Macbor Eight Mile 125: La lógica de la pasión

Jordi Hernández Farguell

Lejos de ser una 125 cc más que se apunta a la moda del neo-retro, la nueva Macbor Eight Mile, perteneciente a la Gama Classic de la joven firma española, nos demostró como con pasión, trabajo duro y muchas ganas de hacer bien las cosas, se puede crear una scrambler del octavo de litro que fusiona, de forma tan perfecta, conceptos tan radicalmente opuestos como son la lógica y la pasión.ver galeríaPresentación Macbor Eight Mile 125 - 2019

Sí, cierto, muchos pensaréis que solamente se trata de una 125 y que me he motivado más de lo necesario con una moto de estas características, reconozco que motos de marchas para el A1 de estética retro y, en concreto, de filosofía scrambler, hay muchas. La mayoría también están fabricadas en China y uno de sus argumentos más competitivos es su bajo precio. Hasta aquí nada nuevo...

El mercado entero está repleto de muy buenas gangas que por muy pocos euros nos permiten disfrutar de una moto bonita, de corte neo-clásico y con todo lo que podamos necesitar en una moto que se puede conducir incluso con carné de coche y que, en la mayoría de los casos, está llamada a ser un mero medio de transporte que nos lleve a la universidad, a la oficina o simplemente movernos por nuestra ciudad entre semana.ver galeríaPresentación Macbor Eight Mile 125 - 2019

Pero la nueva Macbor Eight Mile no es una 125 al uso y su fabricante, Macbor, tampoco. Es cierto que es una marca de nueva creación con algo más de un año en el mercado, pero en este escaso margen de tiempo, la firma española ha logrado unas ventas considerables (más de 1.500 unidades entre todos sus modelos) y expandirse a la práctica totalidad del territorio nacional, llegando incluso a situarse como líderes de su segmento en algunas comunidades.

Gran parte de la culpa de este éxito se debe a su casa madre, el grupo Bordoy, fundado en 1971 y todo un especialista en lo que se refiere al mundo de la moto y a la importación de marcas tan importantes como Ducati o Cagiva en el pasado o, actualmente, importando o vendiendo firmas de la talla mundial de MV Agusta, SYM, Indian, Husqvarna o Niu. Lo que les permite estar presentes en frentes tan diversos como las deportivas de alta gama, el mundo del scooter, el todo-terreno o muy bien posicionados, en la inminente e inexorable llegada de la movilidad eléctrica.

La niña mimadaver galeríaPresentación Macbor Eight Mile 125 - 2019

Macbor es la niña mimada del grupo, su criatura. En ella han depositado toda su experiencia y esfuerzos para dar forma a motocicletas que son toda una declaración de intenciones tanto estéticamente como en lo que a calidad e imagen de marca se refiere y, en este caso, la nueva Eight Mile 125 es un buenísimo ejemplo de ello.

Es una moto muy bien diseñada y fabricada bajo el estricto control del personal de Motos Bordoy. A pesar de su económico precio (2.599€), el mimo y cuidado puesto en ella son sorprendentes, ya que se ha sabido compaginar muy bien el más purista estilo scrambler, con elementos de gran actualidad y altamente funcionales, pues no han perdido nunca de vista que, aparte de una moto bella, ha de ser un vehículo práctico y altamente funcional como se precisa en su categoría.ver galeríaPresentación Macbor Eight Mile 125 - 2019

La Eight Mile es una moto económica pero muy cuidada, sigue fielmente la estética scrambler con detalles inconfundibles como su extra-ancho y plano manillar debidamente reforzado, el típico escape elevado que sale por el costado derecho de la moto -muy bien aislado para no quemar a los ocupantes-, un depósito de formas redondeadas con 12,5 litros de capacidad, el asiento prácticamente plano, fuelles en las barras de las horquillas o un faro que respeta las clásicas formas redondeadas pero con iluminación de LED para darle un toque "neo".

El tablier, cómo no, es analógico y está formado por dos esferas con lo justo y necesario -tiene luz de reserva-, llega con caballete central y lateral con desconectador, una caja para las herramientas y los papeles -como muchas motos de enduro-, un pequeño piloto posterior de LED y, algo muy tradicional, una palanca de arranque que se complementa con el comodísimo arranque eléctrico que, lógicamente, será el que usemos más frecuentemente.

Técnicamente resultonaver galeríaPresentación Macbor Eight Mile 125 - 2019

Si estéticamente es una moto que gusta con una calidad de acabados muy digna y un aspecto robusto, técnicamente no decepciona. Es una retro y como tal, emplea elementos que siguen esta filosofía como su bastidor simple cuna abierta o el basculante de doble brazo de acero de sección redonda. Mientras, en suspensiones, se conforma con una horquilla de tipo convencional con barras de 41 mm delante y, detrás, con un par de amortiguadores que son regulables en precarga de muelle. 

Respecto a los frenos monta un disco en cada eje, con pinza de tres pistones para el delantero y simple para el trasero, además, estos, se permiten el lujo de estar gestionados por un sistema de frenada combinada con un reparto del 70/30%. Las llantas, por supuesto, son de radios y con cámara, y montan unos neumáticos CST de tipo mixto (110/90 y 130/80) que responden al característico uso dual de las scrambler. Algo que también se puede apreciar en la altura de las mismas llantas, ya que la anterior es de 18 pulgadas y la posterior de 17.ver galeríaPresentación Macbor Eight Mile 125 - 2019

En esta ocasión, mecánicamente Macbor apuesta por un motor Zongshen con base Yamaha YBR y categoría EURO 4, con una configuración monocilíndrica con culata SOHC de dos válvulas, refrigerado por aire, alimentado por una inyección electrónica suministrada por Mikuni y asistido por un cambio de cinco relaciones. Nos ofrece una potencia de 10,6 CV a 8.000 rpm y el par motor está cifrado en prácticamente 1 kgm a 6.500 vueltas. Por si fuera poco, para este sencillo pero rocoso motor, Macbor anuncia unos ridículos consumos de 1,9 litros a los 100 km, lo que es espectacular.

Como habéis podido comprobar, la Macbor Eight Mile no es precisamente una moto con tecnología de vanguardia, pero contrariamente a lo que podamos pensar, es precisamente esta sencillez la que le aporta una fiabilidad y funcionamiento muy buenos, pues todos y cada uno de sus componentes ya han sido ampliamente probados. Además, para tranquilizar a todos aquellos que aún sean un poco reticentes a la hora de juzgar una moto made in China, Motos Bordoy nos quiso dejar bien claro que todos los productos Macbor reciben un estricto seguimiento y control propio en la misma Zongshen, no solo para confirmar que se adapten a los gustos y especificaciones europeas, sino también, para asegurarse que su calidad cumple con los exigentes estándares de calidad aplicados por la firma española.

Diversión a raudalesver galeríaPresentación Macbor Eight Mile 125 - 2019

La gente de Macbor estaba tan segura y confiada de las capacidades de su Eight Mile que nos preparó una ruta de presentación íntegramente por carretera y, en concreto, por la zona sur de Cataluña, donde encontramos algunos de los tramos más exigentes y divertidos pertenecientes al RallyRACC Catalunya-Costa Daurada. En ellos la nueva Macbor se sintió como en casa, he de reconocer que los neumáticos CST mixtos se comportaron sobre asfalto mucho mejor de lo que esperaba en un principio, lo que es todo un aliciente si le sumamos su capacidad para circular también por pista.

La ligereza de la Eight queda patente desde el minuto uno. Con un peso de solo 126 kg en seco, unos neumáticos de grosor contenido y su anchísimo manillar, la podemos hacer ir por donde queramos. A nivel suspensiones no es nada exigente, por lo que puede gestionar tramos bastante bacheados o rotos de forma impecable, sin que estos repercutan en absoluto en nuestro confort. Precisamente, la posición es más cómoda de lo esperado, el asiento es totalmente plano, pero llega con un buen mullido que no castiga en exceso nuestras posaderas en trayectos largos.ver galeríaPresentación Macbor Eight Mile 125 - 2019

La postura que adoptaremos es muy de motocross de la vieja escuela, lo que a los más motivados les permitirá realizar una conducción al estilo supermotard en los tramos más revirados, metiendo la moto en curva a golpe de manillar o cambiando de apoyo de forma fulgurante aprovechando su enorme efecto palanca. Se aguanta muy bien en curva, de hecho, la confianza fue tal, que más que una presentación nacional, la prueba de la Eight Mile acabó siendo una carrera de Moto3 -con sus debidos rebufos y hachazos-, entre la prensa.

El paso por curva incluso en curvas rápidas es muy estable. La scrambler de Macbor no se descompone fácilmente lo que la convierte en una moto muy divertida y que se gana tu confianza enseguida. Además, frena de lujo, los más puristas o veteranos no estarán muy de acuerdo con el tacto que aporta el CBS, pero para conductores poco experimentados hay que reconocer que cumple su función. Y es que el tacto se siente de forma inmediata, frenando solo de atrás la moto ya responde con contundencia y si encima le aplicamos el aporte de la leva derecha, ni su bajo peso ni la inercia adquirida con la velocidad serán un problema para que nos detengamos donde y cuando queramos.

Impasible ante el maltratover galeríaPresentación Macbor Eight Mile 125 - 2019

El motor es muy juguetón para tratarse de un sencillo 125 cc, su empuje es bueno, acelera bien y la velocidad punta, que ronda los 115 km/h de marcador -sin rebufo-, llega de forma muy progresiva. Lo mejor es su suavidad y sonido, Macbor lo ha clavado en este aspecto, ya que emite un tono ronco y potente, que para nada recuerda al de una 125. 

Creo que ninguno de los allí presentes se dejó un caballo de potencia por estripar, el maltrato mecánico fue generalizado y en toda la presentación, ninguna de las unidades presentes mostró el menor signo de flaqueza. Realmente no recuerdo haber cortado encendido tantas veces en un mismo día, y es que el monocilíndrico de la Eight Mile pide compasión a la que la aguja del cuentavueltas se acerca a las 9.000 rpm de marcador.ver galeríaPresentación Macbor Eight Mile 125 - 2019

En cuestión de cambio, encontramos una muy buena relación de primera a cuarta, todas ellas son bastante cortas para ganar velocidad rápidamente y acelerar bien desde parado, aunque hay que reconocer que la quinta en ocasiones quizás se queda un poco larga. El tacto del embrague es lógicamente muy suave al ofrecer muy poca resistencia y el recorrido de la palanca de cambio es un poco largo, algo que pude notar con el cerebro en modo off y cambiando sin embrague, pero que no resulta tan obvio cuando se conduce "como las personas normales".

En definitiva, la nueva Macbor Eight Mile 125 nos gustó y mucho, cumple las funciones de una moto de sus características sobradamente y a la par, nos ofrece la posibilidad de pasárnoslo en grande y disfrutar de una moto bonita y de estética muy auténtica para el carné A1. Y sin duda lo mejor es que por ello nos exige muy poco; solo 2.599€. ¿Hay un motivo mejor para dejar el coche en el parking?