Racer Explosion: Cafe Racers en Jarama

Miguel A. Fernández

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Sin más pretensiones que la de disfrutarver galeríaAunque la mayoría de preparaciones apenas pasan de los escaparates, hay dignas excepciones, como las Valtorón, aquí la Jarama 1000 en acción en manos de uno de sus propietarios

La III Edición del Racer Explosion llegaba de nuevo al Circuito del Jarama, el pasado día 24, demostrando con un sustancial aumento de participantes, que esta idea, tiene mucho camino por delante.

Organizada desde su primera edición por tres amigos, Pedro Mordt, Toño Merinero y Enrique Echezarreta, la idea original era sacar a la pista a todas esas café racer, que hace años se empezaron a poner de moda y que llenaban portadas de revistas, tarimas en salones y escaparates de tiendas y preparadores… pero que no se veían ni en las calles ni en los circuitos.

ver galeríaSe vivió una gran jornada en esta III edición del Racer Explosion

El alto precio de algunas de ellas y el ser “cáscaras sin yema” otras, llevaba (y lleva), a que estas motos, en su gran mayoría no sean más que ejercicios de diseño para mostrar a la galería.

Hay que destacar que esta situación tuvo una bonita excepción este año, y fueron la preciosa Valtorón La Impetuosa 1262, una Ducati XDiavel pasada por la imaginación de los hermanos Pablo y Carlos Delgado y su taller de Valdetorres del Jarama, y la Jarama 1000 con las que sus propietarios realizaron varias tandas.ver galeríaLas motos anteriores al 2000 fueron las protagonistas

Pero la realidad, es que esta situación les llevó a abrir la puerta a las motos deportivas y sport antiguas. Muchas de esas motos que ahora están en los garajes y que “no valen para nada”, porque todavía no están consideradas como clásicas, pero ya hace años que perdieron el derecho a ser consideradas “actuales”, al menos con el sentido de actual que se le da hoy en día a las cosas, que lo de ayer ya es viejo hoy.

ver galeríaCon motos anteriores del 2000 se pueden realizar fantásticas preparaciones y disfrutar muy mucho de ellas

Divertirte con tu moto, rodar en circuito con seguridad y echar una animada mañana en compañía de otros que tienen y sienten el mismo gusanillo que tu, es finalmente el objetivo buscado y, a la vista de los resultados, alcanzado, que cuenta con la colaboración de unos especialistas en tandas y cursos en el Jarama, como es la empresa RGP.
ver galería“Sin más pretensiones que la de disfrutar”, en el Racer Explosion esto se consigue durante toda la mañana

35, 65 y 120 inscritos, estas son las cifras de estas tres primeras ediciones, lo que ha llevado a que en esta recién celebrada, se ampliase el número de rodadas para que nadie se quedara con las ganas de participar. El hecho de poder hacerlo también con alguna de esas nuevas neoclásicas que muchas marcas están metiendo cada vez más en sus catálogos, llevó a que todas las rodadas tuviesen un buen número de participantes.
ver galeríaLas nuevas neoclásicas son bien recibidas, y con ellas se puede rodar a ritmos muy divertidos

Otra novedad de esta edición ha sido la división de las rodadas en dos categorías, para que estas fuesen lo más apropiadas al estilo de conducción de todos los participantes. Así, había tandas de RacerSpirit, para los más rápidos y con tablas en circuito y de Sport Spirit, para aquellos que rodaban por primera vez en circuito o los que lo querían hacer a un nivel más relajado.
ver galeríaCon dos categorías Racer Spirit y Sport Spirit, todos encuentran la manera de disfrutar de la sensación de rodar en un circuito permanente

Racer Explosion contaba además con una zona propia en el paddock, donde se podía ver las carpas de tiendas donde comprar merchandising, constructores y esas marcas y concesionarios que vienen apoyando la idea, como Yamaha MadridTriumph MadridRoyal Enfield Madrid y Mash, entre las marcas de motos, y KmCero Club del Motorista, la Correduría de seguros de moto Eurolloyd o Ipone lubricantes, entre otros.
ver galeríaEl paddock es un perfecto lugar para seguir disfrutando de la mañana. memorable la paella preparada en la carpa de Triumph

Aficionados venidos de toda España y motos de todos los orígenes y edades (eso sí, anteriores al 2000), son los ingredientes necesarios para conseguir que la filosofía del Racer Explosion “rodar en el Jarama sin más pretensiones que la de disfrutar”, se convierta en una muy divertida realidad. ¿nos vemos el año que viene?.

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