Honda CB650R: Regreso al futuro

Simón Saura

No se me ocurre ningún titular mejor que, aunque muy utilizado, defina a esta nueva Honda CB650R. Por un lado, el concepto naked existe desde que existen las motos y el concepto de naked deportiva, desde que existe la afición a las carreras. Pero puedo asegurar, por lo vivido, que este último siempre ha estado supeditado a laboriosas preparaciones y con unos resultados bien dispares. Para encontrar una naked deportiva decente y que rindiera bien se necesitaba de carísimas preparaciones imposibles para la mayoría de los motoristas aficionados a este género.ver galeríaHonda CB650R 2019

El maravilloso mundo del café 

Pero en la actualidad, este maravilloso y creativo mundo del café racer está de moda y las marcas no son ajenas a este fenómeno. Casi todas ellas disponen de uno a varios modelos en este sector y en muchos casos, con un notable éxito de ventas. Siempre quedan los más auténticos, los que todavía se dedican a bonitas y exclusivas preparaciones. 

Dejando atrás este último y selecto grupo, tan sólo hay que fijarse y entender un poco de motos para darse cuenta de que por todos los sitios estamos invadidos de motos sin carenado. Es tal el éxito que, dentro de este sector, ya se han creado subcategorías que se adaptan a casi todos los gustos. Una de estas categorías son las naked deportivas con aspecto neoclásico. Y es justo aquí en donde tenemos que colocar a la nueva saga CB de Honda, y por tanto a la joya que hoy probamos, la CB650R. La gran cualidad de las CB es que son motos buenas, bonitas y baratas, y ahora también, unas excelentes deportivas. 

Centrándome en la Honda que hoy tengo el placer de probar, lo primero que tengo que decir es que es, sencillamente, una pasada. Se puede decir más alto, pero no más claro. Entendiendo que esta no es la mejor manera, ni sin duda la más profesional, de empezar una prueba. Pero después de rodar y rodar con ella durante una semana, es seguramente el mantra que más me he repetido bajo el caso. Y es que me ha sido muy difícil no dejarme seducir por esta CB650R; seducir por su dulzura y facilidad de conducción, y por permitir un pilotaje profesional sin exigencias, seducir por ofrecer una posición ergonómica cómoda y que permite un control total… y seducir por un motor fascinante que, sin apenas esfuerzo, sube y sube de vueltas hasta la extenuación.ver galeríaHonda CB650R 2019

Explicaciones a su rendimiento

La explicación viene de los cambios internos del tetracilindrico en línea. Respecto a la versión anterior, se ha trabajado básicamente en el árbol de levas, compresión y flujos de aire de la caja de admisión, lo que consigue mayor progresividad y que el motor suba 1.000 vueltas más que el anterior. Otra cosa que me ha gustado es el nuevo sonido del motor que, con un nuevo diseño del escape, es ahora más ronco.

Además, esta 650 confirma que en Honda se han tomado muy en serio la nueva saga que denominan Neo Sports Café, unas motos que combinan de forma muy acertada la estética moderna y actual de naked agresiva y deportiva, con unos toques estéticos que recuerda la gloriosa época de los ’80.  Y cuando digo que se lo han tomado en serio, no es sólo a nivel comercial y estético. Me refiero también a cómo te sientes cuando la pilotas, a cómo te comunicas con ella mientras te genera emociones y cómo desde la sencillez, asume retos muy importantes.ver galería??Fotos: Arnau Puig ??

El camino perfecto 

En Honda no han buscado los grandes inventos para crear esta moto. Han preferido aprovechar todo el conocimiento puesto en la CBR deportiva para asegurar el buen rendimiento deportivo y sobretodo, abaratar costes. De hecho, la base de esta CB650R es su hermana la CBR650R, de imagen mucho más deportiva y agresiva. Las diferencias se encuentran en un manillar, por encima de la tija y algo más retrasado, unas estriberas recolocadas para que las piernas no queden tan flexionadas y la lógica ausencia del carenado en una naked. 

En Honda han aprovechado la prueba de hoy para presentar dos “packs” y convertir la CB en una moto más exclusiva. Este ejercicio de estilismo se concentra en un pack denominado “Neo Sport Café” y que corresponden a los laterales, protector de horquilla y la pequeña cúpula situada sobre el tan carismático faro. El segundo pack es el llamado “Sport” y ofrece un adaptador para asiento monoplaza, protector para el depósito, una quilla bajo el radiador y el moderno cambio semiautomático Quick Shifter. Sumando estos complementos, la CB, tal y como se ve en las excelentes fotos de Arnau, gana muchos enteros en cuanto al impacto visual deportivo. Eso sí, si bien el precio de la moto sube unos 1.200 € más. Existe también un tercer pack denominado “Confort” compuesto por una toma de 12V, puños calefactables y una pantalla ahumada.ver galeríaHonda CB650R 2019

Evolutiva

La primera impresión es tremenda. Esta CB es una moto pequeña. Estamos llegando a unos niveles que a veces me cuesta ya distinguir la cilindrada de las motos cuando las veo venir. ¿Es una 125, una 300, una 600? Pues nos encontramos con una moto de 650 cc muy pero que muy bien pensada. Subirme en esta CB650R ha sido darme el placer de enfundarme un guante hecho a medida. Seguro que si eres una persona de más de 1,80 la encontrarás algo pequeña, pero para el tipo medio de este país, ésta es una de las naked más ergonómicas que uno se puede encontrar. 

A veces tengo la impresión de que, mientras las grandes marcas -sobre todo europeas-, buscan un punto carismático en sus modelos a base también de buscar una posición del conductor “diferente”. En Honda tienen claro que la diferencia tiene que estar en el rendimiento y en el diseño, pero sin sacrificar al piloto de un confort que también significa facilidad de uso y por tanto seguridad. Y todo esto desde la sencillez que puede tener una moto moderna y con una perspectiva amplia, porque esta nueva CB cumple como moto de paseo, hasta convertirse igualmente en una moto deportiva en que sus 95 CV a nada menos que 12.000 vueltas, se vuelven depredadores.

Por eso, solo subirme en esta CB ya me quedé atrapado en la sensación de que “esta es mi moto”. Con 810 mm de altura del asiento, no es una moto muy bajita, pero la estrechez del conjunto hace que se llegue bien al suelo y que, sobre todo, sea fácil de maniobrar.  Los poco más de 200 kg parecen 15 kg menos. Esto también es válido al desplazarse por zonas urbanas cargadas de tráfico. En Barcelona podía sortear los coches y sus retrovisores con bastante facilidad y tan sólo me vi superado por los pequeños y ratoneros escúteres, un punto a valorar si se quiere una moto para uso diario, incluyendo aquí también como transporte urbano.ver galeríaHonda CB650R 2019

Así que en pocos kilómetros ya tenía total control, y casi sin quererlo, me encontré con la magia de esta moto: casi sin buscarlo me di cuenta que estaba pilotando más que conduciendo. Y repito, éste es uno de los principales valores de esta moto. Normalmente, con las motos deportivas que pruebo siempre dedico un día en que me pongo el chip racing para sacarle el mejor partido a la moto, pero con esta japonesa, la transformación de ser una cívica CB a endemoniarse como una R, fue casi imperceptible y cuando tan sólo llevaba unos 30 o 40 kilómetros, me encontré enchufado por las carreteras de la Costa Brava. Para mí, esto es lo que marca el carácter de esta moto: la facilidad en que se puede pasar de un estado de tranquilidad a uno de deportividad pura, y sin estrés, sin preparaciones previas ni nada por el estilo. Este es sin duda el por qué esta moto se convertirá en una líder. 

Por otro lado, la trazada de esta moto es precisa y da margen de seguridad, pero lo más extasiante es la salida de las curvas, que gracias a la progresiva entrega de potencia se convierte en un juego. Eso sí, si mantienes el motor por encima de las 8.500 vueltas aproximadamente, se puede notar como en muchas ocasiones, el control de tracción HSTC entra en acción. Es sí, para conductores más experimentados siempre se puede desconectar –incluso en marcha- de forma sencilla mediante un mando de la piña izquierda.

Siguiendo con la prueba, me dirigí hacia al Garrotxa (Girona) y me paré a tomar un café en Mieres, un pueblecito cercano a Girona. Desde la terraza, mientras miraba lo bonita que es esta moto, pensaba en el buen hacer que tienen en Honda en general y que en esta CB se pone de manifiesto de forma exponencial. ver galeríaHonda CB650R 2019

Aprendiendo de la historia

Podríamos decir que esta moto es un producto fácil. Al fin y al cabo, es una CBR disfrazada de cordero y que con muy pocos cambios la han convertido en una naked cómoda y divertida. Cómo vengo de los circuitos, supongo que me gusta repetir una y otra vez la misma carretera. Esta vez le tocó el turno, como muchas otras veces, a recorrer varias veces los 35 kilómetros que separan Banyoles de Olot por la GI-524. Es mi manera de disfrutar y de poder dedicar más atención a la moto. A parte de la buena posición del conductor, ya comentada, me sorprendió el comportamiento de la horquilla, una Showa de 41 mm de diámetro y 120 mm de recorrido. No tiene reglajes, y aunque entiendo que abarata costes, es una cosa que siempre he criticado de las motos modernas con aires deportivos. Aun y así, esta vez temo que mi critica la tendré que hacer con la boca pequeña, porque me ha gustado, y mucho, la progresividad que he encontrado en el tren delantero. Dijéramos que he entendido que la falta de reglajes no significa falta de una buena puesta a punto. Durante la sesión de fotos, en que pasamos una y otra vez por la misma curva, iba cargando cada vez más el peso en la rueda delantera, y tan sólo en una curva, que estaba sucia, tuve un pequeño susto. En las otras, esta CB me permitía descolgarme hasta, si quería, apoyar la rodilla en el asfalto.

El amortiguador trasero tiene 10 puntos de reglaje en el muelle, pero esta vez decidí no cambiar ni hacer probaturas. Estaba tan contento y me sentía tan seguro con lo que ya llevaba, que no tuve ganas de dedicar tiempo a testear. En un tramo concreto en que las curvas se enlazan casi sin respiro y en que los cambios de apoyo tienen que ser rápidos, valoré la facilidad que da el manillar menos radical. Respecto al modelo anterior está colocado 13 mm más adelantado y 8 mm más bajo, es decir que facilita una posición un poco más deportiva, pero sin perder la comodidad de un manillar alto.ver galeríaHonda CB650R 2019

En realidad, esta CB650R es una moto muy equilibrada. En un principio pensé que me hubiera gustado probarla con unos neumáticos más deportivos. Luego me día cuenta que eso sería entrar en una dinámica que me hubiera llevado a desear una CBR. Porque si ponemos unos neumáticos más buenos, necesitaríamos de suspensiones de mayor calidad, y luego de una posición más racing, y luego… o sea, que no. Que esto es una CB y como tal es increíble. 

Otro tema me ha gustado de esta CB y que se incluye en el “pack sport”, es el cambio semiautomático Quick Shifter. Cuando salieron ente tipo de cambios me costaba un poco aceptarlos, ya que eran lentos en el mecanismo. Ahora, sin ser un cambio de carreras, sí facilita la conducción. Eso sí, cuando estoy metido en curvas largas prefiero seguir tirando un punto de embrague para acelerar el proceso y buscar algo más de precisión. Tampoco tengo claro que el resultado sea mejor, pero es una cuestión totalmente personal y que supongo que poco a poco iré cambiando.

Como vemos también en las fotos, Honda ha vuelto a los discos de freno tradicionales (no lobulados). No sé será este el motivo o no y me refiero a pequeñas sutilezas, pero esta moto mejora a su predecesora en la contundencia y la progresividad de la frenada. Al final, todas las motos actuales frenan muy bien. Es una cuestión de mayor progresividad y menor fatiga. Una vez graduada la maneta de freno a mi gusto (me gustan con bastante recorrido) notaba la frenada precisa, y eso es lo más. Poder entrar en una curva frenando sin temor a irte por los suelos, es un plus. Pero lo tengo que resaltar también que, si bien ya estamos acostumbrados a frenos delanteros de calidad excelente en casi todos los modelos, no es lo mismo con el sistema trasero. No todos funcionan a mi gusto. Por tanto, encontrar un freno trasero preciso me ha encantado. A mí me gusta jugar con este sistema, sobre todo cuando tengo que improvisar en carretera abierta y las curvas son largas. Me ayudan a mantenerme dentro de la trazada ideal. ver galeríaHonda CB650R 2019

Creo que queda claro que esta moto me ha gustado. Me gusta la estética de esta nueva saga Neo Sports, me gusta el faro redondo, pero claramente moderno, y el excelente resultado de su iluminación de LED´s. Me gusta esta CB650R porque me gustan las motos que se sienten pequeñas, manejables y deportivas. Encuentro que el PVP de 7.990 € (modelo básico) es un buen precio… y me gusta esta CB650 R porque, como ya he dicho al principio, ¡es una pasada!

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Precio de los Packs:

SPORT 601,22€

NEO SPORT CAFÉ 592,03€

CONFORT 459,10€