Montesa cumple 75 años y lo celebramos contando su historia

La historia de Montesa: 3a parte (final de los primeros 75 años)

Jose María Marfil

Con esta tercera entrega acabaremos el trabajo sobre la historia de Montesa. (Aquí puedes leer la Primera Parte de la Historia de Montesa). En la entrega anterior nos quedamos a las puertas de la década de los 70 (Aquí puedes leer la Segunda Parte de la historia de Montesa), un momento en el que la industria de la moto española en general, y la de Montesa en particular, iban viento en popa. Su imagen gozaba de un innegable prestigio y las ventas subían como la espuma, tanto en el ámbito internacional como aquí, en España, gracias a la consolidación de la clase media y la popularización del uso lúdico y deportivo de la moto de montaña. #QuédateEnCasa

ver galeríaMontesa cumple 75 años y lo celebramos contando su historiaMontesa cumple 75 años y han decidido celebrarlo por todo lo alto. De momento ya tienen logo.

Nada hacía presagiar la llegada de los “cisnes negros”, pero llegaron, y de qué manera. En poco más de dos años estalló el sistema cambiario, el precio del petróleo se fue por las nubes y volvió el desempleo. El primer mundo, a mediados de los 70, entraba en una profunda crisis que aquí se agravó por la inestabilidad político-económica del cambio de régimen. Finalmente, en 1979, nuestra industria acabó explotando.

Aunque no sería del todo justo achacarlo solo a los factores externos. Aquí tampoco se hicieron las cosas bien.ver galeríaMontesa cumple 75 años y lo celebramos contando su historiaFactoría de Montesa en Esplugues en 1977. La industria de la moto española a punto de entrar en crisis.

La extraordinaria calidad de nuestros técnicos y diseñadores y su evidente potencial creativo, no bastaron para compensar los problemas de una estructura industrial rígida, de cortas tiradas –difíciles de escalar- y sin poder recurrir a una industria auxiliar eficiente y competitiva en precios. Con una industria auxiliar como la italiana o la alemana, posiblemente, otro gallo hubiese cantado.

Algunos directivos, no todos, tampoco estuvieron a la altura. Faltó planificación, hubo demoras y errores con las entregas de unidades e incluso decisiones de inversión caprichosas, sobre todo en el ámbito deportivo. Las organizaciones sindicales tampoco ayudaron convocando huelgas, las más de las veces de carácter político. Faltó visión de futuro.ver galeríaMontesa cumple 75 años y lo celebramos contando su historiaA principios de los años 70 nuestras marcas gozaban de prestigio y presencia mundial. Puntos de venta de Bultaco.

Y como a perro flaco todo son pulgas, llegaron los japoneses con buenas motos de montaña y a unos precios mucho más competitivos, hasta 40% mejor que los nuestros. La aparición de las primeras normativas anticontaminación en los EE.UU. complicaron la vida a nuestras 2T –Yamaha, con la XT de 4T, hizo mucho daño- y para acabar de rematar, los impagos de los importadores americanos dejaron las tesorerías tiritando. A principios de los 70, más del 50% de nuestra producción se iba a los EE.UU. Demasiada dependencia. Demasiados problemas.

OSSA acabó suspendiendo pagos en 1978. Intentaron reflotarla creando una cooperativa laboral, pero finamente acabó desapareciendo. Bultaco, con un cierre patronal de por medio y una suspensión de pagos en abril de 1980, siguió el mismo camino. Solo Montesa fue capaz de aguantar. Veamos cómo lo hizo.

La carretera

Montesa, tras algunos problemas de solvencia con el importador, decidió retirarse a tiempo (1976) de los EE.UU. El resto se quedó… Eso les obligó a abrir nuevos mercados –hasta 10- para recolocar los excedentes de producción; incluso llegaron hasta Nueva Zelanda. Aquello fue un balón de oxígeno.

El último cartucho lo gastaron volviendo a la carretera. Montesa, tras diez años fuera del asfalto, el paréntesis de la Rápita 250 (1974) no lo tendremos en cuenta, presentó la serie Crono. Primero con la 74/125 (1978) como respuesta a la espectacular Streaker de Bultaco, otra vez Bultaco, y en 1981, con la 350, la moto de carretera de mayor cilindrada jamás fabricada por Montesa: una tres y medio de 2T, con engrase separado, llantas tipo “Comstar” y 33 CV –fácilmente “ampliables” en la versión MS (Motociclismo Series)-.ver galeríaMontesa cumple 75 años y lo celebramos contando su historiaCrono 350 (1981) intentaron volver con fuerza al mercado patrio de carretera. Excelente relación precio/prestaciones pero no cuajó.

La Montesa Crono 350 llegaba para enfrentarse a las dominadoras del mercado patrio de carretera de media cilindrada, o sea: las Benelli, Morini, Laverda y Guzzi. En Esplugues creyeron que la Crono 350, con una mejor relación peso/potencia que las “espaguetis” de 500 4T y con un precio mucho más competitivo -pedían 294.000 ptas. por las 450.000 ptas. de media de las importadas por Corver y Lezauto-, sería una buena alternativa. Una compra lógica. Y lo era.

Pero los españoles preferimos seguir pagando más, a pesar de los problemas eléctricos y de recambios de aquellas glamurosas 4T italianas, cercanas ya a las ansiadas y prohibidas motos japonesas que les veíamos a los franceses y los alemanes en el verano, que volver a una 2T de toda la vida, más “gastona” y humeante y con algunas vibraciones. Montesa hizo un último intento rebajando el precio hasta las 221.410 ptas., pero ni por esas. De aquella estable, excitante y divertida tres y medio de Montesa apenas produjeron 700 unidades.

Vuelta a la Impala

En algunos ambientes barceloneses se venía oyendo con insistencia un ¡qué lástima que Montesa no vuelva a fabricar la Impala! En nuestro mercado, a principios de los ochenta, costaba encontrar una moto sencilla, económica y práctica. Con las japonesas vetadas y las italianas con unos precios por las nubes, al motero patrio solo le quedaban los scooteres (Vespa y Lambretta). Y un scooter no deja de ser eso, un scooter.ver galeríaMontesa cumple 75 años y lo celebramos contando su historiaLeopoldo Milá. Instalaciones de Montesa en Esplugues. Recibió el encargo (1982) de reeditar la Impala.

Finalmente, la dirección de Montesa ante las presiones de dentro y fuera de la casa le encargó a Leopoldo Milá la reedición de la Impala. Sin apenas cambios, más allá de las llantas de aleación (Crono pequeña), un encendido electrónico “refrigerado”, un carburador “casi moderno”, una puesta al día de la electricidad y manteniendo el antológico asiento, con forma de guitarra, como máximo exponente de la ergonomía y la funcionalidad, comercializaron dos versiones: la 125 y la 175. Las dos, con unos acabados de calidad. Como siempre en Montesa.

Llegó al mercado en 1982 no sin cierta polémica. Incluso críticas. ¡Vaya un paso atrás!, ¡Qué hace una moto de los 60 en plenos 80! ¿No somos capaces de hacer nada mejor? Se oía en tiendas y cenáculos. El caso es que la moto iba y sigue yendo, la verdad sea dicha, como un reloj. Pedían 166.000 ptas. (1.000€) Ahora, en perfecto estado, cuesta encontrarlas por menos de 4.000€. Estuvo en producción hasta finales de 1988 cuando los moldes, los de toda la vida, ya no eran capaces de asegurar la calidad exigible.ver galeríaMontesa cumple 75 años y lo celebramos contando su historiaImpala 2 175 (1982) Estuvo en producción hasta 1988. Todavía circulan por Barcelona.

Todavía las ves circulando por Barcelona con normalidad, algunas con más de 50 años, y todas con ese petar, ese “!bam! ¡bam! ¡bum! ¡bam!, ¡rrattaplannt!, ¡bum!, ¡bam!” tan característico, inimitable y entrañable. Una moto fácil de llevar, todo suavidad, ligera, fiable, divertida, cómoda y estable como pocas. Una moto sencilla y grandiosa, accesible y señorial. Posiblemente, lo mejor que ha sido capaz de hacer nuestra industria o al menos, el único modelo que todavía sigue con vida y que la mirada obtusa de la Administración ha decidido condenar al ostracismo tras prohibir su normal circulación. En fin.

Llegan los japoneses

A principios de los años 80 la situación del sector era calamitosa. El Gobierno trató de mediar en busca de una solución. Se barajaron diversas alternativas. Incluso se habló de crear una sociedad única, de capital compartido (Derbi, 50%; Montesa, 25%; Bultaco, 12,5 %, y Ossa, 12,5 %) con acuerdos de colaboración industrial y una fuerte inyección de liquidez por parte del Ministerio. Pero faltó determinación.

Finalmente se optó por buscar una salida negociada con los japoneses. Ellos se hacían cargo de la industria, con el compromiso de producir motos aquí y salvar el máximo número de puestos de trabajo. A cambio, el Gobierno empezaba a abrir la mano con las trabas legales que prohibían la venta de las motos “Made in Japan” en España.

Sanglas/Mototrans, llegó a un acuerdo con Yamaha (SEMSA). Puch Avello lo hizo con Suzuki. Mientras que Bultaco y OSSA, tras diversos contactos, no consiguieron ponerse de acuerdo.ver galeríaMontesa cumple 75 años y lo celebramos contando su historiaHonda MBX 75 (1983) causó sensación entre los chavales. Equipamiento y acabados de ensueño para lo que estábamos acostumbrados.

Montesa inició la colaboración con Honda en 1982. Los japoneses se comprometieron a comercializar las Cotas (125, 200 y 349), bajo las siglas MH (Montesa Honda) a través de su red de ventas internacional y Montesa hacía lo propio distribuyendo los productos japoneses por su red española, además de empezar a ensamblar motos Honda bajo control japonés.

En septiembre de 1983 es presentada la mítica Honda MBX 75 Hurricane. Una moto que marcó a toda una generación. Se ensambló aquí, en Esplugues. Llevaba suspensión trasera Pro-Link, refrigeración líquida, llantas “Comstar”, freno de disco de doble pistón, unos acabados nunca vistos y un cuadro de relojes de ensueño. Una moto deslumbrante para lo que estábamos acostumbrados. Una exquisitez por la que, todo sea dicho, pedían un precio desorbitado: 239.000 ptas. con matrícula y sin seguro, que la convirtió en todo un símbolo de estatus entre la juventud. La “Hurraca”.ver galeríaMontesa cumple 75 años y lo celebramos contando su historiaJoan Cañellas, ex Director General de Motocicletas Montesa S.A. y ex Presidente de Montesa Honda S.A., fue clave en las negociaciones con Honda, durante el aniversario de los 50 años de la Cota (2018)

El 1 de julio de 1986 quedó constituido el capital social de Montesa Honda S.A. (88% perteneciente a Honda Motor y un 12% a los socios españoles) con la condición, fijada por Pere Permanyer, de mantener el nombre de Montesa. Pacto que ha sido respetado.

Montesa Honda SA

Joan Cañellas como Presidente y Kazuhiko Sakata como Consejero Delegado de Montesa-Honda SA pusieron en marcha la maquinaria para fabricar, de forma conjunta, ambas marcas en Esplugues. Contaban con 193 empleados y la previsión inicial era fabricar 27.000 motos al año.

Venían ensamblando la MTX 75/50 para su distribución en los mercados internacionales. Posteriormente iniciaron la producción del Scoopy, que ya se comercializaba en España (importadas) desde 1984 con muy buena acogida.ver galeríaMontesa cumple 75 años y lo celebramos contando su historiaHonda Varadero XL1000V producida en España a partir de 2001. La moto de mayor cilindrada jamás ensamblada en serie aquí.

Se fueron sumando más modelos y en el año 2000 se trasladaron a la nueva factoría de Santa Perpètua de Mogoda. Allí instalaron líneas de producción para motos de más cilindrada como la Deauville, la Transalp o la XL1000V Varadero, el modelo de mayor cilindrada jamás fabricado en España.

En 2010, después de la crisis financiera y económica de 2008, Honda reordenó su estructura industrial trasladando la producción de Santa Perpètua a Atessa (Italia), con la excepción de las motos de trial, que siguieron y siguen produciéndose aquí. El resto de las instalaciones se recicló para producir componentes (inyección de plásticos, soldadura de acero y aluminio, pintura y montaje) y también para operar como una importante base logística del grupo.ver galeríaMontesa cumple 75 años y lo celebramos contando su historiaVista aérea de las actuales instalaciones de Montesa Honda en Santa Perètua de la Moguda (2018)

Actualmente, en Santa Perpètua se encuentra la división de automóviles y motocicletas de Honda Motor Europe España, la división financiera Honda Bank GmbH España, el Honda Instituto de Seguridad, la sede del Repsol Honda Team de trial y la sede de HRC en Europa.

De la cadena de Santa Perpètua salen: la Cota 4Ride, la Cota 301RR, la Cota 4RT260, la Cota Race Réplica y la Honda RTL en exclusiva y para todo el mundo. Montesa puede presumir de tener en el catálogo el modelo a motor español que más años lleva fabricándose de forma ininterrumpida: la Cota. Y qué siga.

Montesa Honda acumula una producción total de 1.280.000 unidades, de las que 445.000 han llevado el logo de Montesa y 835.000 el de Honda. Setenta y cinco años que han dado para mucho.ver galeríaMontesa cumple 75 años y lo celebramos contando su historiaCota 301RR destinada a la competición. Modelo alto de gama. Motor de 299 cc. Pinza de freno de cuatro pistones y cubre cárter especial de aluminio.

Fuentes:

Montesaweb/Hondapress/Javier del Arco Montjuïc 55 Años/Francisco Herrero Historia del M. en España/INE/Documental Operación Impala/Motor 16/El País/


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