Kawasaki Ninja 400: Alma de competición

Kawasaki Ninja 400: Alma de competición

Jordi Hernández Farguell

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Comprarse una motocicleta A2 no está reñido con la diversión. Aunque en su enorme mayoría sean modelos de fácil conducción e ideales para el aprendizaje, existen algunos otros que van un poco más allá. Este es el caso de la nueva Ninja 400 que, a pesar de disponer de todo lo bueno de una lógica y práctica A2, su ADN Ninja le confiere ese plus tan excitante y adictivo de las máquinas deportivas.

Sin menospreciar la herencia de los modelos anteriores, los directivos de la marca de Akashi tenían muy claro desde el principio que la nueva Ninja 400 debía cumplir con dos objetivos muy concretos. Por un lado, disponer de una buena base para competir en la nueva categoría WorldSSP 300 del campeonato del mundo de SBK y, por el otro, aún gozando de un evidente ADN de competición, lograr ser una funcional moto de calle.

Eso es precisamente lo que seduce de la nueva Ninja, su personalidad múltiple, con una faceta muy definida a favor de un uso cotidiano (ya sea en ciudad o fuera de ella), otra enfocada hacia un uso deportivo en carretera y, para los más atrevidos, incluso una vertiente deportiva para darnos una alegría en circuito. Sí, los circuitos, y es que uno de los motivos que dieron lugar a esta pequeña Ninja fue precisamente ese, participar en una categoría escaparate como es la nueva WorldSSP 300, donde, por cierto, no se le está dando nada mal a nuestra piloto Ana Carrasco al manillar de su Ninja 400, donde ya es líder destacada del mundial después de ganar seguidamente en Imola y en Donington...ver galeríaKawasaki Ninja 400: Alma de competiciónFotos: Félix Romero

Sus intenciones quedan muy claras desde un principio. Su estética inspirada en la Ninja H2 no da lugar a dudas. El frontal es afilado y culmina en una agresiva doble óptica LED que es toda una declaración de intenciones. Lo mismo que sucede con su sobredimensionado carenado, que le aporta una imagen más corpulenta que la de sus predecesoras y el envolvente colín, que también está inspirado en el de la H2.

Tras la cúpula se aloja un completo cuadro de instrumentos, exactamente el mismo que emplea la Ninja 650. Como en ella, destaca por su legible interface analógico/digital con pantalla LCD y un reloj cuentavueltas al estilo tradicional. Entre ellos, aglutinan gran cantidad de información, entre la que sobresale el indicador de marcha engranada y un ordenador de abordo con consumos, parciales, etc. 

Deportiva cómodaver galeríaKawasaki Ninja 400: Alma de competiciónKawasaki Ninja 400 2018

En marcha la Ninja 400 es una deportiva confortable, con una posición de conducción lógica que busca el bienestar de sus ocupantes, eso sí, sin que por ello se vean limitados los movimientos en conducción deportiva. Sobre ella adoptamos una postura bastante erguida y natural, gracias a que el manillar está ligeramente elevado y a que sus estriberas no nos exigen replegar en demasía las piernas. El habitáculo es espacioso, acepta de buen grado a conductores de todas las tallas, aunque resulta ideal para conductores que se encuentren entre el 1,70 m y el 1,80 m de estatura.

La nueva Ninja 400 no ha perdido ni un ápice de la funcionalidad que esgrimía su predecesora en ciudad. El radio de giro es lo suficientemente amplio para maniobrar en espacios cerrados y su delgado asiento, situado a 785 mm del suelo, facilita mucho las cosas en los continuos parones y arrancadas tan habituales en ciudad.ver galeríaKawasaki Ninja 400: Alma de competiciónKawasaki Ninja 400 2018Otro aspecto muy mejorado en esta versión, pensando en un mayor uso por carretera, es su protección aerodinámica. El nuevo carenado es mucho más envolvente y aerodinámicamente es más eficaz, con solo reclinarnos un poco sobre el depósito la protección contra el viento será algo mejor, logrando que este incida en menor medida en los codos, hombros o la parte superior del casco.

Técnicamente equilibradaver galeríaKawasaki Ninja 400: Alma de competiciónKawasaki Ninja 400 2018

Uno de los principales responsables de que la Ninja 400 ofrezca una experiencia deportiva tan excitante es su motor. Se trata de un bicilíndrico en línea con culata DOHC con cuatro válvulas por cilindro, refrigeración por líquido y alimentado por inyección electrónica, con una base similar al de la anterior Ninja 300. Su cilindrada asciende hasta los 399 cc y cuenta con una nueva trayectoria de la admisión, que ahora es de tipo descendente, y a una caja de admisión de mayor capacidad. Gracias a todo ello ofrece una potencia de 45 CV a 10.000 rpm, nada más y nada menos que 11 CV más que su antecesora.

Pensando en su faceta deportiva, su diseño es extremadamente ligero y compacto. Se han reducido a la mínima expresión elementos como el sistema de refrigeración o el embrague, que es asistido y con sistema anti-rebote. Su funcionamiento es realmente cómodo por el nulo esfuerzo que necesita para accionarlo y muy seguro, a la hora de bajar marchas, ya que retiene como es debido y sin miedo a que la rueda posterior se bloquee.ver galeríaKawasaki Ninja 400: Alma de competiciónKawasaki Ninja 400 2018

Como cabría esperar, Kawasaki ha creado una parte ciclo a medida del nuevo motor, cuyo principal protagonista es un nuevo bastidor tubular tipo Trellis ,cómo no, inspirado en la Ninja H2. Como en ella, el motor cumple también una función auto-portante, ya que a él van unidos directamente tanto el chasis por la parte superior delantera, como el basculante por la inferior trasera, lo que contribuye a un enorme ahorro de espacio y sobre todo peso, que en esta ocasión se sitúa en 168 kilos en orden de marcha.

Las cotas del nuevo bastidor están muy bien balanceadas, si las comparamos con las de la Ninja 300. La nueva 400 presenta una distancia entre ejes menor, a pesar de tener un basculante más largo (distancia entre ejes 1.370 mm) y unas geometrías de dirección un poco más cerradas (24,7 ° de lanzamiento y 92 mm de avance) que le aportan una mayor maniobrabilidad y capacidad de reflejos. En este mismo sentido, el tren posterior recibe un neumático más grueso (150/70 x 17"), un excelente argumento tanto desde el punto de vista dinámico, como a la hora de poder montar gomas de mayor calidad que en su antecesora.ver galeríaKawasaki Ninja 400: Alma de competiciónKawasaki Ninja 400 2018

En cuanto a suspensiones, delante, se ha reforzado la horquilla convencional con unas barras de 41 mm (antes 37 mm), pero se mantienen el recorrido original de 120 mm. Detrás, encontramos un conjunto muy progresivo gracias al patentado sistema Uni-Trak que sujeta un amortiguador de gas con un recorrido de 130 mm y precarga de muelle ajustable.

En el apartado de frenada recibe como novedad un nuevo ABS firmado por Nissin (uno de los más ligeros del mercado) y un disco delantero de 310 mm que sustituye al anterior de 290 mm. Como este último, todavía cuenta con los servicios de una pinza de dos pistones paralelos. Mientras, en el eje posterior, en lo que se refiere a frenos no se observan cambios.

Conjunto balanceadover galeríaKawasaki Ninja 400: Alma de competiciónKawasaki Ninja 400 2018

En marcha la Ninja 400 es una gozada, se escapa de la actitud sosa y simplona de muchas A2. Sus 45 CV y los escasos 168 kg en orden de marcha le aportan una gran vitalidad, pudiendo disfrutar de un nivel de prestaciones controlable y aprovechable al 100%, sin que nos intimide o nos sintamos sobre pasados por las circunstancias.

Mecánicamente es muy suave, con unos bajos consistentes, bien compensada en medios y con mucha vida en la parte alta del cuentavueltas. Acelera muy bien desde punto muerto, sobre la zona media de revoluciones, aunque a veces tengamos que bajar una o dos marchas, recupera con decisión, y en el tramo final, apurando la zona roja, nos sorprenderá con una velocidad punta capaz de superar los 180 km/h.Gasta realmente poco, la media en un uso normal no supera los 4,5 l a los 100 km

Además, por si fuera poco, su consumo medio en un uso combinado, pero a ritmo legal, raramente superará los 4,5 litros, lo que sumado a su depósito de 14 litros (3 menos que en la 300), llevan su autonomía más allá de los 300 km.

Es una moto muy estable, su paso por curva es impecable y las suspensiones, con un comportamiento equiparable al de modelos mucho mayores y más costosas, la mantienen firmemente aferrada al asfalto en cualquier circunstancia. Su dirección es precisa, lo que nos permite entrar a cuchillo en las curvas que, gracias a la firmeza de sus suspensiones y la rigidez de su chasis, tiene un paso por curva diabólico.ver galeríaKawasaki Ninja 400: Alma de competiciónKawasaki Ninja 400 2018

En cuanto a la frenada la Ninja 400 va sobrada. La generosa potencia del conjunto delantero se dosifica de forma exquisita, y el buen tacto del freno trasero nos permite correcciones incluso a media curva. Además, podremos estar muy tranquilos pues el ABS de Nissin, que demostró ser muy poco intrusivo, actúa con rapidez si nos metemos en problemas.

El precio de la Ninja 400, en esta preciosa versión KRT de los colores de guerra de Kawasaki es de 6.385 €. Pero ¡ojo! No todo en nuestra unidad de pruebas es de serie. La cola de escape Akrapovic, la tapa de colín y el protector de depósito, forma parte de la línea de accesorios oficiales, un catálogo muy interesante donde se personaliza, aún más, tu futura Ninja.

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