Ruta 47 (6º etapa): De Santander a Foz

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No me canso de rodar junto al mar, y por mi Mar Cantábrico mejor aún, con ese olor tan peculiar, playas, montaña y curvas. Todo lo que se necesita para una buena ruta. Además pasé por el Café Bar Novo de Gijón, donde me recibieron estupendamente las Motocomadres MTC y salí de allí con buena compañia. Al entrar en Galicia se me ha echado la niebla, pero ¡que esperaba! Toda la información sobre el tramo la encontrarás en www.laruta47.com

Sigo por el Norte: la Costa Cantábrica

ver galeríaJunto al Cantábrico: playas, montañas y curvasRuta 47: 6º etapa. Santander-FozSuena el despertador en mi enorme habitación del Sercotel Palacio del Mar y como siempre bajo al comedor del hotel para tomar el desayuno bufet. No quiero salir tarde porque me esperan 433 Km de curvas, bastante más de los 350 Km de media que tienen las etapas de La Ruta 47 y he quedado en Gijón, que me queda a medio camino, con Aida de las Motocomadres. Le he dicho que llegaré sobre las 14:30 y antes quiero hacer una parada en el Mirador del Fitu, un lugar con unas vistas increíbles.

Poco a poco se me están pasando las agujetas pero desde hace un par de días noto una pequeña molestia en la parte interior de la pierna derecha, a la altura de la rodilla. Achaco esa molestia a la postura de la moto, que es ligeramente diferente a la que estoy acostumbrado en mi Triumph Tiger.

Peor es un dolor que empiezo a notar en la clavícula derecha, al frenar. Supongo que se debe a una secuela de la caída en moto que sufrí hace un par de años yendo a un evento motero en Barcelona, en la que me rompí el hombro derecho. No me preocupa, es solo una molestia, que supongo desaparecerá cuando llegue a León y las carreteras sean más rectas. No he dejado de hacer curvas desde que salí de Cap de Creus en Girona  (la primera etapa hasta Barcelona de la Ruta 47). Creo que no he encontrado una recta de más de 300 metros.

Ante todo: protección

ver galeríaJunto al Cantábrico: playas, montañas y curvasRuta 47. 6º Etapa. De Santander a Foz. Los desayunos bufet son potentes.Estoy teniendo mejor tiempo de lo que imaginaba y aunque todos los días, me embadurno la cara con crema solar (llevo un par de muestras, que ocupan menos), me gusta ir con la pantalla del casco abierta y el aire me castiga la cara al final del día. Anoche cuando salí a cenar vi un supermercado cerca así que voy a acercarme con la moto, para perder menos tiempo a comprar crema hidratante para darme por la noche y cacao para los labios, que últimamente se me resecan un poco.

No pierdo el tiempo. En cuanto piso el suelo del supermercado, abordo a una trabajadora y le pido que me aconseje una crema. Muy amable me recomienda un bote de una crema de marca conocida, especial para piel de hombre y me compro una par de botes. Soy un poco exagerado. También me compro una barra de cacao. No miro mucho. Pone “cacao de labios” y el botecito tiene un tono rosáceo.

Vuelvo al hotel para recoger todos los bártulos, me embadurno la cara de protección solar y me doy cacao en los labios. Cuando me miro al espejo, tengo los labios totalmente rojos. ¡Joder!, es cacao con pintalabios. Parezco una drag queen y en los sucesivos días voy a ir de esta guisa. “Ande yo caliente….” pienso.

Bajo a recepción a hacer el check out. La recepcionista me mira con cara un poco rara, pero no se atreve a decirme nada. Me hace unas fotos en el hotel para poner en redes sociales. Noto su sonrisa. ¿Tal vez la crema se nota demasiado?

Arranco la S 1000 XR y poco a poco salgo de Santander mientras suena Me & You, de los santanderinos Aitor Ochoa & Mad Mule dentro de mi HJC. Según el horario previsto, tengo dos horas y media para hacer los 213 km que hay hasta Gijón. Sé que no voy a llegar a tiempo, porque haré un par de paradas, pero aprovecho la circunstancia para pilotar un poco y dar libertad a esos 160 caballos de la BMW XR 1000 que llevo debajo. A estas alturas, ya no uso apenas el embrague y tiro de cambio asistido. Es terriblemente cómodo y las marchas entran con una suavidad inmejorable.

Ya en Asturias, sigue el buen tiempo

ver galeríaJunto al Cantábrico: playas, montañas y curvasRuta 47. 6º Etapa. De Santander a Foz. Omar me hace de guía improvisadoPaso por localidades costeras que ya conozco. Huele a mar y sigue haciendo buen tiempo. Hay nubes de evolución que se transforman en tormentas por puntos concretos de la geografía española pero estoy teniendo mucha suerte y sigo con excesivo buen tiempo. Lástima no tener un rato para darme un chapuzón en estas playas del Cantábrico.

Entro en la provincia de Asturias. Al fondo, no demasiado lejos se ven las cumbres nevadas del Parque Nacional de los Picos de Europa, donde no tardo en adentrarme para rodar por su parte norte. La costa es bonita, pero este paraje montañoso es espectacular. Curvas abiertas, cerradas, en zigzag….

Han pasado unos kilómetros desde que he salido de los Picos de Europa, y tras pasar la bonita localidad de Arriondas he llegado al Mirador del Fitu. Este es uno de los miradores que tenía claro que quería ver. Aparco la BMW junto a una Honda Deauville y cuando estoy cogiendo mi palo de selfie, aparecen sus dueños: Ángel y Carmen, del Motoclub Los Froilanes. Son una pareja muy simpática de la zona que están haciendo una ruta en su día libre. Les cuento mi proyecto, que les encanta y tras darme un par de recomendaciones sobre la carretera, yo les regalo un par de chapas de La Ruta 47 que inmediatamente se colocan en sus chalecos.

Nos despedimos, continúan en dirección contraria a la mía y yo me dispongo a admirar las impresionantes vistas del mirador. Tengo mucha suerte porque el día está claro y se aprecia hasta el mar. Realmente cuesta irse de allí y más cuando sabes que tardarás en volver, pero he quedado con Aida y ya llego un poco tarde, como siempre.

Abandono el Mirador del Fitu y comienzo a descender por varias curvas. Como no quiero llegar excesivamente tarde a mi cita, decido coger un tramo de autovía que me llevará directamente a Gijón. A pesar de ser un tramo rápido, decido mantenerme a velocidad legal para no castigar los neumáticos.

Llego al Bar Novo y aparco la máquina justo allí. En la terraza del bar me esperan Aida, Omar y otro motero alto y trajeado que esta de descanso en la hora de la comida. No recuerdo su nombre pero era un tío simpático y llamativo. Casi dos metros de altura con un traje azulón. Es comercial de una marca de cosméticos. Lo averiguo cuando al abrir una de las maletas de la moto para dejarles unos flyers de NavaRider y de paso regalarles unas chapas de la Ruta 47, aparece mi neceser con la crema que me había comprado por la mañana y comenta: ¡Anda, la competencia!

Con Omar de guía improvisado

ver galeríaJunto al Cantábrico: playas, montañas y curvasRuta 47: 6º etapa. Santander-Foz. Omar conoce la carretera por lo que sigo su ruedaMe como un bocata de pollo con queso en el Café Bar Novo, le paso mi pasaporte a la dueña del bar y en lugar de un sello, me pega una tarjeta. Buena idea, pienso.

Omar, con el que he estado conversando agradablemente sobre motos y rutas, decide acompañarme un rato sobre su Triumph Explorer. Trabaja de noche y tiene tiempo de rodar conmigo unos 100 km para después dar la vuelta y volver sobre sus pasos. Le explico por dónde quiero ir y se coloca delante de mí haciéndome de guía. Es agradable seguir su trazada y más aún cuando no conoces la carretera. 

Hacemos una parada en la Playa de las Salinas, en la localidad del mismo nombre. Es una playa muy grande, de gran oleaje y allí nos hacemos unas fotos. Paramos a tomar el último pote en un bar situado justo en el tramo 20 de esta etapa. Tras media hora en la terraza nos despedimos. Omar da media vuelta y yo continúo hacia Foz. Me quedan solo 100 km para llegar a mi destino.

Galicia me recibe con nubes

ver galeríaJunto al Cantábrico: playas, montañas y curvasRuta 47: 6º etapa. Santander-Foz. Las nubes gallegas al fondo...Cruzo el Puente de Los Santos y al llegar al final del puente entro en la provincia de Lugo. Con esta son ya diez las provincias que he pisado en la Ruta 47. Esta nublado aunque no tiene pinta de llover. No sé por qué, siempre que entro en Galicia el sol se esconde. 

Llego a Foz y voy directo al hotel. No está mal pero no tiene la calidad a la que me estoy acostumbrando con Sercotel y se nota. Tras el check in y una ducha, salgo a cenar algo y acabo en la cervecería Barrilete. Me voy a dar una vuelta por la playa puesto que Foz es un pueblo muy bonito.

Vuelvo al hotel y como cada noche, me pongo a trabajar un rato, fotos, track de gps, contestar emails etc… Estoy muy cansado. Empiezo a acusar, el coger la moto cada día, hacer una distancia larga y desde que he salido de Cap de Creus no he parado de hacer curvas. Esta noche no voy a poner el despertador. Mañana me espera una distancia larga pero no tengo ningún compromiso previsto así que ya ¡llegaré cuando sea!