Honda CB650R vs Kawasaki Z900 A2: ¿Jaque a la reina?

Jordi Hernández Farguell

La Honda CB 650 R se está convirtiendo en una de las grandes sorpresas del año. El segmento de las naked de media-alta cilindrada limitables para el carné A2 la ha acogido de forma excelente, con unas ventas que van en aumento y que ya la sitúan entre las mejores de la categoría. Parece que la nueva fórmula propuesta por Honda ha gustado, pero no lo tiene fácil para dominar su categoría, el principal escollo, la heredera de una de las sagas más vendidas de los últimos tiempos en nuestro país; la Kawasaki Z 900.

Batirse el cobre en la categoría que engloba las naked de media-alta cilindrada con la posibilidad de limitarse para el carné A2 -modelos que de serie disponen de 95 CV-, es una de las situaciones más complicadas para los fabricantes. Son muchas las marcas interesadas y muchos los modelos que destacan por su calidad y valía, pero a pesar de ello, muy pocos pueden alardear de situarse entre los más vendidos.

Solo motocicletas como la Kawasaki Z 900, heredera directa de las populares Z 800 y Z 750, son capaces de rivalizar en ventas con los scooters de 125 cc que son, con diferencia, los vehículos de dos ruedas a motor más vendidos en nuestro mercado desde que la convalidación entre carnés, A1 y B, hiciera acto de presencia a finales del 2004.

La firma de Kobe parece tener la clave del éxito en sus manos. Con la familia Z siempre nos ha ofrecido una moto capaz de prácticamente todo, con un magnífico nivel de prestaciones, a la última en diseño y, siempre, con un precio muy competitivo que le ha permitido competir en este aspecto incluso con modelos de cilindradas inferiores.

Hasta la fecha, solo la Yamaha MT 07 ha logrado hacerle sombra en algunas ocasiones, su configuración minimalista con un motor bicilíndrico paralelo, brutal entrega de par motor, tamaño manejable y, cómo no, un precio inferior al de la mayoría de la competencia, fueron las armas que la firma de Iwata escogió para intentar destronar a la reina de la categoría.

Nueva competidoraver galeríaFotos María Pujol

Pero este año ha aparecido una nueva invitada en escena, la Honda CB 650 R. Tras una profunda revisión que ha cambiado por completo tanto su estilo como su filosofía de uso, la nueva heredera de la saga CB en la categoría naked de cilindrada media llega con nuevos argumentos y cualidades fortalecidas para hacerse con la simpatía del gran público.

Y como decíamos al abrir este artículo, parece que en esta ocasión Honda lo ha conseguido, ya que desde su lanzamiento se ha situado a la altura de sus dos máximas competidoras. Lo más interesante es que lo hace con unas armas y estilo propio, apostando fuertemente por el carácter tan particular de un motor tetracilíndrico, aunque, eso sí, sin llegar a la alta cilindrada de su rival de la firma verde.

El hecho de competir en una categoría con vistas al carné A2 y verse obligados a limitar su potencia a 95 CV, iguala un poco las cosas. Pero las diferencias entre nuestras invitadas son muchas, de hecho, sus carácteres son completamente distintos y, mientras una se decanta por un motor de gran cilindrada lleno de par y un talante en ocasiones sencillo para contener costes, la otra, se decanta por un conjunto más ligero, manejable y de respuesta puntiaguda, e incorpora elementos más avanzados en puntos estratégicos.

Hoy vamos a compararlas en su versiones "full power" en el caso de la Honda y de 95 CV en la Kawasaki, ya que como muchos sabréis, existe una versión superior de la Z 900 con 125 CV destinada a los usuarios con carné A. Los modelos participantes son los homologados por sus fabricantes para poder crear unas versiones de serie con 48 CV que se pueden conducir con el carné a A2. Estas, tras el periodo pertinente, podrán ser fácilmente delimitadas y disfrutadas como las probamos hoy para vosotros.

Naked premiumver galeríaComparativo Honda CB 650 R vs Kawasaki Z900 - 2019

En las dos, desde el puesto de mandos se tiene un punto de vista excelente, destacando desde esta posición los cuadros de instrumentos. Ambos son totalmente digitales, pero el utilizado por la CB es más moderno, grande y claro de comprobación. Mientras que el de la Z900 resulta algo más confuso debido a su recargado diseño y menor tamaño.

El equipamiento no es problema en ninguno de ellos, cuentan con ordenadores de abordo con todo tipo de información sobre consumos y autonomías, indicadores de marcha seleccionada o, en el caso de la Kawasaki, hasta el indicador de consumo óptimo. Lo malo es que a toda esta cantidad de datos se sigue accediendo desde los mismos tablieres, ya que ninguna de ellas dispone de botones en sus piñas de conmutadores que nos simplifiquen la tarea.

En cuestión de iluminación la Honda es la más actual, ya que emplea dispositivos LED en todos sus componentes, mientras que en la Kawasaki únicamente los encontramos en su característico piloto posterior en forma de Z. El resto, faros e intermitentes, se delega a bombillas halógenas y convencionales. La iluminación no es mala en la Kawasaki, pero no puede competir con la excelente claridad que aporta la tecnología LED de la Honda.

Además, en el caso de la CB, llega equipada con luces de emergencia en frenada, que en fuertes deceleraciones, activa automáticamente los intermitentes de emergencia para que los vehículos que nos siguen tenga muy clara nuestra maniobra.

Fueras de seriever galeríaComparativo Honda CB 650 R vs Kawasaki Z900 - 2019

A la hora de destacar el equipamiento de nuestras invitadas, hay que tener muy presente que nos encontramos ante dos unidades fuera de serie. Por un lado, en el caso concreto de la Z 900, se trata de la versión llamada A2 Performance, que equipa como extras el escape Akrapovic, una cúpula ahumada, la tapa del colín y el protector del depósito. Lo que eleva el coste de este modelo a los 10.677€, en concreto, 1.378€ más que la versión estándar.

Por su parte, la CB 650 R equipa dos de los packs disponibles opcionalmente. El llamado Neo Sport Café, con un coste de 592,03€ y que incluye una cúpula y diversas piezas de aluminio. Y el segundo, llamado Sport, compuesto por un colín monoplaza, una quilla y el cambio quickshifter (de subida), con un precio de 601,22€. Por supuesto, ambos se han de sumar al precio de la moto que en su caso es de 7.990 €.

Tras un repaso por su equipamiento, era la hora de comprobar aspectos como la ergonomía, el tamaño y peso de nuestras invitadas en parado que, como buenas naked, disponen de unas posiciones de conducción muy neutras y naturales para hacérnoslo todo más fácil.

La CB 650 R tiene una posición de conducción más elevada e inclinada hacia delante, aunque no se fuerza ninguna parte de nuestro cuerpo. Mientras que en la Z 900 vamos mucho más encajados y bajos, con el colín y el depósito en un plano muy superior respecto al asiento, dejando el manillar a una altura ligeramente más elevada que en la Honda.

Ambas son estrechas de cintura, lo que facilita el apoyo de los pies en parado indistintamente de la altura de los asientos. Favoreciendo que usuarios con una estatura de 1,70 m o inferior, puedan apoyar los pies al detenerse con firmeza. El peso tampoco será problema, la Kawasaki es unos 8 kilos superior en este aspecto, lo que se nota sobre todo en parado a la hora de maniobrar o al levantar la moto del caballete lateral, pero no tanto cuando vamos en marcha.

Llega la acciónver galeríaComparativo Honda CB 650 R vs Kawasaki Z900 - 2019

Tras haber hecho las comprobaciones preliminares, solo nos faltaba acomodarnos los retrovisores y las manetas -ambas regulables en la Kawasaki y solo en el caso de la leva de freno en la Honda- y, con todo en su sitio, ponernos en marcha.

La primera sensación que nos asalta tras poner los motores en marcha es la exquisita suavidad de sus tetracilíndricos en línea; engancha desde el primer momento. Da igual el régimen de giro que les impongamos, incluso sacándoles las tripas, el nivel de vibraciones se mantienen siempre en unos márgenes excelentes.

Su respuesta está en clara sintonía con las preferencias actuales, en el caso de la CB 650 R obtendremos una entrega muy rabiosa y puntiaguda, pero muy digna entre 2 y 4 mil vueltas, lo que es ideal para un uso urbano. Pero es a partir de las 7 mil donde la cosa comienza a ponerse interesante con un empuje lineal y progresivo que le permite subir hasta las 12.000 como un tiro.

La Z 900 es una bestia en este sentido, esta versión destinada al A2 tiene una potencia prácticamente idéntica a la de su rival como exige la ley para ser limitada a 35 kW, pero el extra de musculo que le confiere la mayor cilindrada y sobre todo, el hecho de disponer de prácticamente del doble de par, le permiten empujar con fuerza desde muy abajo y de forma muy plana.

Más de lo que parecever galeríaComparativo Honda CB 650 R vs Kawasaki Z900 - 2019

Gracias a todo ello la respuesta a cualquier velocidad es impresionante. De hecho, es capaz de funcionar en marchas más largas que la Honda en las mismas circunstancias. Haciendo que el uso de la caja de cambios sea mucho menor que en la CB, que en conducción deportiva, nos invita a trabajar en mayor medida sobre ella para mantener el régimen de giro por encima de las ya mencionadas 7 mil vueltas.

A pesar de todo, esto no será un problema, los cambios en las dos funcionan de forma impecable; son suaves, precisos y están muy bien escalonados. Al mismo tiempo, están acompañadas por unos embragues asistidos con sistemas anti-rebote, que destacan tanto por su dulzura de accionamiento como, muy importante, por la seguridad que ofrecen a la hora de bajar varias marchas de forma brusca.

Hablando de seguridad, la CB se desmarca de su contrincante equipando el sistema HSTC de control de par, una gran baza que nos permite acelerar sobre superficies deslizantes mucho más confiados y, lo que es aún más importante, de forma segura.

Otra de las principales ventajas de la Honda a nivel motor son los consumos, dependen mucho del trayecto, de la vía por la que circulemos y de lo cuidadosos que seamos con el acelerador, pero en general, en conducción normal, la Kawasaki suele gastar, de media, algo más de un litro que su rival, incluso, con su sexta velocidad tipo overdrive que viene muy bien para desplazamientos por vías rápidas.

Versatilidad de la gama mediaver galeríaComparativo Honda CB 650 R vs Kawasaki Z900 - 2019

Algo que nos sorprendió positivamente de nuestras invitadas es lo ágiles y ligeras que se sienten para ser unas motos de cilindrada considerable, un hecho que no dudamos en atribuir a sus bien balanceadas y solventes partes ciclo, y a sus minimalistas diseños.

La CB es una moto muy liviana, con una manejabilidad y facilidad de conducción que no dista mucho de una 400 o 500 cc. En curva se siente como pez en el agua, gozando de una tremenda estabilidad gestionando cualquier tipo de viraje y demostrando una gran habilidad en los cambios de inclinación. Llega con un apartado de suspensión muy solvente que con la llegada de la nueva horquilla ha mejorado muchísimo y, en general, goza de un tacto muy consistente y con un nivel de dureza muy contenido.

La única pega que se nos ocurre es la ausencia de bieletas en el tren posterior, esto le confiere una mayor brusquedad de reacciones sobre asfalto bacheado, lo que reduce un poco el confort en este sentido, aunque no limita en absoluto su eficacia en conducción deportiva.

Por su parte, la Z 900 no se ve para nada penalizada por su mayor cilindrada, si observamos sus dimensiones, no distan mucho de las de su rival, lo que habla claramente a favor del trabajo hecho por Kawasaki por contener su volumen y al hecho de acercarlo al de rivales de menor cilindrada y por lo general mucho más pequeñas.

Aunque en carreteras más sinuosas no se mueve con la rapidez de reacciones de la CB, no es para nada una moto torpona, todo lo contrario. En más de una ocasión nos dejó muy impresionados cuando le exigimos un extra de agilidad en tramos muy revirados, donde echando mano del contra-manillar y aprovechando al máximo su bajo centro de gravedad, podemos dirigir la rueda delantera donde queremos y sin apenas esfuerzo.

Siempre eficacesver galeríaComparativo Honda CB 650 R vs Kawasaki Z900 - 2019

La Z es una moto más bondadosa de suspensiones, en especial, cuando nos centramos en su tren posterior, ya que este sí que dispone de bieletas lo que se nota y mucho. El tarado de estas, tal y como llega de serie, viene con una configuración muy balanceada y versátil, aunque como en el caso de la Honda, siempre podremos trabajar sobre las distintas opciones de regulación que tanto la horquilla como el amortiguador ofrecen.

Por último, llegamos a uno de sus apartados más destacables; el de frenada. Si nos fijamos en lo sofisticado de sus componentes, la balanza se decanta claramente hacia el lado de la Honda, con un conjunto anterior prodigioso y un posterior muy destacable.

La potencia disponible delante es impresionante, lo que la hace destacar notablemente en este sentido. Además, la calidad de su tacto y la precisión de su funcionamiento alcanzan tal nivel que podremos exprimir hasta la última gota de su tremendo mordiente sin apenas esfuerzo.

Puede que la Z 900 no cuente con un equipamiento tan llamativo como el de su rival, pero cuando se trata de exigirles el máximo de rendimiento su grupo delantero no presenta puntos débiles, ni en cuestiones de potencia, ni en capacidad de dosificación. De hecho, sus prestaciones son tan buenas que en ocasiones llegaremos a olvidar que existe un tren posterior a nuestra disposición.

Por supuesto, como medida extra de seguridad, las dos llegan con ABS de serie que han demostrado una discreta intrusividad en el tren posterior y, algo más evidente en el tren posterior. A pesar de ello están muy bien ajustados para que en condiciones normales solo actúen cuando son realmente necesarios y no alarguen nuestras frenadas innecesariamente.

Dos opciones muy buenasver galeríaComparativo Honda CB 650 R vs Kawasaki Z900 - 2019

En definitiva, tras un comparativo muy exhaustivo, podemos afirmar que ambas son muy buenas opciones como moto de iniciación. En las versiones limitadas a 45 CV se perderá gran parte de su ímpetu y excelentes prestaciones, pero al fin y al cabo eso es de lo que se trata; de poder aprender con unos buenos márgenes de seguridad.

En cuestión de motor, chasis o suspensiones las dos cumplen sobradamente con lo esperado, puede que su volumen o inercias sean los factores más a tener en cuenta por los conductores nobeles, obviamente no van a ser tan controlables como A2 más pequeña de 300 o 400 cc, pero cuando llegue la hora de poder deslimitarlas, tendremos en nuestras manos una moto nueva con un carácter totalmente distinto y prácticamente el doble de potencia en los dos casos.

La inversión es importante en las dos, en concreto, de 7.990 € en el caso de la Honda CB 650 R y de 9.299 € en la Kawasaki Z 900 en su versión estándar. La diferencia entre ellas es notable, pero también lo es su comportamiento. La Honda tiene un precio muy ajustado para su cilindrada, pero si nos fijamos en la Kawasaki, para ser prácticamente una 1.000 cc, su precio también es muy, muy competitivo.

Como siempre decimos, la decisión final está en vuestras manos. Las dos opciones están muy claras; mejor tecnología, facilidad de conducción y ligereza en el caso de la CB 650 R, o una moto que sacrifica un poco de equipamiento en favor de un motor lleno de par y una parte ciclo muy solvente en el de la Z 900. ¡Tú eliges!


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