Honda CB 500: Cada vez más, llamativas...

Javi Millán

En el año 2013 Honda decidió renovar claramente su gama de media cilindrada, adaptarla al carné A2 y desde entonces se han vendido más de 70.000 unidades en Europa. Unas CB / CBR 500 que ahora llegan en forma de tercera generación, siendo una evolución que crece en equipamiento, además de numerosas variaciones tanto mecánicas como estéticas que pulen aquellos aspectos en los que tanto la CB500F, la CBR500R y la CB500X eran susceptibles de mejora, siempre manteniendo las premisas iniciales del proyecto y donde los clientes potenciales forman un gran abanico de la población. 

Popularidad 

Y es que esta gama es, por tanto, una de las más populares en el catálogo de la firma japonesa y mantenerla viva parece ser uno de los objetivos de cara -por lo menos- a los próximos años. Así pues, nos encontramos con una nueva generación depurada en aspectos donde se podría dar una vuelta más de tuerca, pero sin volverse locos, simplemente limando o potenciando aquellos más propensos a una mejora.  Esos que las hacen algo más corpulentas y estilizadas en el caso de las F y X, o más agresivas en el de la CBR, ofreciendo -ahora más que nunca- un aspecto más parecido al de la todopoderosa CBR1000RR Fireblade. Ese aspecto capaz de atraer a los más jóvenes. Así es, los más veteranos se decantarán por la X y la F será la elección de una mayor diversidad de público, una conclusión que viene dada por las estadísticas de esas 70.000 unidades vendidas en los últimos cinco años…

Y para ello, todos esos cambios suponen un paso adelante en su evolución, para acercarlas al nivel de las hermanas mayores en cuanto a diseño y terminación, además de añadir un equipamiento mejorado y un refinamiento mecánico que, dependiendo de uno u otro modelo, recibe una electrónica específica para extraer todo el potencial de su motor bicilíndrico de 48 CV. Así pues, tanto la naked CB500F, la deportiva CBR500R y la más aventurera CB500X son ahora más que nunca, tres opciones de lo más interesantes para un amplio abanico de potenciales clientes.ver galeríaHONDA CBR500R 2019

Ni uno solo compartido

Lo primero que salta a la vista es el cambio estético en cada una de las versiones, habiendo supuesto una elevación en el grado de refinamiento y de calidad visual de terminación respecto a la generación anterior. En este sentido todos y cada uno de los plásticos y embellecedores son de nueva factura y si bien hay que fijarse con detenimiento, el salto cualitativo es quizás menos plausible de lo que fue el de la primera a la segunda generación, es decir, entre las versiones 2013 y las de 2016. 

En vivo, todos esos detalles estilísticos y de terminación no hacen más que engrandecer el producto, haciéndolo aún más próximo a esas generaciones pasadas donde todo estaba ajustado con suma precisión. Desde el manillar, pasando por el depósito, la zona frontal, los laterales y la trasera han sido debidamente perfilados para la ocasión, siendo, en cualquiera de los casos, ligeras mejoras tanto de ergonomía, de diseño y aerodinámicas. Más si cabe en la CBR, donde el carenado presenta en su zona inferior incluso pequeños deflectores o alerones para mejorar el flujo de aire. 

Además de todo ello, el peso se ha visto reducido precisamente utilizando unos plásticos de carrocería más finos, elementos mecánicos más ligeros, así como una batería más compacta, un modulador de ABS más pequeño y un nuevo subchasis. Con todo ello la R ve reducido en 3 Kg el peso y la F en 2 Kg.ver galeríaHONDA CBR500R 2019

¿Cambios que tienen en común las tres versiones?

Si bien todas mantienen las suspensiones regulables en precarga de muelle tanto delante como detrás que se introdujeron en 2016, de cara a esta generación 2019 se han dado un pequeño paso adelante en cuanto a los reglajes. En este sentido la horquilla delantera recibe unos nuevos tarados para hacerla más suave en los primeros centímetros de compresión, mientras que el amortiguador trasero es nuevo, disponiendo de un interior mejorado. Cambios todos ellos encaminados a mejorar el confort y el comportamiento dinámico de unas ya de por sí versiones muy agradables. 

Un nuevo depósito de combustible con algo más de capacidad, además de una ergonomía mejorada son, junto a la punta final del basculante más estilizada, otros de los cambios comunes en las tres versiones. Además, reciben un nuevo manillar las F y X, mientras en la R que se han reposicionado los semimanillares para ofrecer una posición más deportiva. 

También se incluye una nueva pantalla digital de información que muestra la marcha engranada, los consumos tanto instantáneos como medios, así como la posibilidad de variar tanto la indicación del nivel de revoluciones máximo o incluso configurar una luz de cambio de marcha… ver galeríaHONDA CB500F 2019

En el caso de las F y R comparten el equipo de llantas de aluminio de 17 pulgadas en ambos trenes con neumático en medida 120/70-ZR17 y 160/60-ZR17 y homologadas para llevar tanto los Michelin Road 5 como los Dunlop Sportmax que pudimos probar durante esta presentación internacional. Además, la tecnología LED que ya llevaban las ópticas principales de la anterior hornada, también se extiende a los intermitentes en esta generación, incluso cuando frenas muy fuerte se encienden los cuatro como aviso de emergencia…

Un poco más finas

Entrando un poco en la parte mecánica, también hay cambios reseñables y es que los ingenieros de Honda han conseguido una curva de potencia y par más llena entre las 3.000 y 7.000 rpm, gracias a la revisión de los tiempos de apertura de válvulas, la mejora en la admisión y también del escape. Eso sí, dependiendo de la versión se han elegido diferentes ajustes de inyección para enfatizar más el carácter a bajas revoluciones en el caso de la F, a altas en la R y a medias en la X. Por otro lado, se ha adaptado un embrague asistido y deslizante que reduce el nivel de carga hasta un 45% respecto a la generación anterior, siendo uno de los aspectos más destacables y que, durante esta presentación internacional, pude notar como una mejora muy importante…

En el caso de la CB500X las novedades van algo más allá, ya que incorpora una llanta de 19” delantera, el ángulo de dirección se ha ampliado en 3 grados, la pantalla de protección es 20 mm más alta y la distancia libre al suelo es ahora de 180 mm. Por su parte las suspensiones disponen de otros 10 y 17 mm extras de recorrido para el tren delantero y el trasero respectivamente. En este caso sí se han renovado el diseño de las llantas y los neumáticos son ahora unos Dunlop Trailmax Mixtour. ver galeríaHONDA CB500F 2019

Acción con las tres

En esta primera toma de contacto pude subirme en las tres versiones y realizar cientos de kilómetros en las carreteras tinerfeñas, repletas de curvas y curvas con un asfalto muy abrasivo y donde sacar bastantes conclusiones. Y es que las CB500 siguen manteniendo la nobleza y buen comportamiento de sus predecesoras. Con un dinamismo aún mayor gracias a las mejoras de suspensiones y mecánicas, con una posición de conducción y ergonomía que, si bien en la F y la X se ha mejorado, en el caso de la R pierde algo de confort, con a una postura más adelantada y más deportiva que, carga más el peso sobre el tren delantero, aspecto que con el paso de los kilómetros hace sentir más de cansancio respecto a sus hermanas.

Además, al llevar el cuerpo adelantando, hay que ser más fino con el freno delantero para obtener menos hundimiento de la horquilla en conducción deportiva, un aspecto algo mitigado en la F y casi inapreciable en la X, dadas las posturas más retrasadas y erguidas que se lleva a sus mandos. Eso sí, las estriberas que en la F están en una postura bastante buena, quedan algo adelantadas en la R, provocando una postura de las piernas algo encogidas. En cualquiera de ellas el diseño del depósito de combustible se ha ensanchado ofreciendo la sensación de mayor corpulencia y habiendo ganado algo de capacidad también. ver galeríaHONDA CB500X 2019

La R es la que incita a ir más con el tacómetro en la zona alta y si bien se desenvuelve bien en curvas de segunda y tercera velocidades, sus hermanas muestran algo más de empuje desde bajas revoluciones en recorridos más ratoneros. Eso sí, con cualquiera de ellas la maniobrabilidad es muy buena, con unos cambios de dirección precisos y seguros. 

Por lo que respecta a la inserción de marchas, simplemente me encantó. El cambio ahora es pura suavidad, con unos engranajes que apenas ofrecen fricción tanto subiendo como bajando relaciones y lo mejor de todo, con una maneta de embrague que prácticamente no ofrece resistencia en su accionamiento. El sonido -sin ser de lo más destacable- resulta agradable incluso elevando el régimen hasta el corte de inyección. En este sentido no hace falta llegar hasta él porque en cualquiera de los casos a poco más de medio régimen se dispone del empuje suficiente para subir una marcha más sin desfallecimiento. Eso sí, en conducción “cotidiana”.

Un detalle por mejorar son los reflejos que se producen en la pantalla digital, esos que a veces impiden ver con total claridad la extensa información de esta generación 2019…ver galeríaHONDA CB500X 2019

No, no me he olvidado de la X. La versión más aventurera de las tres. Con mayores recorridos de suspensión, una mayor altura libre al suelo y por supuesto, más protección aerodinámica, por lo menos comparada con la F. Con ella pudimos incluso rodar una veintena de kilómetros sobre pistas de tierra, siendo su comportamiento igual de noble que el mostrado en carretera y aun sin contar con neumáticos más extremos -ni siquiera llantas más off-road-, se defiende como lo haría un “todocamino” en el mundo de los automóviles. Eso sí, no hay que forzar la marcha porque el ABS no es desconectable y las frenadas pueden llegar a hacerse interminables…

Sí, la CB500X está claramente más enfocada al asfalto y aunque en esta evolución se haya pulido en los detalles ya comentados, hay que saber hasta dónde se puede llegar con ella sin exceder los límites. ¿Un detalle que no me gustó? Pues quizás los retrovisores podrían tener algo más de altura ya que el compartir los mismos de la F no permite una posición ideal sobre todo para los más altos. ver galeríaGama HONDA CB500 2019

A por el liderato en todos los nichos

Con esta actualización Honda sigue su apuesta por el segmento de media cilindrada, con tres modelos o versiones que es sus respectivos nichos son de las más interesantes, con mayores argumentos si cabe tras haber probado estas versiones 2019. Las mejoras hacen de ellas más refinadas y atractivas, siendo, en cualquiera de los casos opciones que no defraudarán a todos aquellos o aquellas que se decanten por su compra. Tres versiones que ya están en los concesionarios, en cuatro diferentes colores para la F y tres alternativas para el caso de las R y X.