Rider500: El paraíso de las motos

Rider500: El paraíso de las motos

Jordi Hernández Farguell

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Asistir a un evento de la envergadura de la Rider1000 es un acontecimiento que todo motorista debería vivir, al menos, una vez en su vida. Es una experiencia única en la que se vive la moto de una forma muy especial, así que cuando Honda nos propuso participar en la Rider 500 con dos de sus novedades más importantes, como os imaginaréis, no nos lo pensamos demasiado...

Mi experiencia en la Rider era nula, ni siquiera había completado una 300. El recorrido más corto de los tres disponibles es el que la mayoría elige para tener un primer contacto con un evento de estas características. Pero hay que reconocer que, por muy divertida que sea, con una moto de gran cilíndrada, todos los que la han probado están de acuero en que la experiencia se queda un poco corta y que el cuerpo te pide, como mínimo, una 500.

La pasada edición los compis David y Edu tuvieron la suerte de poder realizar la 500 con dos X-ADV cedidos por Honda, ambos llegaron gratamente sorprendidos de su comportamiento y alucinados de sus tremendas capacidades tanto en asfalto impecable, como por las pistas rurales o carreteras secundarias, rotas y maltrechas, tan típicas de la Rider.

El vídeo de la experiencia ya suma más de 57.500 visualizaciones, algo que no ha pasado inadvertido para Honda que, para esta edición, ha dispuesto para nostros una unidad del nuevo X-ADV (con sus mejoras en gestión electrónica y el nuevo control de tracción), y otra de la preciosa Africa Twin Adventure Sport, sin duda, una de las novedades del año.

Como niñosver galeríaRider500: El paraíso de las motosRider 500 - 2018

No hay quien pueda resistirse a tal propuesta, nadie se querría perder esta sexta edición de la Rider con más de 2.500 inscritos que se centró, al contrario que en las ediciones anteriores, en la zona noreste de Cataluña. En nuestro caso, la Rider 500 constaría de siete etapas muy variadas con distancias que irían entre los 50 a los 110 km.

El día anterior, Edu, ya había realizado todos los trámites previos, así que un servidor no tuvo más que presentarse como un señor a las ocho de la mañana del sábado y, sin estrés y con todo hecho, comenzar directamente con el protocolo de salida. Teniendo el dorsal de la moto, la pulsera, el brazalete y el pasaporte, solo nos faltaba meternos en la cola correspondiente y, por este orden: que te coloque el sello de salida, firmar la hoja de descarga de responsabilidades y, cómo no, la foto de rigor.ver galeríaRider500: El paraíso de las motosRider 500 - 2018

Esos instantes iniciales a la salida son de lo mejor que puedes vivir en una Rider, charlas con la gente que tienes a tu alrededor, compruebas las rutas metidas en el navegador, repasas la moto... Es un momento fantástico, con algo de nerviosismo por los tiempos de espera y también con mucha ansiedad por tomar la salida de una vez y comenzar a disfrutar de la ruta que nos tenían preparada.

Primera etapa: Manresa-Ardèvol. 51 kmver galeríaRider500: El paraíso de las motosRider 500 - 2018

Edu y yo tomamos la salida sobre las 8.40 h del sábado con nuestro segundo punto de sellado, en Ardèvol, como objetivo. Un primer tramo rápido y sin complicaciones, perfecto para irse acomodando a la moto y redescubrir todos sus mandos, pues tanto el X-ADV como la Africa Twin contaban con los cambios DCT que necesitan de un pequeño tiempo de adaptación.

La ruta nos guiaba por la Sierra de Castelltallat, conocida por su pequeño observatorio astronómico situado en la cima de la sierra y el impresionante paisaje que desde allí se puede observar. En este punto la cosa se complicaba un poco con caminos de asfalto roto y con grava, pan comido para nuestras monturas que tienen la capacidad de gestionar este tipo de terrenos de forma impecable.ver galeríaRider500: El paraíso de las motosRider 500 - 2018

Es precisamente en estas circunstancias donde el X-ADV marca las diferencias con el resto de megascooters del mercado destinados al asfalto. Mientras, la Africa Twin se mostraba imperturbable, esta versión Adventure Sport está diseñada para una conducción off-road nivel Dios, así que unas pistas con un poco de grava no la iban a perturbar en absoluto.

El último tramo hasta Ardèvol lo recorrimos en unas magníficas condiciones, los ánimos estaban a tope y llegamos al segundo punto sellado sin ninguna complicación, con ilusión y las pilas cargadas al máximo. Entramos en el bar donde se sellaban los pasaportes  como si fuéramos dos niños que llegan al parque de atracciones y tienen toda una jornada de juegos y diversión por delante.

Segunda etapa: Ardèvol - Les Masies de Voltregà. 109 kmver galeríaRider500: El paraíso de las motosRider 500 - 2018

Esta segunda etapa se las prometía entretenida, con 109 km iba a ser la más larga de la jornada, pero también la más variada y, en algunos momento, muy divertida. El viaje hacia Les Masies de Voltregà marcado por la organización comenzaba como la etapa anterior; un trazado bastante rápido, sin quejas en cuanto al asfalto y con muchas rectas, algo que se mantuvo hasta la altura de Cardona. 

Tras superar la histórica ciudad del Bages y tomando el siguiente desvío, nos tocó afrontar a algunas carreteras rurales paisajísticamente espectaculares. La Africa Twin se sentía como pez en el agua, sus largas suspensiones y la llanta de 21 pulgadas le conferían a Edu una manejabilidad extrema y la confianza suficiente para circular con una soltura y seguridad envidiables.

Aunque fue una etapa larga y en la que tuvimos que estar muy atentos al navegador por la gran cantidad de cruces existentes, al ser de las primeras se nos pasó volando. Y eso que en recorrerla estuvimos cerca de dos horas, pero gracias al buen estado del firme en los últimos kilómetros la llegada a Les Masies del Voltregà fue muy plácida. 

Tercera etapa: Les Masies de Voltregà - Llorà. 71 kmver galeríaRider500: El paraíso de las motosRider 500 - 2018

El punto de sellado en Voltregà fue el más concurrido de la Rider 2018, lógico por otro lado, ya que era el epicentro de un bucle enorme al que la ruta nos haría volver (junto con los participantes de la 1000) un poco más adelante. El ambiente era espectacular, abarrotado de gente y motos, con montones de carpas de marcas colaboradoras, de patrocinadores y de servicios, repletas de un montón de curiosos que no pudieron evitar acercarse.

A pesar de ello no queríamos perder demasiado tiempo, como podéis comprobar, debíamos ilustrar esta ruta con fotos y vídeo, así que el tiempo corría en nuestra contra. Por ello, tras sellar el pasaporte, echarle un vistazo rápido a la zona de carpas y esperar a que a Edu le limpiaran el casco los amigos de Shoei (era un servicio que ofrecían gratuitamente a sus clientes), tiramos millas hacia Llorà.

Los primeros kilómetros por la C-37 no guardaban ningún secreto, pero nos permitieron ganar algo de tiempo hasta el desvío de Sant Pere de Torelló, donde nos esperaba uno de los tramos más entretenidos y populares de esta Rider: el Coll de Bracons. Este alcanza una altura de 1.132 m y son unos 18 kilómetros de curvas de todo tipo, con un asfalto de calidad media y muy bueno en ciertas zonas que te permiten probar a fondo el chasis y las suspensiones de tu moto.

Cuarta etapa: Llorà - Beget. 96 kmver galeríaRider500: El paraíso de las motosRider 500 - 2018

Inicialmente parecía que esta cuarta etapa iba a ser una de las más extrañas e impropias de la Rider, ya que a pocos kilómetros de la salida la ruta que nos marcaba la organización contaba con un breve tramo de autopista (totalmente gratuito), que serviría de enlace para los tramos siguientes.

La ruta transcurría por carreteras rápidas, anchas y con buena visibilidad, donde el X-ADV nos deleito con su magnífica estabilidad en curva y demostró tener un excelente aplomo sobre el tren delantero. Exprimir su motor al máximo fue un gustazo, sorprende su competitividad incluso frente a motocicletas de igual o superior cilindrada, muchas de las cuales, dimos buena cuenta de ellas cuando llegamos a Castellfollit de la Roca, e iniciamos uno de los tramos más impresionantes de esta Rider. 

El festival de curvas había comenzado, en este punto nos toca ascender hacia el Coll de Salomó y ante nosotros se despliegan casi 30 kilómetros de carretera serpenteante y retorcida con un asfalto impecable y un paisaje de cuento de hadas alrededor. Además, como colofón, al final del mismo nos esperaba el pintoresco pueblo de Beget, donde además de sellar nuestro pasaporte aprovechamos para charlar y conocer la opinión de algunos de los muchos usuarios que llegaron con motos similares a las nuestras al precioso Beget.

Quinta etapa: Beget - Les Masies de Voltregà. 90 kmver galeríaRider500: El paraíso de las motosRider 500 - 2018

En la salida de Beget nos esperaba otra sinuosa y estrecha carretera con un asfalto de calidad intermedia ascendiendo hacia el Coll Samola. Este primer tramo puso a prueba nuestros reflejos, ya que la estrechez del mismo nos obligaba a esquivar los pocos coches que, por suerte, encontramos en sentido opuesto. 

Desde Camprodón a Sant Juan de las Abadesas ningún problema, pero nos desviamos hacia el Coll de Antigosa, otro tramo al sprint simplemente espectacular. De ahí nos tocó ir hasta el escurridizo cruce del Cami de Llaés, tras el cual nos esperaban unos 20 km de camino rural en el que no te podías despistar en ningún momento.ver galeríaRider500: El paraíso de las motosRider 500 - 2018En nuestro caso no había queja posible, el desempeño de nuestras monturas en tramos revirados y con mal firme es espectacular, destacando de forma especial la seguridad que ofrece el X-ADV y, muy de agradecer, la adopción del nuevo control de tracción, ya que en esta etapa me salvo de un par de sustos por culpa de las suciedad en las curvas y de ir un poco forzado siguiendo el elevado ritmo que marcaba Edu con la Africa Twin. 

Para terminar, las C17 nos dio un pequeño respiro hasta llegar, de nuevo, a Les Masies de Voltregà, donde aprovechamos para un avituallamiento rápido en la carpa restaurante de la organización y repasar junto con María y Sergi (fotógrafa y operador de vídeo que colaboran con Motos.net), la enorme cantidad de material que habíamos hecho hasta el momento.

Sexta etapa: Masies de Voltregà - Solsona. 101 kmver galeríaRider500: El paraíso de las motosRider 500 - 2018

Esta larga Etapa exclusiva para los participantes de la Rider 500 transcurrió sin problemas, todo lo contrario, disfrutamos de unas carreteras estupendas y un entorno agradable. Sin duda, fue la etapa ideal para disfrutar a tope e incluso relajarse un poco teniendo en cuenta lo cerca que esta la final de esta excelente Rider 500.

A pesar de las horas de viaje y los más de 400 kilómetros que ya llevábamos a nuestras espaldas, el cansancio no hacia excesiva mella en nosotros. Tanto el X-ADV como sobre todo la Africa Twin Adventure Sport son grandes ruteras y, como tales, están diseñadas para facilitarnos las cosas en este sentido. Puede que con el tiempo, el X-ADV nos cargue un poco más la espalda, pero gracias a que disfrutamos de tanto espacio en el asiento y la plataforma, podremos ir variando la postura para no agotarnos en exceso.

Séptima etapa Solsona - Manresa. 67 kmver galeríaRider500: El paraíso de las motosRider 500 - 2018

Inocentes de nosotros, esperábamos que la etapa final fuera de puro relax, hacía tiempo que habíamos superado la distancia de 500 km (con los parones para las fotos y el video la cosas se alargaba) y esperábamos que en cierto modo la organización se apiadara de nosotros configurando un camino de vuelta a casa sin grandes exigencias. Pero no fue así...

He de reconocer que nos confiamos, el comienzo de la que iba a ser la última etapa estaba bien, pero a medida que se suceden los kilómetros la cosa se iba complicando poco a poco, hasta que en la zona intermedia donde tuvimos que enfrentarnos con asfalto más cuarteado, con gravilla y zonas muy sucias. ver galeríaRider500: El paraíso de las motosRider 500 - 2018

Cuando piensas que ya lo tienes todo hecho, caímos en la cuenta que la vuelta a Manresa la haríamos de nuevo por la Serra de Castelltallat, pasando de nuevo por el complejo tramo que, aunque por la mañana con las pilas a tope nos pareció fácil, tras una jornada de moto sobre los hombros dio la sensación de ser más dura. 

Una vez más nuestra monturas resultaron ser ideales para este tipo de aventuras, llevándonos hasta la línea de llegada sin ningún incidente, todo lo contrario, ya que su filosofía off-road te permite disfrutar en este tipo de circunstancias de forma única gracias a su versatilidad y a su polivalencia que les permite adaptarse a prácticamente todo.ver galeríaRider500: El paraíso de las motosRider 500 - 2018

Tras más de 600 kilómetros y 12 horas después, llegamos por fin a la meta en el Pavelló Nou Congost. Estábamos muy contentos y entusiasmados, el esfuerzo realizado llevando a cabo la Rider 500 había valido la pena, pero sobre todo te hace ver, el valor y coraje de los cientos de motoristas que se atreven a enfrentarse al épico desafío que es la Rider 1000. Chicos/as, sois increíbles. 

También, un año más, hay que agradecerle a la gente del Moto Club Manresa su enorme esfuerzo y dedicación, brindándonos en cada punto de sellado toda su simpatía, apoyo y ánimo de forma incondicional. Un equipo que desde el punto de vista organizativo y logístico ha hecho un esfuerzo titánico para que más de 2.000 motoristas disfrutáramos de una ruta variada, bonita y muy divertida. ¡Bravo por vosotros! Ya estamos deseando volver. V's y ráfagas.

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