Lés-a-Lés Off Road 2017: Cruzar Portugal

Lés-a-Lés Off Road 2017: Cruzar Portugal por caminos

David Remón Paracuellos

Permitidme que después de tantos meses, os explique la experiencia de un servidor en una aventura que recordaré durante muchos años. Me refiero al Lés-a-Lés Off-Road, o lo que es lo mismo, la experiencia de atravesar por montaña todo Portugal durante 1.000 kilómetros de norte a sur, en formato de tres etapas de unos 300 kilómetros cada una.
Os desgloisaré mi experiencia en este evento el pasado año 2017 a lomos de una Africa Twin, donde además de aprender, hice muchos amigos.

ver galeríaLés-a-Lés Off Road 2017: Cruzar PortugalImpresionante estampa histórica por parte de la Squadra Africa Twin, con 9 modelos de XLR 650 (foto: Dremon)

Tú también te lo que puedes plantear si te animas en la edición de 2018 que se celebrará a finales de septiembre. Clica en este enlace y podrás acceder a toda la información que necesitas… pero qué mejor que explicaros que se cuece allí.

Empezaré explicando como llegué hasta la participación de este evento, precisamente cuando tengo un perfil completamente de carretera.

En 2015 Eduard Fernández y un servidor estuvimos en la edición del Lés-a-Lés 2015, el evento más importante y sin duda más impresionante de los que se crea en Europa, que cruza por etapas todo Portugal. Como evento no competitivo, en aquella edición donde había participantes de todo el mundo, llegamos a 1.500 motos, lo máximo que permitía la organización: hoy ya son más. Coordinar a ese nivel de calidad las más de 2.000 personas entre motoristas, acompañantes y organización durante las tres jornadas que dura el evento, solo es posible gracias al gran coordinador del evento, es decir, a la Federación de Motociclismo Portuguesa (FMP) que, de la forma más curada posible, coordina a todos los moto clubs del país. No voy a entrar en detalles porque para eso os he puesto el enlace donde está la crónica de Eduard, o incluso la de Paulino que fue a la edición de este año 2018. Yo os voy a explicar mi experiencia en la versión Off-Road de esta prueba.

Ese mismo año 2015, donde la organización del Lés-a-Lés tan amablemente nos recibió, nos insinuó el participar en la primera edición del Lés-a-Lés Off Road, la versión todo terrena del evento del cruce del país. A pesar de mi confianza en ellos, puesto que me impresionó de verdad lo bien organizado que estaba todo, mi desconfianza por ser la primera edición más la suma de mi limitado nivel en tierra, dejó en un agradecimiento nuestra participación. Pero los años pasaron y las ediciones de este evento también. Así que habiendo ido con Honda al Lés-a-Lés de carretera y ante la aparición de la Africa Twin, donde Honda argumentaba altas prestaciones todo terrenas en su trail, la cosa cambió. Fui a la bella Sudáfrica a la presentación de aquella trail a finales de 2016 y confirmé lo comunicado por lo ingenieros de Honda. Con ese comportamiento sobre tierra, sumado al ajuste por parte de la organización del Lés-a-Lés Off Road a recorridos más trail, me animé a probar la experiencia.ver galeríaLés-a-Lés Off Road 2017: Cruzar PortugalSolo tendrás que cargar la bolsa del hotel a la salida viceversa. La organización te la lleva de la salida a la meta (foto: Luis Freitas)

Consciente de la capacidad trail de la Honda y del ajuste de la organización para que pudieran rodar maxi trails, me costó poco liarme la manta a la cabeza y presentarme como candidato a ser el primer periodista español en estar presente en este evento.

En un principio mi pareja iba a ser Paulino Arroyo, pero lo apartó un tema de salud, lo mismo que a mi otro compañero José María Marfil, que no le encajó su agenda personal por compromisos, dado que afectaba al fin de semana. A pesar de ello, mi suerte es que allí no estaría solo. El ambiente del off road es muy cercano, el número de motos era mucho menor y además me uniría al grupo de clientes que Honda España había coordinado junto con el concesionario de Granada (Towca): había mucha participación de nuestro país.

De camino allí

En la edición 2017 las tres etapas iban de norte a sur del país. La primera de Boticas a Belmonte, la segunda nos llevaría hasta Arraiolos y la última como final del evento hasta Lagoa, población de costa cercana a la de Faro. En total 915 kilómetros por caminos y pistas con algún que otro tramo de carreteras, pero pocos... Tenía que sumar a ellos los 200 kilómetros que separaba el concesionario de Vigo (Enemotos), donde recogí la moto, hasta la salida en Boticas, sin olvidar la paliza del último día de 500 kilómetros, para ir desde la meta en Lagos hasta el concesionario Towca en Granada, donde se quedaría mi amada trail, sufridora de esta aventura.ver galeríaLés-a-Lés Off Road 2017: Cruzar PortugalProtecciones extras en cárter así como defensas laterales y neumáticos Continental TKC 80. Todo lo demás de serie. Mi bolsa SHAD Zulupack amarrada con pulpos, perfecta por capacidad e impermeabilidad

Sin duda este evento es casi único en Europa. Como en el de carretera, la misma Federación de Motociclismo Portuguesa organiza, coordinada con todos los municipios por donde pasa, la caravana de motos. En este evento lo único que necesitas para poder seguir todo el recorrido es el road book o el navegador con los Track, en ambos casos facilitado por la organización, así como una moto trail en perfecto estado de marcha con neumáticos de tacos.

El descubrimiento del Portugal más profundo es lo que más seduce de esta experiencia, además del goce de rodar por rutas sobre tierra conscientes de que allí no te ven como un delincuente por rodar en moto por caminos. Lógicamente se rueda por pistas y por algún que otro paso estrecho con dificultades, pero no llegas a meterte por trialeras, aunque todo hay que decirlo; dependiendo la complicación del paso, con una maxi trail todo se hace cuesta arriba. Mis anécdotas tuve tanto subiendo como bajando pasos muy empinados. No puedo negar que dos veces me fui al suelo, eso sí, en parado por la complicación del paso. Una bajando un estrecho paso a la salida de una población sobre piedra deslizante, donde se formó una caravana de motos que me obligó a parar allí donde no se podía y sí, paré, pero no pude poner pie en el suelo por lo estrecho del paso. Aquello se saldó con un simple golpe en el carenado que lo rasgó levemente. El segundo percance lo tuve cuando mi amigo y guía durante las dos últimas jornadas, Roberto Mañez, nos equivocamos de camino. En uno de los tristes y quemados bosques por los municipios del centro (Pedrógão Grande y Mação) quise dar la vuelta en un paso que se estrechaba rápidamente en pocos metros. En la maniobra y sin darme cuenta al ceñirme al margen, se me metió por el motor, una gruesa y quemada rama de un árbol muerto haciendo palanca con el chasis, así que sin poderlo evitar “zozobré”. Allí estaba Roberto y un servidor levantando la moto como pudimos, pero con éxito.

Preparativos y ya en marchaver galeríaLés-a-Lés Off Road 2017: Cruzar PortugalLés-a-Lés Off Road 2017 (foto: Luis Freitas)

Honda me llamó para explicarme el plan. Me iría en avión hasta el concesionario de Honda de Enemotos con dos acompañantes de lujo, Xavi Arenas y Álex Quintana, ambos expilotos. El primero regenta el concesionario Impala de la marca en la Ciudad Condal y el segundo su vida lo llevó al mundo de la especialización de los vinos, cultivos, etc… Xavi es un polifacético piloto donde los hay, puesto que es rápido en cualquier cosa a la que se suba. Con él estuve unos años peleándonos en la pista con las clásicas de resistencia, pero sabía también de sus virtudes en el mundo del off road, puesto que lo he visto correr. De Álex sabía menos, pero después de lo visto allí, entendí que su pericia al manillar lo ponían en primera fila de nivel: es ex-piloto oficial de enduro. De pocas palabras, Álex es tan irónico como veloz…
No os voy a negar la cara de bobo que se me quedó cuando fuimos a recoger las tres monturas al concesionario de Vigo.  La mía de pruebas parecía una GT en volumen, al lado de sus dos motos. Estaban preparadas hasta las trancas, incluso con neumático de enduro para la de Álex previo cambio de llanta para ajustar su diámetro. Sus dos Africa Twin eran preciosas, preparaciones que me recordaron mucho a las expuestas en el Salón de Milán (EICMA) meses antes. Nos cambiamos, cargamos las motos con nuestras bolsas, equipaje que la organización nos llevaría desde la salida hasta la meta en cada etapa y emprendimos camino al punto de salida, donde además de pasar la verificaciones, dormiríamos…ver galeríaLés-a-Lés Off Road 2017: Cruzar PortugalPreparando en salida la CRF1000L para la primera etapa del día siguiente

Boticas es una pequeña y tranquila población de 1.100 habitantes que, con la llegada de la organización, vio alterada su paz. Obviamente no es el montaje del Lés a Lés de carretera con más de 1.500 motos, pero en la pequeña plaza donde se encontraban las instalaciones deportivas, zona de verificaciones, era tan llamativa que difícilmente no había curioso de los alrededores que no se acercara. Allí estaba la carpa de Honda dando cobertura a todos aquellos que anduviesen con una moto de la marca. En este tipo de eventos rara vez las marcas no brindan un servicio de fidelización, no solo mecánico, sino de asesoramiento o por el simple hecho de ofrecer un refrigerio al cliente.

A los 250€ de la inscripción, hay que sumarle otros 25€ para federarse con el organizador… Con ese pago tienes derecho al Track para tu GPS en formato GPX que, si no lo has introducido, la organización te ayuda a instalarlo. En las verificaciones administrativas me entregaron el road book mientras en Honda me instalaban la caja para instalarlo, junto a los adhesivos con los teléfonos de emergencia y dorsales que hay que poner en la moto. También se entregan los tiquets de comidas, que eran a base de bocadillos y bebidas en alguno de los controles en medio de la etapa, así como los de las cenas, también incluidas: estas eran más copiosas para recargar bien las pilas para el día siguiente.

Después de ser ayudado por los responsables de Honda Portugal (especial agradecimiento a Carlos Cerqueira y a su equipo) así como el de Towca, mi bonita Africa Twin roja pasó las verificaciones técnicas sin problema, donde se controlan elementos de seguridad como frenos, luces y suspensiones, comprobando que los neumáticos sean de tacos pero ecológicos: alguno me encontré pringado durante estos días por emplear gomas trail de 70/30 carretera-campo y en esta prueba, siempre hay que llevar el modelo más técnico de la marca, aunque sea solo por la integridad de tus dientes…ver galeríaLés-a-Lés Off Road 2017: Cruzar PortugalHacía muchos años que no tragaba tanto polvo, pero la experiencia bien valió la pena. Gracias Acerbis por protegerme... ;) (foto: Roberto Mañez)

Después de todo el protocolo, fue el momento de familiarizarse con el ambiente, más de enduro que de carretera. Y es que por mucha trail que quieren promocionar los responsables de la organización, no pueden evitar que la inscripción se llene de motos de enduro, con más de un 70% de este estilo frente a las trail o maxi trail. También fui presentado al resto del grupo de mis dos compañeros, una docena de simpatizantes de la moto de tierra y que se conocieron muchos de ellos en el Epic Morroco Tour, travesía que organiza Honda España por tierras marroquíes. El coordinador de todo el montaje de modernas Africa Twin españolas, tanto en Lés-a-Lés Off Road como en Marruecos, recae en José Luís Maciá, “Piliky” para los amigos, que además es el gerente del concesionario oficial de la marca del Ala Dorada en Granada (Towca).

Fuera de la expedición de las 15 modernas Africa Twin, también conocí y vi algún que otro de nuestro país que con algún amigo e incluso con algún familiar, se habían animado. No hay que olvidar que este tipo de evento, como ya sucede en el evento de carretera, se ha de realizar siempre y como mínimo en pareja por temas de seguridad y en este caso rodando por montaña, con más motivo. Mientras paseaba por parquin de motos, me encontré con una agradable sorpresa, la Squadra Africa Twin. Se trata de un grupo de amigos de diferentes lugares de nuestra geografía, donde sus monturas y gran pasión es la Africa Twin 650 (XRV 650) del ‘88. Nada más y nada menos que 9 estacionadas y expuestas en perfecto orden, llamaban fuertemente la atención de todos los allí presentes. Y entre todos ellos Joan Martí, un experimentado motero y organizador eventos de motocicleta a través de su empresa Crom Events, donde me lo he encontrado en varias presentaciones internacionales desde hace más de 25 años… Además también es el organizador de la Crom Ride donde estuvimos tanto en su primera edición como en su segunda.

1º etapa (Boticas-Belmonte): 310 kmver galeríaLés-a-Lés Off Road 2017: Cruzar PortugalLos paisajes quitan el hipo y te quedarías en muchos sitios si no fuera porque no hay tiempo (foto: Roberto Mañez)

El día del arranque llegó después de que la noche anterior no fuera todo lo bien que uno desea. Entre que el hotel estaba un poco lejos, los nervios, que la cama no es la de uno y que se salía temprano, descansar, lo que se dice descansar, no lo conseguí. Así que por la mañana y con el grupo de españoles de Africa Twin de Towca, quedamos en la salida, que era de las 07:30h a las 08.30h. Yo me dejaba llevar por la experiencia del grupo, que aprecié rápidamente en la carretera de enlace que todos ellos eran experimentados endureros que tenían en la nueva CRF1000L, un nuevo juguete que daba rienda suelta a lo que no podían realizar con comodidad con las de enduro: kilómetros por un tubo allí por donde quisiesen. Si el Morroco Epic Tour Honda se organizó con grupos en función del nivel de los clientes, allí me di cuenta que estaba entre los que más sabían de la aventura africana: eran técnicos y rápidos y mi esperanza de algún novel entre los presentes se desvaneció.

Llegamos con la calma, es decir, tarde… Vi claro que el retraso lo compensarían con la media a la que rodarían: miedo me daba de solo pensarlo. Yo por la proximidad en el trato, salí en el tramo neutralizado por carretera con Quintana y Arenas, pero a partir del camino donde iba a comenzar la aventura no les vi el pelo. Así que con la calma y con la tranquilidad que llevaba el libro de ruta y que siempre te encuentras a alguien por el camino, me lo tomé con calma. A esas horas no hacía calor, así que iba bien abrigado y con la mochila a punto para ir sacándome ropa a medida que avanzase el día.ver galeríaLés-a-Lés Off Road 2017: Cruzar Portugal¡Ostras Roberto!, esto del off Road cansa mucho... Sí David, es que estáis mal acostumbrados los del asfalto (foto: Roberto Mañez)

En esta primera etapa me di cuenta de que, a pesar de que se puede rodar con trail o maxi trail, el paso no era nada sencillo. Combinaba mucha tierra blanda con piedras, donde a parte de que era complejo mantener la trayectoria, continuamente oía golpes en los bajos del cubre cárter por las piedras. Me sorprendió gratamente la posición de la moto, dado que tuve que rodar la mayoría de los kilómetros en posición erguida, viendo que los neumáticos Continental TKC 80 se entendían a la perfección con el sistema de ABS off road que aportaba la Africa Twin. Tened en cuenta que está era la versión anterior a la que se vende en la actualidad, es decir, que su control de tracción era de tres niveles y que no aportaba modos de conducción. Pero que poca duda me cabe cuando digo que esta moto se diseñó para ser una perfecta compañera de carretera e ideal amante para tierra.

Siguiendo en mi epopeya de la primera etapa, me topé con el primer encuentro en la soledad, con aquella invasión de preguntas del estilo: ¿qué hago aquí? Ve con cuidado, esto no es lo tuyo… Y es que en poco rato me quedé en tierra de nadie. De mis dos compañeros de fatigas hasta el momento, ya no veía ni el polvo. Precisamente en ese aislamiento me encontré con algunos de los pasos más duros de las tres jornadas que tenía por delante. Estaba rodando sobre pistas forestales abiertas solo para el paso de vehículos especializados, porque las zanjas y roderas eran muy profundas. Rodando sobre fuertes pendientes, además de obligarme a poner mis posaderas sobre el asiento trasero, me causaba mucho respeto. Es más, con la ofuscación de ver lo que me esperaba, en alguna ocasión olvidé conectar el ABS en modo Off Road o incluso bajar la acción al mínimo del control de tracción, con el consecuente susto ante reacciones no esperadas. Pero a medida que pasaban los kilómetros se mitigaba la desconcentración, ganando en dominio y sin asustarme tanto ante sacudidas o derrapadas largas a las que no estoy acostumbrado.

¿Truco o trato?ver galeríaLés-a-Lés Off Road 2017: Cruzar PortugalUn alto en el camino. Sin prisa pero sin pausa. Cualquier sitio es bueno para recuperar fuerzas (foto: Luis Freitas)

Con referencias palpables de como funciona el Lés-a-Lés de carretera, esto es otra cosa. De entrada, porque mi primer problema vino al darme cuenta de que es muy difícil rodar con roadbook y no hacerlo apoyado de GPS. Estar pendiente de todas las trabas del camino y pretender controlar además la ruta mediante ese libro de ruta enrollado, al cual has de ir dando vueltas manualmente soltándote del manillar, es algo no solo difícil, sino también peligroso. Hay que tener en cuenta que, en esta primera etapa, las innumerables intersecciones de caminos, hizo que el roadbook fuese jugoso en información, lo que se tradujo en un rollo de considerable volumen que dificultaba su movimiento. Además del problema de la enorme cantidad de polvo donde verlo ya no era fácil, se sumó en mi caso, que el “pergamino” se rompiese por forzarlo: los traqueteos descuadraron el papel de la guía… Así que sin quererlo y sin esperarlo, me encontré completamente solo en medio de la nada. Solo había pasado a un grupo de tres trail que rodaban más lentas que yo y apenas me habían pasado algunas motos de enduro: seguía estando en la cola, la que formábamos los participantes que habíamos salido tarde. Me serené en un cruce y analicé mi situación. Sin GPS, sin cobertura en el móvil, con el roadbook roto y sin localizador por si me pasaba algo, dado que la organización no lo entrega ante la obligatoriedad de rodar en grupo, pensé que lo mejor sería esperar a alguien. Pero ya hacía mucho rato que pasé aquellos tres... En el claro donde estaba parado y en silencio, justo al salir del bello bosque de árboles centenarios, me di cuenta por la polvareda que levantaban que tenía más cerca a los de delante que a los que me precedían, así que me propuse rastrearlos… Y no me fue mal, porque después de 1.15h minutos de ambulando solo, minimizando todos riesgos posibles, enganché a los de delante. No sabéis que alegría me dio cuando los pillé y más todavía cuando comprobé que eran el numeroso grupo de Africa Twin clásicas las que tenía delante. Debido algunos problemas en sus motos, mayoritariamente eléctricos, no hay que olvidar que todas ellas tenían más de 30 años, su ritmo se pausó, algo que supe aprovechar.

ver galeríaLés-a-Lés Off Road 2017: Cruzar PortugalEl paso por la poblaciones nada ha de ver con el recibimiento que te sorprende en el Lés-a-Lés de carretera (foto: Luis Freitas)Así que con toda la alegría que me dio que tuvieran problemas para conseguir alcanzarlos, me recogieron amablemente como oveja descarriada. Desde ese momento anduvimos juntos esas 9 clásicas y dos modernas, dado que uno de ellos iba con una como la mía, pero en blanco. Del grupo, 4 rodaban a un ritmo muy ligero mientras que el resto eran más modestos en el propósito de sensaciones, así que la cosa se estiraba como una goma, pero siempre agrupándonos en las intersecciones. Después y sin saberlo que nos habíamos saltado el CP1, paramos a descansar y reponer fuerzas: las gasolineras indicadas en los pequeños tramos fueron nuestro oasis. Llegamos al CP2 en Peso da Régua, preciosa población bañada por el rio Duero, conocida ya por mi por ser punto de paso del Les a Les de carretera tres años atrás. Allí nos dieron un tentempié, parando alguna que otra vez para agruparnos e hidratarnos para luchar contra el calor. Las pistas ahora eran más rápidas, pero muy polvorientas, de manera que había que hidratarse continuamente.

Con este recorrido tan accidentado y lo lento que se rueda ante tanto camino pedregoso y polvoriento, te das cuenta de que la media es muy baja y que los kilómetros pasan demasiado lentos. Lo curioso es que después de poco más de 300 kilómetros, el que suscribe, físicamente estaba molido a la llegada a Belmonte. Saliendo y llegando tarde, no tuve tiempo de prepararse la ruta del día siguiente, o sea el roadbook, así que rápida ducha para ir a cenar las más de 300 personas entre participantes y organización, donde se indicaba en cada final de etapa.

2º etapa (Belmonte- Arraiolos): 285 kmver galeríaLés-a-Lés Off Road 2017: Cruzar PortugalLa peor parte de esta prueba estuvo en el paso por los bosques calcinados. Un paisaje desolador que todavía olía (foto: Luis Freitas)

El segundo día y después del madrugón para poder poner el roadbook con la nueva ruta, cargué la bolsa con pulpos en la moto para llevarla hasta la salida. Si bien es verdad que la organización las lleva hasta la meta a través de un transporte, a mi y a todos los que íbamos con Africa Twin, era el furgón del concesionario Towca el que nos las hacía llegar a destino.

En esta ocasión mi planteamiento era claro. Me uniría a los chicos de la Squadra de clásicas Africa Twin donde su ritmo, fuera de las puntuales averías que tuvieron, conseguía que rodase más relajado y con más margen de maniobra. No hay que olvidar que todo indicaba que el calor iba a ser más duro, con más polvo incluso que el día anterior, entre otras cosas porque pasaríamos por las zonas castigadas por el fuego en los bosques portugueses semanas antes: Pedrógão Grande y Mação.  No hay que olvidar que el pasado año el fuego se cebó con nuestra vecina Portugal, con el fatídico desenlace de la trampa mortal de la carretera que unen las dos poblaciones de Figueiró dos Vinhos y Castanheira de Pera….

Con todo preparado y sabiendo que además algunos de ellos iban con el GPS programado para la ruta del día, emprendimos la marcha. Estos salieron como un reloj en cuanto a puntualidad, pero de poco sirvió cuando empezaron con algunos nuevos problemas mecánicos. Me llamó la atención la valentía de algunos osados que habiendo comprado su moto con más de tres décadas encima, emprendieran la marcha en esta aventura sin plantearse un repaso a fondo de la montura. El problema es que, por el problema de uno, los demás sucumbían… Fue cuando me di cuenta de que sería una etapa diferente a la del pasado día... Pero si algo es indiscutible, es el buen ambiente reinante en la prueba, tanto por parte de la organización como de los mismos participantes y en el caso de este grupo de apasionados de la trail africana de Honda, no era una excepción. Así que paciencia y a reparar los que sabían de mecánica.ver galeríaLés-a-Lés Off Road 2017: Cruzar PortugalSorprendente el comportamiento de la Africa Twin, donde la neutralidad de sus reacciones y estabilidad te rompen esquemas (foto: Luis Freitas)

Sobre el papel, la etapa era la más corta de esta edición. Pero se movió sobre rutas también muy polvorientas, donde una vez más las motos de enduro, por sus características más veloces, levantaban unas polvaredas que en muchos casos te obligaban a aminorar la marcha para saber que pisabas. He de reconocer que, siguiendo buenas ruedas, me centré en la conducción olvidándome casi por completo del roadbook, hasta que volvieron los problemas mecánicos. Fue entonces cuando me encontré a mi grupo de mosqueteros de Towca, que una vez más salían más tarde que el resto. Llama la atención que ni se controla el tiempo de salida ni el de llegada y menos todavía el tiempo empleado en la etapa con la excusa que no es una prueba competitiva.  Los primeros de los 14 componentes de Towca nos pasaron como una exhalación… Pero por suerte para mi, no todos ellos rodaban tan acelerados, así que con el permiso de la Squadra Africa Twin y con el ofrecimiento del que sería mi compañero de fatigas Roberto Mañez, me fui detrás de él y de su Africa Twin DCT guiado por GPS. Roberto, otro experimentado endurero, rodaba muy rápido con aquella CRF1000L, equipada con todo lo habido y por haber: era un auténtico taller sobre ruedas… Con él me metí en el desolado y dantesco espectáculo de bosques carbonizados de fuerte tufo a quemado, donde pasar por fincas abrasadas con casas y autos, no hacían más que encogerme el corazón. Uno no da crédito a esa desolación cuando es provocada. Fueron tantos kilómetros que entendí perfectamente como la misma FMP apoya y ofrece al Instituto de Conservación de la Naturaleza y Flora del país toda su ayuda. De hecho y fuera de la acción simbólica de plantar árboles a medida que pasábamos por el recorrido como apoyo a la causa de la reforestación, al poco más de un mes empezaron la reforestación con un inicio de 3.000 árboles entre robles, encinas y alcornoques.ver galeríaLés-a-Lés Off Road 2017: Cruzar PortugalTodo tipo de recorridos encontré allí y las pistas rápidas también estuvieron presentes (foto: Luis Freitas)

De esta etapa guardo un recuerdo de lo que es estar apoyado por la tecnología, pero haciendo un mal uso de ella. Llegamos a un desvío donde se presentaba un camino en subida que, a mis ojos, era una auténtica “montaña imposible”. Habían pasado muchas motos, había roderas, mucha tierra suelta y grandes piedras. Mi compañero de fatigas donde la motivación le viene en proporción a las dificultades, no se lo pensó dos veces y sin mediar palabra y antes de que llegaran más, los que justamente habíamos pasado, subió como una centella. Yo no me lo pensé tampoco, accioné el desconectador y di al botón de arranque ya con la primera puesta. Solté el embrague con celeridad para advertir al segundo, que no había seleccionado el control de tracción al modo 1, como siempre, así que tuve que realizarlo en el modo más intrusivo. El modo 3 es para superficies muy deslizantes en asfalto, así que el motor no cesaba en cortar inyección y yo en pie sobre la moto, con todo el cuerpo apoyado en el tren delantero, no cesaba de perder tracción. Casi se me cala el motor por la cantidad de cortes que hubo en esa subida, donde incluso, adelantamos a muchos que se habían quedado enganchados. Por suerte lo subí de un tirón, no sin el consecuente agotamiento y habiendo aprendido la lección: lo intenté, pero no acerté en darle al gatillo de preselección para el cambio.

Llegamos a la meta de Arrairolos mejor de tiempo que yo el día anterior, motivado en parte porque el ritmo con Roberto era más avivado. No solo rodaba a medias de muchas motos de enduro, si algo le retenía su ritmo ese era yo, sino que además rodar dos juntos, no era lo mismo que hacerlo con 10 motos más…

3º etapa (Arraiolos-Lagos): 320 kmver galeríaLés-a-Lés Off Road 2017: Cruzar PortugalHéroes anónimos, siempre existirán... (foto: Luis Freitas)

No os voy a negar que mi cansancio iba en aumento con el paso de los días. Cualquiera que no esté acostumbrado a rodar en tierra y menos con una moto del peso de una gran trail, ha de tener en cuenta que aquí 300 km equivale a más de 600 por carretera, por lo menos en las condiciones de calor y recorrido técnico al que nos sometieron.  Era la última etapa y el calor, así como el polvo, serían de nuevo la pauta con la que nos toparíamos. Roberto sería de nuevo mi compañero de armas, dado que la anterior etapa nos entendimos a las mil maravillas y yo seguía aprendiendo de su pericia al manillar de su moto, 10 kilos más pesada que la mía, aunque con todo el utillaje que cargaba, seguro que superaba los 15 kg… Emprendimos la marcha a buen ritmo viendo que esta etapa aun siendo larga, con las medias que estábamos realizando, podía ser una de esas en las que llegaríamos muy bien de tiempo, hasta que… surgieron problemas, como no.

Uno de ellos fue el de auxiliar a dos motos de enduro de dos portugueses. Con una etapa repleta de pistas rápidas, alguno se le fue algo más de la cuenta la mano con el puño del gas en vez de preservar su diversión. Así que del depósito de Roberto y del mío salieron unos litros para sacar al primero del atolladero, dado que estaba más solo que la una… Por lo visto su compañero había tirado y es que el polvo tiene eso: el olvido de todo lo que pasa por detrás…
Al segundo, “la madre auxiliadora Roberto” le echó un cable por un problema en su leva de cambio, así que con su completa bolsa de herramientas se pudo hacer un arreglo de emergencia con la contra prestación que, en la meta de Lagos, nos invitaría a algo. Y así fue… ver galeríaLés-a-Lés Off Road 2017: Cruzar PortugalCansados pero muy satisfechos de acabar, sobre todo el que suscribe en su primera gran experiencia off road de largo recorrido

Pero como bien comenté, como novato y habiendo pasado por dos caídas en parado, una de ellas junto a Roberto, llegó la suya. Como suele ocurrir en estos casos, cuanto más sabes, más riesgo hay en que la caída sea más fuerte y Roberto, fiel a ese principio, se revolcó bien porque lo hizo en marcha. Una vez más su pericia consiguió que solo fuera un susto en esa simpática chicane en medio de un polvoroso camino donde las motos de enduro anularan la visibilidad lo que provocó que Roberto se la comiera… Por suerte nada más que algún desperfecto en la moto, aunque las defensas le salvaron de que fuera algo más serio.

Pistas rápidas, muy rápidas, demasiado teniendo en cuenta que la gravilla que las acompañaba era la perfecta trampa para que una curva a 90º fuera tomada a 45º, como vi en algún caso. Y es que la imagen de que “hay campo por delante” anima a los más incautos… Pero con un susto, se acabaron las aventuras…

Durante más de 50 kilómetros rodamos por pistas completamente anegadas de arena, caminos de los pasados Dakar que llegaron a tierras portuguesas. Aquello que al principio se me hizo cuesta arriba, al final hasta me divertía, entre otras cosas porque la neutralidad de la Honda es sorprendente en este medio. Allí y al ritmo de Roberto pasamos a muchos, incluso a motos de enduro, algo que dos días antes para mi era impensable. Después de todo iba tomando el pulso a esa gran africana que es la Africa Twin, asesorado por alguien que sabía mucho de ella.

Nuestra llegada a Lagos para mi fue como un triunfo. Llegué muy cansado, sabiendo que, todavía al día siguiente, teníamos 500 kilómetros por carretera y autopista para llegar al concesionario. Pero había que celebrarlo y así lo hicimos con todo el grupo, los 15 españoles en CRF1000L Africa Twin que se apuntaron a esta aventura.

Recomendable si te van las piedrasver galeríaLés-a-Lés Off Road 2017: Cruzar PortugalLas de enduro e incluso con alguna de raid, los recorridos no son tan complejos para ellas (foto: Luis Freitas)

Aunque la organización me aseguró que se podía hacer con cualquier moto, apliquemos aquel dicho de que “no son las flechas, son los indios”. Cualquiera con buen nivel de pilotaje en off road lo podrá hacer sin problema y solo la montura escogida le condicionará en velocidad y disfrute.

En mi caso y excepto puntuales situaciones, lo hice y lo gocé pese a mi corta experiencia en moto de tierra. Pero también tengo bien claro las cosas que no me volverán a suceder, como es la falta de un GPS complementando al roadbook, porque es precisamente el rollo de papel el que te marca los peligros que hay en el camino mientras que el GPS marca la ruta sin soltar el manillar. Los neumáticos son muy importantes y en los casos que vi con mixtos de más proporción para carretera, acabaron realizando cortes en el recorrido por no poder rodar sobre ellos en el itinerario marcado. Y eso que la organización te propone opciones de cambio, para después montarte de nuevo los de carretera...

La organización es muy cercana y muy bien coordinada, aunque en mi modesta opinión, faltó algo más de servicio en la recogida de aquellas motos con problemas y algún que otro bocadillo de más, dado que para los últimos alguno no le llegó… Tanto el roadbook como los tracks de los GPS estaban muy bien marcados, aunque para evitar sustos un localizador por GPS no estaría de más por si hay problemas con cualquiera de los participantes.ver galeríaLés-a-Lés Off Road 2017: Cruzar PortugalLa zona norte del Duero fue de las partes más secas y donde no había prácticamente polvo... (foto: Luis Freitas)

Sin duda la moto une, pero situaciones que solo te encuentras en este tipo de eventos es la que humaniza más el mundo de las dos ruedas. De allí salí con más conocimiento de off road y fortaleció la consciencia de que tenemos que cuidar mejor el más preciado tesoro: nuestros montes. La crueldad de lo que vi me marcó, lo mismo que los amigos que allí hice, de los grupos de Towca y de las clásicas de la Squadra Africa Twin. Gracias a todos ellos. Fue un enorme placer compartir con vosotros experiencia y esos momentos de risas de todo lo vivido. Lo mismo que a Honda y a la misma organización del FMP, consciente que el Lés-a-Lés Off Road mejora como el mejor vino de la Cuenca del “Douro”, con el paso de los años.


Team Africa Twin Towcaver galeríaLés-a-Lés Off Road 2017: Cruzar PortugalDario Burgos,José Antonio Alvaro, Pichy, Antonio Almendros, Manuel Díaz, Damián González, Raúl Palomares, Francisco Almagro, Piliki,Roberto Mañez, Xavi Arenas, Alex Quintana,Luis Ceres y Javi Cañones

Dario Burgos

Jose Antonio Alvaro

Jose Maria Solá (Pichi)

Antonio Almendros

Manuel Díaz

Damian González

Raul Palomares

Francisco Almagro

José Luís Maciá (Piliky)

Roberto Mañez

Xavi Arenas

Alex Quintana

Luis Ceres

Javi Cañones

Team Squadra Africa Twinver galeríaLés-a-Lés Off Road 2017: Cruzar PortugalVicente Mascaraque, Oriol Mas, Pep Aguilera, Rogelio Alcaraz, Ricardo Campos, Xavier Pros, Marc Jené, Joan Marti, Pep Notario y Ot Aguilera (Africa Twin blanca moderna). La roja, es la mía...

Vicente Mascaraque

Oriol Mas 

Pep Aguilera

Rogelio Alcaraz

Ricardo Campos

Xavier Pros

Marc Jené

Joan Marti

Pep Notario

Ot Aguilera (Africa Twin moderna)