Visita fábrica Polini 2020

Visita fábrica Polini: El sueño continúa

Jordi Hernández Farguell

Polini: “Trasforma il Meglio in Massimo”. Nada define mejor a la firma de componentes italiana que su eslogan publicitario, toda una declaración de intenciones que ha proporcionado cientos de horas de alegría y diversión, a miles de jóvenes motoristas en todo el mundo. Hemos visitado su factoría en Alzano Lombardo, cerca de la preciosa ciudad de Bérgamo, unas modernas y avanzadas instalaciones donde, todavía, los sueños se hacen realidad.ver galeríaVisita fábrica Polini 2020Sede central de Polini en Alzano Lombardo, Bérgamo, Italia.

Entrar en las instalaciones de Polini S.p.A en Bérgamo me transporto automáticamente a otros tiempos. Una época en la que un servidor acababa de cumplir sus 15 años y, en la que el centro de mi existencia, giraba en torno a un Vespino ALX “heredado” de mi hermano mayor. Eran mis primeros y emocionantes pasos en el mundo de la moto que, a la postre y con gran fortuna, no sólo acabaría siendo una de mis mayores pasiones, sino también, algo a lo que irónicamente podríamos llamarle trabajo.

Polini era una de las marcas más admiradas de mi adolescencia, su catálogo de componentes era prácticamente una biblia en la que marcaba el próximo paso a dar en la transformación de aquel ciclomotor que, si bien comenzó siendo un cómodo medio de transporte, con el paso del tiempo y una importante inversión, se transformó en una máquina perfectamente engrasada y ajustada que despertó mi imaginación y pasión por las motos. Cilindro de 65 cc, carburador, variador… fueron sólo algunos de los componentes que, con mucho esfuerzo y dedicación, fui montando en mi Vespino ALX rojo cuando el tiempo y, sobre todo la escasa economía de un adolescente, lo hacían posible.

Esta visita a las instalaciones centrales de Polini nos permitió conocer en profundidad la marca que tantas satisfacciones me había dado, darme cuenta de su envergadura y, ante todo, confirmar que el mundo de la moto es un territorio de auténticos locos y enajenados por la mecánica. Unos alienados que mantienen una profunda relación de afecto con sus monturas y que, como en mi caso con el Vespino ALX, somos capaces de darlo todo para “Trasformar il Meglio in Massimo”.

Historia de superaciónver galeríaVisita fábrica Polini 2020Escudo original de la firma Polini fundada en 1945 por Battista Polini.

La historia de Polini comienza, como en casi todas las grandes marcas de motos actuales, a finales de la segunda Gran Guerra (1945) y con la apertura de un pequeño taller de bicicletas (el principal medio de transporte de aquella época), por parte del padre fundador de la marca Battista Polini. Como media Europa en aquellos tiempos, Italia viviría un resurgimiento industrial sin precedentes, entre ellos, Polini S.p.A que, de manos de un joven Battista, se embarcaría en la búsqueda continua de nuevas soluciones para garantizar que los motores (ante todo los de aquellas primigenias Vespa y Lambretta), ofrecieran cada vez mayor rendimiento y fiabilidad.

Esta filosofía y pasión por la preparación y la competición de la familia Polini no haría más que aumentar en los años siguientes, dando lugar en la década de los años 90 a la fabricación de una serie de minimotos de circuito y campo, y a la creación de distintas copas de promoción, que llegarían a ser la cuna de grandes campeones como el mismísimo Valentino Rossi. 

La evolución de Polini no para, y aunque continúa con su tradicional negocio de componentes para scooters y hasta siendo un referente mundial en el segmento de los paramotores desde 2009, su potencial y ambición como fabricante les ha llevado a buscar nuevos retos. Desde 2016, la firma parte de sus esfuerzos en la creación de un innovador motor eléctrico para bicicletas llamado E-P3, con un diseño y manufacturación 100% “Made in Italy”. Un enorme proyecto que además de demostrar el compromiso de la marca con los temas medioambientales, pone de manifiesto la calidad tecnológica e industrial de la casa de Alzano Lombardo.

Tradición y modernidadver galeríaVisita fábrica Polini 2020Saimon Polini, Director Comercial y Responsable de Marketing de Polini S.p.A.

En la entrada de sus instalaciones nos recibe el escudo original de la marca y una columna de dirección de una de sus primeras bicicletas, un guiño a su historia que continúa, ya en la recepción del área de oficinas, con dos imponentes scooters de competición (Piaggio Zip SP y Vespa Primavera S) que, vistos al detalle, demuestran la calidad e innovación que es capaz de alcanzar una firma como Polini. Como maestro de ceremonias, nadie mejor que Saimon Polini, director comercial y responsable de marketing, pero, sobre todo, uno de los nietos de “Il capo” fundador de la empresa. Savia nueva para un linaje que no ha perdido ni un ápice de la pasión y entusiasmo que ha llevado a la firma transalpina a ser lo que es hoy en día. Una marca presente en más de 60 países (Italia absorbe el 40% de su producción), con una capacidad de fabricación impresionante (su catálogo cuenta con más de 5.000 referencias) y cuya producción va destinada a un grupo de clientes muy concreto: el 70% son menores de 18 años.

Tras las debidas presentaciones y una breve charla sobre la situación y objetivos futuros de la marca, nuestra visita dio comienzo por el departamento de I+D, justo al lado del área de competición –cómo no, ambos departamentos forman parte del ADN de Polini-. Posiblemente estás dos áreas sean el corazón y alma de la firma de Alzano Lombardo, en el primero, se conciben y diseñan absolutamente todos los componentes y motos vendidas por la marca, para ello, se emplean el hardware y el software más sofisticados, diseñando cada pieza en CAD y, más tarde, utilizando máquinas de electroerosión para darles forma desde una sola pieza de aluminio.ver galeríaVisita fábrica Polini 2020Los departamentos de competición y desarrollo comparten, prácticamente, el mismo espacio.

Los departamentos de competición y prototipos forman prácticamente un núcleo compacto. Junto a todo el despliegue de scooters de carreras de diversas categorías y minimotos, también pudimos observar los modelos de pruebas que sirven para “experimentar” las piezas en estado primigenio. Allí podemos encontrar muchas marcas representadas; Kymco, Sym, Peugeot y, especialmente, modelos propulsados por motores Minarelli-Yamaha y Piaggio, entre los cuales, suministran motores a muchas firmas de las categorías de iniciación como los 50 y 125 cc. 

Esta zona de la factoría también cuenta con hasta cuatro sofisticados bancos de pruebas donde se obtienen todas las mediciones que aportan los nuevos componentes. Existen dos tipos de banco, uno en el que se prueba el scooter directamente con el piloto sobre este y con un sistema de frenado que simula el efecto de rozamiento con el asfalto y, un segundo, en el que se prueba solamente el motor, sin la transmisión, y donde los datos se extraen directamente del cigüeñal para conseguir las cifras de potencia puras.

Artesanía puraver galeríaVisita fábrica Polini 2020Polini es una marca autosucifiente, ella misma crea los moldes que dan lugar a los diversos componentes.

La factoría de Polini cuenta con un total de 13.800 m2 en los que se emplean hasta 70 trabajadores. En lo que a fabricación se refiere, cuenta con diversas áreas entre las que existe un denominador común; la artesanía, tecnología y dedicación empleados en los diferentes procesos. Polini es una firma autosuficiente, pues se encarga de más del 90% de la producción. Obviamente, cuenta con un gran número de suministradores, ya que emplean gran diversidad de materiales en sus productos (aluminio, acero, plástico, nilón, etc.), por lo que algunos de estos componentes son obligatoriamente encargados a empresas externas especializadas que, eso sí, están localizadas principalmente en Italia y algunos países de la Comunidad Europea.

Algo de lo que se enorgullece la marca es que ella misma crea los costosos moldes que dan forma a los distintos componentes, un proceso muy caro pero que les permite imprimir su sello de autenticidad y, al mismo tiempo, controlar la calidad de forma escrupulosa. En algunos casos, estos se ceden a sus suministradores para que les fabriquen ciertas piezas, un proceso lógico, ya que ni siquiera en el caso de los fabricantes de motocicletas o automóviles más potentes les es posible absorber el 100% de su producción.ver galeríaVisita fábrica Polini 2020La compleja maquinaria CNC, se encarga de dar forma a los componentes a partir de una sola pieza de aluminio.

A pesar de ello, Polini cuenta con un conjunto de avanzada maquinaria CNC (Control Numérico por Computadora) que les permite “esculpir” con absoluta precisión los componentes de formas más complejas, a partir de una sola pieza de aluminio. Los pocos componentes que no son fabricados por ella misma, son recepcionados en una extensa zona de almacenaje informatizado, que ha sido recientemente actualizada con nuevos sistemas automatizados y más modernos que les permiten ahorrar mucho tiempo y espacio en sus instalaciones. 

Ya sean de fabricación propia o provengan de empresas externas, todas las piezas, antes de entrar en las distintas áreas de montaje, pasan por unos meticulosos procesos de control de calidad y calibración. Componentes como los variadores son pulidos y equilibrados uno por uno por personal altamente calificado y, como en el caso de los carburadores, son ensamblados de forma artesanal (se tarda unos 8 minutos para cada uno de ellos), para, más tarde, ser testeados por personal especializado en máquinas de alta precisión. 

Todo bajo controlver galeríaVisita fábrica Polini 2020Los procesos de control de calidad son continuos durante todo el proceso de fabricación-

Como es lógico, una parte importante de la planta se dedica al ensamblaje, desde las pequeñas minimotos (de las que se producen entre 250 y 300 unidades en un año), a los especializados motores destinados al segmento del paramotor donde Polini es, sin lugar a dudas, una de las firmas de referencia a nivel mundial. Tampoco hay que olvidarse del proceso de fabricación del nuevo y competitivo motor eléctrico E-P3 destinado al uso en bicicletas on y off road, del cual, la firma italiana se encarga de principio a fin de su producción.

Como ya hemos comentado, tras todos los procesos realizados en la fábrica, se crea una enorme cantidad de material que es embalado y almacenado en las mismas instalaciones, una cantidad de referencias ingente dado el enorme catálogo ofrecido por la marca. Es por ello que el espacio destinado sea uno de los más importantes de todos los que componen la factoría Polini, estanterías y estanterías repletas de exclusivos productos que están listos para ser transportados a numerosos distribuidores y tiendas especializadas de medio mundo.ver galeríaVisita fábrica Polini 2020La visita terminó con una breve prueba de producto. ¡Los resultados sorprenden!

De algunos de ellos, pudimos hacer una “cata” particular en las instalaciones aledañas de la fábrica, en concreto, una breve prueba a un Kymco Peple S 125 y un Kymco Xciting S 400, el primero, con centralita y kit de transmisión Paioli, y, el segundo, solamente con un variador de la firma italiana. En los dos casos, los resultados fueron muy sorprendentes, especialmente a la hora de acelerar y recuperar, donde en ambos casos observamos una notable mejora respecto a las unidades de serie.

Por supuesto, las posibilidades de modificar nuestro scooter con componentes Polini son enormes, de hecho, existe una gran variedad de set-up entre los que escoger; desde un simple variador, hasta, dependiendo de nuestro modelo de scooter, un pack completo de transmisión, cilindro, centralita, etc. Uno de los apuntes que recibimos de la propia marca es que con la llegada de la Euro4 cambió la forma de modificar los scooters. Antiguamente, lo primero que hacía un usuario era cambiar, principalmente, el escape y el cilindro, mientras que en la actualidad, el primer paso aconsejable es montar una centralita, una variador y, por último, si así se desea, cilindro y engranajes.ver galeríaVisita fábrica Polini 2020Para terminar, la foto de "familia" de rigor.

No deja de sorprender que incluso con las actuales especificaciones y restricciones impuestas a los fabricantes, todavía podamos llevar a cabo modificaciones tan espectaculares como las que Polini nos propone. Puede que, al menos en nuestro país, estas no se realicen de forma tan masiva como hace unas décadas, pero de proponernos una importante mejora en nuestros scooter, está claro que la firma transalpina y su larga experiencia en el sector continúan siendo la opción más fiable y de mayor calidad. En especial, comparadas con las emergentes firmas de procedencia china que, aunque pueden rivalizar en precio gracias a su enorme capacidad de producción, ni mucho menos cuentan con la experiencia y calidad de una marca legendaria como Polini. La veteranía es un grado.