Moto Guzzi V7 II Special

Moto Guzzi V7 II Special

David Remón Paracuellos

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Heredera del tiempo

Las Moto Guzzi son como las Vespa, imperecederas. A poca gente de dilatada edad le preguntarás por estas dos marcas y difícilmente no te sabrá decir como mínimo que tienen dos ruedas. Son dos monturas que han acompañado históricamente a los aficionados al motociclismo europeo en las dos últimas generaciones entre padres y abuelos. Curiosamente el gusto por lo “Vintage y remenber” les vuelve a dar fuerza, hasta tal punto que los mayores por lo que representaron en su vida y a los jóvenes “hipster” por la moda de la tendencia retro actual, vuelven a ser centro de atracción.

Nuestra unidad de pruebas de Moto Guzzi V7 II es la versión Special, que a priori podría parecer que les separaba pequeños retoques estéticos y poco más respecto a la primera generación de V7, pero no, esta V7 II es muy diferente, sobre todo en comportamiento. En la línea de muchas de las sorpresas a las que nos someten los apasionados italianos, mientras estábamos probando la versión V7 en su versión base Stone en noviembre de 2014, presentaban la V7 II con vistas al salón de Milán ese mismo mes. Parecía que en el nuevo modelo la novedad se centraba únicamente en la llegada del ABS y el control de tracción, pero no, había mucho más como ahora veremos.ver galeríaMoto Guzzi V7 II SpecialFotos: María Pujol/ Especial agradecimiento a Bodegas Torres

Hoy en el catálogo de la V7 II y aun siendo bastante diferente en comportamiento dinámico por los cambios acaecidos sobre ella respeto a la V7, mantiene las tres versiones de su predecesora. De idénticas características técnicas, la gama empieza con la Stone, modelo donde predomina el negro en sus detalles de acabados, colores planos para el depósito y la única de las tres con unas bonitas llantas de aleación de corte clásico. Curiosamente de los 8.649€ que marcaba su precio oficial, ahora y sin definir la finalización, se ha pasado a los 7.499€. Esos 1.150€ es mucho dinero como oferta de promoción, que todavía consigue que se desmarque más de nuestra unidad de pruebas que cuesta 9.299€. Son excesivos 1.800€ por lucir una imagen más retro gracias a sus cromados, llantas de radios y pintura bicolor. Y todavía más si contamos con la virtud que Moto Guzzi le ha brindado a esta familia la posibilidad de personalizar cualquiera de ellas por poco dinero gracias a la fórmula de garage.motoguzzi.com de la cual os explicamos en el vídeo que tenéis en este reportaje.

Finalizando el catálogo está la versión más “cool” y deportiva. Se trata de la V7 II Racer donde sí encontramos muchos más cambios tanto estéticos como técnicos, con escapes y amortiguadores traseros diferentes así como la ergonomía por sus manillares: su precio 10.599€.

Una historia de amor

ver galeríaMoto Guzzi V7 II SpecialComo apasionado en esto de las motos, en mi vida también me crucé con una Moto Guzzi. Concretamente con una V50 Monza de mi amigo José Luís, que ya no recuerdo ni apellido y del cual tampoco tengo ni idea de su paradero. Con él recorrí kilómetros, yo con mi por aquel entonces “moderna” Yamaha RD 125 LC y él con su querida bicilíndrica de Mandello del Lario. Con aquel duro asiento que parecía estar hecho de madera y con la ergonomía que brinda una losa, aquel compañero de ruta elogiaba su frenada integral, que personalmente el único día que me la dejó, encontré horrorosa por tacto. Pero no podía negar su belleza sí como sonido y aunque se me iban los ojos con las modernas realizaciones japonesas que llegaban a España a finales de los ochenta, aquella Monza V50 me marcó. La moto la tenía impresionante, la cuidaba y mimaba de forma asombrosa, carburándola cuando tocaba y lustrando sus cromados con un cariño las mañanas de los sábados para lucirlos las matinales domingueras. Yo disfrutaba rodando detrás de su experimentada trazada limpia y estable, sintiendo el bramido al abrir o cortar gas de aquel V2, mientras que el “maestro” también apreciaba el olor del aceite quemado Castrol de mis dos tiempos cuando seguía mi estela. Nos entendíamos a la perfección a pesar de las diferencias de motos…Los caballos son lo de menos en ella. La rumorosidad y estilo es lo que te seducen

El año 1986 es un año muy especial para mi. Fue mi primera visita a la última edición de las 24h de Montjüic en la mágica montaña barcelonesa, el año que me saqué el carnet A con mis 18 años recién cumplidos y la compra de mi primera moto, la mencionada Yamaha… Un domingo, José Luís cambió el programa de ruta y me sorprendió con una idea que me enamoró: rodar en el mítico circuito de la montaña de Montjuïc en esa matinal veraniega de agosto. En 1987 Barcelona en agosto se vaciaba, no como ahora; allí no había nadie… Me acuerdo que dimos varias vueltas en aquellos cambios de rasante que quitaban el hipo para un pipiolo como yo por aquel entonces. Después de varias vueltas nos paramos en la curva de “la font del gat” y nos hicimos fotos hasta en marcha. Mis primeras fotos en acción… Las “Guzzi” entre muchas otras cosas, provocan nostalgia.

Esencia de juventudver galeríaMoto Guzzi V7 II SpecialTodo parece igual pero nada es para siempre. En el Grupo Piaggio lo saben y tienen claro que ante modernidades de las marcas que agrupan, hay una total fidelidad a la experiencia de rodar sobre un motor de posición transversal a 90 grados  refrigerado por aire de la firma Moto Guzzi. Pero a ella también llegó la alta tecnología, como demostró la California 1400 que hace pocas semanas volvimos a saborear por la presentación de la versión Touring SE para estar a la altura de la competencia más dura. Pero la gama más pura la siguen teniendo, aquella que sigue enamorando a los amantes del motociclismo de siempre, pero hoy con modificaciones que mejoran el dinamismo y obviamente la seguridad activa. Los avances en el mundo de las dos ruedas llegan con más o menos celeridad, pero en una Moto Guzzi tienen que estar presentes sin alterar lo bueno de ellas, al contrario, mejorando aquellos puntos flacos de siempre. El encendido electrónico ahora está, alternadores que no dejan seca la batería, alimentación electrónica que siempre enriquece con la cantidad exacta al motor también, pero la generación de II de la V7 ha ido a más.

La preciosa Moto Guzzi, porque es obvio que lo es, llega con argumentos comerciales que se sostienen solos. Lo más destacado y que se aprecia con solo conectar la llave de contacto, es el hecho que aporta de serie ABS de doble canal y el MGTC (Moto Guzzi Traction Control), el control de tracción de la marca, todo de última generación. Sus primas hermanas Aprilia que pueden alardear de aportar los mejores controles de tracción del mundo en el Campeonato del Mundo de Superbikes, les han ayudado y mucho, por lo que no es de extrañar su sorprendente funcionamiento dinámico, mucho mejor de lo que cabía esperar. Otra cosa es que estéticamente lo hayan hecho con más o menos acierto... Sus preciosos relojes cromados y analógicos, se han salpicado con dos testigos luminosos naranjas de gran tamaño de los dispositivos electrónicos de seguridad, sustituyendo el águila de la marca que presidía la base del tablero de información de las V7. Después de visitar la fábrica para mostrarnos las cualidades del Garage Moto Guzzi, hice el apunte de este detalle poco armonioso con el conjunto. La respuesta fue que eran los mismos que en su día se instalaron en las Guzzi de los ‘80, que habían salido de los almacenes y que consideraron que daban un punto más de autenticidad al producto…ver galeríaMoto Guzzi V7 II Special

Nuestra Special viene con llantas de radios pero sus neumáticos Pirelli Sport Demon son sin cámara por estar selladas por dentro. Aporta más cromados que la serie Stone, donde se aprecian en los retrovisores, amortiguadores traseros y soporte para el pasajero, que en el caso de la Stone es por cincha sobre al asiento. También sin entender demasiado por qué y como guiño a la modernidad, deja las barras de la horquilla al aire, abandonando los fuelles clásicos de protección que sí llevan la Racer y Stone, optando por deflectores para este menester. Esta V7 II aporta moderna solución a través del faro de técnica Multiconvex como en la V7, aligerándolo sin perder calidad de luz pero engrosando el listado del empleo de plástico a su construcción. De este blando material recibe más de lo que cabía esperar teniendo en cuenta su competencia. Además de la óptica, la carcasa de los relojes, intermitentes, piloto trasero, faro y ambos guardabarros, también están realizados en el mismo material. Quizás por eso estamos hablando de una moto de 190 Kg en vacío para nuestra Special y Racer, con un solo un kilo menos para la versión Stone: con el depósito lleno nuestra unidad llega a los 211 Kg.

Estilo atemporal
Cualquiera que empiece a buscar en este reportaje la relación peso/potencia, mejor será que no pierda el tiempo y deje de leerlo. La V7 II tiene 48CV para mover esa masa, una pobre caballería si eres de los que mira los valores absolutos en la compra de una moto. Lógicamente es un motor que podría rendir más con sus 744cc, pero lo han ajustado perfectamente para que de entrada los poseedores del carnet A2 puedan acceder a ella sin necesidad de limitarla. Sin duda ese valor es perfecto para su filosofía, puesto que la atmosfera que te envuelve precisamente no se ampara en la zona alta del tacómetro.ver galeríaMoto Guzzi V7 II Special

El precioso estilo de esta V7 II Special se encuentra inspirada en la Moto Guzzi V750 S3 de 1975, que combinada la decoración de las dos franjas en el depósito, se puede optar o por azul, roja o negra, en esta última las franjas pasan de ser blancas a rojas.

Ewan McGregor dice que es su moto y su estilo y la verdad es que esta V7 II demuestra que se puede tener sin ampararse en las altas prestaciones. El ritual de ponerla en marcha ya no es el de antes y basta con accionar el botón de arranque para que el bicilíndrico tome vida con un estilo tan particular como encantador. En mi pequeña y rápida encuesta sobre su sonido a todo aquel que me rodeaba durante la prueba, no hubo nadie que no le gustara, es más, se sorprendían por encantarles. Con un chequeo de todos sus testigos luminosos e incluso de sus saetas del tacómetro y velocímetro, el motor cobra vida al instante.Brinda confort para viajar incluso a dúo y su autonomía es holgadamente de 300 kilómetros
Sobre ella me sorprendieron tres puntos. Por una parte la ergonomía. El asiento es muy cómodo por mullido y forma, dejando que se llegue muy bien al suelo incluso con altura de 1,70. Los cilindros se alejan de las espinillas así que ya no molestan a los “piernas largas” gracias al desplazamiento del motor en 4° en inclinación hacia el eje delantero, rebajándolo a su vez en 10mm.ver galeríaMoto Guzzi V7 II Special El siguiente es el cuadro de mandos que además de bonito está bien rematado en información, con testigos de intermitencias, gestión motor, luz de carretera, presión aceite, neutral y reserva de combustible. En el interior de ambas esferas existes dos visores digitales, en el de la izquierda indica el cuentakilómetros con un parcial y en el de la derecha la temperatura ambiente y reloj horario, informaciones que de cambian mediante pulsadores de plástico cromados en los mismos relojes.
El tercer y último punto fue el mismo motor, donde su sonido te sorprende, porque en ralentí suena muy bien, con las inercias de cigüeñal de siempre pero mucho más suavizadas. Con la pata de cabra puesta, me llamó la atención como sobre el piso de poliuretano del parking de casa y con el motor revolucionado por el estárter automático, la dirección se cerró sola… Tiene cosas del ayer que no las puedo pasar por alto, como lo es también el espectáculo del crepitar de toda la parte mecánica cuando la paras y se empieza a enfriarse. Música de ayer…

La ciudad es para mi
Después de bajarme de una moto como la bestia Kawasaki Ninja H2, me tocó la italiana. Dos mundos tan lejanos y separados como apasionados, pero lo curioso es que sobre la Moto Guzzi que cualquiera podría pensar que es un “hierro”, me lo pasé en grande. Un gran valor que aporta este modelo es que además de ser una moto realmente romántica aporta utilidad en el día a día y eso es algo que personalmente valoro mucho, si eres hombre-moto lo entenderás. La V7 II es muy práctica por contenido tamaño, lo que consigue que rodar por ciudad no sea un suplicio. Pequeña, se cuela por todos los recovecos entre coches, limitándola solo el radio de giro que siendo más que correcto, no es el de un scooter ciudadano. Pero como es estrecha te cuelas por más sitios más angostos. Otra de las buenas cualidades es que en días calurosos no es una tortura. Su mecánica libre de carenados y radiadores de refrigeración ayudan y mucho a no pasarlo mal en esos días de extremo calor.

ver galeríaMoto Guzzi V7 II SpecialSu caminar es pausado, como después corroboraremos por carretera, así que en ciudad lo suyo es no picarse en los semáforos y salir siempre en primera velocidad, aunque en segunda lo podría hacer por par motor. Su caja de cambios ahora es de seis marchas en vez de cinco de la primera V7, así que todavía sale mejor en marchas largas, pero con un embrague en seco mejor no hacerlo para que no sufra, sobre todo en días de calor. El tacto del embrague es de lo menos convincente, por dureza y algo de imprecisión, sobre todo por la diferencia existente entre rodar con la mecánica fría o caliente. En este medio y sin apretarle “la oreja”, se muestra muy agradecida con el conductor, puesto que hablamos fácilmente de consumos de 5 litros, llegando a estar solo en 0’6 litros más si vamos por carretera, lo que hace que supere con facilidad los 300 kilómetros con un depósito.

Con pasajero es una moto muy agradecida para ambos ocupantes. El que la lleva porque aprecia como no se ha de tirar de endurecimiento de la precarga trasera para no tener esa sensación de flotabilidad de dirección por falta de aplomo, mientras que el acompañante se encuentra con buena superficie para sentarse tanto por espacio como por mullido. Además como se encuentra a la misma altura que el conductor no le incide directamente el aire. Sus estribos vibran tanto como los del conductor, o sea, poco para su mecánica, pero donde asirse no está bien resuelto. Si en la Stone la cincha en medio del asiento no sirve para nada, la posición de los agarraderos cromados en los laterales de la Special, aunque de buen tamaño, se encuentran demasiado bajos.

Mi amigo Céspedes
Dejarme que os hable de Pere, otro gran amigo que en este caso sí tengo la suerte de no haber perdido el contacto con él. Es de culo inquieto y no ha encontrado su amor fiel y para siempre, pero lo sigue intentando. Cambia de moto mucho, pero más buscando el estilo que le llene e identifique que propiamente una cualidad específica. Hoy le diría que sí a esta V7 II si le gustase.

ver galeríaMoto Guzzi V7 II SpecialHace dos años me llamó para comentarme que le gustaba una Moto Guzzi V7 Stone y que si le hacía el favor que le acompañara a probarla. Nuestro José María Marfil la probó para vosotros el pasado año, pero como en esas fechas de la llamada todavía no había unidad de pruebas, encantado fui acompañarle. La recogimos en el concesionario Motissimo y nos fuimos un par de horas de un sábado por la mañana. Le acompañé con la mía en el recorrido mientras él rodaba sus primeros kilómetros con la V7. Atravesando la Ciudad Condal nos dirigimos a la carretera de Santa Creu que une Molins de Rey con Vallvidrera. Hasta el mismo mirador de este tramo que une estas localidades la probó él, hasta que me invitó a que fuera yo el que se subiera. Su cara lo decía todo. No le gustaba… La encontraba difícil y tosca.A nadie deja indiferente su diseño, además de ser una buena escuela para el carnet A2

A Pere se le atragantaba el cardán por sus reacciones más secas, una caja de cambios con demasiado salto entre marchas y falta de manejabilidad, en definitiva, poca confianza. Me subí yo y en muchas cosas lo comprendí, añadiendo que los cilindros los notaba demasiado cerca de mis piernas. Su frenada era justa porque en marchas largas se embalaba demasiado y en las cortas me quedaba corto para un motor que no rueda cómodo por encima de las 4.500rpm; a partir de ahí hay más ruido que nueces. Prefiere trabajar sobre su valor de par motor que llega a las 3.000rpm. Pero en esta carretera, tramo de rally años atrás, con el sonido embriagador de su mecánica ,empecé a ir a ritmo dándome cuenta que ni ajustándome a su caja de cambios y carácter, conseguía pasármelo bien porque en algún que otro tramo algo se le indigestaba.

ver galeríaMoto Guzzi V7 II Special Pues bien, con la Special no pude resistirme y volví al mismo escenario. La impresión fue tan distinta que aun hoy me sorprendo. De entrada la estabilidad tiene otro cantar y estilo, además que ahora sobre la moto te puedes mover ligeramente sin que los cilindros hagan acto de presencia. La caja de cambios mejor escalonada ayuda y mucho a que su motor sufra menos estiramientos de marcha, aprovechando mejor su calidad de par motor; es más fácil encontrar la relación exacta para cada tramo. Y qué decir de la sensación de manejabilidad, mucho más alta y de más confianza dejando también a buen nivel la estabilidad en el paso de curva rápido. La frenada sigue siendo de juzgado de guardia que no aporte leva graduable y más cuando el público de esta moto va a ser muy urbanita y donde el sector femenino ya se ha apuntado a su estilo. Mi sensación aun no habiendo comunicado la marca mejoras en el tren de rodaje, se me antojó mejor en potencia, con menos fatiga que aquella V7 que probé con Pere. El ABS sabes que está presente y solo si apuras mucho puedes hacerlo disparar, sobre todo de atrás, pero en suelos húmedos de ciudad es perfecto. Los impulsos son extremadamente rápidos, como en las mejores sport: es quizás lo más rápido que tiene esta moto. Por otra parte el control de tracción con los Pirelli Demon, es imposible hacerlo disparar ni rodando como un animal rozando los estribos en el suelo y abriendo gas a fondo en la salida de las curvas. El aplomo es tal, el agarre de las gomas tan bueno y la potencia es tan justa a nivel deportivo, que no la comprometes nunca.ver galeríaMoto Guzzi V7 II Special Creo que está diseñado para despistados. Si lo provocas en un deslizante suelo de parking, te das cuenta que como el ABS, la reacción es sumamente rápida y no deja que se cruce la moto lo más mínimo, no como en sistemas de otras marcas que son demasiado permisivos...

Gracias a la historia

Por su pasado, Moto Guzzi crea motos como esta V7 II Special , versión que por ciudad no pasa desapercibida por su belleza. Pero ahora el funcionamiento además ha mejorado sustancialmente haciéndola más fácil y también más segura gracias a un ABS y control de tracción de calidad, muy útil para gente que empieza.
Además aporta el cardán que es olvidarse de la transmisión y es más limpio, aunque hay que tener en cuenta que en las reducciones es más brusco si no se realizan con suavidad.

Para más inri, si esta versión la ves cara, puedes llevar a cabo la genial idea de la gente de Moto Guzzi con su Garage Moto Guzzi (http://www.garagemotoguzzi.com/en/customize/), motos muy personales repletas de estilo a un precio muy bueno como promoción de lanzamiento. Hoy por hoy en su estilo no existe una moto con tanta personalidad y diversión a este precio, que además salga de serie con ABS y control de tracción.

ver galeríaMoto Guzzi V7 II SpecialLa V7 II está cuajando, porque si en agosto de 2014 se vendieron 80 unidades, este agosto matricularon 200. A finales del pasado año cerraron con 163 unidades y a este ritmo este año esperan cerrar con 300 unidades. Sin duda, una heredera del tiempo, pero también de la tecnología.

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