Honda SH 125i 2020, prueba dinámica

Honda SH 125i: Filosofía Scoopy muy mejorada

Jordi Hernández Farguell

A principios de mayo os ofrecíamos la presentación online del nuevo Honda SH125i, las circunstancias excepcionales de confinamiento que estábamos viviendo por aquel entonces, obligó a Honda a buscar nuevas alternativas para dar a conocer uno de los modelos insignia de su catálogo. Y es que como ya comentábamos en aquel artículo (que podréis visitar pinchando sobre este enlace), la historia de este carismático ruedas altas (fabricado en Atesa, Italia), va muy unida a los éxitos comerciales de la marca del ala dorada en occidente. Hoy, tras el inicio del desconfinamiento por fases en el que nos vemos envueltos, por fin hemos podido probar este esperado scooter. Una experiencia y sensaciones que, a continuación, os explicamos.

Largo y tendido pudimos hablar sobre las muchas novedades y cambios que esta sexta generación del Honda SH 125i aportaba. Todo, prácticamente todo es nuevo en él, pero para no repetirnos en exceso, os invitamos a visitar el artículo de su presentación para conocer, al detalle, todas las mejoras introducidas en esta versión 2020. Hoy, nos vamos a centrar en su comportamiento y desempeño en el uso diario, tras una semana con él, hemos podido extraer unas muy buenas conclusiones y averiguar, si como se ha dicho en multitud de ocasiones, se trata de uno de los referentes de esta competida categoría.

Primeros momentosver galeríaHonda SH 125i 2020, prueba dinámicaFotos: Arnau Puig

Para comenzar, dejando un poco de lado el profundo cambio estético experimentado, vamos a centrarnos en cómo se siente uno a lomos del nuevo SH 125i. La primera sensación es que nos encontramos, sin lugar a dudas, sobre un “Scoopy”. La posición del manillar, la altura del asiento (799 mm), el espacio disponible en la plataforma plana… todo nos recuerda el inconfundible estilo de la saga SH. Como de costumbre, se trata de un modelo bastante espacioso, incluso con dos; el asiento es prácticamente plano, bastante ancho y con la longitud necesaria para que dos ocupantes circulen sin problemas. Además, tampoco tendremos que compartir la plataforma, ya que las estriberas escamoteables dispuestas para el pasajero ayudan a determinar muy bien el espacio que ha de ocupar uno y otro de los ocupantes.

La posición que adoptaremos es natural, con los brazos relajados, la espalda bien recta y las piernas dobladas en un perfecto ángulo recto. Independientemente de nuestra estatura, nos sentiremos bastante cómodos sobre él, aunque, obviamente, la postura no es tan repanchingada como en un scooter GT, ya que en el SH se busca favorecer una mayor agilidad de movimientos y un buen acceso al suelo al detenernos, para que nos desenvolvamos con mayor soltura entre el tráfico urbano y exprimamos al máximo su faceta urbana. Esto se ha vuelto a conseguir en el SH 125i 2020, el nuevo chasis le confiere una muy buena estabilidad tanto en recta como en curva, las llantas de 16 pulgadas vuelven a ser fundamentales en este aspecto, pero gracias a que se han incrementado la distancia entre ejes hasta los 1.350 mm (se mantiene la geometría de dirección), y, a que se ha bajado el centro de gravedad al desplazar el depósito de gasolina bajo la plataforma (su entrada ahora se encuentra en la parte baja del contraescudo), se incrementa la sensación de estabilidad sin llegar a convertirlo en un tentetieso.

Agilidad SHver galeríaHonda SH 125i 2020, prueba dinámicaEl diseño es completamente nuevo. ¿Lo más llamativo? El cambio de posición del faro anterior.

De hecho, aunque es un poco más largo no se ha mermado en absoluto su capacidad de reacciones, demuestra un muy buen apoyo en inclinación, lo que nos confiere un alto grado de seguridad, en especial, cuando el asfalto no está impecable. La dirección se siente ligera, no hay que realizar demasiado esfuerzo en el contra manillar para que logremos zigzaguear entre el tráfico o cambiar de peso de forma muy rápida en curva. Al mismo tiempo, maniobrando o circulando a muy baja velocidad para colarnos entre los coches, la dirección se mantiene lo suficientemente estable para mantener una perfecta línea recta sin tener que sacar los pies.

Las suspensiones de muestran de media, un tacto bastante consistente. Uno de los cambios a nivel bastidor iba en caminado a mejorar el ángulo de trabajo de los amortiguadores posteriores de 83 mm, esto se ha mejorado bastante, se ha reducido la brusquedad de las versiones precedentes y, aunque el tacto de los amortiguadores no se puede definir como exageradamente duro, todavía trabajan con bastante consistencia en extensión. Siempre habrá quien busque un mayor confort de marcha a la hora de superar tramos bacheados o salir bien parad de las trampas de asfalto que nos tienen reservadas nuestra ciudad, pero en cualquier caso ningún problema, siempre podremos soltar un poco el muelle de los amortiguadores operando sobre su precarga, ya que cuenta con 5 posiciones.

En lo que se refiere a frenada, es el único apartado en el que no se observan cambios desde la versión de 2017. El nuevo SH equipa los mismos discos de 240 mm en cada eje y las pinzas que los acompañan son de 3 pistones en el caso del anterior y, de simple pistón, en el posterior. Igualmente, se mantiene la confianza en el mismo módulo de ABS que ya conocíamos, uno de tipo doble vía que siempre ha gustado por gestionar la buena potencia disponible, de forma discreta y poco intrusiva.

Nueva generaciónver galeríaHonda SH 125i 2020, prueba dinámicaLa ligereza del tren delantero confiere al Honda SH 125i una agilidad de movimientos envidiable.

Seguramente, uno de los aspectos que más interesa conocer de esta versión 2020 es cómo se comporta su nuevo propulsor de 4 válvulas, un cambio que, junto a la profunda revisión de todos y cada uno de sus apartados, le confiere un carácter completamente nuevo. Trabajando en aspectos como la electrónica, la admisión o el sistema de escape, Honda ha definido una respuesta muy equilibrada para el nuevo SH 125i, las aceleraciones desde parado continúan siendo brillantes, aunque lo mejor, es que gracias a la configuración de 4 válvulas en motor respira mucho mejor en la zona media y alta del cuentarrevoluciones. En general, la respuesta del motor eSP+ está un poco por encima de la primera versión, pero es cuando funciona a plena capacidad -cuando el cuentakilómetros supera los 80 o 90 km/h-, donde se aprecia en mayor medida la evolución.

El motor estira un poco más, pero lo verdaderamente beneficioso es que se nota más suelto y capaz en este régimen. Esto lo hemos podido notar en momentos muy concretos, como a la hora de adelantar o de recuperar velocidad tras cortar gas por encima de los 80 km/h. Sin duda, el nuevo motor, incrementa significativamente sus prestaciones en desplazamientos interurbanos, donde podremos circular a medias de entre 90 y 100 km/h, sabiendo que todavía tenemos un poco de margen en caso de necesidad. Obviamente el nivel de exigencia se eleva, pero la compleja construcción interna del nuevo motor eSP+, basada en las últimas tecnologías de baja fricción, le permiten funcionar con la máxima eficiencia energética, lo que se traduce en aspectos tan positivos como unos consumos medios que se mueven sobre los 2,3 litros, unas excelentes suavidad y baja rumorosidad a la par que, como era de esperar, cumple sin despeinarse con la próxima normativa EURO5 de medioambiente.

Y es que en cuanto a tacto motor y suavidad de respuesta el nuevo SH 125i es una auténtica gozada, aunque muchos puedan pensar que tan solo se trata de un scooter de 125 cc de apenas 13 CV a 8.250 rpm, la tecnología que emplea es impresionante. Radiador lateral para ahorrar espacio y optimizar su fiabilidad, sistema de paro al ralentí como en los automóviles, arranque ACG hiper-silencioso y eficiente, y, ahora, hasta un sistema HSTC de control de par como en “las motos grandes”, para ofrecernos un plus de seguridad, incluso, a la hora de acelerar. Sí, es cierto, puede parecer exagerado para un scooter destinado al carné A1, pero cuando se trata de circular sobre dos ruedas, especialmente en estas categorías de iniciación, cuantas más medidas de seguridad mejor.

Impecable en el día a díaver galeríaHonda SH 125i 2020, prueba dinámicaEl paso por curva es rapidísimo e impecable en cuanto a estabilidad.

Otra característica que se ha querido mejorar en esta generación, junto al comportamiento, ha sido la funcionalidad como medio de transporte diario. Ahí intervienen directamente detalles como el equipamiento que, desde hace varias ediciones, viene siendo una de las principales bazas de la familia SH. Las principales mejoras en esta versión 2020 se han centrado en una mejor interacción entre scooter y conductor, en la mejora de la capacidad de carga y en aumentar la comodidad de uso en general. 

En el primer caso, los esfuerzos se han centrado en el nuevo cuadro de instrumentos, de tipo LCD, con el fondo en negativo, como en los modelos Premium de Honda que todavía no han dado el paso a las pantallas TFT. Como de costumbre, el nivel de equipamiento no es problema, integra los indicadores tradicionales junto a un completo ordenador de abordo con parciales, consumos y temperaturas de todo tipo que, ahora, se controla a través de una accesible botonera situada en el puño izquierdo. Tampoco faltan avisos para las revisiones y cambio de correa y, como extra, todos los indicadores necesarios para mantenernos al tanto del funcionamiento de sistemas como el HSTC (que es fácilmente desconectable), el ABS, el Idle Stop, etc. Su tamaño no está mal y el diseño es agradable y ordenado, pero como suele suceder en este tipo de tablieres, su facilidad de comprobación en días muy soleados y con iluminación directa puede llegar a ser confusa.

Respecto a la capacidad de carga, el aumento del 55% en el espacio que hay bajo el asiento, se traduce en un nuevo habitáculo para pequeños objetos, que se suma al ya tradicional hueco para el casco que, como medida de referencia, puede dar cabida a un casco integral, eso sí, sin aristas o deflectores que agranden su tamaño. Este segundo espacio (entre este y el cofre se encuentra la batería), resulta ideal para guardar pequeños objetos como guantes, un chubasquero doblado, nuestra billetera o el móvil, que además, podrá recargarse mediante una toma USB que ahora hay en su interior; ya que ha desaparecido la guantera del contraescudo.

Comodidad de accesover galeríaHonda SH 125i 2020, prueba dinámicaCon solo 2,3 l/100 km los consumos se sitúan entre sus mejores argumentos en el día a día.

Ante esta situación, siempre habrá quién se queje de que, a pesar de las mejoras, el Honda SH 125i no es el más capaz de su categoría, lo que no es del todo cierto, ya que debemos tener en cuenta que esta nueva generación llega con el baúl posterior (donde cabe sobradamente otro casco integral y tiene un cómodo respaldo para el pasajero), incluido en su precio de 3.800€. Esto supone un aumento muy significativo en la capacidad de carga, ya que, por si fuera poco, también podremos transportar bolsas de gran tamaño sujetas en el gancho retráctil que hay en el contraescudo y bien apoyadas en la plataforma reposapiés plana. ¿Hace falta más?

Pero lo que hace sentir al SH 125i como un scooter Premium, son soluciones como el Smart Key que, ahora, además da lugar al nacimiento de una segunda versión llamada Top Box Inteligente como sucede con su hermano mayor, el Honda SH 300i. Este es exactamente el modelo que podéis ver en las fotos y, como nota de diferenciación a la Top Box convencional -además de un incremento en el precio de 190€-, es que extiende las funciones de apertura del sistema de llave inteligente también al baúl posterior. De este modo, cuando nos acercamos a menos de dos metros del scooter y este reconoce la señal de nuestro mando, no solo desbloquea el sistema de arranque, la dirección o la apertura del habitáculo que hay bajo el asiento, sino también, el top box. Es un auténtico lujazo, ya que para abrirlo, tan solo necesitaremos presionar un botón que hay justo debajo de él, nada de sacar la llave como hasta ahora.

Por último llegamos al sistema de iluminación, uno de los apartado que confiere a los nuevos SH 125i gran parte de su personalidad, ya que por primera vez en su historia, se ha desplazado el faro principal a la parte baja del escudo, donde comparte espacio con los intermitentes delanteros. Esta nueva situación permite montar una óptica mucho más grande, concretamente cuatro lámparas LED (tres para cortas y una para largas) que amplían ligeramente el haz luminoso. Y es que el diseño y la efectividad de los grupos ópticos cumplen en el nuevo SH una doble faceta Por un lado, la estética, dando un toque de distinción y originalidad y, por otro, de seguridad, sirva como ejemplo la excelente visibilidad que aporta el piloto posterior en condiciones de baja luminosidad ambiente.