de la Bonney T120 es espectacular y elegante al mismo tiempo. Una moto que atrae por muchas razones y que todos preguntaban. Durante este viaje, nuestra T120 se comportó de maravilla. A un ritmo alegre y por carreteras diversas, el consumo se puso en 7 litros a los 100 km, pero estoy seguro que sin pasajero y a poco que bajes el ritmo, a cosa cambia: la Truxton R con el mismo motor en la prueba nos ha dado justo 5 litros.
La Triumph Bonneville T120 Black me ha dejado un muy buen sabor de boca, tanto, que me quiero comprar una. Con eso lo digo todo. Los motivos, pues son muy claros: prestaciones, motor, estética, facilidad de manejo, moto para todo, comodidad de viaje, facilidad de montar accesorios varios o maletas, consumo, bajo mantenimiento y que das envidia.
La T120 Black está disponible en dos de los colores melancólicos: Jet Black y Matt Graphite, como la moto probada.
El precio de la T120 Black está en 11.900,00 €. Solo se vive una vez.

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