Ruta 47 (8º etapa): De Santiago de Compostela a León

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Una de las grandes maravillas de ser motero es que encuentras camaradas en todas partes y ayer acabé el día así, rodeado de nuevos amigos. Es lo que tiene la Ruta 47 que enseguida crea complicidad… Aquí puedes conocer mejor qué es la Ruta 47 y futuros proyectos.

Etapa reina de la Ruta 47: 504 km 

ver galeríaHorreos y nubes hasta abandonar GaliciaRuta 47 8º etapa: Santiago de Compostela a León. La etapa más larga...Hoy me levanto antes de lo habitual porque me espera la etapa reina de La Ruta 47, nada menos que 504 km. Lo bueno es que entraré en la provincia de León y se supone que hay menos curvas que en Galicia, circunstancia que me permitirá ir más rápido y no llegar tan tarde a León. Por otra parte, he quedado a través de internet con unos moteros de León en el Rte. Las Cumbres. Me esperan para cenar y no me gustaría llegar tarde.

Tras desayunar y hacer el check out con el correspondiente sellado de mi pasaporte, me hago la obligada foto en el Gran Hotel Los Abetos y arranco la moto. Me dirijo a unos conocidos almacenes, que me pillan de camino para echar un vistazo rápido a los GPS por aquello de tener una alternativa antes de llegar a Vitoria. El GPS que utilizo habitualmente no es específico de moto y aunque me va muy bien, llevo tiempo queriendo cambiar de modelo por uno más actual y con la pantalla más grande. Esta puede ser una buena oportunidad, aunque nunca me ha gustado hacer las cosas deprisa y corriendo.

Tras echar un vistazo rápido decido no comprar nada. Independientemente del modelo, un dato vital es que el aparato debe ser estanco pues tiene que aguantar la lluvia aunque caigan chuzos de punta, y no tienen ningún modelo de este tipo.

Salgo de Santiago y entro en Pontevedra

ver galeríaHorreos y nubes hasta abandonar GaliciaRuta 47 8º etapa: Santiago de Compostela a León.Dejo detrás Santiago de Compostela. El cielo está nublado pero no parece que vaya a llover. Entro en la provincia de Pontevedra y avanzo más o menos rápido, unos 90 km/h, para la media que suelo hacer habitualmente. Este trazado no tiene muchas curvas. Hace ya un par de días que empecé a ver horreos, pero por esta zona parece que hay bastantes más. Siempre me han parecido unas construcciones curiosas.

Comienzan las curvas y la carretera se estrecha. Decido parar a tomar un café y al pasar junto a A Lama veo una terraza donde puedo parar. Paso de largo, freno en seco, giro y retrocedo unos metros colocando la moto en el sentido contrario al de mi marcha. (¡no olvides esto!). Entro en el bar y pido mi consumición. Hay tres lugareños cada cual más característico, con quienes comienzo una divertida conversación, cuando le pido a la camarera que me selle mi pasaporte.

Como se acerca la hora de comer, uno de ellos, con camiseta de AC/DC insiste en que vaya a comer a su casa unos huevos de verdad con chorizo. Lo siento le contesto, pero tengo que irme. Es muy tarde, debo llegar a León para cenar y todavía me quedan 400 km. Cuando le voy a estrechar la mano para despedirme insiste en estrechar la izda. “La mano izquierda es la del corazón”, comenta.

Antes de irme y ya que veo por tu camiseta que te gusta la música, vamos a escuchar “Mentireia” de “La Familia Caamagno”. ¡Que se note que estamos en Galicia!. Bueno… no es AC/DC, comenta entre risas.

Ahora… ¡atento!

ver galeríaHorreos y nubes hasta abandonar GaliciaRuta 47 8º etapa: Santiago de Compostela a León. Encuentro y ¡despiste!Con la sonrisa todavía en la cara, arranco la BMW y continuo ruta pensando en los tres personajes que acabo de conocer. Cuando llevo unos 10 km recorridos, pienso: Cómo me suena este sitio. Me fijo en el GPS, concretamente en la distancia que me queda para llegar a mi destino y me doy cuenta que en lugar de descontar km, los va aumentando: ¡Estoy circulando en sentido contrario! ¿Cómo puedo ser tan despistado?

Corrijo mi trayectoria y tras volver a pasar por A Lama, continúo en el sentido correcto. Esta vez no voy a parar, no me vayan a liar de nuevo. Llevo unos 100 km recorridos hoy y me quedan 400 km y ya ha pasado el mediodía. No puedo perder el tiempo pero me encuentro en un lugar con un edificio típico de una película de terror junto a un cementerio muy peculiar. No puedo resistirme a parar y hacer algunas fotos.

Alto del Porto del Moncelo

ver galeríaHorreos y nubes hasta abandonar GaliciaRuta 47 8º etapa: Santiago de Compostela a León. Lugar singular.Llego al alto del Porto de Moncelo. El paisaje es espectacular, y el asfalto es perfecto. Me está entrando hambre. Decido parar en el primer sitio en el que me puedan dar al menos un bocata.

Llego a A Cañiza y decido parar en un bar situado al borde de la carretera. Pregunto qué tienen para comer algo rápido y me responden que un bocata de jamón. Hubiera preferido algo caliente pero me vale. No quiero entretenerme mucho.

Mientras como, veo tres motos aparcadas enfrente con matrícula alemana que parece que circulan en sentido contrario al mío: una Triumph Tiger, una BMW F800 y una Yamaha Tracer. Decido hacerles una foto con la S 1000 XR en primer plano. Cruce de motos. 

Cruzo el Miño, entro en Ourense

ver galeríaHorreos y nubes hasta abandonar GaliciaRuta 47 8º etapa: Santiago de Compostela a León.Cruzo el Río Miño y me viene a la memoria la geografía que aprendí en EGB. Qué rollo era aprender los ríos, pero en este viaje le estoy sacando provecho a ese conjunto de conocimientos que en aquella época parecían inútiles. Pienso en el Duero, el Ebro, el Guadalquivir… que veré más adelante mientras observo un bonito puente, mitad de piedra mitad de hierro, que cruza este importante río gallego a la vez que entro en Ourense, la última de las provincias Galegas.

Tengo ganas de salir de Galicia. Me ha encantado esta tierra pero me duele todo, sobre todo la clavícula cuando freno, y en León empezaré los tramos rectos. Llego a la ciudad de Ourense. Apenas tardo 15 minutos en cruzarla por su centro y me está sorprendiendo gratamente esta última provincia Galega, que además es la única que no tiene mar, por sus curvas, paisajes y carreteras. Atravieso un par de montes quemados y me vienen a la memoria esos incendios que cada año arrasan las zonas galegas. El nuevo verde va sustituyendo poco a poco a los negros árboles calcinados en años anteriores.

Entre curvas, al fondo y abajo, se deja ver un río. Miro el GPS y me doy cuenta que es el Rio Sil, el principal afluente del Miño, que cada vez me queda más cerca hasta que casi puedo bañarme en él. Las curvas se van pronunciando cada vez más y la carretera se va volviendo más estrecha. El paisaje me recuerda al de Navarra, con esas mini cascadas que caen a la carretera desde las laderas pobladas de robles y hayedos. Paro a estirar las piernas. Estoy en Larouco. Me tomo un refresco de cola y unas aceitunas, en una parada de 20 minutos, antes de abandonar Galicia.

León: espero rectas y avanzar más deprisa 

ver galeríaHorreos y nubes hasta abandonar GaliciaRuta 47 8º etapa: Santiago de Compostela a León. Atardeceres castellanos...Entro en la provincia de León. Suspiro. Tienen que empezar ya las rectas. Me quedan poco más de 150 km para llegar a la capital leonesa y son casi las 7 de la tarde. No quisiera llegar tarde a mi cita, pero dudo que pueda llegar antes de las 20:30.

Dejo la Nacional por la que voy y me incorporo a una carretera solitaria, de las que me gustan, de esas en las que te vas encontrando con vacas en medio del asfalto. Se me enciende la reserva de la moto. Debo repostar antes de 70 km, que son los que me quedan de autonomía. Supongo que encontraré algo antes de quedarme tirado. 

Comienzo a ascender por terreno muy montañoso. Supongo que las rectas llegarán mañana. Me voy poniendo cada vez más nervioso. No tiene pinta de haber ninguna gasolinera por aquí. Y el indicador de autonomía me marca 40 km. Sigo ascendiendo. Al fondo más o menos a mi altura, las montañas nevadas refrescan el ambiente. Hace ya un rato que he encendido los calienta puños. Es Mayo, pero voy con guantes de verano y a esta altitud, hace fresquete.

Sigo… sin ver gasolineras

ver galeríaHorreos y nubes hasta abandonar GaliciaRuta 47 8º etapa: Santiago de Compostela a León. Por fin llegan las rectas.Se me acaban las pilas del GPS. Tengo un problema: No se hacia dónde voy y me estoy quedando sin gasolina. Por esta zona no parece que haya cobertura de móvil. Tengo que repostar antes de 20 km o se me parará la moto. Acabo de pasar el Alto del Carvajal y por lo menos ahora voy cuesta abajo. Supongo que podré hacer más kilómetros de los que me marca la electrónica de la moto. Decido ir muy despacio para ahorrar combustible.

Llego a un cruce. No tengo GPS y no se si tirar para la derecha o para la izquierda. Cruzo los dedos y decido ir hacia la derecha que sigue siendo cuesta abajo. Me quedan 13 km para que se me pare la BMW.

Tengo 2 km de autonomía, pero la suerte está de mi lado. Llego a una solitaria gasolinera de un solo surtidor en el pequeño pueblo de Truchas. Respiro hondo. Es la tercera vez que casi me quedo seco pero pienso que no es mi culpa. Hace más de 200 km que no veo una gasolinera. Pienso en el problema que tendrán las Harleys o esas motos de menor autonomía cuando realicen La Ruta 47.

Lleno el depósito y aprovecho para tomar un café rápido en el bar situado junto al surtidor mientras le pregunto a la camarera si por casualidad venden pilas. Su respuesta es negativa pero me dice que a lo mejor tiene alguna suelta por ahí. Tras rebuscar entre los cajones de su establecimiento, localiza dos pilas de diferente marca y se niega a cobrármelas. 

Qué bien va la moto ya con el depósito 

ver galeríaHorreos y nubes hasta abandonar GaliciaRuta 47 8º etapa: Santiago de Compostela a León. Al final del día en buena compañía.Sello el pasaporte y ya con GPS y el depósito lleno, continuo hacia León. Llego a La Bañeza. Por fin han comenzado las carreteras rectas. Nada más ver el letrero de esta localidad, me vienen a la memoria los días que pasé en 2005 viendo las carreras de motos clásicas en circuito urbano durante el mes de agosto. Fui a hacer fotos. Allí precisamente corría Javier, de Motos Javier, quien 13 años después me gestionarían la moto con la que estoy haciendo esta gran y divertida aventura.

Voy tarde, así que decido parar para llamar al Rte Las Cumbres y comunicar mi tardanza. Aceleraré un poco pero todavía tardaré media hora en llegar. Según me acerco a León, contemplo una bonita puesta de sol. ¡Cómo me gustan los atardeceres en Castilla!.

Sin pasar por el hotel, aparco la BMW junto al Restaurante Las Cumbres. Salen a recibirme unos cuantos moteros y moteras que han quedado para cenar algo informal conmigo y tomar unas cervezas. Me conmueve el recibimiento que me hacen. Me invitan a cenar y charlamos durante un par de horas de motos, de La Ruta 47 y de otras cosas, con buena música de fondo y brindando con una cerveza tras otra. 

Poco antes de retirarme al Sercotel Alfonso V, les prometo una visita este verano desde Palencia, donde pasaré un par de meses con mi vieja Honda CB 450 DX, de 1988. Este próximo septiembre cumplirá 30 años.