Honda CB500F: Funcionalidad en estado puro

Jordi Hernández Farguell

La familia CB 500 está plenamente adaptada a las especificaciones del carné A2, de hecho, junto con las NC 750 -y dejando de lado los modelos de gran cilindrada con posibilidad de adquirirlos en versiones limitadas-, ellas forman la punta de lanza de Honda en este segmento. Pero lejos de ser únicamente "unas motos escuela", en el caso concreto de la nueva CB500F, encontramos uno de los modelos más prácticos y funcionales en el día a día, una moto ágil, fácil y versátil, capaz de rivalizar con los scooters como moto de uso diario.

No vamos a descubrir ahora las bondades de una moto como la nueva Honda CB500F, cuya estirpe ha demostrado ser durante décadas, una de las familias naked todo-uso más solventes y versátiles de su cilindrada. Esta nueva actualización de la generación A2, pensada, diseñada y fabricada bajo los parámetros que se ajustan específicamente a este carné y destinadas a un uso mixto ciudadano e interurbano, llega ya a su tercera edición.

Esta recibe pequeñas mejoras a todos los niveles que la convierten en una moto aún más práctica, fácil, eficaz y polifacética. En definitiva, una moto tan dura y resistente, como funcional y divertida. Al mismo tiempo, Honda ha querido ir un poco más allá estéticamente, mejorando también su imagen y otorgándole una apariencia más dinámica y moderna, tipo streetfighter, que es un claro guiño hacia los usuarios más jóvenes, ya que estos suelen ser su público prioritario.ver galeríaFotos: Félix Romero

Observando las líneas generales de la moto, apreciaremos que mantiene bastante el estilo del último modelo renovado en 2016, aunque a pesar de las similitudes toda la carrocería es completamente nueva. De este modo, las tapas laterales, las tomas adjuntas que redirigen el aire hacia el airbox e incluso el mismo depósito (que aumenta su capacidad hasta los 17 litros), se han remodelado.

En directo y fijándonos en detalle, esta versión ha mejorado tanto en terminaciones como a la hora de ofrecer una imagen más madura y corpulenta, aunque continúa siendo una moto de tamaño controlable y muy habilidosa callejeando, como se exige en su categoría.

Para todos los públicosver galería

El conjunto es muy ligero, pesa solamente 189 kg. Igualmente, su distancia entre ejes (de 1.410 mm), tamaño y altura de asiento (785 mm) seguro que les resultarán muy familiares a los que llegan de una 125 cc. Todo ello les hará sentirse seguros y confiados, pero también el hecho de que ergonómicamente ha mejorado con la llegada del nuevo manillar (de tipo cónico) y el asiento, que están situados a unas distancias perfectas.

Con todo, a parte de ofrecernos un control total sobre la moto y un considerable confort de marcha para los usuarios de estaturas bajas y medias, la CB nos puede garantizar, en todo momento, la máxima agilidad de movimientos y una extrema sencillez de conducción que nos simplificará muchos las cosas en todo tipo de escenarios.ver galería

Para mejorar aún más su polivalente comportamiento, también recibe mejoras como un nuevo amortiguador posterior con bieletas como las motos mayores que, como también sucede en el caso de la horquilla, nos ofrece la posibilidad de variar su precarga de muelle para adaptar su comportamiento a nuestro gusto, carga o, incluso, a si solemos circular con pasajero o no.

Junto al liviano chasis, las llantas de 17 pulgadas (acompañadas por unos pegajosos neumáticos Michelin Road 5 de primera monta), la CB500F demuestra un comportamiento excepcional. Es noble de reacciones, predecible, pero también muy rápida y divertida en carretera, y con una capacidad de reacciones felinas en la jungla urbana.

Más que una simple A2ver galería

En curva es estable y confortable al mismo tiempo, el nuevo tarado aplicado a las suspensiones le permite aferrarse al asfalto de forma impecable, y lo mejor, es que a pesar de ello no se ha visto para nada condicionado el confort de marcha sobre firme en malas condiciones. Y es que para ser una moto tan sencilla y económica, hay que destacar sin duda alguna el buen trabajo realizado por los técnicos de Honda en este aspecto.

La frenada no varía en absoluto respecto a su predecesora, de este modo se sigue confiando en un disco de 320 mm con pinza de dos pistones delante y, detrás, en un segundo disco de 240 mm con pinza de simple pistón, ambos, por supuesto, con ABS. Algo lógico por otro lado, ya que en ediciones anteriores, la potencia y respuesta en frenada no se encontraban precisamente entre sus puntos a mejorar.ver galería

La base de la CB500F original era tan buena que en esta actualización Honda únicamente se ha tenido que dedicar a pulir pequeños detalles, gran parte de los cambios de esta tercera generación van claramente en esa dirección y, en ese aspecto, el motor no ha sido una excepción.

Básicamente se mantiene en la misma línea, de hecho, estructuralmente sigue siendo un bicilíndrico de 417 cc refrigerado por líquido, con culata DOHC de ocho válvulas, al cual, se le han aplicado mejoras a nivel de distribución, admisión y escape que le han permitido mejorar, sobre todo, en su faceta como moto todo-uso con un comportamiento más enfocado al uso urbano.

Exquisitez de funcionamientover galería

La potencia y par son básicamente los mismos, desarrolla 47,6 CV a 8.600 rpm  y el par motor se cifra en 4,3 kgm a 6.500 rpm, aunque debido a los cambios anteriores y a la nueva gestión electrónica, específica para esta versión F, se percibe una respuesta más llena en bajos y medios.

Esto le confiere una mayor soltura y eficacia por ciudad, donde resulta más útil. Pero también ha mejorado en carretera, sobre todo en rutas con curvas de radio cerrado o medio, donde arrancando desde muy abajo el empuje desde las 3.000 rpm comienza a ser considerable. Es una moto más rápida en los tramos tipo stop & go, y aunque por encima de las 8.000 vueltas su ímpetu se estanca un poco, la alegría con la que sube de vueltas nos asegura muchas horas de diversión.ver galería

Por si fuera poco, ahora es una moto aún más agradable de conducir, la suavidad de su motor es realmente considerable y se compagina de maravilla con el bronco sonido del nuevo escape. Pero para llevar su comportamiento a un nuevo nivel, esta nueva generación de la CB500F se ha visto muy mejorada con la incorporación de un nuevo embrague asistido con sistema anti-rebote.

Estos últimos sistemas simplifican muchísimo su conducción que, con la notable asistencia que nos aportan, podremos estar circulando durante horas, en el más caótico de los atascos, sin que la mano izquierda se resienta gracias a su exquisita suavidad de accionamiento.

Otro aspecto muy a tener en cuenta es que este motor necesita poco para funcionar, logra unos consumos buenísimo que, durante nuestras pruebas, en ningún momento llegaron a superar los 3,7 litros a los 100 km, aunque la media podía moverse fácilmente entre los 3,4 litros o incluso menos en ciertas circunstancias.

Con lo justo y necesariover galería

Todos ellos son argumentos muy seductores cuando se trata de una moto que en la mayoría de casos, acaba siendo la alternativa a un scooter en el día a día. Es obvio que hay muchas diferencias con ellos, pero muchas son a favor, y no solo en el aspecto dinámico donde arrasa nuestra invitada, sino también, en el de la funcionalidad.

Capacidad de carga a aparte, la CB500F posee un equipamiento muy bueno para su rango de precio. Con un coste de 6.200€ obtendremos una moto con categoría Full LED en cuanto a iluminación, ya que ahora los intermitentes también optan por esta tecnología. Pero también con detalles tan originales como el sistema de frenada de emergencia y otros más habituales como es el caso de la leva de freno regulable.ver galería

Pero sin duda, la mejora más significativa es el nuevo cuadro de instrumentos, el mismo que no solo comparte con el resto de su familia, sino también, con las renovadas CB650R y CBR650R. Como en ellas, se trata de un tablier LCD con fondo inverso en color negro, un detalle que le aporta cierta nota de distinción, pero que, ciertamente, se ve muy afectado por los reflejos. En cuanto a la información que aporta esta a la altura de las mejores, destacando los diversos consumos disponibles, el indicador de marcha seleccionada o, incluso, la posibilidad de configurar el aviso de cambio de marcha.

Con todo, nuestra invitada continua siendo una de las grandes alternativas tanto para los que ascienden de cilindradas inferiores y buscan acumular experiencia, como para aquellos conductores con muchos años de moto a sus espaldas, moteros de pro, que quieren para sus quehaceres diarios una moto ágil, económica de mantenimiento y con "ese algo más" dinámicamente, que un scooter no puede ofrecerles. Para todos ellos, aquí tenéis la nueva Honda CB500F.


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