Honda CB1000R Plus

Honda CB1000R Plus: ¿Un lobo con piel de cordero?

Simón Saura

La Honda CB 1000 R que he probado estos días “representa” una evolución de la saga CB que tantos años, o décadas tiene. Por un lado, la filosofía de la familia CB, con ese característico equilibrio entre neoclasicismo y modernidad. Pero también es cierto que, según mi opinión, este concepto lo llevan al límite. Tanto es así que esta Honda bien podría llevar un nombre totalmente nuevo y ser el principio de una exitosa serie nueva. Por tanto, mi duda era, ¿es un lobo con piel de cordero, o es directamente una moto deportiva de excelentes prestaciones?ver galeríaHonda CB1000R PlusFotos: Arnau Puig

Y así podríamos entre todos filosofar y llenar páginas y más páginas, pero para eso dejo el foro. Por mi parte, me concentraré en explicar cómo va esta moto y qué sensaciones me ha dejado tras unos días compartidos por diferentes carreteras, y en gran parte, con mucha lluvia.

De hecho, esta reflexión me surgió después de que la casualidad me colocara en un parking de motos justo al lado de una Kawasaki Z900RS y su dueño. El curioso encuentro hizo que estuviéramos un rato debatiendo lo más significativo de cada uno de estos modelos, y claro, él defendía aferradamente que su moto era mejor. No se lo comenté, pero he tenido la gran suerte de haber probado no hace mucho la Kawasaki, y para entonces dije y afirmo también ahora, que me encantó. Pero puestos a diferenciar su moto de la “mía”, la Honda que aquí probamos, me ha convencido más a nivel deportivo. Y a mí, que todavía valoro este aspecto, esta CB me ha seducido totalmente. Tal y como comentaba con un compañero, es la moto ideal para los tíos “Racing” de más de 40 años.ver galeríaHonda CB1000R Plus

Lo clásico, el faro, poco más

En cuanto al diseño recordemos que el concepto Neo Sport Café –término compuesto con el que los japoneses denominan esta nueva saga CB- nace en el Salón de Milán EICMA en el 2015 con un concepto sobre la base de la CB650F. Como acostumbro, cuando escribo una prueba intento dejar claro que la aceptación o no de la parte estética, es totalmente subjetiva. A mí me gustan mucho las motos que se muestran desafiantes, y esta CB 1000 lo es. De hecho, para mí, lo clásico del conjunto es que el faro es redondo... poco más. Todo lo demás, es innovador. Tanto es así, que cuando miro fotos de la última CB, ya la veo antigua. Y es que con este diseño esta moto se viste mejor. El minimalismo general, y sobre todo toda la parte del subchasis y asiento convierten a la nueva CB en una deportiva con ciertos aires de agresividad. En este capítulo, destacar que las estriberas traseras son desmontables mediante dos tornillos y que todavía dejarían más limpia la moto. Pero lo que más me seduce, es que estoy seguro de que con esta moto Honda va a marcar lo que va a ser la evolución de este tipo de motos, de las café racer modernas. Es marca de la casa inventar conceptos y diseño que marcan tendencia, y esta CB2018 lo es. Otro detalle que a priori puede pasar desapercibido y que aumenta la calidad, es que se ha reducido de forma drástica los elementos de plástico, y se han sustituido en una grandísima parte por piezas de aluminio.

Lo que sí está claro es que el asiento deportivo y monoplaza del modelo Plus ya la sitúa dentro de un sector de público con las ideas más claras y es justo aquí lo que marca una gran diferencia con la CB anterior. Para mí, una CB era por definición, una moto cómoda incluso para el pasajero. Pues bien, esto se acabó, porque incluso en el modelo biplaza, salta a la vista en dónde coloca al acompañante.ver galeríaHonda CB1000R Plus

Lo demás, que ya se ve bien en las súper fotos de Arnau, y que destacan en este modelo Plus, son los deflectores en aluminio de la horquilla y cubre relojes. Un detalle que me gusta, son los intermitentes estilo americano, que se quedan encendidos por defecto en orden de marcha y que mejora la visibilidad de la moto. En la parte trasera, destacar la simplicidad y ligereza que se intuye, gracias al porta matrícula minimalista y también al espectacular monobrazo, de estilo VFR.

Perfecta para mí

Pero pongamos la moto en marcha y veamos dónde colocar esta nueva Honda CB1000R Plus. Me subo en la moto y descubro con alegría que llego más o menos bien al suelo. No es que el asiento está bajito, no, porque repaso la ficha técnica y veo que está situado a 830 mm, pero pese a ser un tetracilíndrica de motor poderoso, no es un conjunto demasiado ancho. El asiento resta confortabilidad respecto a los modelos CB anteriores, pero a cambio es un poco menos mullido y más estrecho lo que facilita la manejabilidad en parado. Además, le podemos sumar como positivo un ángulo de giro generoso y que tanto facilita las maniobras en parado y a baja velocidad.

Una vez en marcha esta Honda es prácticamente perfecta para mí. El manillar relativamente ancho y alto y las estriberas altas, pero sin forzar las rodillas facilitan al piloto una conducción cómoda y que reparte muy bien el apoyo entre las muñecas y el trasero. Me pasé todo un día jugando con la moto, apretando un poco para forzar frenadas y aceleraciones y me quedé sorprendido de lo descansado que me bajé de ella. Tan sólo un pelín duro el asiento.ver galeríaHonda CB1000R Plus

Por mi día a día, hago bastantes kilómetros por autovía o autopista y me hubiera gustado un poquitín más de protección al viento. Sé que es un tema que entra directamente en conflicto con el diseño de una naked, pero aparte de la legalidad (es una moto de 1000 cc, 145 CV y más de 200 km/h) a 120 km/h mantenido durante el consumo de un depósito, las cervicales acaban un poco rígidas. Siguiendo con la posición, me ha gustado mucho la accesibilidad a los mandos, tanto del cambio como del freno por aparte de los pies, como a los controles muy intuitivos de las piñas. 

Carreteras de montaña

Primera velocidad y en marcha. Esta vez, las carreteras elegidas fueron las que rondan la montaña de Montserrat. Después de una sesión de fotos por la zona, me entretuve a hacer un par de pasadas por la carretera revirada que va desde Monistrol de Montserrat al Monasterio y acabar en Manresa. Esta zona me gusta porque combina unos kilómetros de curvas más lentas y que fue durante los años dorados una de las más míticas subidas en cuesta, con una carretera más ancha, de curvas más rápidas y con más trazada. 

Lo primero que “placentea” es el tacto del embrague. Curiosamente está accionado por cable, y digo curiosamente porque es preciso y extremadamente suave. Esta CB monta un cambio de marchas “quick shifter” y no hay duda de que también este tipo de cambio va evolucionando. Hasta hace poco, estos sistemas eran un poco lentos en pro de la fiabilidad, pero poco a poco han ido mejorando para no penalizar en este aspecto y ganar en velocidad mecánica. Tanto es así, que después de probar y probar, no pude averiguar si era más rápido este accionamiento automático o cambiar con un leve toque de embrague.ver galeríaHonda CB1000R Plus

Es una virtud la suavidad de los motores Honda. Pero si nos centramos y más concretamente en los de la saga CB, en esta 2018 concretamente, encontramos una curva amplísima de buen par y potencia, que rinden desde muy abajo hasta las 11.500 rpm (antes 10.300 rpm) pero que parece infinita. Pensemos que esta moto tiene un potente motor de un litro y que, si se estiran las marchas hasta el corte del encendido, podemos alucinar mucho con la relación entre rpm, marcha engranada y velocidad. En esto sí que esta 1000 es una auténtica CB y una de las mayores virtudes de este modelo: la suavidad y la elasticidad. Y creo que es un acierto, y me alegro, de que en Honda hayan preferido coger el tetracilíndrico del 2006 y evolucionarlo, que no el de una súper deportiva CBR-RR y convertir esta CB en una moto despiadada. 

Si a esto le sumamos el pack electrónico que lleva de serie, tenemos una moto muy, pero que muy versátil. Literalmente, me ha encantado que además de los ya usuales tres modos de conducción Sport, Rain y Standard, se le haya añadido uno que, bajo la denominación de USER, se pueda configurar a gusto del consumidor. Así ya no hay excusa para quejarse de que si ha este modo le falta esto o lo otro, o a mí me gustaría más con… Así que, ya metido en mi particular subida en cuesta, me daba cuenta de que las posibilidades a nivel de prestaciones y rendimiento eran impresionantes, pero, además, la comentada esencia CB permitía ir relajado y sin estrés con el confort de una buena y suave respuesta del motor a cualquier régimen.ver galeríaHonda CB1000R Plus

Efectividad sorprendente

Pero las excelencias de esta moto siguen sumando. Del modelo anterior a este hay una diferencia de menos 12 kilos y una mejora de un 20 % en la relación peso/potencia. Esto es en realidad una cifra impresionante. Rebajar esta cantidad de kilos es una brutalidad tan sólo posible por una marca como Honda, el nº1 mundial. La CB Plus se queda pues en unos muy bien dispuestos 212 kilos. Esta cifra en sí, no la convierte en una gran deportiva, pero la efectividad de todo el conjunto sorprende mucho. Siempre he defendido que, por carretera, con una goma trasera de 180 se va más que sobrado y que es el mejor equilibrio entre agilidad y adherencia. Esta CB aumenta la anchura del balón hasta 190, y en contra de mis creencias, no penaliza la agilidad y aumenta todavía más la zona de contacto.

El cambio de marchas también aporta su granito de arena en este aspecto. Con una relación relativamente corta de las tres primeras velocidades, se consigue una aceleración salvaje, que supera a la de su hermana CBR-RR. Un día me dedicaré a hacer algún comparativo de motos con ADN “R” con esta nueva generación de nakeds y estoy convencido que vamos a tener más de una sorpresa (y disgusto por parte de algunos). El acelerador electrónico da un plus de precisión a la conducción que ya aleja toda duda de los antiguos y obsoletos aceleradores de cable. Una cosa que me hubiera gustado más es la mejor visibilidad de toda la información de los relojes. ver galeríaHonda CB1000R Plus

El apartado ciclista es de alto voltaje. Las suspensiones son regulables en su totalidad, y si sumamos el diámetro de 43 mm de la horquilla y la garantía de Showa, podemos jugar hasta encontrar un reglaje efectivo y seguro para cada salida. Yo las puse un poco duras porque tenía ganas de probar la moto en conducción deportiva. Al principio pensé que me había pasado, porque notaba cualquier rugosidad de la carretera, pero en el tramo más rápido sentía el asfalto como hacía tiempo no me pasaba. Luego, en los días de lluvia, aflojé un poco para mejorar la adherencia.

Con los frenos pasa igual. Por suerte, en las motos actuales ya no es un tema de conflicto. Esta CB monta pinzas de anclaje radial con cuatro pistones, firmadas por Tokico. Aquí sí que tengo que añadir, que el sistema de ABS que se utiliza es ya impresionante. Por fin se me acabaron las pájaras que me hacían dudar de si ABS sí, o ABS no… Es impresionante lo que se puede apurar la frenada sin la intrusión del sistema, y, por el contrario, lo bien que va cuando la carretera está mojada.ver galeríaHonda CB1000R Plus

Otra particularidad de las CB y que descubrí por primera vez en una VFR de principios de los ’90 es lo que denomino “la moto total”. Para mí esto significa cuando la moto es un conjunto de piezas que cada una de ellas mejora las prestaciones de las otras. Es decir, aunque cada vez menos, hay motos que parecen piezas sueltas ensambladas por tornillos, mientras que hay otras que están pensadas en su totalidad. Esta nueva CB sin duda que es de estas últimas. Es un conjunto total que tiene como resultado una de las mejores motos del mercado en cuanto a equilibrio dinámico y una efectividad sorprendente para la ficha técnica que anuncia.