Scomadi TL 125

Jose María Marfil

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Cuando estilo y precio no andan reñidos

ver galeríaScomadi TL 125Fotografía: Félix RomeroEste scooter que hoy probamos es el resultado de una singular combinación entre la iniciativa inglesa el influjo italiano y la manufactura china. Hijo de la globalización, no hay duda.

Ingleses son los de PM Tuning Racing Products y los de Scooter Inovation, dos reputados tuneadores que se unieron para fundar Scomadi. Su ópera prima fue el Turismo Leggera 250. Un scooter artesanal de aspecto Lambrettoide, con motor Piaggio (dos y medio) y chasis de ¡fibra de carbono! Una carísima y exclusivísima edición limitada a diez unidades que les voló de las manos. Hicieron otras treinta, con el motor de la 300, con igual éxito; la preparación de scooters retro ha desatado una verdadera locura en U.K. (bicilindricos de 2T, tubarros, discos, suspensiones, refuerzos de chasis, etc.).El estilo lo han encontrado en la Lambretta

Los de Scomadi, aprovechando el éxito y su saber hacer, decidieron lanzarse a la comercialización de un scooter a precio razonable, en grandes tiradas pero con un toque de distinción. Y el resultado ha sido este Turismo Leggera 125 4t que hoy probaremos para vosotros.ver galeríaScomadi TL 125

El precio y la gran tirada la consiguieron llegando a un acuerdo con los chinos de Hanway. El estilo lo buscaron en la Lambretta; un scooter fabricado en Italia por Innocenti hasta principios de los años setenta, que también se ensambló en España –bajo licencia- por la empresa vasca Serveta Industrial hasta bien entrados los años ochenta del siglo pasado.

Los importadores de Scomadi en España son los valencianos de Motorien S.L.U. Un distribuidor independiente, con más de treinta años de experiencia, que se ocupa de Daelim, Hyosung, LML, Hanway, TGB y Riya. 

Ahora que ya conocemos a la marca y a su responsable en España, solo queda subirnos en el Turismo Leggera 125 4t para contarte qué tal. Vayamos pues.

Lambretta sin Servetaver galeríaScomadi TL 125

Su particular posición de conducción y la ligera y directa reacción de su dirección, me recordaron tanto a las Lambretta de siempre, que casi me confunde. Pero solo fue por un instante. Justo el tiempo que tardé en darme cuenta de que no había maneta de embrague, de que no petardeaba al ralentí con ese desacompasado y entrañable "pa, pa-pa, pa, pa" de siempre y de que tampoco salía humo por el escape como en las viejas 2T. Verdaderamente es otra historia. 

Y es que este Scomadi, a pesar de su apariencia, es un scooter moderno. La transmisión es automática. El motor es un silencioso de 4t y la carrocería es de plástico integral. Si buscas una carrocería de chapa, la de toda la vida, deberás dirigirte a los de Vespa y sus Sprint y Primavera 3v a 3.958 euros. Aunque por ese dinero podrías llegar a comprarte dos “plastificadas” Scomadi (1.995 euros en promoción). Qué cosas.

A bordo, la posición de conducción no presenta impertinencias. La flexión de los brazos, piernas y tronco es agradable. Solo el asiento, un poco duro y con los cantos marcados, puede llegar a ser molesto en recorridos de duración media. Los pies, gracias a la inmensa plataforma, disfrutan de total libertad de movimiento.ver galeríaScomadi TL 125

El acompañante no recibe el mismo trato. La ausencia de estriberas le obliga a forzar la posición de las piernas para encontrar apoyo en la “plancha”. Al menos sus pies apenas te molestarán al remar maniobrando a poca velocidad. Tampoco tiene agarraderas para el pasajero.

Arrancando reacciona con inmediatez. Tiene patada. El variador, en esta moto de pruebas, está reglado para ofrecer la mejor aceleración posible teniendo en cuenta el rendimiento del motor. El radio de giro es escaso. Cuesta maniobrar por entre los coches parados comparándolo con otros scooters de 125 como el PCX o el NMax. Y como en las Lambretta de antes, mantiene el curioso efecto del manillar girado y el guardabarros recto, al no estar anclado en la dirección como en la Vespa.

El asiento está a 805 mm del suelo. Está alto. La media en los scooter del grupo “retro rueda pequeña” es de 770 mm. Además es ancho, lo que te arquea las piernas restándole centímetros a tu estatura. Los usuarios que estén por debajo del 1,70 pueden llegar a sentirse un poco incómodos.ver galeríaScomadi TL 125

En frío, el estárter automático anda un poco despistado. Le cuesta mantener el ralentí en los primeros instantes para acabar disparando el régimen de giro hasta casi las 3.000 rpm. Además, o el motor es muy frío o tarda un poco en “entender” que está a temperatura. He visto carburadores con el starter automático mejor afinado. El recorrido muerto del puño del gas me ha parecido excesivo. 

Pero el único problema serio de este Scomadi es su capacidad de carga. Bajo el asiento no hay espacio. Nada. Ni siquiera un huequito para guardar la documentación o una simple bolsita. Aquí, los de Scomadi deberían haberse esforzado en aprovechar el seguro espacio ocioso que debe haber quedado entre el motor y el asiento. Tampoco han instalado un gancho tras el escudo para poder aprovechar la amplia plataforma como apoyo de carga. Detrás lleva una parrilla pero necesitarás ganchos, pulpos y esas cosas. La guantera tras el escudo, con cierre por llave, es de generosas dimensiones. Menos mal.

Carreteraver galeríaScomadi TL 125

Es un scooter alto, con una larga distancia entre ejes y con una posición de conducción adelantada. Tres factores que ayudan a disfrutar de una conducción bastante precisa, teniendo en cuenta que delante monta una pequeña llanta de 12’. Además, el sistema anti hundimiento de la dirección/suspensión, que evita que se amorre frenando antes de entrar en las curvas, acrecienta la sensación de franqueza.Su conducción es bastante precisa, teniendo en cuenta su pequeña rueda de 12'

Las suspensiones, sobre todo la trasera, son demasiado firmes por no decir incómodas. Los frenos, con un accionamiento corto y rudo pero de tacto predecible, están a la altura de las circunstancias. Los neumáticos de la marca Duro funcionan razonablemente bien en seco, aunque no llegan a ofrecer el grip de unos Michelin City Grip; sobre todo frenando con vehemencia.

Llaneando por vías rápidas su velocidad de crucero oscila entre los 80/85km/h. Velocidad que conserva sin problemas manteniendo la posición del gas a medio recorrido. A fondo, el motor estira con limpieza. Superados los 90/100 km/h (siempre de marcador) apenas te llegan vibraciones. Su estabilidad me ha sorprendido positivamente. A esas velocidades la mayoría de sus competidores “low cost” empiezan a encontrarse más incómodos.ver galeríaScomadi TL 125

Circulando entre coches por las vías de circunvalación (pongamos por caso M30, Rondas y por ahí) las recuperaciones entre 60 y 80 km/h son más que correctas teniendo en cuenta que se trata de un motor refrigerado por aire y con carburador. 

Detalles

La línea estética de este scooter me ha parecido deliciosa. Incluso me atrevo a afirmar que es el scooter “low cost” más elegante, proporcionado y bonito del mercado. El Django, superando los 3.000 euros, juega en otra liga.El minimalista cuadro de relojes sorprende por su dotación

La calidad de los plásticos y demás componentes, siendo de carácter “comercial”, no están mal. El minimalista cuadro de relojes sorprende por su dotación. En la diminuta esfera han conseguido colocar el velocímetro, el tacómetro, el nivel de gasolina, el cuentakilómetros, un trip y el reloj horario. Incluso incorpora un recurso “telemétrico” registrando la velocidad máxima alcanzada. Algún valiente llegó hasta los 114,1 km/h. Otra curiosidad: el reloj horario cuenta hasta los segundos y el odómetro los metros por decenas. Es la primera vez que lo veo.ver galeríaScomadi TL 125

No busques la apertura del asiento en el clausor. Se abre a la vieja usanza. Con una trampilla situada detrás, bajo el asiento. Desde ahí accedes al tapón de gasolina que sí se cierra con llave. En su interior, según el fabricante, caben 11 litros. Una medida por encima de la media que ronda los 7,5 litros.

El accionamiento de los mandos en las piñas es correcto. Lleva “warning” a cambio de sacrificar el interruptor de paro. Los intermitentes y el piloto trasero son de tipo LED. La óptica delantera, con una bombilla halógena, no destaca por su haz de luz; un importante asunto a revisar. Dispone de palanca de arranque por si te quedas sin batería. 

Me ha gustado la resolución del brazo de palanca que acciona el caballete. Extenderlo es fácil y apenas requiere esfuerzo. Echo en falta una pata de cabra. ver galeríaScomadi TL 125

El programa de mantenimiento contempla sustituir el aceite del motor cada 5.000 km y la bujía y el aceite de la transmisión cada 10.000 km. No especifican la duración de la correa de transmisión. Sólo mencionan que hay que inspeccionarla cada 5.000 km. El consumo de combustible, solo por ciudad, se ha quedado en 4,03 l/100. No es un dato brillante pero entra dentro de la normalidad teniendo en cuenta que no disfruta de inyección. 

Conclusiones

Este Scomadi Turismo Leggera 125 4T es un scooter con carácter. Y lo digo por su precisa y fiel dirección, por su larga distancia entre ejes y por las secas suspensiones. 

En frente están: el Daelim Besbi (1.499 euros), el Kymco Like (2.099 euros) el SYM Fiddle III (2.099 euros), y el TGB Bellavita (2.499 euros). Hago constar que los precios consignados incluyen, en la mayoría de los casos, las vigentes promociones. 

Quizá no sea un scooter tan práctico como los otros por el asunto de la capacidad de carga, pero resultón, desde luego, lo es un rato. Por 1.995 euros no veo en el mercado otro scooter con más estilo que este Turismo Leggera 125 4t.

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