Macbor Montana XR3: Una bella experiencia sobre una trail de 250cc

Eduard Fernández Masó

Motos Bordoy, el importador de Macbor, nos planteó un atractivo reto. Realizar un viaje de 800 km sobre su Macbor Montana XR3. Obviamente no rechazamos tan tentadora propuesta y pudimos vivir una aventura muy enriquecedora en una ruta que nos llevó de Puigcerdà a Donosti. Pusimos a prueba su trail monocilindrica de 250cc  -como seguramente pocos usuarios de esta moto harán- explotando sus capacidades off road y trail, en un viaje cargado de emociones, paisajes y camaradería. 

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La “Dos mares” consistiría de tres jornadas que combinaba viaje por carretera con la ruta por pistas y caminos rurales, donde la XR3 superó ampliamente las expectativas. Equipada con neumáticos puramente asfálticos pudimos disfrutar en asfalto y defendernos bastante dignamente sobre las pistas por lo que la experiencia fue de lo más positiva. 

Primera etapa Puigcerdà-Ainsa: Arranca la aventuraver galería

La primera jornada sería también la más larga, con 277 km por delante, de los cuales un 20% serían por caminos. Solamente subirnos a la XR3 ya te das cuanta que la ergonomía es muy correcta y que todo está en su sitio. No le falta de nada, al contrario va muy equipada con defensas, una instrumentación muy correcta, tomas de corriente y demás. Arrancamos pronto por la mañana, por carretera nos dirigimos dirección Bellver de Cerdanya de allí para La Seu d’Urgell y de allí para Adrall donde se enfila el Eje Pirenaico hasta Guils del Cantó donde empezaba la pista de tierra hasta Gerri de la Sal. La primera toma de contacto con el medio natural fue muy buena, la moto a ritmo tranquilo es muy noble y neutral. 

Las suspensiones tirando a blandas son perfectas para las imperfecciones de una carretera rural. Después de comer en Pobleta de Bellveí seguimos por carretera hasta Pont de Suert nos esperaba una buena sesión de curvas y más curvas en el Coll de Fades entrando en Huesca y dirigiéndonos a Castejón de Sos. Desde allí empezó la ascensión hasta la población de Chia donde una estrecha carretera nos llevaría montaña arriba hasta empezar la siguiente pista de tierra. ver galería

Hasta el momento la Montana XR3 se estaba comportando muy bien con un consumo muy ajustado y una comodidad de asiento y de marcha en general más que correcta. Una pista ancha de tierra suelta durante unos cuantos kilómetros con un terreno bastante seco puso la guinda al primer día de off-road que terminaba en el pueblo de Plan y de allí para Ainsa. La “Dos mares” consistiría de tres jornadas que combinaba viaje por carretera off-road

Después de los primeros 277km y ya tranquilo en el hotel después de una buena ducha voy haciendo balance de lo vivido hasta el momento. La Montana confirmaba que una trail de esta cilindrada es más que suficiente para divertirse. Hacía algunas semanas habíamos podido probar toda la competencia de esta Macbor en un comparativo trail que nos llevó de Barcelona hasta Zaragoza en una ruta íntegramente por pistas de tierra. Allí ya me quedo claro que las trails de pequeña cilindrada son máquinas de lo más utilizables y divertidas. 

Segundo día Aínsa-Ochagavía: Reflexiones en rutaver galería

A las 8h arrancábamos para un nuevo día de aventuras. Para esta segunda jornada nos esperaban 220 km de los cuales 60 serían off road. Realmente si miras la Montana al detalle te das cuenta que está bastante preparada para una conducción fuera carretera. Detalles como un protector de cárter son bastante interesantes ya que si se circula por terrenos pedregosos como lo hicimos los de la Montana Experience las piedras y golpes que salva un protector de este estilo es de lo más valioso. 

La Montana también se ha dotado de protectores laterales que serán de gran ayuda en el caso de una caída ya que frenarán y preservarán la mecánica de cualquier rotura, cosa que puede ser muy complicada si te pasa alejado de la civilización. Sin querer hacer un “spoiler” sí avanzo que mientras duró nuestra aventura ni una sola de las Montana se vio afectada por problemas mecánicos, a pesar de que alguna besó el suelo, por lo que se podría decir que duras y robustas si que son. ver galería

Los caminos de Huesca nos guardaban alguna sorpresa en forma de pedregal. Hubo algunos tramos donde la XR3 se llevaron una buena paliza a base de golpes por las piedras y escalones diversos. Un terreno muy roto en diversas ocasiones me preocuparon por la integridad física de las monturas pero como decía antes, excepto algunos “llantazos” nada más preocupante. Ni una sola de las Montana se vio afectada por problemas mecánicos durante los 800km

Las suspensiones de la Montana aguantaron carros y carretas, al igual que su motor que obligado a trabajar siempre en la zona alta del cuentavueltas permaneció muy dignamente en plena forma durante todas las horas de “gas a fondo” que le exigimos.

Tercer día Ochagavía-Donosti: Consolidación ver galería

El tercer día afrontábamos una etapa de 185 km donde el 30% serían por caminos off-road. En el País Vasco el paisaje se volvió muy verde por lo que afrontamos alguna que otra ascensión a lo alto de alguna montaña sobre hierba un tanto húmeda y resbaladiza. Del Paso de la Tapia realizamos una pista boscosa muy bonita hasta Roncesvalles, donde empieza el legendario Camino de Santiago. 

Por prados, por tierra, por piedras incluso cruzando ríos la XR3 seguía mostrándose una muy neutral y consistente. En las tremendas subidas del Puerto Velate  realizamos tramos preciosos pero muy exigentes para la mecánica. Hasta Elgorriaga pudimos disfrutar de algunos charcos y barro que pusieron a prueba nuestra habilidad y desde allí partimos para Elizalde. ver galería

Las carreteras y puertos de montaña con bajadas pronunciadas obligaban a tirar de frenos con bastante insistencia. El ritmo que impartimos en el grupo fue bastante alto por lo que las apuradas de frenada eran constantes y en algún momento un tanto optimistas. Sí detecté que el equipo de frenado es suficiente para las prestaciones de la Montana pero quizás con una pastilla de freno un poco más blanda y con más mordiente evitaría que en algún momento de máximo estrés y demanda el freno no se perdiera prestaciones.Por tierra, por piedras incluso cruzando ríos, la XR3 seguía mostrándose muy robusta

Si hay que destacar la buena respuesta del ABS Continental, que a excepción de la zona off-road, donde es demasiado intrusivo y no desconectable, su efectividad está fuera de toda duda. La parte final de la ruta de este día y a pesar de ser la etapa más corta fue de las más bonitas y destacadas, desde allí directos a San Sebastián. 

Hasta el horizonte

Realmente la ruta que realizamos fue la demostración que con una moto de 4.000€ se puede llegar tan lejos como uno se proponga y que no hace falta ser ningún experto en conducción por campo para disfrutar y pasarlo en grande. La Macbor Montana nos demostró que durante los casi 700km que realizamos sin ningún fallo mecánico a pesar de la paliza sufrida por las monturas, es una excelente opción para todo uso. ver galeríaSi pudiera cambiar alguna cosa de la moto le quitaría algunos kilos, ya que 175 kg para los 25cv que rinde el motor quizás es un poco demasiado. El sonido de la admisión también es un poco alto si circulamos muy altos de vueltas y si se realiza un viaje de muchas horas a ritmo elevado como el que hicimos puedes terminar un tanto cansado. Pero en resumen ni uno solo de los integrantes de aquella aventura quedó descontento de la moto, todo lo contrario, superando ampliamente mis expectativas demostrando que Macbor apuesta -humildemente- por la calidad, siendo un producto calidad-precio muy correcto.   

 


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