Comparativo Maxiscooter 400

Comparativo Maxiscooter 400: Mismo objetivo, distintos estilos

Jordi Hernández Farguell

5 votos

2017 ha sido un buen año para los maxiscooters de 400 c.c., ya que en un solo año, esta categoría ha recibido hasta tres novedades muy importantes. Ellos son, precisamente, los protagonistas de este comparativo; los nuevos Kymco Xciting 400i, Suzuki Burgman 400 y Yamaha X-Max 400 que vuelven con fuerza para demostrar, a partir de ahora, cuál de ellos marcará el ritmo a partir de ahora en la categoría.

La ruleta de renovaciones la abrió el Kymco Xciting 400i que, desde su lanzamiento en 2013, no había recibido muchos cambios. La verdad es que tampoco los necesitada, ya que al menos en lo que se refiere a comportamiento no tenía rival que lo inquietase. Lo único que obligo a la firma taiwanesa a modificarlos ha sido la llegada de la Euro4, algo que, por cierto, pudo solventar holgadamente al superarla con un margen de entre un 20 y un 30% por debajo de lo necesario.

Además, lo más interesante, es que al contrario que en la mayoría, las variaciones aplicadas al motor no han afectado a su rendimiento, pues continúa siendo el más potente de la categoría con una cifra de 36 CV a 7.500 vueltas y disfrutando de una generosa entrega de par de 3,8 kgm a 6.000 vueltas.

Estéticamente Kymco tampoco no se planteó un cambio revolucionario -este llegará en 2018 con el nuevo Xciting S 400 presentado en Milán-, pero sí se tuvo en cuenta las exigencias de sus clientes y se le otorgó un aspecto más GT, principalmente, equipando un parabrisas transparente y mucho más alto que, además, se puede regular en dos alturas -se precisan herramientas.El Xciting 400i ha sufrido una beneficiosa evolución hacia en estilo GT

También se han mejorado un poco los acabados, con unas guías LED en los faros más elegantes y vistosas y, el equipamiento, incorporando un nuevo cuadro de instrumentos formado por una esfera y una pantalla LCD -equipado con lo estándar- que, sin ser de los mejores del comparativo, resulta superior al del modelo primigenio.

Por último, tampoco se han introducido variaciones en la parte ciclo, los buenos resultados obtenidos por sus predecesores han hecho posible que se mantengan el mismo bastidor, los mismos frenos -ahora el ABS se equipa de serie- y las suspensiones, eso sí, con unos nuevos setting encaminados a ofrecer un comportamiento más confortable.

Renovación esperadaver galeríaComparativo Maxiscooter 400Kymco Xciting 400i/Suzuki Burgman 400/Yamaha X-Max 400

Uno de los modelos más esperados en la categoría, tras su aparición en el Salón de Milán del 2016, era el Suzuki Burgman 400. Aún siendo el percusor de la misma y, todavía, uno de sus referentes, los prácticamente 10 años que llevaba en liza este modelo comenzaban a ser demasiados para mantener viva la llama de las ventas. Suzuki no dudo en darle un nuevo aire a su maxiscooters por excelencia, esta vez, apostando por una nueva filosofía de uso que nos permitiera disfrutar, aún más, de su faceta dinámica.

El anterior Burgman era un maxi muy de "señor", con aspectos muy buenos como su excelente capacidad de carga, pero con detalles que Suzuki creía que merecía la pena cambiar como su estilo aburguesado o su "demasiado acomodada" posición de conducción que, en marcha, no invitaba en demasía a exprimir su faceta deportiva.

Desde el primer golpe de vista nos da a entender que no se trata del Burgman de siempre, su silueta es mucho más estilizada, notablemente más compacta y ligera, ya que ahora pesa 215 kg. Pese a ello, sigue manteniendo en esencia las líneas maestras del diseño que ha definido a la familia Burgman durante décadas y una calidad de acabados digna de un maxi que anuncia a viva voz su procedencia "Made in Japan". Lo malo, es que este cambio de estilo también ha repercutido negativamente en su capacidad de carga que ahora se limita a un casco integral y un jet...Gran parte de la calidad del Burgman se debe a que está fabricado en Japón

A la compacta carrocería se le ha sumado un parabrisas de tamaño más reducido que el anterior, nuevos faros delantero y trasero de LED -los intermitentes son de bombilla, muy raro-, y un asiento nuevo colocado a solo 750 mm del suelo. Este posee 20 mm más de espesor en su relleno y respaldo regulable, por lo que disfrutaremos una postura muy cómoda, pero menos reclinada y señorial que antes.

Técnicamente los cambios se centran en el chasis -reforzado y estrechado en su parte posterior-, en la adopción de una nueva llanta de 15 pulgadas delantera, unas suspensiones con reglajes afinados y, sobre todo, en la modificación del motor a la Euro4. En el caso del maxiscooter de Suzuki, esta normativa sí que ha rebajado su potencia hasta los 30 CV a las 6.500 rpm, todo y con eso, los de Hamamatsu han trabajado sobre el airbox, escape y electrónica para conseguir una respuesta en medios y bajos muy competitiva, así como alcanzar una buena cifra de par que en sus caso es de 3,7 kgm a 4.800 rpm.

Gentleman japonésver galeríaComparativo Maxiscooter 400Kymco Xciting 400i/Suzuki Burgman 400/Yamaha X-Max 400

Posiblemente, el modelo más sorprendente de los tres que toman parte en este comparativo sea el nuevo X-Max 400, y no porque adopte alguna solución revolucionaria, sino porque apareció muy pocos meses después de su hermano menor, el nuevo X-Max 300, con el que tampoco existen unas asombrosas diferencias. Sí, es cierto, los dos entran en clara competencia, ya que se sitúan en la categoría A2, pero desde el punto de vista de marca ambos pueden convivir perfectamente y, al mismo tiempo, defender los intereses de la firma de los diapasones en esta turbulenta categoría.

Como en prácticamente en todas las novedades aparecidas este año y en el anterior, la principal razón de su cambio fue la normativa Euro4, solo que en Yamaha han ido mucho más lejos de un simple restyling, el nuevo X-Max 400 ha dado un paso adelante en todos los aspectos, en algunos casos, tan grandes, que ahora podemos estar hablando prácticamente de un maxiscooter de gama premium.

Su silueta es más esbelta pero también mucho más imponente, goza de una calidad de acabados excelente, así como una ergonomía mejorada y, por lo tanto, una posición de conducción muy cómoda. No viene nada mal servido de serie, ciertamente esta es una de sus principales bazas, ya que ostenta en título de mejor equipado del comparativo.El X-Max es, con diferencia, el más y mejor equipado

Entre sus aspectos más destacables y novedosos encontramos su estatus Full LED en lo que respecta a iluminación, la llave inteligente, el parabrisas y el manillar regulables en dos posiciones -con herramientas-, un completísimo cuadro de instrumentos con ordenador de a bordo -con pulsador en el manillar para consultar sus muchas opciones- y, en un lugar muy destacado, el amplísimo espacio bajo el asiento que tiene el orgullo de ser el único de este comparativo que puede guardar dos cascos integrales holgadamente.

Como en los demás, el motor también ha sufrido la evo a la categoría Euro4, lo que no ha sido impedimento, en su caso, para incrementar su potencia hasta los 32,8 CV a 7.000 rpm y el par hasta los 3,6 kgm a 6.000 rpm. Ahora también se le ha dotado con control de tracción de serie -desconectable-, no por un tema de una "brutal" entrega de potencia, sino más bien por seguridad ante las muchísimas trampas de asfalto que hallamos en ciudad.

En ciclo, destaca el nuevo chasis cuyo desarrollo es compartido con el X-Max 300, su horquilla con sujeción de doble tija como en las motos -las barras de la horquilla decrecen su diámetro hasta los 33 mm-, los amortiguadores posteriores con 20 mm más de recorrido y unos nuevos reglajes cuya tendencia continua siendo hacia la conducción más GT que deportiva como cabría esperar por su estética.

Duelo en la cumbrever galeríaComparativo Maxiscooter 400Kymco Xciting 400i/Suzuki Burgman 400/Yamaha X-Max 400

Pues este era el panorama que nos encontramos en este comparativo, tres modelos de un altísimo nivel que estaban dispuestos a luchar duro por ganar el máximo número de ventas aunque ello suponga aplastar a la competencia. Algo que nos gustó es que a pesar de aspirar a liderar una misma categoría, cada uno de ellos lo hace desde un punto de vista bastante distinto, hasta el punto, que nos atreveríamos a decir que responden a tipos de usuarios muy concretos y con ideas muy distintas de lo que debe ser un maxiscooter 400.

En carretera las alternativas son tres, desde el Kymco Xciting 400i con una conducción muy cercana a la de una moto, hasta el comportamiento habitual en un scooter GT de estas características personificado en el Yamaha X-Max 400. Ahora, entre ellos, como un punto medio entre los dos, el Suzuki Burgman 400 nos propone una conducción y nivel de equipamiento a caballo entre ambos.  

Mecánicamente la mejor respuesta la obtendremos del Xciting. Su motor es el que más empuja incluso con el handicap que supone la euro4, pues no han disminuido sus prestaciones que demuestran una gran superioridad desde el minuto cero. Recupera y acelera de forma excelente y es capaz de alcanzar una velocidad punta muy superior a la permitida. Por otro lado, aunque no es un derroche de suavidad, sus vibraciones no van más allá de las típicas en los propulsores monocilíndricos de tanta cilindrada.

El Yamaha también disfruta de una aceleración muy buena, aunque vibra un poco más que el taiwanés. Su tacto al acelerar es más bronco, resulta más rumoroso y se notan mucho las pistonadas del motor en los primeros compases. De todos modos, en prestaciones, anda claramente a la zaga del Kymco, en especial cuando el cuentavueltas anda por la zona media y nuestro X-Max ya va con el peso lanzado. Además, la confianza que nos aporta el control de tracción sobre superficies deslizantes es total, su bajo nivel de intromisión lo convierte en un fiel aliado en circunstancias complicadas y nos permite seguir dando gas donde con cualquiera de los demás ya habríamos cortado gas hace tiempo.

Por su parte, el motor del Burgman es una delicia en cuanto suavidad y baja rumorosidad, pues goza de un tacto de acelerador preciso y agradable. La lástima es que su mecánica ha sido la más perjudicada con la llegada de la Euro4, al menos en lo que a prestaciones se refiere. Y es que con sus escasos 30 CV a 6.500 rpm planta cara a los demás en los primeros compases, más o menos hasta que el velocímetro nos muestra los 120 km/h, manteniéndose como un rival muy digno en la franja donde se suele desarrollar mayormente el uso cotidiano de este tipo de maxiscooters. Pero a partir de ahí se queda muy, muy cortito, concretamente cuando el ritmo sube en nacionales rápidas o autovías y las circunstancias le llevan a buscar un régimen de funcionamiento más alto, donde, por cierto, los motores de sus rivales llegan sin ningún tipo de esfuerzo.

Territorio Kymcover galeríaComparativo Maxiscooter 400Kymco Xciting 400i/Suzuki Burgman 400/Yamaha X-Max 400

Como ya hemos comentado, cuando se trata de carretera, estamos hablamos de territorio Kymco. El taiwanés tiene un sistema de suspensiones que, a pesar de la última actualización de reglajes, sigue contando con un pack muy firme y que nos permite ciertas alegrías como cambios de peso bruscos o frenadas muy fuertes si miedo a una descompensada transferencia de pesos

Por su parte, a nuestro modo de ver, el Burgman 400 es, en global, el que tiene el conjunto más cómodo y efectivo de los tres, al menos en lo que a capacidad de trabajo y eficiencia de los hidráulicos se refiere, ya que el amortiguador posterior -el único con sistema progresivo y anclado en la panza del scooter-, resulta definitivo a la hora de circular sobre asfalto en malas condiciones.

En el caso del Yamaha nos encontramos ante un maxiscooter muy condicionado al uso en ciudad, su apartado de amortiguación no trabaja como el de sus rivales, especialmente el tren trasero, donde llama la atención por la excesiva suavidad de sus amortiguadores anclados verticalmente -han ganado en recorrido-, que confían demasiado en el efecto del muelle y, sobre terrenos rizados, actúan de forma poco progresiva.

En frenos es otra cosa, el X-Max no anda nada mal es este aspecto, con sus dos discos delanteros de 267 mm y las pinzas convencionales de 2 pistones que los acompañan logran unos resultados notables en el día a día. Lo único reprochable en este aparato es la alta intrusividad del ABS en la rueda posterior y la lentitud de las pulsaciones al dispararse, un detalle que, en ciertos momentos, nos llegó a recordar el funcionamiento de dispositivos muy anteriores.

Sin duda, la mejor en frenada la encontraremos en el Xciting 400, no solo en lo que respecta a su potencia bruta, sino también en precisión, en el mordiente y en el tacto de las pinzas anteriores de anclaje radial con dos pistones que son, simplemente, exquisitos. Otra nota importante, al menos desde el punto de vista de la comodidad, es que el Kymco es el único que nos permite variar la posición de las levas.

Respecto al Suzuki, comparativamente, la respuesta de sus frenos es francamente mejorable cuando se tiene que ver las caras con un maxi como el taiwanés, su tacto es bueno y bastante directo en circunstancias normales, igual que sucede con el Yamaha, pero cuando el nivel de exigencia sube y las situación nos lleva a tener que parar el scooter bruscamente en cada curva, sus frenos se fatigan antes que, por ejemplo, los del Kymco.

Grandes urbanosver galeríaComparativo Maxiscooter 400Kymco Xciting 400i/Suzuki Burgman 400/Yamaha X-Max 400

La ciudad no es en absoluto un territorio exclusivo de los omnipresentes 125 cc., nuestros invitados son una buena muestra de que incluso con un 400 cc podemos disfrutar de una muy buena movilidad urbana, además, claro está, de un equipamiento de primerísimo orden que los convierte en unos lujosos y polivalentes medios de transporte para diario.

Las claves de su versatilidad radican en un tamaño amplio y espacioso, pero sin ser demasiado grande como para poder limitar nuestros movimientos entre coches.  Burgman y X-Max son los mejores ciudadanos. El Suzuki lo logra gracias a detalles como su estrecha carrocería o a los 750 mm de altura de su asiento, gracias a ellos, el japonés goza de una realmente buena capacidad para callejear, a la vez que nos hace sentir cómodos y confiados cuando tenemos que echar un pie a tierra para maniobrar o parar. 

Por su parte, la efectividad del Yamaha viene dada por la agilidad de su dirección, que nos permite maniobrar y deslizarnos entre el tráfico con mucha facilidad. Igualmente, su radio de giro es tan bueno como el del Suzuki, así que también demuestra muy buenas maneras cuando tenemos que movernos entre atascos en los que la buena colocación de los retrovisores de los japoneses también ayuda.

El inconveniente del Xciting en este terreno es, como casi siempre,en los scooters Kymco, su incomprendida ergonomía. Goza de una buena maniobrabilidad y mejora respecto a otros modelos de la firma, pero la posición de su manillar, altura de la plataforma y, sobre todo, el ancho de su asiento, dan lugar a una posición de conducción extraña y no siempre cómoda para exprimir al máximo su maniobrabilidad, en especial, cuando su conductor tiene una estatura inferior al 1,70 m.

Lujo en movimientover galeríaComparativo Maxiscooter 400Kymco Xciting 400i/Suzuki Burgman 400/Yamaha X-Max 400

Junto con la movilidad urbana, uno de los aspectos más cuidados en nuestros invitados es su funcionalidad, ciertamente los tres esgrimen muy buenas armas en este sentido, aunque es el Yamaha el que se encuentra un paso por delante de los demás con un equipamiento realmente de gama alta.

A lo habitual, como son los frenos de estacionamiento, la diversidad y número de guanteras, o los cuadros de instrumentos multifunción, le debemos sumar en el caso del X-Max los faros LED delanteros y traseros -también disponibles en el Suzuki-, el sistema de llave inteligente o el cómodo pulsador remoto colocado en el manillar para acceder al menú del cuadro de instrumentos sin soltar las manos del manillar. Una serie de gadgets que convierten al maxiscooter de los diapasones en un producto muy interesante, al explotar de forma excelente dos de los requisitos más preciados por sus compradores; el diseño a la última y un equipamiento de primera.

Pero si por algo destaca muy por encima de sus rivales es en la capacidad de carga de su cofre. A parte de la luz de cortesía que también encontramos el Kymco y del discreto amortiguador, el X-Max tiene la ventaja de ser el único cuyo cofre puede dar cabida a dos cascos integrales. No un jet y un integral como en el Suzuki o, tan sólo un integral y algo más como el Kymco, sino dos cascos de gran tamaño que, por si fuera poco, caben sobradamente.

Nos encontramos ante tres opciones muy bien balanceadas si lo que buscamos es un medio de trasporte rápido, ágil y capaz para ciudad, pero con posibilidades reales para llevar a cabo trayectos interurbanos a buen ritmo, sin vernos sobre pasados por el resto del tráfico en vías rápidas que, en ocasiones, se presenta demasiado apabullante para scooters con motorizaciones más pequeñas.

Nuestros invitados son capaces de todo eso y mucho más, son una alternativa real al coche incluso para usurarios que viven a mucha distancia de los núcleos urbanos y cada día precisan recorrer distancias de, por ejemplo, más allá de los 30 o 40 kilómetros por trayecto

Lo mejor para nuestro bolsillo es que sus precios se sitúan en cifras muy razonables, en espacial en el caso del Kymco Xciting 400i cuyo P.V.P está en 5.999 €. Lo sigue el Yamaha X-Max 400i que, con un precio de 6.699 € se nos atoja hasta barato para las muchas comodidades y gadgets que nos ofrece de serie. Y, por último, a mucha distancia del resto, el Suzuki Burgman 400i que deja a todo el mundo sorprendido por su precio elevado precio de 7.799 €. Eso sí, hay que decir que, como oferta de lanzamiento, Suzuki Motor España realiza un descuento de 800 euros y deja su precio en 6.999 euros; hay que tenerlo en cuenta.

5 votos

Los que han leído esta noticia, también han leído...