Honda Monkey: De vuelta al ruedo

Honda Monkey: De vuelta al ruedo

David Remón Paracuellos

Nos convocaron en Niza con la excusa de tener la primera toma de contacto de la nueva generación de scooters GT de Honda de pequeña y media cilindrada. Y entre la presentación de esa nueva generación de Forza 125 y 300 de la cual próximamente os hablaré una extensa explicación de dicha experiencia, se coló esta pequeña moto. Se trata de la Monkey, un mítico modelo dentro de la historia del motociclismo japonés que recibe una profunda remodelación aumentado su cilindrada hasta los 125 cc.

En el pasado salón de Milán, en 2017, Honda nos desveló dos prototipos, la Super Cub y la Monkey, dos modelos de 125 cc de gran tradición en el mercado japonés. Ante el comunicado que eran prototipos para ver la reacción de periodistas y aficionados, la verdad es que ya se veía que más que prototipos eran pre series

En la línea de lo esperado, Honda ya ha comunicado que ambos modelos se van a comercializar en Europa, incluyendo nuestro país. Así que en vísperas a salir hacia la presentación de la nueva generación de Forza por tierras francesas, se nos coló este simpático modelo. Fuera de que el Super Cub es el vehículo a motor de más producción del mundo, con sus más de 100 millones producidos en los más de 60 años de vida, la Monkey con sus más de 30 años también es un icono en el mundo de la motocicleta. Para los aficionados al mundo de las dos ruedas, difícilmente no conocerán a esta mini moto, que ahora creciendo en tamaño e introduciéndole las actuales tecnologías, se consigue potenciar las prestaciones como herramienta real de movilidad urbana complementando a su uso lúdico con el que empezó su larga historia.

Que os parece si empezamos hablando de origen para entender como ha llegado hasta hoy a ser uno de los modelos más carismáticos de Honda. Tanto es así, que los pedidos en Europa ya se han desbordado con listas de espera para adquirir una Monkey, con todo tipo de perfiles en sus interesados: románticos, usuarios reales para el día a día, por pura diversión o simplemente por tamaño y peso, al poderse almacenar en lugares realmente pequeños.

Todo tuvo un principiover galeríaHonda Monkey: De vuelta al ruedo

¿Que os parecería hablar de una moto rígida, sin suspensión alguna, con un pequeño motor de cuatro tiempos refrigerado por aire y embrague automático? Si además le sumamos minúsculas ruedas de 5 pulgadas y arranque por palanca, nos encontraremos con el origen de nuestra protagonista la Monkey, localizado por primera en TamaTech, un parque de atracciones japonés donde se gestó este mito.

Sobre aquellas necesidades de unas atracciones de feria, se inspiraron los responsables de Honda en 1963 para crear la primera versión de calle de aquel simpático modelo miniaturizado. Aquella Monkey adquirió la forma con la que hoy la conocemos, destacando la ausencia de suspensiones y ampliando la capacidad de combustible, dado que ahora tenía la misión de moverse por ciudad.

En 1967 pensando en las diferentes tallas, muestran la versión con asiento de altura variable, mientras que en 1970 llega la suspensión, pero solo al tren delantero…

La locura del fenómeno Monkey crea a finales de los ’70 el desembarco definitivo de la suspensión trasera, además de sumarse versiones como la “custom Style” y la “Gold Model” presentadas en 1978. Nueve años más tarde es la versión R la que hace aparición con la moda de las deportivas del momento, para desvelarse en 1991 la versión Baja, otro reflejo de la tendencia del mercado por las motos de aventura en forma de trail. En 2004 apareció una versión con los bellos colores de la saga CB750F y en 2009 surge la primera Monkey con inyección electrónica. El 2017 se pone en venta la edición 50th Aniversario de este legendario modelo, mientras que, en paralelo, en el Salón de Milán, se presentaba el prototipo de 125 que es precisamente el que probamos.

En la misma línea, pero diferente estilover galeríaHonda Monkey: De vuelta al ruedo

La tendencia por lo retro ha conseguido que, en Europa, la respuesta haya sido más destacable con la Monkey 125 de lo que fuera en su día la MSX 125. Aquella era una versión también de diminuto tamaño y de las mismas características técnicas que nuestra protagonista, pero con un moderno diseño naked, o neiked, como lo queráis llamar…  Aquella estaba homologada para dos, mientras que nuestra Monkey solo lo es para uno.

Hoy la nueva Monkey cubica 125cc, en su pasado principalmente fue de 50cc. Es una moto de más tamaño que sus predecesoras, del estilo de la MSX, y no aporta el embrague en la misma leva del cambio como aquellas DAX 70 o Innova que a mediados de los ’90 llegaron a España. Los mandos están como en una motocicleta de marchas convencional, es decir, accionando su caja de cambios de cuatro velocidades por la leva en el pie izquierdo y embragando por leva en el manillar.

La Monkey pesa 107 kilos en vacío que, con sus pocos más de 5,5 litros de gasolina, se queda en los 113 kilos. Pero si es parca en peso, no vamos a decir más de su consumo, donde Honda asegura 375 kilómetros de autonomía con esa pequeña capacidad… 

A falta de comprobarlo cuando la tengamos en España, lo que sí podemos decir es que su motor es dos válvulas de simple árbol en cabeza, refrigerado por aire y de inyección electrónica que cumple con la dura normativa Euro4. Rinde 9,3CV a 7.000rpm, con un par motor de 1,12 Kgm a 5.250rpm, régimen que, a diferencia de la MSX, tendrás que controlar a oído, dado que no aporta cuentarrevoluciones en su simpático cuadro de mandos digital. Allí solo controlarás la velocidad, el cuentakilómetros total y parcial, así como el nivel de combustible.ver galeríaHonda Monkey: De vuelta al ruedo

Las geometrías son de risa. La distancia entre ejes es de 1.155mm, con un avance de dirección de 82mm y ángulo de lanzamiento de 25mm que, combinado con su liviano peso, consigue que pestañear influya en su comportamiento. No hay que olvidar que sus llantas son de 12 pulgadas, idéntica medida que, en la MSX, con 120 y 130mm de anchura, delante y detrás respectivamente, combinado en ambos casos con perfiles de 80mm.

En frenos se emplean discos en ambos trenes, de 220mm delante y de 190mm detrás, con pinza delantera de dos pistones, todo salvaguardado por un ABS mono canal basado en IMU. ¿En suspensiones? lo que se ve. Vistosas barras en la horquilla invertida y dos amortiguadores con posibilidad de graduar la precarga que, combinan sus colores en función de la carrocería escogida de las tres variantes existentes: roja, amarilla o negra.

Divertida no, lo siguiente

Llama la atención el cuidado trato del producto. Aporta el escudo Honda de los modelos más emblemáticos de la marca, pero con el logotipo de los ‘60. También viene con tecnología LED en el piloto trasero, faro e intermitentes, sin olvidar que de serie equipa alarma complementando a su llave codificada. ¿Será por aquello de que no se la lleven a peso los amigos de lo ajeno? Quizás, porque no recuerdo ninguna Honda donde haya venido de serie este elemento… De ahí que su precio no sea económico con esos 4.100€ con los que desembarca en España. Pero los detalles de guantera lateral por llave o los guardabarros en acero cromado en vez de plástico, te hacen ver que es un producto mimado en la casa, aunque esté fabricado en su planta de Tailandia…ver galeríaHonda Monkey: De vuelta al ruedo

Nuestra jornada de pruebas fue muy breve, pero el tráfico de la congestionada Niza, al atardecer nos dio un respiro.

La Monkey es imposible que no levante sonrisas allá por donde pasa. Nuestras unidades estaban poco rodadas, apenas 200 kilómetros, de manera que la elasticidad no destacó como punto fuerte. Las recuperaciones tampoco, pero su agradable tacto de caja de cambios, así como de la misma leva de embrague, no despierta pereza alguna a la hora de trabajar sobre ellas. El asiento es muy amplio y confortable por mullido, pero mi 1,80 y como cabía esperar, obliga a tener las piernas bien dobladas. La cualidad del manillar plegable mediante excéntricas de rápido ajuste en las versiones anteriores se perdió, pero sigue siendo tan compacta que seducirá de nuevo a caravanistas o propietarios de embarcaciones.

No hace falta imaginar que por peso y cotas la Monkey es un diablillo entre coches. Se mete donde otros no caben, porque además de ser muy sensible de dirección gira una barbaridad. Donde pasa ajustada una Monkey solo pasa una bicicleta… Con un consumo y mantenimiento tan parco, Honda deja bien claro que la nueva Monkey no solo tiene el encanto y robustez de las versiones del pasado, sino también el de una moto segura por el ABS, así como tacto de moto gracias a sus frenos y suspensiones que se comportan de forma amable y precisa. Es una moto a escala, pero no un juguete. Es la 125 ciudadana más ligera del mercado, la MSX aún es un poco más, así como una de las más divertidas que puedas adquirir.ver galeríaHonda Monkey: De vuelta al ruedo

Honda tiene un gran historial en modelos que perduran en encanto. La Monkey es un buen ejemplo…