Suzuki GSX-S 750 2017

Suzuki GSX-S 750: ¡Ahora sí!

Javi Millán

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En un sector donde la competencia es feroz, la Suzuki GSX-S 750 intenta recuperar el terreno perdido por su antecesora, la GSR 750 y que venía de sustituir a la exitosa GSR 600, un modelo que -quizás- nunca debió desaparecer del catálogo de la firma de Hamamatsu. La GSX-S 750 no lo tiene fácil y deberá medirse con la más reciente Kawasaki Z900, las renovadas Aprilia Shiver 900, Ducati Monster 821, MV Agusta Brutale 800, Triumph Street Triple, Yamaha MT-09, además de las BMW F800R, la Honda CB650F y las próximas en llegar KTM 790 Duke o Husqvarna Vitpilen 701.ver galeríaSuzuki GSX-S 750 2017Fotos: Arnau Puig

Lo que debería haber sido… 

El caso es que esta nueva evolución es lo que aquella GSR 750 debió haber sido en 2011 y por ello nos encontramos con un equipamiento más acorde con los tiempos que corren. Así pues, el legado de aquella naked deportiva de media cilindrada está más representado por la GSX-S 750. Estoy seguro de que en Suzuki saben de su error y por ello dieron carpetazo a dicha denominación – en otros países no se llamó nunca GSR- en favor de una nueva gama que comenzó hace pocas temporadas con la GSX-S1000, la supernaked que ha hecho ¿olvidar a la descomunal B-King? Quizás no, pero el tope de la gama es, sin duda, una motocicleta muy completa en todos los sentidos. Como también lo es ésta 750.  

Sí, en Suzuki perdieron algo el rumbo, demostrando que el camino se les hacía cuesta arriba. Pero como marca puntera y con capacidad de reacción, han querido devolver esa ilusión a sus aficionados y clientes. Eso sí, sin salirse mucho de lo cotidiano, pero aportando un granito de arena normalmente difícil entre las marcas japonesas. Así pues, la GSX-S 750 nos llega -como en su hermana la 1000- con control de tracción, además de una horquilla delantera invertida con pinzas de anclaje radial, vuelve al basculante trasero de aluminio y una estética más depurada…ver galeríaSuzuki GSX-S 750 2017

Así pues, en esta creación encontramos trazos de la anterior GSR mezclados con los de la GSX-S1000, con menos aristas y líneas algo más curvilíneas. Si bien no es un cambio radical, tampoco lo es la mecánica que, partiendo de la misma base, ha ganado en potencia, pasando de los 106 CV hasta 114 CV.

También se han revisado los ratios del cambio, los frenos delanteros llevan discos lobulados, el basculante vuelve al aluminio - con un diseño más “estilizado”- y encontramos la misma instrumentación de la 1000, así como sistema de arranque fácil, el asistente de bajas revoluciones, unas llantas de diez palos, quilla, neumáticos Bridgestone S21 y un nuevo manillar cónico en negro al igual que las manetas de freno y embrague… En definitiva, pequeños pero importantes detalles para hacer de ella algo más atractiva y con argumentos suficientes para competir en el mercado.

Las mejoras aflorando 

Manteniendo el estilo manga propio de las motocicletas con origen japonés, esta versión regresa con más ánimo que nunca. Y digo ánimo porque eso es algo que faltaba en la marca de Hamamatsu, ese espíritu de hacer motos más salvajes en todos los sentidos a la vez que apasionantes. Quizás en diseño no hayan sido en muchas ocasiones los más atrevidos ni lo son, pero siempre quedarán para el recuerdo las B-King o por supuesto la Hayabusa, o si miramos más atrás en el tiempo la Katana…ver galeríaSuzuki GSX-S 750 2017

En esta nueva creación la calidad general ha aumentado ligeramente y no solo en los ajustes de los plásticos, también las manetas, cableados y, por supuesto el basculante trasero. No así el chasis, idéntico al de la GSR 750 y realizado en acero tubular, mantiene la arquitectura de aquella, pero resultando algo más efectivo gracias al nuevo conjunto de suspensiones con posibilidades incluso de regulación de la precarga del muelle en la horquilla delantera. La calidad general ha aumentado ligeramente y no solo en los ajustes de los plásticos...

Al principio de subirte en ella se nota cómoda, algo más que la anterior GSR y que pude probar tiempo atrás. El manillar es estrecho y la posición del cuerpo es más bien adelantada. Los mandos han mejorado, son los mismos que en la 1000, al igual que el cuadro de instrumentos que, por cierto, puede manipularse desde la piña izquierda o desde los dos botones situados en el mismo… ¿estaba diseñado originalmente para otra moto? El caso es que, sin ser estridente, su visualización es más que correcta, al igual que la información visible, donde el indicador de marcha engranada o los niveles de control de tracción están bien presentes. ver galeríaSuzuki GSX-S 750 2017

Coincidiendo meses atrás con la presentación de la GSX-R1000 R ya probé la GSX-S750 en el circuito de Almería durante unas vueltas. Allí ya me percaté del buen comportamiento general, de la gran agilidad del conjunto y de un motor con un rendimiento mejorado respecto a la anterior generación.

Si bien noté el tacto del gas en el primer golpe algo mejorable, la sensación una vez que una vez aumentaba el ritmo despareció. Quizás el sistema de control de ralentí que sube las revoluciones interfiere ligeramente y esa es la sensación extraña que se nota. Por lo demás es, en circuito, una motocicleta muy divertida y fácil de conducir, noble y con un motor lo suficientemente potente como para llegar a rodar a ritmos altos. Además, a la hora de pararla tanto el chasis como el equipo de frenos responden como se espera… 

Día a día

Y después de unos meses, he tenido la oportunidad de volverla a probar, pero esta vez en condiciones cotidianas. Lejos de los circuitos, en el día a día por ciudad, carrera y autopistas, donde aquellas primeras sensaciones han quedado corroboradas en la mayoría de los apartados. Está claro que no es lo mismo rodar en un circuito donde estás continuamente moviéndote de un lado a otro para trazar las curvas que estar sentado en la misma posición todo el rato y donde aprecias los detalles de mejor manera.

El mullido del asiento, la posición de las estriberas, en definitiva, la ergonomía y por supuesto el tacto del embrague, el acelerador, el rendimiento mecánico a baja y media velocidad, la rumorosidad mecánica... Una rumorosidad engrandecida por el sonido del escape a altas revoluciones y donde la GSX-S750 se muestra una sinfonía muy agradable. ver galeríaSuzuki GSX-S 750 2017

El motor arranca con tan solo una pulsación al botón, sin necesidad de mantenerlo apretado. Éste responde perfectamente desde bajas revoluciones y, como buen cuatro cilindros en línea, se puede circular en marchas largas sin problema alguno. Además, el cambio de marchas ayuda en la misión, aun siendo el selector algo duro en la subida de relaciones, el tacto en general es correcto. 

Zigzagueando entre el tráfico la dirección es muy suave y quizás falta un poco de ángulo de giro, aunque este detalle no incida en exceso. Lo que sí se nota algo incómodo es el asiento, tanto el mullido como la postura van pasando factura, sobre todo si circulas por autopista mucho tiempo en la misma posición. Las estriberas hacen que lleves las piernas algo encogidas, no ayudando al confort.ver galeríaSuzuki GSX-S 750 2017

Por otro lado, en carretera, no hay ningún punto donde la GSX-S750 flaquee, tanto las suspensiones, la dirección y los frenos cumplen su cometido de excelente manera. Es lo suficientemente rápida en los cambios de dirección y aunque a mitad de curva haya que hacer un poco más de esfuerzo para mantenerla en la trazada, los Bridgestone S21 aportan un extra de agarre que se agradece, ofreciendo gran sensación de control.En fuertes frenadas destaca el mordiente de los frenos y, sobre todo, el tacto del ABS

En fuertes frenadas destaca el mordiente de los frenos y, sobre todo, el tacto del ABS, que no interfiere en absoluto para sacar todo el potencial de los mismos. En este sentido el control de tracción aporta un extra de seguridad que la anterior GSR no tenía y al ser regulable en tres fases, las pérdidas de tracción están más que controladas. El Modo 1 o menos intrusivo fue el que más me gustó. Bien es cierto que en el nivel 2 también funciona muy bien, dejando el 3 para condiciones de lluvia y el Off o apagado por si queremos rodar sin ayudas por ejemplo en circuito. ver galeríaSuzuki GSX-S 750 2017

Como buena naked las vías rápidas no son su hábitat más favorable y aquí la GSX-S750 no iba a ser una excepción. Sí, quizás es algo más agradable que la anterior GSR gracias a una aerodinámica mejorada pero el aire acude con fuerza a ritmos altos evidentemente.

Además, ritmo constante se notan ligeras vibraciones en las estriberas y el asiento. No obstante, aun siendo más potente que la anterior GSR esta nueva generación no gasta mucho más, 5,6 litros a los 100 km lo que supone tan sólo 0,1 litros más de lo computado en la versión precedente. Y eso con un motor que empuja con gran determinación a partir de las 7.000 rpm, notándose su origen más deportivo, pero con una puesta a punto menos enérgica y fácil de dosificar en cualquier circunstancia. ver galeríaSuzuki GSX-S 750 2017

¿Podrá con sus rivales?

Suzuki ha recuperado la senda de sus rivales y buena muestra de ello es esta GSX-S 750 que, sin ser una evolución exponencial, suma elementos tanto mecánicos como funcionales y equipamiento para ponerse a la altura de la competencia en el segmento. Sin arriesgar Suzuki ha sabido dar un toque más fresco a su gama naked, con una calidad visual mejorada y más atractivo. Evidentemente podrían arriesgar con colores más atrevidos y dejar a un lado ese azul ya demasiado repetido en sus gamas durante los últimos tiempos. ¿En amarillo y negro? Quizás resaltaría más…

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