Nueva Indian Challenger Dark Horse 2020

Indian Challenger Dark Horse : De otra categoría

Víctor Maciel

Probamos la nueva Indian Challenger Dark Horse, una bagger propulsada por el bicilíndrico en V más potente de su categoría. El nuevo PowerPlus refrigerado por líquido de 122 CV y 18,15 Kgm de par. Potencia de sobra para una moto muy estable y fácil de controlar gracias a los tres mapas de entrega de potencia, al ABS y control de tracción con asistencia en curva y a un procesador de 4 núcleos que permite gestionarlo todo desde el renovado sistema Ride Command.

Independientemente del momento en el que motos.net publique este reportaje o incluso: del que tú lo leas… lo cierto es que la prueba se realizó y fotografió justo antes de que comenzara la crisis del Covid-19.
De haber sabido que esta sería la última prueba en mucho tiempo, habría intentado disfrutarla más o “saborearla mejor”. Debí hacerlo… no solo por intentar paliar mejor el mono de moto que padezco ahora mismo (incluso mientras escribo estas líneas) sino porque la Indian Challenger es una moto increíble, pensada para disfrutar al máximo del placer de conducir durante horas, sin que hacer kilómetros con ella suponga someter el cuerpo a las incomodidades típicas a las que una moto convencional -por buena que sea- nos tiene acostumbrados.
No sé si lo recordarán, pero hace relativamente poco probamos la Indian Chieftain… una moto de porte y características -hasta cierto punto- similares que -a efectos prácticos- puede usarse casi para lo mismo que esta que hoy os presentamos.
Siendo la Chieftain una moto superlativa, esta es aún mejor en muchos aspectos… algunos puramente técnicos…que por supuesto se aprecian claramente en orden de marcha -sobre todo si damos gas en modo Sport-  y otros más relativos a la ergonomía, el confort e incluso el placer que se siente al conducir la nueva Challenger.
De entrada la potencia y el par motor son muy superiores al motor Thunder Stroke y eso, por supuesto, se nota cuando damos gas, pero tampoco querría caer en una comparación de cifras o hablar puramente de prestaciones, como si se tratase de una moto deportiva, porque tampoco creo que fuera ese el objetivo de Indian cuando decidió dotar a esta moto con los 122 caballos y los 18,15 Kgm (178 Nm) de par que proporciona el nuevo motor PowerPlus.
Son datos que superan y mucho las cifras de una moto como la Chieftain, que ya sorprendía por su entrega de potencia. Pero este par y esta potencia, no han sido puestos allí para ganar carreras. Ni siquiera para llegar primero al bar después de hacer unas curvas. Lo único que intentan es que la conducción sea todavía más relajada y placentera.
ver galeríaNueva Indian Challenger Dark Horse 2020Fotos: María Pujol / El Trueno Negro y el Blanco completan al Sandstone (arenisca) de esta moto en la gama de colores "Smoke" de la familia Dark HorseLa Challenger es una moto que permite entrar en una curva sin estar del todo pendiente de si uno va en la marcha correcta o no.
El par extra permitirá corregir ligeros despistes sobre la marcha, aun cuando uno no haya bajado una marcha a tiempo… igual que su ABS y control de tracción con asistencia en curva, ayudan a corregir pequeños fallos a la hora de trazar o el exceso de optimismo a la hora de dar gas, haciendo que la conducción sea mucho más relajada.
En “buenas manos”, también permite un paso por curva muy superior a la que ninguna bagger o cruiser custom de tonelaje similar admite. Puede permitírselo, primero porque cuenta con una parte ciclo excepcional para una moto de su categoría, con horquilla de barras invertidas y pinzas de freno Brembo de anclaje radial que sumadas a un chasis de aluminio fundido proporcionan una estabilidad de otra categoría.
Esa estabilidad digna de motos de otra categoría… puede que acabe jugando en contra de la Challenger durante este reportaje, porque cuando uno deja de mirar hacia Harley Davidson y empieza a comparar su funcionamiento con motos turísticas “de verdad”, como la Gold Wing y La BMW K 1600 B, entonces empieza a poner el listón realmente alto.
Intentaré no meterme según en qué berenjenales…. no creo que sea -al menos de momento- la intención de Indian competir en esa liga, pero tampoco me critiquéis mucho si hago referencia a estas motos y no a otras a la hora de mencionar alguna carencia. Es solo que Indian ha hecho una moto lo suficientemente buena, como para jugar en la liga de las bagger turísticas mayores.
De entrada, al igual que la Chieftain, tiene un equipo de sonido -con altavoces de 6.5 pulgadas y 100 vatios- realmente excepcional. No sabría decir si es porque la aerodinámica es mejor, o porque los altavoces están mejor dispuestos, pero la calidad de sonido es bastante superior, sobre todo cuando rodamos a 120 por autopista.
A 80 Kilómetros por hora o menos, a la pantalla -regulable en atura- le habrían faltado unos 5 centímetros para que yo -que mido 1.85- pudiera disfrutar de la música sin que el viento me moleste. Lo sé porque me alcanzaba con hacer un simple gesto, bajando un poco el cuello y moviendo la cabeza un poco hacia adelante (como quien quiere leer unas instrucciones mejor) para que el sonido volviera a ser perfecto.
Puede que alguno piense que no hace falta un buen equipo de sonido para disfrutar de una moto. De hecho.. yo -normalmente- lo creo. Pero también es cierto que conducir la Challenger es una experiencia muy diferente a lo que se nos viene a la mente cuando pensamos en “ir en moto”. Esto se parece más a acomodarse en un sofá muy bueno… relajarse y disfrutar.
¿Qué le falta a la Challenger para poder medirse con una gran turística?
Para empezar no habría estado mal que trajera puños calefactables. Es cierto que por 422 euros, podemos instalar este accesorio, y aunque es más que probable que -para cualquiera que pueda permitirse pagar los 32.390 euros que cuesta la Challenger- el precio de los mismos no supondrá un inconveniente y que quizás mucha gente prefiera los guantes calefactados, pero que una moto que viene tan bien preparada para soportar los cambios de temperatura, no cuente con un extra tan básico como este… resulta aunque sea curioso.
ver galeríaNueva Indian Challenger Dark Horse 2020Luces diurnas, intermitentes integrados e Illuminación full LED Son pocas las motos que permiten subir y bajar la pantalla con un simple botón. Esta cuenta también con desconexión automática (desconectable) del cilindro trasero al ralentí para reducir el calor en verano y con 2 trampillas ocultas en el interior del carenado - a la altura de las torretas - que sirven para aumentar la ventilación… en el caso de calor extremo.
Los puños son un detalle menor que no habrían supuesto un gran esfuerzo. En comparación, hay un par de extras más complejos, que la Challenger no incorpora ni siquiera como opción y que, a grandes rasgos, son casi lo único que le falta para poder compararse con motos pensadas para cruzar continentes.
No hay marcha atrás eléctrica… ni caballete central asistido. Tampoco hay asientos calefaccionados… aunque copiando el ejemplo de los guantes, podríamos asumir que hay quien prefiere equipamiento calefactable, a llevar solamente el culo calentito.
Alguien podría preguntarse… ¿por qué criticas a una moto por lo que no tiene en vez de centrarte en lo que sí posee? Muy fácil: porque la lista de cosas, en una moto que tiene casi de todo... es bastante más corta y a nosotros no nos pagan por palabras.
Si nos pusieramos a describir en detalle la lista de funciones y artilugios, que en casi cualquier otra moto podían ser considerados un extra, este artículo necesitaría de fascículos.
Desde maletas con cierre eléctrico al arranque sin llave, pasando por una curiosa luz que ilumina el suelo e indica si has cerrado o no la moto correctamente, una buena parte de estos “extras” están destinados a hacer que llegar y detenerse sean 2 tareas que puedan ejecutarse de la manera más sencilla posible.
Cuando te acercas, la moto ya sabe que estás allí. Si le das al botón encendido, o al de arranque con la llave en el bolsillo, no hará falta que hagas nada más. Si quieres desbloquear antes la apertura de maletas, podrás hacerlo sin quitarte los guantes bien desde el mando a distancia, o bien desde una botonera ubicada en la parte derecha del carenado frontal… que también sirve para desbloquear la tapa del depósito de gasolina.
Todo es fácil y rápido, incluida la configuración de la propia moto, que se hace a través del sistema Ride Command mediante una pantalla táctil de 7 pulgadas que también puede manipularse con guantes.
ver galeríaNueva Indian Challenger Dark Horse 2020Procesador de 4 núcleos para controlar el renovado sistema Ride CommandEl sistema Ride Command cuenta ahora con un procesador de 4 núcleos y se ha simplificado un poco respecto a la versión anterior, que también era excelente.
Antes de entrar a valorar si una configuración más simple del sistema Ride Command es realmente una mejora o no, me gustaría reparar en un detalle, que parece ideado por una persona diferente al encargado de diseñar todo lo demás. Me refiero a la traba de la dirección. Es una cerradura de las de toda la vida, puesta donde se han ubicado desde siempre… pero en una moto con tanto carenado, y con una gigantesca pantalla en el medio.. es más un incordio para el propietario que un impedimento para quien intente sustraer la moto. No creo que nadie que quiera robarse una moto como esta vaya a llevársela empujando y, si lo hace, ya les digo que no llegará demasiado lejos.
No faltará quien apunte que una moto con la dirección desbloqueada es mucho más fácil de subir a una furgoneta con una rampa. Con 361 kg en vacío o 377 kg en orden de marcha, es complicado meter “fácil” y “rampa” en la misma frase. En cualquier caso si hay que subirla por una rampa: no cuenten conmigo… que ya tengo una edad y ya bajé unos cuantos santos del cielo intentando destrabar la moto en un parking oscuro durante toda una semana.
ver galeríaNueva Indian Challenger Dark Horse 2020Guantera con cable USB que permite recargar el teléfono móvilUna moto que tiene detalles muy cuidados como dos guanteras grandes, muy accesibles, en las que cabe cualquier teléfono y que ilumina el suelo cuando te alejas de ella sin “cerrarla”, no digo yo que debería tener una traba eléctrica, como tienen la XDiavel y la Triumph Rocket 3 GT que probamos hace poco (y puedes ver en este link), pero al menos podría tener una luz que lo facilitara todo un poco.
Después de todo, han simplificado cosas como la configuración de la pantalla táctil, gracias a que alguno de los relojes analógicos ya proporcionan buena parte de la información que antes podía configurarse para que ocupara media pantalla… que bien podrían haberse dejado como estaban en la versión anterior del Ride Command. No digo que ahora estén mal, pero supongo que me había acostumbrado a customizar las dos mitades de la pantalla para poner los datos que yo quisiera.
Es cierto que yo hacía uso de esa pantalla dividida para intentar sacarle todo el partido posible a la moto haciendo curvas y que aunque la Challenger puede trazarlas incluso mejor que la fantástica Chieftain, lo suyo no es dedicarse a rozar las estriberas con ella, sino configurar un destino en el GPS, poner AC/DC a tope -el rock no es obligatorio- y activar el control de crucero para intentar aprovechar los 380 kilómetros de autonomía teórica que permite el nuevo depósito de 22,7 litros.
ver galeríaNueva Indian Challenger Dark Horse 2020Como en las mejores deportivas del momento, aporta Unidad de Medición Inercial (IMU) Bosch de 6 ejes, que aporta ABS y control de tracción y estabilidad (asistencia en curva)Algo menos de 6 litros a los 100 en carretera abierta y casi 8 si te dedicas a acelerarla con ganas a la salida de cada curva. No es un consumo desproporcionado, y menos para una moto que pesa casi media tonelada conmigo subido encima.
Con un acompañante y las maletas cargadas la moto supera esa cifra ampliamente, pero conserva un paso por curva y una estabilidad envidiable. El pasajero va cómodamente sentado y eso a pesar de la que la cinta de sujeción, escondida en el el hueco que hay en mitad del asiento trasero no pueda compararse al la comodidad de un respaldo que solo puede adquirirse como un extra.
Lo se porque cargando con el equipo de fotografía, con la persona encargada de realizar las magníficas capturas que ilustran este reportaje y con su particular manera de interpretar las órdenes del GPS (eso me pasa por no usar el de la moto), nos metimos sin querer por un camino en pésimo estado. La moto no está pensada para caminos hechos polvo, pero puede salir airosa de situaciones mucho más extremas de las que imaginas cuando la valoras solo por su voluminosa apariencia.
Es un trasto grande sí, pero que no te extrañe si te adelanta una Challenger, con un tipo sentado como en el sofá de su casa, escuchando música y disfrutando del paisaje. Es solo que esta moto mezcla mejor que ninguna otra bagger custom, el placer de conducir con la estabilidad y la potencia de motos de otra categoría.


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