KTM 1290 Super Duke R vs Triumph Speed T

KTM 1290 Super Duke R vs Triumph Speed Triple RS: Explosivas a rabiar

Javi Millán

Enfrentar a las dos naked o "súper naked" más potentes de dos y tres cilindros en la actualidad es, sin duda alguna, una experiencia más que gratificante. Da igual que te dejes llevar por los 177 CV de la KTM 1290 Super Duke R o por los 150 CV de la Triumph Speed Triple RS, con cualquiera de ellas lo pasarás en grande...ver galeríaKTM 1290 Super Duke R vs Triumph Speed TFotos: Arnau Puig

Y es que la evolución a nivel electrónico ha llegado al tal punto que ya no asusta tanto hablar de semejantes potencias en motos de este segmento; a pesar de tanta caballería, la docilidad que transmiten resulta definitiva para disfrutar a sus mandos sea cual sea el escenario. Incluso en circuito son máquinas más que efectivas gracias sus partes ciclo a la altura de las circunstancias. 

En el caso de la KTM, esta segunda generación se presentó a finales de 2016 después de tres temporadas de vida del modelo. Esa bestia que se llegó desde el primer momento con una carta de presentación impactante y como la más potente del mercado entre las “dos cilindros”, dados sus 180 CV de potencia, destacando por unas prestaciones y un comportamiento dinámico impresionantes, comparables incluso al de motos más deportivas enfocadas al circuito. ver galeríaKTM 1290 Super Duke R vs Triumph Speed TKTM Super Duke R vs Triumph Speed Triple RS

Por su parte, Trumph renovó su Speed Triple 1050 de cara a 2018, siendo la RS la versión más equipada y tope de gama. En ella se cambiaron hasta 105 elementos en su motor y se pulieron detalles, incluso la potencia se elevó en 10 CV, además de haberse mejorado en multitud de elementos funcionales y de seguridad gracias a la electrónica. Como siempre, estuvimos en la presentación internacional y el sabor de boca que nos dejó en circuito fue excepcional.

Sofisticación en acción

Así pues, nos encontramos ante dos sofisticadas máquinas, con carácter, cada una con su propio estilo, sus detalles más o menos afilados, pero con un claro objetivo: la efectividad yendo a ritmos altos. Aquí el buen trabajo de puesta a punto del chasis y sobre todo de las suspensiones, son factores que hacen de ellas máquinas impresionantes en todos los sentidos.

Ambas comparten un equipamiento similar y donde no faltan detalles funcionales como el control de crucero, las botoneras con retroiluminación, completas pantallas de información y otros de seguridad como el control de tracción, el ABS en curva o multitud de modos de potencia. En este caso la KTM incorpora de serie tres – Sport, Street y Rain- más uno llamado Track que puede adquirirse como accesorio y que permite otras funciones como el Launch Control y settings específicos para rodar en circuito y con poca asistencia electrónica. Por su parte la Triumph lleva de serie cinco modos y denominados Road, Rain, Sport y Rider, éste último totalmente configurable a gusto de cada uno. Lo que sí sorprende es que a pesar de llevar un gran equipamiento y donde no faltan las luces diurnas de LED, el arranque sin llave o, incluso en la KTM, el control de presión de neumáticos y la conexión vía bluetooth, no lleven por ejemplo, un elemento como el asistente de cambio rápido o Quickshifter y haya que comprarlo aparte. ver galeríaKTM 1290 Super Duke R vs Triumph Speed TKTM Super Duke R vs Triumph Speed Triple RS

Porque en cualquiera de los casos estamos hablando de motocicletas que superan los 16-17.000 € y esto ya son cifras importantes. Pero más si cabe sabiendo que sus hermanas pequeñas la KTM 790 Duke y la Triumph Street Triple en su versión RS equipan dicho elemento de serie. No obstante, aquellas no llevan el equipo de suspensiones tan efectivas y firmadas por WP en el caso de la austríaca y de Öhlins en el de la inglesa. Lo que me sorprende desde un primer instante es la diferencia de pinzas de freno delanteras firmadas en ambos casos por Brembo: M50 en la Super Duke y M4 en la Speed Triple… ¡Si la Street Triple RS ya lleva las M50!

Diferentes personalidades

Vistas al detalle una y otra, en cada marca han llevado su interpretación hacia lados completamente opuestos. La simplicidad -o austeridad- y el minimalismo en el caso de la Super Duke R y el cuidado en cada detalle de terminación en el caso de la Speed Triple. No es que la calidad visual sea mucho más elevada en una o en otra, más bien es un aspecto de diseño y materiales elegidos. Por ejemplo, la utilización de piezas en carbono presentes en el guardabarros delantero, las tapas laterales o los protectores de los llamativos escapes firmados por Arrow; u otros detalles como las piñas de botones algo más redondeadas, ayudan en la sensación de fluidez de líneas de la Triumph… Además de abusar menos de las piezas terminadas en negro y muy presentes en la austríaca.ver galeríaKTM 1290 Super Duke R vs Triumph Speed TKTM Super Duke R vs Triumph Speed Triple RS

Al tener ambas un eje trasero monobrazo las líneas se ven aún más espectaculares si cabe y si a ello sumamos las salidas de escape -doble en la Triumph- en diferentes alturas, ese detalle les confiere una estética algo diferente. Por no hablar de sus faros delanteros que bien podrían pertenecer a cualquier insecto o robot del futuro. Me podría quedar horas y horas simplemente mirando ese amortiguador trasero TTX36 de la Speed, con sus espectaculares ruletas de regulación… 

Pero alejándonos un poco de esos detalles estéticos y funcionales, cualquiera de ellas posee una personalidad muy identificable desde lejos, destacando la compacidad de la KTM gracias a su estrecho motor, mientras que la Triumph posee unos volúmenes algo más marcados, pareciendo más corpulenta debido a la anchura de su motor de tres cilindros. El depósito más alto de la austríaca determina su mayor altura de cintura y gracias también a un manillar algo más elevado, la postura es algo más cómoda desde el principio, con los brazos y el tronco más relajado. En el caso de la Triumph la postura queda determinada por un asiento con mayor inclinación que hace cargar más el cuerpo sobre el tren delantero. En marcha quizás la postura es más llevadera y más cómoda que la anterior generación. ver galeríaKTM 1290 Super Duke R vs Triumph Speed TKTM Super Duke R vs Triumph Speed Triple RS

Par a raudales 

Dinámicamente hablando, cualquiera de ellas demuestra un comportamiento impecable. No obstante, demandan una conducción diferente y específica. En el caso de la austríaca todo fluye con una suavidad pasmosa, como si no necesitase de tu ayuda para trazar una curva tras otra, mientras que la inglesa requiere un poco más de “pilotaje”, algo más de fuerza con el cuerpo y la dirección para llegar al mismo resultado, notándose más rígida en cualquier circunstancia. La KTM parece más preparada para el día a día, con un mullido del asiento algo más cómodo. Todo ello junto a unas estriberas perfectamente ubicadas y que hacen de ella incluso más aprovechable o versátil de lo esperado. Por el contrario, la Speed Triple, manteniendo el espíritu deportivo de sus predecesoras, es quizás algo menos aprovechable o confortable para el día a día. El tacto de todo el conjunto junto a un ángulo máximo de la dirección algo menor respecto a la Super Duke, hacen de ella perder algún punto en este tipo de utilización rutinaria.

No obstante, en el momento de la arrancada tanto una como otra poseen también caracteres diferentes. Mientras que la KTM ofrece una rumorosidad mecánica mayor, la Triumph resulta más fina a pesar de un tacto de embrague algo más duro. Al contrario de lo que ocurre con el tacto del cambio, siendo ligeramente más tosco en la Super Duke o más bien, notándose algo más las fricciones. Evidentemente el mayor par motor de la austríaca se aprecia desde el inicio, con un empuje impresionante desde poco más de 4.000 rpm.ver galeríaKTM 1290 Super Duke R vs Triumph Speed TKTM Super Duke R vs Triumph Speed Triple RS

En el caso de la inglesa, esa misma patada o similar, aparece algo más arriba del rango, con un sonido orquestal de los escapes Arrow que emanan un bufido -aunque algo mitigado en esta generación que ha perdido ese silbido característico- más y más agudo hasta el corte de inyección, ofreciendo todo su esplendor al elevar el régimen por encima de las 6-7.000 rpm; Dado que nuestras unidades estaban equipadas con el asistente de cambio rápido o Quickshifter, además de otros elementos como el Track Pack -desconectador de anti caballitos y Launch control- o el Performance Pack – Quickshifter y MSR o limitador de freno motor- en el caso de la KTM, la subida y bajadas de marchas podía realizarse sin accionar la maneta de embrague, siendo el sistema más efectivo cuanto más abierto está el puño del gas y el motor en la zona alta de revoluciones. 

Sobradas de todo

Y cuando llegas a dicho corte de inyección o un poco antes, cada una de sus pantallas digitales avisa de manera clara con luces y destellos que, inevitablemente, te provocan a subir una marcha más casi de manera inmediata. Por cierto, en la Triumph es como navegar por los menús de una PlayStation, con multitud de configuraciones y visualizaciones posibles, incluso se puede variar su inclinación unos grados. Por su parte la de la KTM es algo menos espectacular, pero algo más sencilla quizás en cuanto a su manipulación, con tipografías menos vistosas pero con la posibilidad de conectar tu teléfono inteligente; aquí las florituras de diseño tampoco toman protagonismo. ver galeríaKTM 1290 Super Duke R vs Triumph Speed TKTM Super Duke R vs Triumph Speed Triple RS

Lo que sí cobra protagonismo es la electrónica y en esta generación la han optimizado para ofrecer una moto aún más gratificante a bajas revoluciones. Recuerdo que los traqueteos de la primera generación circulando a bajas revoluciones eran muy apreciables y ahora han quedado incluso reducidos, siendo mucho menos brusca en dicho momento. Si bien con cualquiera de ellas podrás circular sin problemas en ciudad, en tramos algo más abiertos y con muchas curvas es donde disfrutarás de un comportamiento de primera. En cualquiera de los modos de potencia disponibles o con más controles o menos, cualquiera de las dos pone el listón muy alto frente a la competencia. 

Aplomadas, seguras, fáciles de conducir – más incluso la KTM- y tacto de primera, cualquiera será una buena opción para aquellos que busquen una super naked con la cual incluso podrán rodar en circuito a ritmos endiablados. Sí, por supuesto que la protección aerodinámica no es su fuerte – aquí la Triumph pierde algo también- pero el resto del conjunto cumple en ambos casos con lo que se espera de ellas. De potencia, andan sobradas. De parte ciclo, más de lo mismo, con unos frenos quizás algo más dosificables y con mejor tacto en la KTM, pero eficazmente ayudados por la electrónica y esa centralita IMU que permite hasta frenar en plena curva sin bloquear… Y qué decir del consumo. Pues que yendo a ritmos medio-altos incluso la optimización del combustible es tal en cualquiera de ellas no se superan los 6 litros a los 100 Km. En concreto logré un consumo medio de 5,67 litros en la Super Duke R y de 5,21 litros en la Speed Triple RS, cifras que no están nada mal para tanta cilindrada y potencia…ver galeríaKTM 1290 Super Duke R vs Triumph Speed TKTM Super Duke R vs Triumph Speed Triple RS

Con las dos me quedo

Si tuviera que decidirme por una u otra lo tendría muy difícil. Durante la semana de pruebas me fui pasando de una a otra indistintamente y cada vez lo tenía menos claro porque, sinceramente, ambas me encantaron. ¿El problema? Pues que tanto KTM como Triumph tienen en la gama productos súper atractivos como las 790 Duke  y las Street Triple que, sin llegar a las potencias de éstas dos protagonistas, poseen un equilibrio perfecto en todo tipo de circunstancias… Pero claro, sin el equipamiento de sus hermanas mayores.ver galeríaKTM 1290 Super Duke R vs Triumph Speed TKTM Super Duke R vs Triumph Speed Triple RS

Resulta cuando menos curioso -como ya he comentado-, que la Speed Triple RS no incorpore las pinzas de freno Brembo M50 que sí lleva la KTM y también la “pequeña” Street Triple RS. Bien es cierto que el equipo de suspensiones firmadas por la sueca Öhlins supone un gran añadido, pero ya puestos, quizás no habría que haber escatimado en ese aspecto. Como tampoco en la adopción de serie del Quickshifter u otros accesorios que podrían haberse incluido… ¿Y de la Super Duke R? Pues quizás me gustaría con detalles estéticos más cuidados. Ya que la parte ciclo y el motor no tienen inconveniente alguno, sí podrían mejorar en futuras generaciones añadiendo detalles de terminación similares a los que sí vemos en la Triumph. 


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