Husqvarna Vitpilen 701 2018

Husqvarna Vitpilen 701: Efectivamente, no solo diseño

Javi Millán

Tras la compra de Husqvarna por parte de KTM, las primeras naked de asfalto han llegado al mercado en forma de dos gamas: Vitpilen y Svartpilen. Las primeras de estilo “Café Racer” y las segundas tiran más hacia el lado “Scrambler”. Nuestra protagonista es la más potente de la gama deportiva y se ha denominado 701. Puro diseño, una base mecánica conocida en otros modelos de KTM -y la propia Husqvarna-, son factores que hacen de ella una opción muy interesante para los que busquen… ¿algo con más personalidad?ver galeríaHusqvarna Vitpilen 701 2018Fotos: Arnau Puig

Habiendo pasado por las manos de MV Agusta y BMW, la marca sueca o -mejor dicho- la “imagen” de la marca, fue a parar a manos de KTM en 2013. Una empresa que ha querido mantener el camino de BMW fabricando motocicletas enfocadas también a la carretera, como fueron, allá por 2012, las Nuda 900. Y si de algo pueden presumir en Husqvarna es del estilo de sus nuevas máquinas asfálticas, minimalistas, con trazos curvos mezclados con otros sesgados y, un detalle que las hace más parecidas a un concepto que a una moto de serie: esos cortes en los laterales del depósito de combustible, algo así como si le hubieran talado unas alas o alerones… 

En esta nueva andadura el diseño se ha encomendado a Kiska, el mismo estudio del cual salen las KTM. Ellos tuvieron mayor libertad a la hora de interpretar lo que debería ser -en la actualidad- una naked deportiva de estilo café, pero sin centrar todo el protagonismo en el frontal adoptando ópticas puntiagudas o multiformes. Porque después de infinidad de inventos estilísticos por parte de los departamentos de diseño y donde las ópticas frontales han sido -en el mundo de las motos- el signo distintivo en la mayoría de los casos, las marcas han vuelto al camino de lo clásico. Bien es cierto que hubo un tiempo donde las figuras geométricas invadieron el mercado, y ahora parece que la tendencia es volver a los orígenes. Es por ello por lo que las más modernas -estilísticamente hablando- motocicletas, sucumben de nuevo a dicho trazo circular. Como ocurre en la gama de carretera de Husqvarna, donde las Vitpilen y Svartpilen se alejan de las soluciones elegidas cuando la marca sueca estuvo bajo la tutela de BMW. Esas Nuda 900 poseían un diseño peculiar y -sorprendentemente- las Vitpilen me siguen recordando en algunos trazos estilísticos… ¿Quizás haya sido la mejor e intencionada manera de continuar el camino?ver galeríaHusqvarna Vitpilen 701 2018

Unos cuantos años desde el primer concepto

La primera vez que me subí en una Vitpilen 701 fue durante la celebración del pasado salón internacional de Milán EICMA y allí me di cuenta de que la postura de conducción no era tan radical como esperaba. Esta misma sensación la he tenido sobre la moto de serie, más cómoda incluso que la pequeña 401. En ello influyen unas suspensiones mejor taradas y un asiento que -sin ser el más mullido del mundo-, absorbe algo las irregularidades, además de unas dimensiones algo más holgadas. Habían pasado pocas semanas desde que tuve la oportunidad de probar la pequeña de la gama y con las referencias aún frescas, pude corroborar las principales diferencias entre un escalón y otro.

Unas diferencias que se ven claramente repercutidas en el precio. Mientras la primera supera por poco los 6.500€, esta 701 eleva la cifra por encima de los 10.000€ dado su posicionamiento como modelo más potente de la gama, un equipamiento algo mayor y, por supuesto, mejores prestaciones. Un equipamiento en el cual destaca la óptica delantera “full LED”, el control de tracción desconectable, el acelerador electrónico, incluso las suspensiones regulables. Otros detalles como la terminación en gris mate de la pintura o el asistente de cambio tanto para subir como para bajar machas son, todos ellos, argumentos para constatar ese plus adicional como moto de nivel superior. ver galeríaHusqvarna Vitpilen 701 2018

Pocas pegas…

Vista al detalle la Vitpilen se ve muy cuidada, más si cabe respecto a las pequeñas de la gama. Aunque la pintura mate del plástico que cubre el depósito de combustible se ve algo delicada e, incluso, se llegan a apreciar minúsculos desconchones, posiblemente producidos al subirme y bajarme en ella. ¿No hubiera sido oportuno darle una manita de barniz también mate? ¿Cuestión de costes? Bueno, yo creo que nunca está de más y merece la pena. 

Otro aspecto curioso de esta Vitpilen 701 es que de serie no lleva las llantas multi radio de la pequeña 401 y habrá que desembolsar algo más de 1.200€ extras que cuesta dicha opción en este modelo. Seguramente hubiese sido más impactante -siendo un modelo tan peculiar- habiéndolas equipado de serie. No obstante, el detalle es más bien estético y en la práctica dará igual llevar llantas de palos o de radios, el dinamismo será posiblemente el mismo rodando por asfalto. ver galeríaHusqvarna Vitpilen 701 2018

Un dinamismo que, en esta versión, sigue los pasos de la 401 pero añadiendo un plus de comodidad. Además, al tener una batalla más larga, la sensación a sus mandos no es la de llevar una moto excesivamente pequeña y compacta como se puede apreciar en las imágenes. A mi parecer, la 701 es incluso más atractiva y estilizada, sin perder la compacidad o el minimalismo impuesto por las tendencias actuales, esas donde todo debe estar perfectamente concentrado y cuidado al detalle. No obstante, el pasajero se ve algo relegado, con un asiento en forma de tapa dura, y que posee mullido suficiente para ¿desplazamientos cortos?

Dejando a un lado ese apartado, la Vitpilen no defrauda, ni siquiera con el faro delantero perfectamente circular y ese toque moderno que aporta la tecnología LED, tanto en la luz de carretera como en la de cruce y posición. Aunque se podría haber elegido un cuadro de información algo diferente, sin esa carcasa de plástico transparente que refleja mucho las sombras, además de ser la misma que equipa la gama 401… Sí, aquí la 701 se merecía un panel de instrumentos, por lo menos, en color. También han sucumbido a la moda del porta-matrícula sobre la rueda trasera, una solución que ya hemos visto en modelos de Ducati, Yamaha e incluso en la Honda CB1000R que posee -curiosamente- un diseño muy parecido a esta Vitpilen 701.ver galeríaHusqvarna Vitpilen 701 2018

Como una flecha

Una vez a sus mandos requiere en pequeño período de adaptación, sobre todo si vienes de probar motos con mayor volumen o peso e, incluso, carenadas. Aunque pueda parecer que su batalla es más larga que una KTM 690 Duke, los datos dicen lo contrario, siendo ésta tres centímetros más corta respecto a su prima austríaca. 

Sí, aquella con la cual comparte mecánica, en concreto la evolución que se introdujo en 2015 y donde mejoraron sobre todo el apartado de vibraciones, convirtiéndose en un motor mucho más agradable en todos los sentidos sin perder el carácter típico de los monocilíndricos. Esta misma mecánica se introdujo en la 701 Supermoto y ahora llega a la gama Vitpilen. 

Como ya había comprobado anteriormente, si bien la postura de conducción no me resulta demasiado incómoda en un primer momento, con el paso de los días, los altibajos en dicha percepción se van sucediendo continuamente. Unos días me parece cómoda y otros no tanto. Esto es debido a rodar por diferentes escenarios y situaciones. En ciudad por ejemplo me resultó incómoda. No por la postura en sí, sino por la maneta de embrague muy corta en la cual solo caben dos o tres dedos para accionarla. Menos mal que el sistema Easy Shift permite cambiar sin accionarla tanto subiendo como bajando marchas y ese detalle suele apreciarse tan solo en arrancadas o en paradas. Por otro lado, el tacto del asistente del cambio es algo duro pasando de primera a segunda. Después se vuelve más y más suave a medida que se abre el puño de gas con decisión y el régimen del motor es alto. Aún así, en reducciones vuelve a aflorar algo de rugosidad, faltando esa precisión “sueca”. Cabe destacar que los desarrollos de la caja de cambios se notan algo largos y la mayoría de las veces es necesario bajar una o dos marchas para aprovechar los 75 CV de potencia declarados. ver galeríaHusqvarna Vitpilen 701 2018

¿Dónde están las curvas?

Pero eso son detalles pasables, porque una vez que te adentras en terrenos más revirados la cosa cambia. La ligereza del conjunto permite enlazar una curva tras otra a velocidad endiablada. Y eso que el motor se escucha con menos decibelios de los esperados, incitando a subirlo de régimen para escuchar su mejor tono. Sobre la base de la 690 Duke -algo más barata también, por cierto- se ha trabajado para ofrecer un tacto aún más radical y deportivo manteniendo la ligereza. Resulta curioso que en orden de marcha la Huqsvarna sea algo más pesada que su prima hermana, por lo menos según los datos oficiales. Esto, os puedo adelantar, no se nota en movimiento. La Vitpilen 701 es pura suavidad, dinamismo, dejándose guiar por donde se desee y sin necesidad de jugar con nuestro cuerpo más que lo necesario. No, no necesita de grandes descolgadas hacia el interior de la curva. Con tirarla es suficiente para trazar cualquiera con total confianza, te pide llevarla como ¿una moto de cross? Bueno, en los genes está la clave, ¿no?

Por otro lado, si bien el tacto de los frenos o -mejor dicho- el mordiente es bueno, la entrada del ABS en el tren delantero es algo brusca. Tan solo pude probarlo cuando iba sobre asfalto seco y algo bacheado. En dichas circunstancias pareció que el sistema se sobresaturaba, traduciéndose en una sacudida de la maneta propia de sistemas ya más antiguos. No obstante, mi interpretación es que está calibrado para actuar muy tarde, casi cuando el bloqueo es ya insalvable. Lo mismo ocurre con el control de tracción. Su entrada es casi imperceptible al principio y cuando entra en funcionamiento se nota con contundencia. ver galeríaHusqvarna Vitpilen 701 2018

Con MSR de serie

Cabe destacar en este sentido que la Vitpilen 701 lleva de serie el sistema MSR o traducido a la vida real, una ayuda electrónica para evitar el bloqueo de la rueda trasera en fuertes reducciones, abriendo el acelerador lo justo para no comprometer la estabilidad. Un sistema opcional en las 690 Duke y otros muchos modelos de KTM. El caso es que el tacto del acelerador electrónico me gustó mucho, con un funcionamiento efectivo y a la vez suave, ofreciendo la sensación de uno por cable más que uno enlazado con un potenciómetro. Con ello se gana en progresividad a bajas revoluciones, evitando las sacudidas o vibraciones más acusadas en un motor monocilíndrico y de estas características. 

Otro tema aparte es rodar en autopista con la Vitpilen. Ahí la cosa ya cambia, no siendo la naked más apetecible para realizar cruceros a alta velocidad y si bien los largos desarrollos del cambio aquí sí hacen un buen papel, la batalla larga permite una buena estabilidad y el motor no resulta excesivamente “vibrador”, por encima de los 100 km/h salen a relucir otros “peros” que descompensan la situación. Por ejemplo, la visión por los retrovisores se empieza a difuminar, siendo muy complicado corroborar si vienen vehículos detrás a mayor velocidad y además el flujo de aire te abre las piernas, sobre todo la derecha más y más a medida que aumente la velocidad. Sí, tampoco hay con lo que cubrirse para obtener mejor aerodinámica… ver galeríaHusqvarna Vitpilen 701 2018

Puro diseño, una moto diferente

Pero eso es el precio de tener una moto diferente, un ejercicio de diseño moderno, con esos toques clásicos que envuelven a un conjunto lleno de dinamismo y enfocado a la diversión. Además el consumo está bastante ajustado y durante los días de pruebas pude lograr una cifra media de 4,61 litros/100 km. Eso sí, el indicador de autonomía media de la pantalla digital se volvió “loco” por momentos, mostrando cifras muy bajas a veces y muy altas a continuación dependiendo de las curvas del trazado. Posiblemente sería un detalle de nuestra unidad de pruebas o que el sensor en más sensible a los movimientos del combustible dentro del depósito…ver galeríaHusqvarna Vitpilen 701 2018

No, no es la moto más cómoda del mundo, ni la más rápida, ni la más bonita o fea, es simplemente una Vitpilen 701, esa moto que perfectamente podría equipar un motor eléctrico y ser la más espectacular del año 2018 o ¿por qué no?, protagonizar una película de algún superhéroe de Marvel.


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