Adventure Roads 2017: Nordkapp

Adventure Roads 2017 (2): Viajamos con Honda hasta Cabo Norte

Javi Millán

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Primera parte

Etapa 2. Fosnavåg a Trondheim: Lluvia y puentes monumentalesver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappEtapa 2 Nordkapp

Me acababa de levantar, más bien llevaba toda la noche -bueno, “eterno atardecer”- con la sensación de que me quedaría dormido y llegaría tarde a la salida del día siguiente. Bajé al desayuno, como desorientado. “Os tenéis que preparar una caja con comida…”, nos comentaron. Entre que por la mañana no tienes mucha hambre, el sueño acumulado y las dudas de lo que me apetecería comer cinco o seis horas después, lo más fácil era hacerme un sándwich. Sí, con un delicioso salmón, omnipresente en cuantos desayunos, comidas y cenas que hicimos durante la semana. Por algo estábamos en Noruega, ¿no?

Tras los preparativos culinarios, dejar la maleta en la recepción del hotel y llevar las cosas imprescindibles a la Africa Twin, nos pusimos de nuevo en marcha con puntualidad. Realmente esta segunda jornada sería algo menos dura que la primera y fue de agradecer. Si bien la lluvia estuvo muy presente, pudimos rodar a un ritmo algo más vivo, centrándome en acostumbrarme a la montura y hacerle buenos kilómetros de rodaje, sobre todo a la caja de cambios, ya que mi unidad tenía menos de 400 km al inicio del viaje. ver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappEtapa 2 Nordkapp

A los pocos kilómetros del hotel, cogimos el primer ferry en Hareid dirección a Sulesund y con una duración de 25 minutos. La acción de embarcar todas las motos, coches y furgonetas de apoyo era de lo más espectacular y así lo fue durante toda la aventura. La gente nos miraba con cara de asombro, como si de lunáticos se tratase. ¿A dónde vais? ¿De dónde venís? En multitud de ocasiones tienes que responder a esas preguntas. ver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappEtapa 2 Nordkapp

Lo cierto es que no debíamos entretenernos mucho tras desembarcar ya que teníamos que coger rápidamente el segundo de los tres barcos del día, desde Vestnes a Molde. La lluvia seguía muy presente y aunque había momentos en los que el sol salía tímidamente, la carretera estaba mojada, muy mojada. Pero no por ello resbaladiza. A medida que pasaban los kilómetros no entendía cómo podía tener tanto agarre. ¿Serán los neumáticos? ¡Qué bien va la Africa Twin! Los Continental me daban una confianza tremenda, pero más aún con un asfalto que parecía el de un circuito de velocidad. Realmente alucinante. 

Y así llegamos a una de las zonas más esperadas de la jornada, la denominada Atlantic Road o carretera del Atlántico -Atlanterhavsveien-. Una obra de ingeniería compuesta por innumerables puentes que conectan pequeñas islas y de unos 9 km de longitud, inaugurado en 1989 y lugar imprescindible para los turistas.

En el Atlantic Bridge paramos, esperando que el coche médico llegase ya que no había podido embarcar en el último ferry. Una vez todos reunidos estuvimos un rato por la zona, aprovechando para realizar unas cuantas fotos, comerme el magnífico sándwich de salmón y pasear por unos de los islotes, el llamado Lyngholmen. Antes, me había encontrado en el parking con multitud de moteros que hacían el camino de vuelta desde Cabo Norte. Entre ellos estaba Francisco Catrain de Boxerland que me avisó del mal tiempo reinante por el norte del país...ver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappEtapa 2 Nordkapp

Depués de despedirnos, Jesús, Luis y yo nos pusimos a recorrer a pie la zona, disfrutando de su acotado paseo con vistas al mar y donde en pocos segundos se puso el cielo negro y nos cayó una tremenda tromba de agua. Estábamos como a 200 metros de las motos pero lo suficiente como para empapar nuestras equipaciones y hacer de la puesta de los trajes de agua una labor casi imposible. No nos lo podíamos creer. Un traje de agua sobre una ropa mojada es como meterse en una sauna, humedad al poder.

Tras mucho esfuerzo, con la cara empapada bajo el casco, la pantalla intentando empañarse y la sensación de haber sido unos auténticos pardillos, reemprendimos la marcha hacia el último barco de la jornada que saldría desde Rykkjem y con una duración de tan solo 10 minutos hasta llegar a Kvanne. En ese último recorrido no pude reprimirme y seguir durante unos buenos kilómetros a Paulo Gonçalves lo que me cargó las pilas literalmente. ¡Buff! 

Aunque estaba previsto atravesar una zona “Off-road”, las lluvias caídas habían complicado el paso y se debió suspender. Así pues, llegamos más pronto al hotel de Trondheim, con un total de 437 km que iban a ser 460. La Africa Twin me había gastado tan sólo 4,6 litros de media… Nada mal.ver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappEtapa 3 Nordkapp

Etapa 3. De Trondheim a Bronnoysund: Un poco de Off-road

El día amaneció algo nublado y aunque las previsiones eran de que no llovería, realmente ya no me importaba. Ya me había hecho a la moto, a los neumáticos, al asfalto y al cambiante tiempo. Ese que hace sentirte como en los dibujos animados “Los Autos Locos” con aquellos personajes que iban en “El Espantomóvil” y una nube encima siempre lloviéndoles. 

En el desayuno una mujer de avanzada edad me preguntó si éramos franceses y le dije que no, “yo soy español, el francés es ese” -señalando a otro de los participantes-. “Oh, spanish”.  A lo que me comentó que tenía una casa en Menorca y a la que iba con su marido un par de veces al año. Qué suerte, tienen algunos – me dije a mi mismo-, después desearles un buen día y continuar con mi ritual mañanero. Sí, ese que me acompañaría durante los días restantes. ver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappEtapa 3 Nordkapp

Esta vez saldríamos un poco antes, sobre las 7:30 am para una hora después coger el único ferry del día de 25 minutos de duración. Así que pudimos viajar más a nuestro antojo, parando donde quisimos, disfrutando más de los paisajes y una riquísima barbacoa a mitad de camino… Una jornada que, a la postre, sería más relajada y menos lluviosa, aunque el sol brillaría por su ausencia en la mayoría del recorrido. Un recorrido que, durante gran parte de la mañana, mostraba unos paisajes increíbles, con unos olores muy peculiares, incitándote a parar para fotografiar cada momento, ese de calma total donde el reflejo de las montañas duplica su imagen cual perfecta simetría contra el agua… ver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappEtapa 3 Nordkapp

Las impresionantes rectas con rasantes fueron también protagonistas en una parte de la jornada donde cruzamos hacia el norte de Noruega y pudimos ver a unos cuantos Trolls gigantes. Había muchos moteros por el camino, rodando por una de las principales carreteras del país, la E6 y donde al fondo ya se veían montañas nevadas. Por fin pudimos sacar a las Africa Twin fuera del asfalto y realizar un corto tramo de “off-road”, más bien de gravilla y donde los neumáticos agarraban de manera increíble. Al final 439 km hasta llegar a nuestro punto de descanso en Bronnoysund. ¿Los famosos renos? Aún no los habíamos visto, ni tampoco la piscina. El bañador seguía en la maleta, reposando…

Etapa 4. De Bronnoysund a Glomfjord: Cinco ferris y túneles de ocho kilómetros

Para continuar hacia el norte del país hay varias opciones. Una es seguir la muy transitada E6 y otra es ir literalmente por los fiordos más occidentales. Esta era la opción elegida por los organizadores y ello conllevaba coger cinco, sí, cinco barcos durante la jornada para realizar “tan sólo” 300 km de recorrido. ¿Divertido? ¿Aburrido? ¿Estresante? Un poco de todo, sobre todo para los responsables de llevar al grupo unido. Es esta jornada se había unido a nosotros el también piloto de Honda y “dakariano”, Kevin Benavides, argentino que nos acompañaría durante dos jornadas más sustituyendo a Paulo Gonçalves. 

La mañana despertó muy soleada, la que más de cuantos días llevábamos en Noruega y eso era de agradecer. A medida que avanzábamos hacia el norte la temperatura era mayor – cosa que extrañaba-, y a veces me sobraban incluso capas de la chaqueta y del pantalón. Pero como no sabías qué pasaría unos kilómetros después, prefería sudar algo antes de quitarme lastre…ver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappEtapa 4 Nordkapp

Ya en el primer ferry de veinte minutos de duración y que tomamos en Horn, Antonine Valla nos comenta que debemos ir a toda prisa para llegar los primeros al siguiente en Forvik ya que el ferry que cubría la ruta se había estropeado y el que estaba operativo no tenía la misma capacidad, con el consiguiente riesgo de no entrar todos los integrantes de la expedición y perder los restantes…

Por suerte, el drama fue menor de lo esperado y llegamos a primera fila de parrilla en pocos minutos, embarcando todos en cuantos ferris teníamos previstos en esta jornada algo más turística. Tras llegar al Mar de Noruega el primer gran puente y que no se puede perder uno es el de Leirfjord y que nos llevaría hasta Levang para tomar la tercera embarcación del día. Ahí aprovechamos para almorzar de nuevo la “Lunch Box” que nos habíamos preparado en el desayuno… Sí, habéis adivinado. Me volví a comer un riquísimo sándwich de salmón con queso y pepinillo. 

Una vez llegamos a Nesna el ritmo sería algo más tranquilo ya que teníamos bastante tiempo hasta coger el cuarto ferry casi a las 5 de la tarde en Kilboghamn y que sería el más largo de la jornada con 70 minutos de duración. Os puedo asegurar que la Africa Twin es una de las motos -si no la más- más cómoda con las que he viajado en mi vida. Ni un solo dolor, ni fatiga, nada de nada. Mis compañeros se habían jugado algo que volvería con dolor de trasero, pero no. Ni la más mínima señal…ver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappEtapa 4 Nordkapp

Donde sí lo pasé mal fue al circular entre tanto y tanto túnel. Interminables, hasta de ocho kilómetros. Claustrofóbicos, donde la temperatura baja hasta seis o siete grados respecto al exterior, llenos de suciedad, muy húmedos, con una visibilidad muy reducida y encima con la visera del casco oscura debía abrírmela un poco para evitar el empañamiento. ver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappEtapa 4 Nordkapp

“Aprovechad para descansar en este trayecto”, nos dijeron. “Aún quedan muchos kilómetros y todas las horas que durmáis serán de ayuda”. No, no pude dormir, pero sí cerrar algo los ojos antes de llegar a Jektik y donde desembarcaríamos en dirección a Agskardet para tomar el quinto y último ferry del día. ¡Por fin! Así pues, los poco más de 300 km se hicieron un poco largos cuando llegamos al Hotel Glomfjord. Pero el día no había acabado aquí. Daos una ducha rápida que en media hora nos vamos a cenar fuera. Y la cena era una de las sorpresas. Esta vez dejamos las Africa Twin en el hotel y nos llevaron en minibuses hasta un lugar paradisiaco, en pleno Mar de Noruega y donde pudimos ver de cerca un glaciar espectacular… 

Etapa 5. De Glomfjord a Lofoten Links: El beso del sol

Ayer a las doce y media de la “noche” volvíamos al hotel. Era de día aún. Antes de cerrar la liviana cortina de mi habitación me fijé en un hombre que paseaba por la calle. Parecían las seis de la tarde… “Aquí en invierno es muy duro, hay hasta cien días de noche”, nos comentaba una de las propietarias del hotel. Pues sí, debe ser muy duro no ver la luz del sol… desesperante, diría yo. ver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappEtapa 5 Nordkapp

Esa misma luz que a las tres o cuatro de la mañana intentaba entrar por cualquier mínima rendija de la ventana. Parece que no quieren aislarlas del todo. En ningún hotel conseguí tapar la luz del todo. Es como decir “bienvenida, no necesitamos la noche”. Eso te hace sentirte como en un “Jet-lag” o desfase horario continuo y aunque llevaba varios días ya padeciéndolo, se me hacía duro. 

En esta jornada viajaríamos unos 340 km pero con un “break” a medio camino de tres horas en ferry. El que nos llevaría de Bodo a Moskenes al más puro estilo la serie “Vacaciones en el mar”, con todos los jubilados del mundo reunidos para la ocasión y mirándonos como bichos raros. Yo mejor me duermo, pensé. Y así lo intenté. Por lo menos cerrar los ojos y ver oscuridad, toda la que no pude tener la noche anterior. ver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappEtapa 5 Nordkapp

Pero antes de llegar a ese punto, el recorrido por los puentes de la carretera 17 es espectacular. Más si cabe en el Saltstraumbrua donde paramos a hacer alguna que otra foto a pie del agua. Allí donde se “chocan” las corrientes de los glaciares y las del mar, provocando unos remolinos capaces de “tragarse un barco”, como nos decía un hombre de la zona. 

Pasadas las cuatro de la tarde estábamos desembarcando ya del ferry con destino hacia lo que sería el campamento base. Literalmente esa noche estaba previsto dormir en tiendas de campaña y así daríamos uso a nuestros sacos de dormir. El Camp Lofoten es un lugar único para ver el denominado “Beso del Sol” o lo que viene a ser la puesta del sol que nunca se va, toca el mar y vuelve a rebotar, como un suave beso. ver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappEtapa 5 Nordkapp

Allí llegamos pasadas las seis de la tarde. Las tiendas estaban alineadas perfectamente, cerca de la orilla del mar. ¿Y las duchas?, pregunté… “La única ducha está ahí”. Señalándome una lona oscura hasta la cual llegaba una manguera que pasaba por una olla y su correspondiente tapa metálica. ¿De verdad que eso calienta el agua? Como era de esperar, fue una de las duchas más frías que me he dado en mi vida. Eso sí, me activó para aguantar unas cuantas horas más despierto y poder ver algo del “Sun Kiss”, además de un dueto de mujeres noruegas que amenizaron con su música la cena y la impresionante hoguera que nuestro amigo “Ewan McGriegor” ayudó a quemar… ver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappEtapa 5 Nordkapp

Por cierto, antes de cenar estuve con uno de los mecánicos regulando las luces antiniebla o auxiliares y que llevábamos instaladas ya que iban alumbrando al cielo. Y he de decir que no es tan sencillo como parece. Hay que desmontar las barras de protección, luego el foco, quitar dos tapas que lleva, regular el tornillo de altura y realizar el proceso a la inversa… Al final, tras unos veinte minutos trabajando a la par conseguimos dejarlas perfectas. Solo lo comento para aquellos que las pongan como accesorio. Que no se crean que se regulan con la mano…

Etapa 6. Camp Lofoten a Malangen: Cuando llegas al sitio más bonito del mundo

La verdad es que dormir, lo que se dice dormir, no dormí mucho. Entre la luz que entraba en la tienda de campaña, el frío que me recorría desde los pies a la cabeza y el sonido ambiental, descansar no fue fácil. Ni siquiera ir al baño que estaba en la otra punta del campamento. Un paseo que me dio la oportunidad de ver a muchos de los invitados en mitad de la arena de la playa durmiendo. Esos sí que eran unos aventureros. Bueno, ya nos queda poco para levantarnos, pensé…

Deben ser las seis o siete de la mañana. Volví a entrar en la tienda miré el reloj y ¡no! Eran tan solo las cuatro de la madrugada. Madre mía qué descontrol lumínico. Así pues, me puse de nuevo mi antifaz, los tapones de los oídos y me dispuse a dormir unas horas más… Hasta que llegaron ¡ovejas!???ver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappEtapa 6 Nordkapp

¡Oía ovejas! “Beeee, beeeee”. Pensaba que estaban fuera de la tienda a la altura de mi cabeza. Cada pocos segundos volvía a oírlas. Hasta que me quité los tapones y pude comprobar que no era real… Era el despertador de un francés que dormía en la misma tienda. Tela marinera. Si quieres despertar de buen humor, ese sonido es lo mejor, sí señor.

Después de desperezarme, desayunar – un poco de salmón, por supuesto- y el pertinente “briefing” de Eric, iniciamos la jornada de unos 460 km esta vez sin ferris. Solo carretera hacia uno de los lugares más bonitos que he visto en mi vida. Pero antes, el recorrido no era para menos espectacular y el color del calmado Mar se tornaba cada vez más verde esmeralda, a veces azul turquesa y otras, colores indescriptibles. ver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappEtapa 6 Nordkapp

En Foldvik Brygger paramos a comer y de ahí continuamos en dirección a Malangen haciendo otro pequeño tramo de pista sin asfaltar. Podría decir que en cuanto a conducción y recorrido fue el día que más disfruté sobre la Africa Twin ya que rodé junto a unos compañeros ingleses a un ritmo “muy bueno” en tramos de curvas interminables y donde el agarre era impresionante. La moto se comportaba de manera impecable, los paisajes quedaban en un segundo plano, fue puro disfrute. Al llegar al hotel el plan era ducharse, cenar y volver a salir para hacer un bucle “nocturno” de unos 80 km. Dado el cansancio acumulado, decidieron cancelarlo para hacerlo a la mañana del día siguiente. ver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappEtapa 6 Nordkapp

Dejábamos atrás las tiendas de campaña y pasábamos al lujo del Resort de Malangen, un lugar que jamás me cansaré de decir que es uno de lo más bonitos en los que he estado en mi vida. La calma del Mar, el color, los olores, el cielo, las montañas nevadas, la calma… Un lugar para quedarse una temporada de relax, sin duda alguna…

Etapa 7. Malagen a Alta: El día de los renos

Después de tantos días fuera de casa, durmiendo con luz en la habitación y comportándome como un robot programado para llegar al destino final, pude comprobar que el ser humano se adapta al medio como los animales. ¿Me dará miedo dormir con la luz apagada cuando vuelva a casa? Era una de las preguntas que me hacía… ¿Cómo me sentiré al ver la noche en el cielo de nuevo? Y solo llevaba ocho días en Noruega… En definitiva, más que nada, paranoias de los “viajes”.1 

Esta penúltima jornada nos llevaría hasta Alta con un recorrido de casi 400 km más los 80 del bucle pendiente del día anterior y que realizamos nada más salir de Malangen, tras una foto de grupo en el mojado parking del hotel. ¿Lluvia? Por suerte tan solo fue un chaparrón y el resto de la jornada, aunque nublado, se mantuvo sin inclemencias meteorológicas. 

Después de realizar este primer tramo pendiente, nos dieron vía libre para rodar a nuestro ritmo y fue una mañana de esas en las que te apetece ir solo… Y así lo hice. Como abducido por los extraterrestres, sólo oía el aire en mi casco, las cascadas que salpicaban la carretera, mientras pensaba que el punto de repostaje estaría cerca. Pero no, llevaba más de 200 km y no llegaba. El marcador digital de la Africa Twin empezaba a marcar menos de medio depósito y si bien no estaba preocupado, sí me resultaba intrigante. ¿Dónde está el resto? Solo me habían adelantado dos compañeros hacía tiempo y nadie más venía por detrás. ¡Qué raro!ver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappEtapa 7 Nordkapp

Al cabo de unos cuantos kilómetros más y cuando la reserva ya estaba haciendo acto de presencia, pude ver uno de los coches de la organización parado en una gasolinera, indicándonos el camino a seguir. Me dijeron que lugar del almuerzo estaba cerca y ¿la siguiente gasolinera?, pregunté. Bueno, espera a que vengan los guías y te reposten. Y así hice. Tras unos cuantos minutos deambulando decidí poner combustible por mi cuenta, pero en ese momento llegó mi salvador Eric. Me he saltado el punto de repostaje, lo siento. A lo que me respondió “tranquilo ya lo sabíamos, tú y otros dos…”. Eran cosas de haber sido abducido, supongo.  ver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappEtapa 7 Nordkapp

Ya con el depósito lleno retomé el camino hacia el lugar donde comeríamos, en mitad de la montaña nos habían preparado un ¡guiso de reno! Y lo que es mejor, un plato especial para mí y mi intolerancia a la pimienta… “Muchísimas gracias señores”, les dije mientras cogía mi plato y me disponía a sentarme en el suelo, mejor dicho, en la hierba con el resto de los aventureros que no pudimos con la tentación de visionar en el móvil la carrera de MotoGP que se disputaba en directo. Una experiencia peculiar. “Vamos chicos, tenemos que continuar, pero cuidado con las ovejas, por favor…”. Lamentablemente -y por la cara que puso Eric-, había habido un incidente en el cual se vio involucrada una malograda oveja. D.E.P. 

Y así hicimos. Reemprendimos la marcha por la E6 donde la nieve hacía acto de presencia a medida que subíamos… Pero si estamos a ¡26 grados! No me lo podía creer. Como tampoco me podía creer que en los casi 3.000 km que llevábamos no hubiera visto ni un solo reno más que el estofado que nos comimos… Y mi sueño se cumplió pocos kilómetros después, casi llegando a Alta una manada de impresionantes especímenes en mitad de la carretera. Tremendos.  ver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappEtapa 7 Nordkapp

Etapa 8. Alta a Nordkapp y vuelta: El viento del infierno

Ya no queda nada, mañana vuelvo a casa. A comerme mi frutita, mi quinoa y esos flanes que -de vez en cuando- cocino para mi chica. Mañana la aventura habrá acabado. Me iré con pena, pero también alegría por dormir en mi cama, en tumbarme en mi sofá una horita y recordar toda esta experiencia. 

Eso es lo que pensaba al levantarme el último día. Por fin pude dormir más o menos bien. Quizás estaba más tranquilo que al principio o me había acostumbrado a las condiciones de luz continua y, por supuesto, a un recorrido que había sido hasta ahora menos duro de lo que pensaba. Pero no, no estaba todo acabado. Este último día, como si lo hubiéramos preparado, Jesús, Luis y yo emprendimos la marcha juntos, como el primer día para recorrer los 235 km de ida hasta el Cabo Norte. ver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappEtapa 7 Nordkapp

Pero no, la cosa no iba a ser tan fácil como pensaba. Tras unos cuantos kilómetros tranquilos disfrutando de los paisajes con sus tortuosos ríos y sin sobresaltos, el viento hizo acto de presencia. Pero no un viento de esos suaves. Era más bien proveniente del infierno. Nunca había conducido una moto en tales condiciones y pensé que había alguien que no quería que llegásemos a nuestro destino o, por lo menos, nos los quería poner difícil.

La Africa Twin es una moto súper estable en todas las condiciones y eso ayudaba a mantener el tipo. Porque avanzar en línea recta con una inclinación de unos diez grados no es una sensación agradable. A eso le sumas la fuerza que debes hacer para agarrarte al manillar, la visera del casco que intenta elevar tu cabeza hacia el cielo y los autobuses que se cruzaban, la aventura se complicaba por momentos. ver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappEtapa 8 Nordkapp

Pero como esta fue una #AdventureRoads con final feliz y una vez superado el trago, a unos 20 kilómetros del destino el viento paró y pude llegar a la cima. A ese punto donde casi tocas el Polo Norte donde miras al horizonte y no ves casi ni el mar… Nordkapp estaba ahí delante de mí y de todos los invitados. ver galeríaAdventure Roads 2017: NordkappAhí donde la escultura metálica de la bola del mundo y donde subimos a la Africa Twin, porque también se lo merecía, como ese beso que le di en todos los “mosquitos”. Gracias a Honda, Gracias a la Africa Twin, Gracias a los organizadores, a mis compañeros de viaje y a Dremon por insistir en que viniera, lo logré sí, lo logramos.

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