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Comparativo Honda Forza 125 vs.Yamaha X-MAX 125: Para inconformistas

Jose María Marfil

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No descubrimos nada nuevo diciendo que los scooteres de 125 son una solución práctica y económica a los problemas de movilidad. Entre 2.000 y poco menos de 3.000 euros encontramos un abanico de posibilidades capaz de satisfacer a cualquiera (rueda grande, rueda pequeña, tipo “Vespa”, tipo GT, con marchas, etc.).

Pero siempre hay quien, cubiertas las necesidades, necesita algo más. Más calidad, más refinamiento o, incluso, cierta representatividad. Atributos suficientemente poderosos como para hacernos pagar un plus. Y ese es el caso de estos scooteres que hoy enfrentamos.

Son los scooteres de 125 más caros y lujosos que vas a poder conducir con el carné de coche salvando, claro está, al 946 de Piaggio cuya producción, prácticamente artesanal y con materiales exclusivos, se acerca al concepto del lujo aristocrático de antaño, el de los productos hechos por encargo, excepcionales y exclusivos. Pedir casi 10.000 euros por él, lo dice todo. El Forza y el X-MAX, sobre los 5.000 euros, estarían más cerca de eso que ahora se llama “lujo democrático”.

¿Cuál es más?

Tratándose de scooteres de lujo, qué menos que empezar con los acabados y el equipamiento. Pues bien, echando un vistazo a la carrocería, a la calidad de los plásticos, a las molduras y a las juntas, el Honda me ha parecido un poco más elaborado. Lo vemos con el uso de plásticos de diversas texturas. No obstante, el Yamaha también está a muy buen nivel como vemos, por ejemplo, con ese asiento de trabajadas formas e incrustaciones metálicas.ver galeríaPara inconformistasFotos: María Pujol

Ojeando los cuadros de mandos, decir que ambos son de clara inspiración automovilística; un claro guiño a los convalidados del B. Ambos disponen de grandes relojes analógicos (velocímetro y tacómetro), pantallas de ordenador y numerosos testigos repartidos por el tablier. Son dos cuadros muy completos.

Aunque si entramos en detalles, el cuadro del Yamaha ofrece información que el Honda no tiene como los “trip’s” de cambio de polea, de tiempo en viaje y de velocidad media o datos como el voltímetro, la temperatura exterior o la presencia de hielo en el pavimento, aunque lo más importante es la gestión de la información. En el Yamaha accedes desde un práctico y bien situado (en la piña) mando, mientras que en el Honda debes detenerte, soltar la mano del manillar y pulsar los diminutos botones de goma situados en el cuadro.Ofrecen una capacidad de carga espectacular, caben dos cascos integrales y sobra espacio

En los dos, la capacidad de carga es espectacular. Caben dos cascos integrales y todavía queda espacio para los guantes, alguna bolsita y demás. En el interior del cofre del Yamaha han instalado una luz de cortesía. El Honda no la lleva, aunque han tenido el detalle de añadir un práctico separador de carga desmontable. Los dos llevan guantera. En el Yamaha hay dos y una con cierre por llave. En el Honda solo hay una y cierra a presión.ver galeríaPara inconformistas

Y hablando de cierres, los dos equipan llave inteligente de proximidad. La gestión se realiza desde un mando giratorio. Decir que el mando del Honda, además de estar retro iluminado, ofrece un tacto algo más preciso.

Subirlos al caballete es realmente fácil en los dos. Ambas marcas se han preocupado de su cinemática. Es de agradecer.

En cuanto a la iluminación no hay grandes diferencias. Los dos montan un completo sistema LED salvo en los intermitentes. Verdaderamente, estamos ante dos vehículos de primer nivel. Vamos a probarlos.

Ciudadanos con porte

En el Honda, la ergonomía está muy bien trabajada. Manos, brazos, tronco y piernas encajan como un guante. Habría alcanzado la perfección con unas manetas de freno regulables. Además hay espacio de sobra para las rodillas, aunque si hablamos de espacio para las rodillas no hay nada como el Yamaha. El X-MAX también es comodísimo solo que el piso, algo más elevado, coloca las rodillas un poquito más altas, dejándote algo más en cuclillas.ver galeríaPara inconformistas

El asiento, en ambos, está alto si lo comparamos con el Burgman (735 mm), el referente de la categoría, aunque en del X-MAX lo está un poco más (795 mm por 780 mm) y la punta de su sillón es algo más ancha. Eso aumenta el arqueo de las piernas y dificulta llegar con los pies al suelo. Los que estéis alrededor del 1,70, agradeceréis las facilidades del Forza.

Maniobrando, el Honda gira más y es menos “cabezón” –requiere menos esfuerzo para controlar los balanceos de la cabeza-. Pesa menos y el manillar va más descargado. Que delante no lleve el radiador –va adosado al lateral del motor- podría ser una de las razones.

Remar, apoyar los pies en el suelo para facilitar el serpenteo entre los coches parados, es más fácil en el Honda gracias a su plataforma un poquito más estrecha. Si llevas pasajero, la colocación de las estriberas del Yamaha hace que los pies del acompañante estén en contacto casi permanente con tus pantorrillas. Un engorro. En el Honda apenas te molestan al “remar”. Decir que el trato al pasajero, en los dos, es de primera. No tendrán queja.ver galeríaPara inconformistas

En cuanto a los retrovisores, los dos ofrecen un campo de visión más que suficiente, aunque en el Honda hay un problema con la posición. Adelantados y volanderos, te obligan a ir con cuidado para no rozarlos con los coches parados. Una situación que ralentiza el serpenteo. Los retrovisores del Yamaha, atrás y arriba, te lo ponen más fácil.

Maniobrando o en circunstancias que requieran ir abriendo y cerrando el gas a poca velocidad, el tacto del acelerador del Forza es más preciso. Hay menos retraso entre el gesto de abrir gas y la llegada de par. Eso facilita la gestión de la potencia, reduce los traqueteos y ofrece una marcha un poquito más suave.

Decir que el Honda cuenta con el sistema “Idling Stop”, conocido popularmente como “Star&Stop”, el que detiene el motor al poco de parar. La sensación de esperar en los semáforos sin ruidos ni vibraciones, me tiene cautivado. Solo por eso merece la pena. Además funciona como un reloj. Arranca de forma casi instantánea y silenciosa con solo un leve gesto en el acelerador. Un sofisticado sistema para tratarse de un scooter de 125 al que también se ha sumado Piaggio con el Medley.ver galeríaPara inconformistas

En los dos, la arrancada, abriendo a fondo, es muy suave y progresiva hasta llegar a los 20 km/h. No han querido asustar al personal convalidado. A partir de ahí, el variador del Yamaha deja el motor algo más revolucionado, con más picante. El motor del Forza, es menos rumoroso y su variador parece “soltar” más desarrollo –zancadas más largas- transmitiendo un sensación de mayor sosiego ¿Acelera más el Yamaha entre 20 y 60 km/h? No lo tengo claro. Haría falta un crono.

Donde creo no necesitarlo es en las recuperaciones a velocidades medias (entre 60 km/h y 90 km/h). Ahí, el motor del Honda me ha parecido un poco más efectivo. Con más brío. En cualquier caso, con el Yamaha no te sentirás indefenso en vías del tipo “emetreinta” o “rondas”. No debemos olvidar que es uno de los scooteres más potentes de la categoría.

En los frenos no hay grandes diferencias. Quizá el tacto de las manetas del Yamaha sea algo más esponjoso, menos preciso, sobre todo en el tren trasero. En lo que si he encontrado diferencias es en el comportamiento de los ABS. El del Honda retorna menos reacciones parasitarias en las manetas.

Las dos suspensiones son muy cómodas para lo que es costumbre en un 125. Quizá los muelles traseros del Honda sean algo más suaves.ver galeríaPara inconformistas

Los dos montan los Michelin Citygrip. Unas gomas pensadas para proporcionar una buena adherencia en pavimentos mojados o de baja calidad, ideales para el día a día ciudadano.

En resumen, por ciudad, el Honda es un poquito más fácil y agradable de llevar. En cualquier caso, con el Yamaha no tendrás problemas de dinamismo. Estamos hablando de “ciento veinticincos”. Elijas el que elijas no te decepcionará.

Carretera y vías rápidas

Llaneando por vías rápidas, la velocidad de crucero, en los dos, es de 100/105 km/h. Un ritmo que mantienes, en las dos, con el acelerador abierto alrededor de un tercio de su recorrido. A ese ritmo, según los ordenadores, el consumo instantáneo del Forza es de 2,4 l/100 y el del X-MAX de 2,7 l/100.Llaneando por vías rápidas, la velocidad de crucero, en los dos, es de 100/105 km/h

Si llega algún repecho, basta con abrir el gas a fondo. Ninguno perderá fuelle. Algo que acostumbra a suceder en los scooteres de 12 CV o menos. En condiciones favorables, los dos son capaces de acercarse a los 130 km/h de marcador, aunque al Honda le cuesta un poco menos. Estira más. Francamente, es un motor sorprendente. Desde el Peugeot Citystar de 2011 no recuerdo otro 125 con tanta facilidad para subir de vueltas.ver galeríaPara inconformistas

A “alta” velocidad, la estabilidad, en los dos, es buena. No obstante, al Yamaha lo sientes un poquito más aplomado, si cabe.

En el Honda, la protección aerodinámica es muy buena. Hombros y casco quedan prácticamente aislados del contacto con el aire -mido 1,75-. Incluso las manos reciben cierta protección. Aerodinámicamente está muy bien trabajado. El Yamaha también. El aire solo contacta con la parte superior del casco y los hombros quedan prácticamente cubiertos. La protección del X-MAX es más que correcta pero no llega al refinamiento del Forza. Puntualizar que circulamos con las pantallas en la posición más elevada.

En el Yamaha puedes elegir entre dos posiciones de la pantalla, aunque necesitas herramientas y tiempo para el cambio. En el Honda, con esa pantalla retráctil, basta moverla con las manos para elegir entre sus cinco posiciones. No hay color. Solo en el Yamaha podrás regular la posición del manillar, pero tendrás que desmontar muchas cosas.

Acelerando al salir de las curvas, no hay grandes diferencias. Dinámicamente, las reacciones del Forza son muy rápidas y directas. La consistencia de las suspensiones la hacen muy precisa. El Forza inspira confianza, pero el X-MAX me ha parecido tener una conducción más serena, con más temple.ver galeríaPara inconformistas

Dispendio económico

En cuanto a las operaciones de mantenimiento, en los dos, después de la primera revisión de los 1.000 km, deberás pasar por el taller cada 6.000 km para sustituir el aceite del motor y reglar las válvulas. A partir de ahí, las diferencias son: en el Yamaha hay que cambiar la bujía cada 12.000 km; en el Honda cada 24.000 km. El filtro de aire del Yamaha se sustituye a los 12.000 km; en el Honda a los 18.000 km. En el Yamaha hay que sustituir el filtro del aceite cada 12.000 km; en el Honda sólo se limpia. En el Yamaha el aceite de la transmisión se sustituye cada 12.000 km; en el Honda cada dos años y la correa de transmisión del Yamaha se cambia cada 18.000 km y en el Honda cada 24.000 km.

En cuanto al consumo, el Honda, de promedio, se ha ido a los 2,9 l/100, con su ordenador marcando 2,7 l/100 y el Yamaha a los 3,4 l/100, con su ordenador marcando 3,5 l/100. En el depósito del Forza caben 11,5l y en el del X-MAX 13l. Con esos consumos, la autonomía rondaría los 395 km en el Honda y los 380 km en la Yamaha, lo que no está nada mal.

Técnicaver galeríaPara inconformistas

Técnicamente, la gran diferencia estaría en que el Yamaha utiliza una plataforma capaz de soportar un motor de 300, mientras que el Honda se ha diseñado, exprofeso, como un 125. De ahí que el Honda sea 16 kg (159 kg) más ligero –muy importante tratándose de un 125-, más corto entre ejes (1490 mm por 1526 mm) y más estrecho (750 mm por 775 mm).

Las medidas de los neumáticos son coincidentes: 120/70-15 delante y 140/70-14 detrás. También el sistema de suspensiones –horquilla telescópica delante y doble amortiguador detrás- al igual que la solución para los chasis con tubos de acero.

Yamaha ha trabajado duro con su plataforma motriz. Conseguir dar cumplimiento a la Euro4 y que los valores de par motor (1,22 Nm) y la potencia (14,29CV) máximos lleguen antes y sin apenas mermas, no debe haber sido fácil. Además, han instalado el ya comentado sistema de control de tracción electrónico.

Honda también le ha dado una vuelta de tuerca a su conocida plataforma eSP para quedarse muy cerca del límite de los 15 CV. Y lo ha hecho, entre otras medidas, aumentado el régimen de giro y la compresión. Recordar que este mismo motor rinde 12,21 CV en el SH y 11,7 CV en el PCX. El eSP es una moderna plataforma que recurre al cilindro descentrado “off set” (para optimizar el empuje de la explosión sobre el pistón) y al sistema “Star&Stop” como principales características técnicas.ver galeríaPara inconformistas

Por lo demás, ambos motores están refrigerados por agua. Disfrutan de cuatro válvulas por cilindro y de un solo árbol de levas en culata, amén de la transmisión por CVT y la correa dentada.

Conclusiones

Pedir casi 5.000 euros por un scooter de 125 habiendo productos tan brillantes por su eficiencia y eficacia como el PCX o el N-MAX -por no salirnos de sus catálogos-, a priori, no parece una buena idea. Pero las listas de ventas dicen otra cosa. Los dos son verdaderos top-ventas.el Honda es más ágil en ciudad y el Yamaha más sereno en carretera

En cualquier caso, hay que reconocer que estos productos pueden ir como anillo al dedo a los que necesiten moverse por vías y no tengan ganas de sacarse el A2. También puede haber influido que no anuncien que solo son ciento veinticincos. Ni una pista, ni un logo, nada. Podrían pasar por trescientos… En el caso del Yamaha, no es fácil distinguirlos a primera vista. Lo que decíamos de la presencia.ver galeríaPara inconformistas

Resumiendo, os diría que el Honda me ha parecido más pulido con los acabados y la calidad de los plásticos aunque el Yamaha está mejor equipado; que el Honda es más discreto y elegante estéticamente hablando aunque  el Yamaha tiene más presencia, más empaque; que el Honda es más ágil y dinámico en ciudad aunque el Yamaha me ha parecido tener un comportamiento más sereno en carretera; que el Honda es más económico en cuanto a consumo y mantenimiento pero el Yamaha cuesta 200€ menos ¿Sigo? Creo que no hace falta. Supongo que a estas alturas ya debes tener claro cuál se ajusta mejor a tus necesidades. En cualquier caso, decidirse no va es una tarea fácil ya que estamos ante dos productos de primer nivel. Esperamos que este trabajo os haya sido de utilidad.

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