Motovolta 2019 –Barcelona-: Más 550 km de curvas

Paulino Arroyo

Motovolta 2019 –Barcelona- (a beneficio de Pilotos Capacitados) llega después de que la organización nos convocara a Pantans en 2017 o a la Volta a Catalunya y Mitja Volta 2018 (estas dos últimas el pasado año 2018). La intención es que el próximo año el Road Book refleje rutas por alguna de las tres provincias restantes: Lleida, Tarragona o Girona… ¿Te apuntas? Yo he participado en la de Barcelona junto a otros 676 inscritos con una Kawasaki Versys 1000. Al final explico la experiencia con ella, sensaciones, datos, pero os dejo con la crónica del Motovolta 2019.

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Entre puntos de fotos, puntos de control y esporádicas paradas aquí y allá han sido 12 las horas (más de 8 horas sobre la moto) que, personalmente, me ha llevado completar el recorrido del Motovolta 2019, en esta ocasión a beneficio de la asociación Pilotos Capacitados. Han sido más de 550 kilómetros en su totalidad, incluso algunos más pues seguro que al final, tras pérdidas sin mayor importancia, se acaban sumando más kilómetros de los estrictamente plasmados en el Road Book. 

La compañía es importante en estos casos. Una jornada como la vivida puede recordarse años después tras inscribirse en solitario, seguir al pie de la letra el libro de ruta o los tracks que facilita la organización y contarlo después. Pero siempre he dicho que la moto es solo el vehículo, que en realidad no consiste solo en trasladarse: es una herramienta de comunicación, un lenguaje y sin ese componente, pierde mucho de su sentido. He de reconocer que, para mi, pierde gran parte de su atractivo. A pesar de que me encanta conducir en solitario. 

Pero no ha sido así en esta ocasión. En una Motovolta resulta imposible, incluso por el número de inscritos. Para que mi reiterada soledad dejara de serlo, por una vez compartí la experiencia junto a dos compañeros de profesión, Sergi Mejías y Quim Salomón, ellos con BMW F 850 GS y KTM 790 Adventure.

Salida en el ACE Café Barcelona

ver galeríaMotovolta 2019 –Barcelona-: diversiónMotovolta 2019 (Barcelona)No puedo olvidar la experiencia vivida el pasado año, la que me permitió conocer a los culpables del Motovolta y que fue a beneficio de la Asociación AFANOC. Recomiendo que leáis aquella crónica pues la disfruté mucho y ha sido la que me ha dado pie a enfrentarme a la edición de 2019 con conocimiento de causa. 

La salida tuvo lugar en las instalaciones del Restaurante ACE CAFE Barcelona, como decía en mi caso y con mis compañeros, a las 6 de la mañana. El recorrido en los primeros kilómetros nos llevó hacia la ciudad de Sitges ¡por las Costas de Garraf! Si llegas a Barcelona en moto por turismo, recomiendo este tramo de carretera, al igual que hay otros muchos muy recomendables. El primer paso de este Motovolta ha sido por carreteras de segundo y tercer orden, incluso por caminos agrícolas asfaltados por los que llegamos hasta el primer Punto de Foto (donde nos esperaban con zumos y madalenas) en el Castell de Sant Martí Sarroca. ver galeríaMotovolta 2019 –Barcelona-: diversiónMotovolta -Barcelona- 2019

Y de Castell a Castell, pues el siguiente punto de reavituallamiento se situaba en la población de Castelltallat, donde, por la nula contaminación lumínica y enclave privilegiado, se encuentra el Observatorio Astronómico de Castelltallat. Y entre un lugar y otro, navegar. Leer el Road Book y disfrutar de la carretera resulta imprescindible, pero dicho esto hago un alto en el texto. He de poner en evidencia una realidad. Cuando escribía estas palabras, hace solo unos minutos, ha sonado mi móvil y he contestado de inmediato. He hablado durante un buen rato con el interlocutor, uno de los participantes de esta Motovolta, compañero de aquel que, por el despiste de un solo segundo, cayó de su scooter ante nuestros ojos.

Se produjo lesiones, contusiones, cortes y alguna fractura. Creo, que a pesar de todo, ha tenido suerte. El guardarrail que, en ese punto no parece proteger nada, las ha causado… pero el instante de perdida de atención lo desencadena. Una recomendación es que jamás las pantallas, navegadores (táctiles o no), los road book, deben impedir la visión o despistarnos de la imprescindible atención sin la que nos jugamos mucho. Y dicho esto, desde aquí le deseo una pronta recuperación y espero encontrármelo en la próxima edición. Y sigo con la ruta, ahora hacia el punto más alto del recorrido, el mirador de Sant Joan de Casanova...

Mirador de Sant Joan de Casanova y Pantano de Sau

ver galeríaMotovolta 2019 –Barcelona-: diversiónMotovolta -Barcelona- 2019Llegamos al mirador y tras tomar un café junto al mirador, intentamos fotografíar el Pedraforca, cuya espectacular silueta se yergue ante nuestros ojos. Pero sus dos cimas se encuentran cubiertas de nubes y no pudimos disfrutar de sus vistas. Esta es una de esas montañas emblemáticas de Cataluña que se encuentra en la Sierra del Cadí, en el Prepirineo y, con poco más de 2.500 metros aun conserva nieve en los puntos más altos y zonas protegidas del sol. Dejamos detrás este punto idílico, nublado y con claras intenciones de que las nubes dejen caer su contenido, tan necesario para los campos. Sin duda, esto hubiera complicado la conducción el resto de la jornada. De hecho sobre nosotros fueron solo algunas gotas que, al parecer, acabaron siendo un verdadero diluvio horas más tarde. Afortunadamente apenas cayó sobre nosotros. 

La carretera de acceso a la Presa de Pantano de Sau desde las proximidades del Parador de Vic-Sau, es en realidad un camino forestal acondicionado. Con la Kawasaki Versys 1000 no fue un problema pero supongo que participantes con pequeños scooters o motos ultra deportivas no lo tuvieron tan fácil. Tras llegar allí, junto a la pared del embalse, nos ofrecieron un frugal tentempié, en mi caso un snack de chocolate y una bebida isotónica, a modo de merienda y seguimos hacia El Brull, el siguiente punto de foto. 

De El Brull al ACE Café Barcelona

ver galeríaMotovolta 2019 –Barcelona-: diversiónMotovolta -Barcelona- 2019Cuando inicias una jornada como la que ha preparado la Asociación Motovolta, no sabes como te encontrarás al final del día. El único objetivo claro es dejarse llevar por el road-book y disfrutar de lo que este esconde, de los lugares por los que pasas y de aquellos en los que te detienes. Teniendo en cuenta que son más de 500 kilómetros con muchas curvas y que el ritmo lo eliges tu, la hora de llegada no está, ni de lejos, clara y definida. En nuestro caso fueron doce horas.

Salíamos a las 6 de la mañana y regresábamos a las 6 de la tarde. Sobre la moto habíamos pasado algo más de 8 horas, pues hicimos todas las paradas pertinentes, todos los kilómetros marcados y algunos más. También paramos a repostar. Por supuesto sellamos en los Puntos de Control y nos detuvimos en todos los Puntos de Foto, paramos a comer, unos 45 minutos justo a la hora habitual sobre las 2 de la tarde y seguimos… Eso fue poco antes del Pantano de Sau.ver galeríaMotovolta 2019 –Barcelona-: diversiónMotovolta -Barcelona- 2019

Cruzábamos la línea del acceso al aparcamiento del ACE Café Barcelona a falta de algún minuto antes de las 6 de la tarde. Tras verificar la organización mi llegada, vi a Manel, Alma Mater del Motovolta y le pregunté sobre el estado del accidentado. Le llamé para comunicárselo justo cuando se produjo la caida, pues fuimos testigos de excepción (tanto Sergi Mejías como Quim Salomon y el que esto escribe) y detesto las noticias dadas a medias que desinforman en lugar de informar, y me lo agradeció en aquel momento y también al verme, ya en el ACE Café Barcelona. Tras la jugosa hamburguesa, la necesaria hidratación y un café… marché a casa con la sonrisa de oreja a oreja y la sensación del deber cumplido... ¡si es que puede decirse así!

La Versys 1000 de Kawasaki

ver galeríaMotovolta 2019 –Barcelona-: diversiónMotovolta -Barcelona- 2019Cuatro cilindros en línea, 120 CV de potencia, chasis doble viga de aluminio, horquilla invertida de 43 mm de barras… La Versys 1000, con pantalla regulable en altura de modo manual, el asiento a 840 mm y una postura de conducción muy cómoda es una moto trail gran turismo con llantas delantera y trasera de 17 pulgadas. Pero más allá de los datos y las cifras las sensaciones a sus mandos es lo más importante. 

En los tramos con curvas demuestra un excelente nivel de agilidad, intuitiva y rápida, con un muy buen sistema de cambio Quick Shift tanto para subir como para reducir marchas. Te olvidas del embrague salvo para insertar primera o detenerte y encontrar la posición Neutral. El asiento es rígido para tratarse de una moto con un claro cariz turístico, pues con ambas maletas –que en esta ocasión decidí retirar- compite directamente con la moto que ha generado el mercado de las trail asfáltica y turística, la BMW GS 1200 o más cerca aun de la S 1000 XR por su motor tetracilíndrico. ver galeríaMotovolta 2019 –Barcelona-: diversiónMotovolta -Barcelona- 2019Pero la Versys 1000 se me antoja más ligera y fácil, con una buena frenada con pinzas radiales y un motor también muy potente. El peso es de 250 kg pero no lo parece pues este se encuentra muy centrado y bajo. El depósito de combustible es de 21 litros de capacidad lo que permite superar los 300 kilómetros de autonomía. Y con la reserva, doy fe, pueden recorrerse además varias decenas de kilómetros. Me atrevo a decir que para el recorrido de este Motovolta –Barcelona- pocas opciones imagino más acertadas, pues en el modo de conducción Road, su comportamiento del control de tracción (que actuó en algunas fuertes aceleraciones), tanto el ABS como el motor se comportó de modo ejemplar. Y con el escape Akrapovic el sonido es también muy bueno. 

Si quieres conocer mejor este modelo te recomiendo la completa prueba de la Kawasaki Versys 1000 realizada por nuestro compañero Javier Millán.