Triumph Bonneville Bobber Black: Clásica

Triumph Bonneville Bobber Black: Clásica moderna

Eduard Fernández Masó

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En esta ocasión Triumph nos invitó a la presentación internacional de la Bonneville Bobber Black que se estrenaba en Marbella. Para esta edición de Bobber se estrenaba la rueda delantera en 16 pulgadas, casi tan ancha como la trasera, además de una nueva horquilla más ancha a parte del color negro generalizado.

De esta manera Triumph presentaba una nueva versión del que ha sido el modelo más bien aceptado en los 115 años de historia de la marca, la Bonneville Bobber. La familia Bonneville crece con un nuevo estilo “Fat Boy” que permite dar una nueva opción a los entusiastas del custom.

Amor a primera vistaver galeríaTriumph Bonneville Bobber Black: Clásica

No me considero un amante del custom en general, soy más bien de paladar exquisito en este segmento. Pero la Bobber Black la verdad es que me entró enseguida por los ojos. El motor ya lo había podido probar sobradamente en la Thruxton y Thruxton R y la verdad es que me había encantado. Al verla en el Salón de Milán y poderme sentar encima ya quedé prendado por su estilo.Triumph ha sabido crear una moto con mucha personalidad y por encima de todo muy efectiva

El que sea una moto mono plaza le permite una línea preciosa, con un basculante y amortiguador que saltan a la vista.  Los escapes cortos a lado y lado junto con un deposito en forma de lágrima, pero anatómico, me encandiló. Pero posiblemente la rueda delantera más gorda sea lo que más me atrae de esta moto. Además la sensación de moto compacta y vacía en la parte trasera también es terriblemente atractiva.ver galeríaTriumph Bonneville Bobber Black: Clásica

Pero no fue hasta que la tuve delante en la presentación y tuve tiempo para mirarla, tocarla y mirar todos sus detalles, que me di cuenta de lo bien hecha que está.  No es ningún secreto que la marca inglesa ha hecho una gran mejora en cuanto a terminaciones y eso va desde la tornillería, pasando por la pintura o los pulidos hasta las piezas mecánicas como el basculante o incluso los “carburadores” que esconden una moderna admisión electrónica. La presencia de cables, módulos electrónicos, sensores y demás están muy bien escondidos por la moto y apenas verás ninguna pista de que se trata de una moto con una importante carga tecnológica.

La tecnología muy presentever galeríaTriumph Bonneville Bobber Black: Clásica

Si hay algo que no me gusta de las motos clásicas es que se tiene que renunciar a la seguridad de un buen ABS o a un consumo contenido o a los olores. Las motos de otra época tienen un encanto que las de hoy en día no tienen pero en contra hay estos inconvenientes. Triumph conocedor de estas particularidades ha decidido con un gran acierto, dotar a sus motos “Modern Classics” con toda la tecnología disponible en la actualidad. Empezando de fuera a dentro encontramos un elegante faro delantero LED multifunción de 5 pulgadas con el característico escudo triangular de la marca. Las dos luces, de cruce y de carretera son con luces de conducción diurna de LED.

También compactos y elegantes, con un singular patrón de luz, en la parte trasera, con faro trasero y los intermitentes de LED y también la luz de la placa de matrícula en este tipo de bombilla. Pero la tecnología normalmente no se ve pero se siente, este es el caso del nuevo control de velocidad. Gracias al acelerador electrónico es muy fácil de usar con un único botón: una pulsación para activar, una pulsación para fijar la velocidad y una pulsación para cancelar. El botón es fácilmente accesible al estar montado en la piña izquierda de instrumentos del lado izquierdo del manillar.

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Todo ello es posible como ya decía gracias al acelerador electrónico, que ofrece una respuesta inmediata y precisa del acelerador y una mejor transición entre las posiciones de gas y no gas. También gracias al sistema de acelerador electrónico, se incorporan los modos de conducción "Road" y "Rain", que entregan la máxima potencia de forma diferente y se pueden seleccionar fácilmente desde el manillar para obtener el máximo control y seguridad en distintas condiciones de conducción. Obviamente el control de tracción es un elemento muy interesante a día de hoy y el que sea desconectable permite escoger el grado de seguridad y el control de cualquiera que sea el perfil de motero.Me la imaginé como una moto tranquila e incluso aburrida, pero me divertí muchísimo

La Bobber Black también monta un embrague asistido anti-rebote que reduce el esfuerzo sobre la maneta de embrague y el inmovilizador de serie se integra en la llave de contacto que va alojada en el lateral derecho.

Por la Serranía de Rondaver galeríaTriumph Bonneville Bobber Black: Clásica

Pero por muy bonita que te parezca una moto si cuando la pruebas no te gusta es que no es tu moto. La verdad es que yo he crecido entre motos deportivas y me gustan las motos con un marcado carácter. La Bobber me la imaginé como una moto tranquila e incluso aburrida, pero a los pocos kilómetros de ruta me di cuenta de que me estaba divirtiendo.

El motor de la Bobber es un 1200 c.c. calado a 270º y que ofrece lo mejor de si a solamente 4.000rpm. Los nada despreciables 77CV a 6.100rpm dan mucho juego y se puede abrir gas con ganas sin ponernos en aprietos. La parte ciclo responde con mucho aplomo y con sorprendente efectividad para una moto custom.ver galeríaTriumph Bonneville Bobber Black: Clásica

La horquilla es de 47 mm y fabricada por Showa y sujeta la rueda delantera de 16 pulgadas y 130/90. La rueda trasera es de 16 pulgadas igual pero monta una llanta una pulgada más ancha y el neumático es un 150/80. Los neumáticos han sido fabricados específicamente para esta moto y monta unos Avon Cobra con un compuesto bastante blando para tratarse de una cusom. La centralización de las masas es parte del secreto de las buenas maneras de la Black.Es una moto moderna en cuanto a tecnología pero con el romanticismo de una moto clásica

El único “pero” que he podido encontrarle han sido  los estribos demasiado bajos y que rozan con demasiada facilidad, pero claro, no es una moto para tumbar hasta ángulos muy pronunciados. De todas formas para tratarse de una rueda delantera de considerable anchura el paso por curva es bastante estable y permite ir a suficiente velocidad como para divertirse en una conducción bastante alegre.ver galeríaTriumph Bonneville Bobber Black: Clásica

La frenada está fuera de toda duda gracias a dos discos delanteros de 310 mm mordidos por pinzas Brembo flotantes asistidas por un ABS de sobrada efectividad. En la parte trasera un disco de 255 mm mordido por pinza Nissin de un pistón. El amortiguador tresero puesto de manera transversal trabaja junto a bieletas progresivas y permite una comodidad de marcha elevada. 

El asiento de aluminio colgado del chasis permite ser regulado en distancia respecto al depósito. Esto permite regular la distancia de los brazos y las piernas respecto el manillar y los estribos. Muy pocas motos en el mercado permiten una opción de este tipo, cosa totalmente increíble si tenemos en cuenta que en el mundo de la automoción nadie entendería un coche sin regulación de asiento.

La instrumentación también permite ser regulada en grado de inclinación para una mejor perspectiva del reloj. En él podemos encontrar bastante información en forma de modos de conducción, nivel de gasolina, control de tracción, kilometrajes, marchas engranadas etc, todo ello en una pantalla digital que ocupa la parte baja de un reloj analógico que solamente marca la velocidad.

Una moto con clasever galeríaTriumph Bonneville Bobber Black: Clásica

La verdad es que encontré en la Black una comodidad bastante destacable y no solamente por su posición, sino también por el confort general en marcha. El asiento te recoge muy bien la zona lumbar y la forma del manillar permite agarrar los puños con fuerza y con un control realmente bueno.

La verdad es que me encontré realmente a gusto encima de la Black y la ruta de unos 150 km por la Serranía de Ronda fue muy agradable –frío a parte-. Triumph ha sabido crear una moto con mucha personalidad y por encima de todo muy efectiva y capaz de hacer disfrutar a quien la conduzca. Además es una moto moderna en cuanto a tecnología pero con el romanticismo de una moto clásica muy presente. El precio de esta Bonnie Black es algo más cara que la Bonneville Bobber, concretamente unos 1.000€ de más, situándose el precio en 14.350€.

Si lo único que te echa para atrás de esta Black es que solamente el que sea mono-plaza tendrás que esperar que se presente la Speedmaster con una filosofía muy parecida pero con la posibilidad de disfrutarla a dúo, pero para ello tendremos que esperar algunas semanas aun. Hasta entonces.

 

 

 

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