Suzuki V-Strom 250: Bautismo trail

Suzuki V-Strom 250: Bautismo trail

Jordi Hernández Farguell

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En los últimos años, la apuesta de Suzuki por la creación de vehículos polivalentes ha sido muy clara. De entre ellos, la familia V-Strom, con los modelos 650 a la cabeza, han sido su principal exponente. Ahora, con la llegada de la nueva V-Strom 250 este papel queda un poco más repartido, ya que la pequeña de las trail de Hamamatsu está llamada a ser, a partir ahora, el modelo de entrada a la familia.ver galeríaSuzuki V-Strom 250: Bautismo trailFotos: Arnau Puig

Versatilidad y polivalencia son dos de los calificativos que mejor definen a las V-Strom, su fama de motos muy fáciles y válidas para casi todo está grabada a fuego en el inconsciente colectivo motero que las percibe, sobre todo en el caso de las 650, como motos de fácil conducción, económico mantenimiento y fiable como pocas.

Está claro que las virtudes de la V-Strom 650 son muchas y al alcance de cualquiera, pero esta temporada la firma de Hamamatsu se ha propuesto fortalecer su presencia en los carnés A1 y A2 con un tremendo desembarco de novedades en las cilindradas de 125 y 250 cc. 

De todas ellas, la nueva V-Strom 250 ha sido la que más expectativas ha creado entre el público. Lo más sorprendente es que esta curiosidad no se ha limitado a los usuarios noveles con sus carnés recién estrenados, sino también, a una parte importante de conductores con más experiencia que ven en ella la moto perfecta para el día a día.

Sí a todover galeríaSuzuki V-Strom 250: Bautismo trail

Funcional como pocas, la V-Strom 250 está plenamente adaptada al medio urbano, su tamaño, más pequeño que el de sus hermanas, y su natural posición de conducción, digna de una trail, son las armas más potentes que nos ofrece para enfrentarnos a los muchos desafíos que se nos plantean a diario en una gran ciudad.

Pero no son los únicos, todo en ella parece estar diseñado para hacer mas fácil nuestra vida, detalles como su estrecho asiento que está colocado a solo 800 mm del suelo, su excepcional radio de giro, un manillar de medidas contenidas para tratarse de una trail o unas suspensiones de largo recorrido que le permiten superar cualquier obstáculo, son claves para que disfrutemos de una motocicleta extremadamente ágil y muy bien adaptada para desplazarse por ciudad.

Por el contrario, no es una moto excesivamente grande, los conductores de mayor talla no se sentirán tan integrados en ella y la estrechez de su asiento, con los kilómetros, comienza a pasar factura en el confort general. Ciertamente parece estar a una escala menor que sus hermanas mayores, frente a las cuales, también se muestra inferior en lo que a protección aerodinámica se refiere.ver galeríaSuzuki V-Strom 250: Bautismo trail

Pero ser una moto compacta tiene muchas ventajas en el uso diario, en especial cuando se pretende ser la solución a nuestros problemas de movilidad. Por ejemplo, es toda una virtuosa a la hora de deslizarse sin problemas entre los atascos o muy apta para garantizar a su propietario una excelente facilidad de maniobra y de conducción. Y es que si en algo destaca la V-Strom 250 es precisamente en eso; su facilidad.

Su neutra posición de conducción con la espalda casi erguida, la estratégica colocación y proporciones del manillar para garantizarnos un control total, unas estriberas retrasadas y ligeramente elevadas o un liviano peso de 188 kg nos simplifican muchísimo las cosas a la hora de circular por cualquier tipo de escenario. Sea cual sea el elegido nuestra protagonista se siente ágil, ligera y estable; tres virtudes que son valoradas en cualquier situación y escenario.

Alma Inazumaver galeríaSuzuki V-Strom 250: Bautismo trail

Mecánicamente no sigue al resto de la familia, de hecho, cuando nos fijamos en su motor nos daremos cuenta rápidamente que la "V" de su nombre se debe, única y exclusivamente, a una cuestión de marketing. Y es que en esta ocasión Suzuki no se ha querido complicar mucho la vida, crear un bicilíndrico en V de la nada no es un proceso precisamente barato, así que, para una moto de las características de la V-Strom 250, tampoco está mal echar mano de una mecánica de contrastada solvencia como el twin paralelo con simple árbol de levas y culata de dos válvulas de la Suzuki Inazuma 250.

Este propulsor, alimentado por inyección electrónica, refrigerado por líquido y optimizado para superar la Euro 4 es pura suavidad, tiene una respuesta muy dócil y, a decir verdad, los 24,7 CV a 8.000 rpm que desarrolla no nos podrán en apuros, ya que su entrega es muy progresiva y controlable desde los primeros compases.El motor, compartido con la Suzuki Inazuma, desarrolla 24,7 CV a 8.000 rpm

Su talante es el de un motor puntiagudo que se siente muy a gusto sobre las 6.000 rpm, de hecho, nos lo exige, ya que es por encima de ese límite donde nos ofrece lo mejor de sí mismo cuando, por ejemplo, salimos de la ciudad. Lo malo es que la banda de utilización es un poco estrecha, hasta las 9.000 todo es vida, pero superada esa cifra, la respuesta decrece.

Mantener un régimen tan concreto de vueltas nos exige una continua utilización del cambio, sobre todo, en carretera y en conducción deportiva. Este no es especialmente rápido, por ejemplo, subir marchas sin embrague no es muy cómodo, ya que entre su lentitud y el considerable recorrido de la palanca, en ocasiones, falla. De todos modos, utilizar el embrague no es una molestia en nuestra invitada, su tacto es extremadamente suave y esponjoso, por lo que podríamos pasarnos el día accionándolo y, aún así, no nos cansaríamos.

Algo más que urbanaver galeríaSuzuki V-Strom 250: Bautismo trail

Por prestaciones, la V-Strom 250 es algo más que una moto para ciudad, puede que su motor se quede algo corto en ocasiones, pero de todos modos no hay que descartar para nada su faceta interurbana. Sobre las 6.000 rpm mantiene fácilmente una media de unos 80 km/h, mientras que para llegar a la que nos pareció su velocidad de crucero ideal, los 100 km/h, deberemos aumentar el ritmo hasta las 7.500 rpm de marcador.

Su velocidad punta está un poco más allá, pero como ya hemos comentado a partir de ahí nos parecía que era forzarlo para ganar muy poco, además, también se aumenta el consumo de gasolina inútilmente, ya que si a un ritmo tranquilo y en marchas largas el gasto medio está entre los 3,9 y 4 litros a los 100 km, a un ritmo alto que nos exija mantener el gas abierto en todo momento, el consumo se llegaba a disparar por encima de los 4,4, litros.Los consumos son buenos, en conducción relajada se sitúan sobre los 3,9 litros

Puede que la mecánica no sea el punto fuerte de este modelo, pero su comportamiento general sí que le permite competir con las pequeñas trail que han ido surgiendo en los últimos meses, como son la BMW G 310 GS o la Kawasaki Versys X 300 y que, al menos en lo que a potencia se refiere, superan con creces a nuestra invitada.ver galeríaSuzuki V-Strom 250: Bautismo trail

Pero la V-Strom logra hacerles frente gracias a que es una moto muy bien balanceada, sobre asfalto, las llantas de 17 pulgadas le aportan una excelente estabilidad, y la contenida sección de sus neumáticos la dota de una extraordinaria rapidez de movimientos, entre los que llama mucho la atención su efectividad en los cambios de peso.

En el paso por curva se siente muy ligera, ambos trenes parecen pisar del mismo modo y se comporta de forma homogénea y muy predecible, incluso siendo bruscos con el efecto palanca del manillar, la pequeña V-Strom se mantiene firme y sin realizar movimientos o balanceos indeseados.

Efectiva sencillezver galeríaSuzuki V-Strom 250: Bautismo trail

Realmente, la V-Strom 250 no tiene una parte ciclo que sorprenda por su complejidad, pero sinceramente creemos que ese es precisamente el detalle que la dota de un comportamiento general tan fácil y agradable. En suspensiones, la horquilla telehidráulica convencional responde realmente bien, puede que en las frenadas muy fuertes se muestre un poco rápida en retención, aunque en ningún momento lo es tanto como para demostrar una exagerada transferencia de pesos.

Contrariamente, en el eje posterior observamos el efecto opuesto, su comportamiento es bueno en circunstancias normales, su amortiguador absorbe las irregularidades típicas con facilidad y de forma progresiva, pero cuando se trata de afrontar obstáculos de cierta profundidad el amortiguador se muestra algo seco en extensión.Las suspensiones destacan por su comodidad y largo recorrido

De la frenada, destacaremos el tacto, incluso, en lo que respecta al tren posterior que se mostró muy eficiente a la hora de maniobrar o como una inestimable ayuda de su compañero delantero. Y es que delante la pequeña V-Strom tampoco es que sea una frenadora especialmente contundente, como buena moto de iniciación su suave tacto permite errores y necesita de un buen apretón sobre la leva derecha para sacar lo mejor de la pinza de doble pistón paralelo que monta.

Además, en caso de emergencia, siempre tendremos a nuestra disposición los servicios de un ABS con centralita Bosch. Si os somos sinceros, la baja intrusividad de este dispositivo lo hizo pasar prácticamente inadvertido durante la mayoría de los días de pruebas, solo en algún día lluviosos y tan solo en un par de frenadas puntuales, entró tímidamente en escena para recordarnos que siempre estará ahí ante cualquier imprevisto.

Resultona

Suzuki ha hecho un buen trabajo con la nueva V-Strom 250 que, en precio, se sitúa con un P.V.P de 5.799 € un poco por debajo de sus rivales de 300 cc. Esto la hace más atractiva de cara a una futura compra, pero no es, ni mucho menos, el único de sus encantos. A parte de todo lo visto hasta el momento, la pequeña trail también seduce por su sobria y a la vez robusta imagen, muy al estilo de la familia y con el tipo pico de pato “DR Big”, aunque sobre él, en esta ocasión, se monte un sencillo faro redondo.

No es una moto que derroche equipamiento, pero llega con ciertos detalles de serie como la toma de corriente de 12V, el cubre-cárter o los anclajes para las maletas y el baúl integrados que son una muy buena propuesta si queremos explotar su faceta más turística. Sí, es cierto que se echan el falta otros componentes como los protectores para las manos tan preciados en las trail sport turismo o un práctico caballete central, pero, al menos, se agradece que estén disponibles entre la larga lista de accesorios opcionales que posee.ver galeríaSuzuki V-Strom 250: Bautismo trailFotos: Arnau Puig

Lo más llamativo de su equipamiento de serie es su cuadro de instrumentos LCD que, como toda la moto, se caracteriza por su sobriedad. El tamaño no está mal, se puede comprobar fácilmente gracias al fondo negro y el acabado mate de su plástico protector evita muchos reflejos. En cuanto a equipamiento nos ofrece lo necesario, no tiene ordenador de abordo pero nos obsequia con un indicador de marcha e incluso un indicador de consumo medio, aparte, claro está, de los cuenta kilómetros parciales y testigos luminosos más necesarios.

La V-Strom 250 es una trail sport turismo muy bien resuelta, su dócil carácter compaginado con una tremenda versatilidad de su linaje la convierten en una muy buena alternativa a ser nuestro medio de transporte diario o, si somos principiantes en esto de las dos ruedas, como una de las motos más idóneas para comenzar a experimentar en el atractivo y polifacético mundo del trail. La propuesta de Suzuki está servida.

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