Kawasaki Z 900 RS: Por puro placer

Kawasaki Z 900 RS: Por puro placer

Simón Saura

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Hay motos que es mejor mirarlas con ojos placenteros. Sin testosterona y sin ansia de competir, ni en cada recodo ni a cada curva. Ahí, en este grupo, está esta bonita Kawasaki Z900RS, una preciosidad que desde la belleza de lo clásico me ha transportado a un mundo en el que se juega en otra liga. No ha nacido para ganar, si no para participar y para disfrutar. Una moto que incita a abrir la puerta del garaje y mirarla con calma, mientras te insinúa momentos pasionales. ver galeríaKawasaki Z 900 RS: Por puro placerFotos: Félix Romero

Porque, ¿qué os transmite a primera vista esta Z900RS? Para mí, tan solo verla en el garaje del importador, pensé: “mira, que moto más bonita. Seguro que va fina como todas las Kawasaki y seguro que el motor se estira hasta el infinito… pero… tiene pinta de ser una poco pesadota y cabezona.”

Pues hasta aquí, no me falló la intuición. ¿Y entonces, cual ha sido la sorpresa? Pues que sus 215 kg  de peso (en orden de marcha) no resultan pesados. Tampoco es que te me subiera en la Kawasaki y me encontrara con una liviana deportiva, para nada. Pero esta Z una de esas motos que tiene los kilos bien puestos. Eso es, sin duda, gracias a la buena distribución de las masas, pero también aporta mucho la excelente posición del conductor, que se acopla bien a la moto y que siente perfectamente en las piernas que es lo que está  pasando en la carretera. Porque esta Kawasaki es una moto que hay que pilotarla con todo el cuerpo. Hay que acompañar las inercias e ir a favor. 

Sobre ellaver galeríaKawasaki Z 900 RS: Por puro placer

El manillar, un poco ancho, acaba siendo la guindilla que permite una conducción bastante alegre. No es una naked deportiva que incita a una conducción deportiva moderna, descolgándose de forma agresiva. Se encuentra mejor con un estilo clasicote en donde, sin descolgarte, se va dibujando el trazo de la carretera con finura. La buena gestión que se hace del par motor a cualquier régimen hace todavía más fácil el placer de conducir. El rango de revoluciones útil es muy abierto. Tanto tracciona bien a pocas revoluciones como se encabrita cuando se enrosca el acelerador a fondo dejando que el propulsor de cuatro cilindros vaya cambiando el tono, sobrepasando con facilidad el ápice de la máxima potencia (111 CV a 8.500 rpm) y llegar a la zona roja, en las 10.000 rpm. Vamos, que tanto podemos ir a 60 km/h en 6º velocidad, como a 150 km/h en 4ª. Tan sólo depende de cómo queramos tratar a esta bonita Kawa. 

Destacar la suavidad del embrague. Parece increíble cómo se puede llegar a este extremo tan delicioso con un accionamiento por cable. Así que, después de unos kilómetros y entendiendo bien esta moto, me di cuenta de las posibilidades que me ofrecía. Pude dedicar toda una tarde a probarla bien y de verdad que se puede ir bastante rápido sin sufrir.

Las suspensiones me gustaron.  Con la horquilla delantera se puede llegar a un buen equilibrio en cuanto a ajustes. Tiene posibilidad de reglaje en tres vías (compresión, extensión y precarga) sobre barras de 41 mm y con buen asfalto es más que suficientes para las pretensiones del conjunto de la moto. Eso sí, en carreteras más deterioradas ya me costó un poco más encontrar un punto que me sedujera y tuve que ponerme el chip paseo y disfrutar de paisaje. En estas circunstancias, esta RS es una moto que saca a relucir el confort del asiento, la posición relajada para el conductor así como del pasajero y la facilidad de conducción a muy pocas revoluciones. 

Aires del ayerver galeríaKawasaki Z 900 RS: Por puro placer

La estética con la que se ha cuidado esta moto, llega también a los frenos. No es que sea de diseño puro, pero ver un doble disco de 300 mm accionados por unas pinzas monobloc entre los detalles cromados le da un aspecto brutal. Y como no podía ser de  otra forma, tienen un comportamiento ideal.  Me gustó poder regular la maneta de freno para dejarla con bastante recorrido. Así ganaba suavidad y control, y como la frenada es contundente, no llegaba a pillarme los dedos entre el manillar. 

Cuando ya me dispuse a aumentar el ritmo, me encontré que el ABS saltaba con frecuencia, pero no llegaba a molestar para nada y ni mucho menos, me alargaba la frenada. Es una buena moto para aprender a conducir con ABS. Sí, ya sé que hace años que funciona y que todas las motos lo llevan instalado de serie. Pero hay algunas que este sistema es tan intrusivo que al menos a mí, me molesta, mientras que en  algunas deportivas son justo lo contrario y da miedo ver lo tarde que se pone en marcha. Con esta Kawasaki el ABS se integra bastante bien en la conducción y al menos para mí, llegó a formar parte del juego, incluso buscando que saltara para poder entrar en la curva y trazar a placer.

Los neumáticos de serie, unos Dunlop Sportmax, de medidas 180/55-17 y 120/70-17 parecen diseñados para esta moto. De hecho pienso que esta es la medida ideal para motos de carretera. Como he comentado antes, las inclinaciones pueden ser importantes con ella y disfruté mirando la huella y el desgaste del neumático al límite. Para mi gusto, más goma de balón, acaba siendo ya para un nivel de conducción que mejor dejarlo para tandas en circuito. 

Tuve “la suerte” de encontrarme con la típica tormenta de primavera y antes de quedarme mojado hasta los huesos (iba con equipamiento de verano) y de pararme por culpa del granizo que también cayó, me atreví a ponerme un poco a prueba. Hacía tiempo que no tenía una conducción tan efectiva bajo el agua. Aprovechando que está lloviendo casi cada día, las carreteras están ya limpias y eso se nota. Eso sí, repito, buen asfalto, marchas suaves e inclinaciones prudentes.

Con la tecnología de hoyver galeríaKawasaki Z 900 RS: Por puro placer

Como buena moto actual que es, también tiene control de tracción  el control. El KRTC  tiene dos niveles de ajuste que vale la pena ir explorando para tener siempre el más adecuado. También se puede desconectar, con todo el juego que ello representa.

Hay un asiento disponible 35 mm más bajo, y seguro que es más cómodo para maniobrar. Aun y el aspecto ciudadano no es una moto baja (835 mm), pero sin comprobarlo, creo que el que yo probé debe facilitar un poco más la conducción deportiva. 

En autopista es otro cantar. No sé muy bien el motivo, pero hay naked que permiten velocidades altas sin destrozarse el cuello y otras que no. Esta es de las que si buscas un poco el límite de lo prohibido, las cervicales te quedarán doloridas. Sí, ya sé que hay que ir a 120 km/h. Pero bueno… yo sólo lo comento.ver galeríaKawasaki Z 900 RS: Por puro placer

Con esta Z900RS, en Kawasaki han sabido jugar muy bien la carta de clásica moderna. Me atrevo a decir que esta es una de las mejores apuestas del mercado, en cuanto ha integrado un concepto moderno de moto naked a un diseño que nació en 1972 con la Z1 que décadas después han sabido recuperar. Sé que lo han hecho porque está de moda, pero esta moto es de las que marcan tendencia. La mezcla de detalles clásicos como el asiento de un solo piso, los cromados del manillar, escapes, aros de los relojes, adornos laterales, con modernidades como las llantas de aleación, neumáticos de medidas deportivas, pinzas de anclaje radial, luces  LED,  intermitentes pequeños, horquilla invertida, etc…  o la mezcla de los relojes, analógicos para el velocímetro y tacómetro con la pantalla digital con toda la información necesaria, le dan un aspecto musculoso que sólo mirarla en el garaje, uno ya sonríe.ver galeríaKawasaki Z 900 RS: Por puro placer

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