KTM 790 Duke: La moto, en mayúsculas

KTM 790 Duke: La moto, en mayúsculas

Simón Saura

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Vibrar. Desde el primer segundo que pongo en marcha esta 790 Duke, vibro, siento, acaricio mis sueños, me convierto en motorista, saludo contento con ráfagas a mis colegas en la carretera, soy piloto, soy el dueño y señor del motociclismo. Esta moto me ha enamorado por equilibrio transformado en efectividad. Es una DUKE, en mayúsculas, y eso ya nos coloca dentro de unos parámetros de funcionalidad y diversión.ver galeríaKTM 790 Duke: La moto, en mayúsculasFotos: Félix Romero/ Acción: Edu Fernández

No se me ocurre otra manera mejor que cómo empezar a escribir la prueba de esta moto. Es fantástica, deseable. Y lo más curioso: no es la mejor. Esta 790 Duke es el ejemplo de una moto completa, un conjunto bien pensado en que todos los componentes suman hasta completar  un máquina ejemplar. David, amigo y editor de Motos.net, me dijo: “Simón, esta te va a gustar de verdad. Ya la he probado en la presentación y creo que tiene todo lo que se puede necesitar para ir por carretera.”

Y esas palabras me resonaron sin mucho entusiasmo. Él sabe que soy un fan de las motos más deportivas, en prestaciones y en concepto. Además, no es la primera vez que subo a una moto que he soñado probar y no acabo de salir del todo convencido de si es o no la moto ideal. Y no es porque no me gusten las motos que pruebo en general. Al revés. Tengo el problema de que a casi todas las motos que he probado en 30 años, les he encontrado el sentido. Pero siendo sincero, mis preferidas son las motos deportivas, las típicas erres que dominaban el mercado a finales del siglo pasado y que en la actualidad son máquinas selectas. Pero incluso cuando he tenido la oportunidad de probarlas, me encuentro que solo las disfruto en circuito. Con estas motos, las carreteras se hacen  pequeñas, apenas se puede  pasar de 3ª velocidad sin que uno se juegue el pellejo… y el carnet. 

Además, estas motos, las buenas de verdad, valen una pasta que no puedo permitirme. Así que, sea por un motivo u otro, han sido pocas las motos que me han convencido como para pensar en ahorrar y comprármela.

Filosofía Duke a buen preciover galeríaKTM 790 Duke: La moto, en mayúsculas

Hago esta reflexión, puramente personal, para destacar el papel de esta KTM en el mercado. Con esta Duke, el fabricante austríaco recupera lo que es para mí el concepto de moto en su máxima expresión: diversión, efectividad, seguridad y polivalencia. Es cierto que cuando la vi  en el parking de la redacción, pensé: “bueno, estéticamente no es rompedora”. Excepto el faro delantero, moderno y con gran personalidad, la moto es, para mi gusto incluso un poco sosa. Es una moto austera y continuista en cuanto al diseño y filosofía de KTM, así que los colores negro y gris de la unidad de pruebas tampoco la hacen seductora a primera vista. 

En todo caso, me estoy refiriendo a una cuestión puramente estética, por tanto, importante a la hora de elegir una compra, pero sin mucha importancia en una prueba.  Además, KTM ya tiene en catálogo una serie de accesorios, como una quilla, guardabarros delantero de fibra o adhesivos laterales, tapones y tornillería en naranja, escape Akrapovic, y un largo etc. con la que se puede personalizar la estética hasta convertir visualmente la moto visualmente en una depredadora.

De hecho, el adjetivo depredadora me gusta para esta moto. Leo en Wikipedia que depredador es –entre otras- el animal que caza y mata a sus presas, y que para defenderse de ellos algunos animales utilizan colores para distraer. ¡Perfecto! Esta moto podría pasar desapercibida en cualquier parking de la ciudad. No es ostentosa y pasa desapercibida por casi todos los ciudadanos de a pie, mientras que en marcha, dejará pasmado a más de un motorista feliz con su deportiva

Eso me gusta, sobre todo cuando uno sabe que lo que lleva entre manos es una moto muy bien pensada y con todos los detalles estudiados para mejorar el rendimiento general. Como anuncian también en su web, no hay nada innecesario. Incluso se ha estudiado la combinación piezas para facilitar la asistencia técnica, como fusionar el piloto trasero con el porta-matrículas, o los deflectores del depósito de gasolina, que se han diseñado para mejorar la aerodinámica, pero también la ergonomía del piloto.

Control absolutover galeríaKTM 790 Duke: La moto, en mayúsculas

Una cosa que también me sorprendió, ya antes de subirme en ella y empezar a rodar, ha sido el tamaño de esta Duke. Estamos hablando de una “ochocientos”, o sea, de una motaza bestial y que tiene un tamaño que parece una “trescientos”. Y esto, sí que ya me daba una gran pista de lo que me podía encontrar una vez en marcha. 

Me subo a la KTM. Los pies llegan bien al suelo, lo que aumenta la sensación de ligereza. El depósito de gasolina, de 14 litros, es más bien corto y estrecho  y permite colocar el manillar cerquita. Me gusta. Al principio tuve una fugaz sensación que el manillar era un poco corto y que dificultaría el control de la moto. Pero no. El piloto-conductor se coloca en buena posición y los mandos están todos bien dispuestos.

Cuando damos al contacto ya se muestra un cuadro de mandos es totalmente digital. Su estética recuerda a móvil grandote. Me gusta. Se lee bien y un servidor, que normalmente utiliza gafas para leer y escribir, ha podido permitirse el lujo de no sufrir para entender toda la información que ofrece. Y no es por lo grande de la pantalla, sino por la buena luminosidad.

Viendo todos los parámetros que se pueden regular, vale la pena dedicar unos minutos a saber cómo funciona el control de cada uno de los reglajes. Por suerte, en KTM han diseñado un control de mandos muy intuitivo y fácil de manipular. Todo está concentrado en la piña izquierda, con cuatro botones. Mucho mejor y rápido que otros de otras marcas que lo minimizan a tan sólo dos pulsadores, pero que luego resultan un poco liados.

Con pulgar izquierdo se puede acceder al modo motor, ABS, entrega potencia, modo salida, anti whelees, control de tracción…o sea, brutal. Se hace de forma rápida, fácil y además, lo más importante, es que realmente se nota bastante la diferencia entre una posición u otra. Gracias a este sistema electrónico de control de funciones, esta Duke es una moto ideal para principiantes –pese a sus 105 CV- o una bestia divertida que más parece una moto de supermotard con la que puedes hacer caballitos, derrapar improvisar y todo tipo de diabluras. Es decir, esta KTM tanto de disfraza de chico bueno y bonachón como de un piloto osado y rompedor.

Sin maníasver galeríaKTM 790 Duke: La moto, en mayúsculas

Salí de la redacción hacia casa, pero decidí entretenerme subiendo a la mítica montaña de Montserrat. Como no iba equipado con mono, reconozco que tuve que contenerme para no acabar “el tramo” de subida como si estuviera en un tramo cerrado. A medida que fui soltando “el lastre”  de la electrónica, esta Duke incita a explorar los límites. Así que sin pensármelo dos veces, me fui para casa a por el equipamiento más profesional. 

Una vez mono y botas enfundadas, me dirigí a la gasolinera, llené el depósito con la única intención de vaciarlo en las carreteras de montaña que hay por mi provincia. De esta manera, además de probar bien la moto en su terreno favorito, me permitió hacer consumos en conducción deportiva.

Esta KTM es una moto que permite excelente nivel de conducción. Es cierto que, como en todas las motos, hay que adaptarse a sus características, pero una vez se han hecho unos pocos kilómetros, ya se puede entrever en qué terreno la podemos disfrutar de verdad. La simplicidad de las suspensiones WP pide a gritos carreteras con buen asfalto y con curvas acentuadas. Ahí, esta 790 Duke puede estar entre las mejores, incluso comparándola con motos aparentemente superiores en cuanto a ficha técnica. Ahí, aunque depende más la pericia del piloto que el límite real de esta moto, el cambio semiautomático quickshiffer de doble sentido, tiene mucho que aportar. Estar en plena inclinación y ver como se llega a la zona roja (sube muy rápidamente de revoluciones) y poder subir una marcha sin miramientos, es realmente demoledor y de satisfacción absoluta. La diversión y efectividad es impensable y rinde mejor con una conducción tipo naked que no tipo erre, descolgándose sin contemplaciones. Si veis las fotos de la presentación que hizo David, son espectaculares, pero ¡ojo, están hechas en circuito!

Compacta, ligera: seguridad y controlver galeríaKTM 790 Duke: La moto, en mayúsculas

Pero si algo hay que resaltar de esta Duke, es sin duda las características de su motor y de la gestión electrónica. Es un nuevo propulsor LC8C bicilíndrico de 105 CV (también disponible para carnet A2) muy compacto y que forma parte de la rigidez del chasis. Gracias a esto y a la simplicidad del conjunto que se consigue un peso muy competitivo de 183 kg en orden de marcha, pero sobre todo una agilidad que puede ser la envidia de muchas otras motos. 

Esto también le da un plus de seguridad. Iba subiendo por la carretera que va de Banyoles a Olot. Contento, feliz, alucinando con las prestaciones y a la vez fascinado por lo fácil que esta moto me lo estaba poniendo para divertirme, me encontré con un tractor que ocupaba, como mínimo, un metro y medio de mi calzada. Frenada fuerte con bastante inclinación, contramanillar para desviar la trazada y…. nada,… sólo un susto. Estoy convencido que con muchas otras motos, incluso mejores en la parte ciclista, el final no hubiera sido tan feliz. ¿Por qué? Porque, por ejemplo, con una moto de concepción erre hay que decidir la trazada y lanzarse a ella sabiendo que todo está en su lugar. Esta KTM, con la posición del piloto más tipo naked, más erguida hay más margen para maniobrar de forma improvisada, pero además, como hemos dicho, remarco que la agilidad con la que pude levantar la moto y poner la rueda delantera en zona segura, no lo he visto en muchas otras motos de esta categoría.

¿La mejor polivalente?ver galeríaKTM 790 Duke: La moto, en mayúsculas

Después del susto y una pequeña parada, volví a lo mío, a concentrarme en pasarlo bien y en poner conciencia de lo que estaba haciendo, pilotando. La parada me sirvió para quitar todo los límites electrónicos y dejar la moto libre. Ahí empieza otro tipo de aventura. Ahí, esta KTM se convierte en una moto para expertos. Los neumáticos Maxxis de 120/70 y 180/55, se acoplan a la perfección. Recordemos que esta KTM es todo un puzzle de piezas bien acopladas. Es el conjunto que forman las suspensiones, neumáticos, centro de gravedad, posición del conductor, que aumentan las prestaciones de cada uno de los componentes, también de los neumáticos.

Sé que puedo recibir algunas críticas por afirmar que las suspensiones me han gustado. Pero es que la sorpresa viene precisamente de ver unos componentes bastante sencillos y ver lo bien que están reguladas, al menos para mi gusto y para mi peso de 72 kg.  Curiosamente no son regulables y ni tan siquiera utilizan un sistema sencillo de bieletas para mejorar la progresividad. Pero en KTM estudian muy bien cada una de sus decisiones y saben muy bien lo que se hacen. El precio de 9.689€ es súper competitivo en comparación a su rivales en la carretera y estoy seguro que esta moto se va a vender bien y va a ganar clientes a medida que la gente la vaya probando y dejando comentarios en las redes sociales. 

La frenada también me gustó. Incluso la intrusión del ABS es soportable. Siempre lo digo, no soy un fan de este sistema, pero reconozco que por fin, las últimas motos que he probado ya son otra cosa. Sobre todo, me encanta las motos que, como esta, puedes desconectar la rueda trasera. Con esta KTM me ha pasado igual. Este sistema antibloqueo actúa solo muy al límite, y tengo que reconocer, que fue uno de los factores que me salvó de clavarme como un mosquito contra el tractor.ver galeríaKTM 790 Duke: La moto, en mayúsculas

Tengo la sensación que esta KTM marcará una antes y un después en el mercado de las motos. Sin hacer ruido ni ser ostentosa, tiene un estilo definitivamente moderno. Es pequeña, bien hecha, el propulsor con la potencia necesaria como para ser el rey de la conducción deportiva por carretera. Es facilona, aporta grandes dosis de electrónica que la convierten en una moto muy segura y polivalente.  Me comentaba David, que en circuito ya es otra cosa. Las suspensiones se quedan cortas y hay que rendirse a motos que van mejor. Pero como moto de calle es una de las mejores que he probado. Con ella se puede aprender a ir en moto, investigar en los avances de la conducción deportiva, ir al trabajo, ponerse el mono y correr. Además consume poco, alrededor de 5 litros en conducción mixta y todo por menos de 10.000€. ¿Hay alguna otra moto que de tanto por este precio? Para mí, la modernidad de esta moto, en todo su conjunto, marca la línea a seguir.

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