H-D Sportster Forty-Eight Special

Harley-Davidson Sportster Forty-Eight Special: 100x100 HD

Paulino Arroyo

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El estilo de la Forty-Eight de H-D es inconfundible desde su aparición allá por 2010, pero el paso de los años ha significado un aporte de personalidad que ha quedado patente en este 2018 con en nombre de Forty-Eight Special. El manillar de nombre Tall Boy de media altura es nuevo, y sigue fiel a las estriberas adelantadas y a las llantas idénticas en diámetro, pues tanto la delantera como la trasera son de 16”. Una característica propia de las bobber que hemos probado en las carreteras croatas próximas a la ciudad de Split.

El motor Sportster 1200 sigue vivo

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El nombre Forty-Eight está ligado a la marca desde hace solo 9 años, fecha de la aparición del modelo, pues fue en 2010 cuando una Sportster 1200 recibió esta denominación. Su nombre “Forty-Eight” hace referencia al depósito Peanut de 7,9 litros (2,2 galones) que se montó por vez primera en 1948. Esa característica es una más de las muchas que le aportan la personalidad única que hemos visto en algunas de las Sportster más exitosas de la historia. Y los gráficos presentes en el depósito están inspirados en los vistos en los años setenta, una moda retro que afecta a otros aspectos de nuestro día a día... a la música, el modo de vestir, las actividades motociclistas.. ¡e incluso a los cortes de pelo!

Pero la Forty-Eight Special es mucho más. Como genuina Sportster su ADN es fiel a un motor irreductiblemente Harley-Davidson, el sello de una marca que mantiene sus principios innatos en aquello que los nuevos tiempos (en forma de normativa medioambiental por ejemplo) aun permiten a la marca de Milwaukee. La refrigeración por aire, el motor en V a 45º de dos válvulas por cilindro, y en este caso, el acabado Black & Chrome, son signos identificativos.

Las llantas son ambas de 16” con radios de palos dobles. El 130 delantero es otro detalle de consideración y a pesar del “donut” que gira en ese eje no penaliza la conducción, ni en ciudad en los giros lentos ni, mucho menos, en carretera abierta. Al contrario. El aplomo en conducción es una de sus características dinámicas más reseñables con las estriberas situadas adelantadas pero sin excesos puramente estéticos. Lástima de la altura de su ubicación, pues por chasis y calidad de neumáticos sería posible afrontar las curvas a mayor velocidad.

Ergonomía y buen comportamiento: ¿en una custom?

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El triángulo que se forma entre el nuevo manillar –de nombre Tall Boy-, el asiento individual –a 705 mm de altura- y las estriberas es indudablemente custom, pero el comportamiento dinámico de la Forty-Eight Special está fuera de toda duda, tal vez por gracias a la robusta horquilla de 49 mm de barras y a la efectividad de los amortiguadores traseros regulables en precarga de muelle. Aunque siempre podemos exigir más. Un único disco delantero tal vez no sea la mejor opción para una moto que supera los 250 kg en orden de marcha, pero junto al trasero se muestran suficientes para detenerla en la distancia deseada. El trasero es potente y consigues premeditadamente hacer actuar el ABS, por lo que debemos dosificarlo, al igual que el delantero y ambos “muerden” sus discos con pinzas de cuatro pistones.

La palancas de freno trasero (también la del cambio) están bien ubicadas, y es este hecho muy de agradecer pues repercute directamente en el confort de marcha. Tras el paso de muchos kilómetros una mala posición de estas generaría un stress incompatible con la comodidad. Y recordemos que es muy fácil modificar su posición, pero si es cierto que no existe la posibilidad de regular la distancia de las palancas de freno y embrague al puño, algo presente ya en infinidad de motocicletas de menor coste.

Las sensaciones de aceleración son excelentes. De los motores bicilíndricos en V es conocido ese carácter y el motor XL1200 de las Sportster sigue fiel a ese comportamiento. Las recuperaciones incluso en quinta relación de las cinco presentes es buena. Si deseas más solo hay que insertar cuarta y el par llega al puño en tropel, con cerca de 10 Kgm.

Ride, Ride, Slide

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He de mencionar que la experiencia vivida en Croacia ha estado envuelta en mucho más que la tradicional puesta en escena de una nueva motocicleta, por un cambio de estética o nuevos “gadgets”. El primer Ride del titular de esta párrafo lo vivimos sobre las Street Glide y Road Glide (dos modelos de la familia Touring) y el segundo tuvo como protagonistas a la que ocupa este espacio, la Forty-Eight Special así como a la nueva Iron 1200. El tercero fue una sorpresa pues subimos a las preparaciones de Dirt Track con base Street 750, en un circuito creado ex profeso para la ocasión. Como monitor tuvimos, nada más y nada menos, que a Rubén Xaus. Pero eso os lo explicaré en otro momento. 

Motor conocido: Pura H-D

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El Evolution es un icono de la marca, con 88,9 mm de diámetro y de 96,8 mm de carrera (1.202 cc) con inyección electrónica secuencial y escapes dobles de sonido personal pero sin excesos de decibelios. La Sportster es, también, una buena moto ciudadana en ese aspecto que entrega 9,8 Kgm a 3.500 rpm.

Por cuánto tiempo vamos a poder seguir disfrutando de un motor como el XL 1200 de las Sportster es una incógnita que el futuro nos desvelará: tal vez esté equivocado y desearía que ese momento no llegara nunca, pues su funcionamiento es, en estos momentos, ejemplar. Con seguridad el más suave y sin vibraciones de la historia, con potencia suficiente y todo ello, conservando su arquitectura original. Como decirlo: ¿el mejor de la historia? Posiblemente.

Seguramente esta será una afirmación en la que no estén de acuerdo los puristas de la marca que aun añoran el carburador tradicional en lugar de la inyección y el sonido cadencioso de las motos H-D previas a tanta electrónica. Y yo los entiendo. Pero el futuro en forma de tecnología está aquí para quedarse y los actuales usuarios de H-D valoran precisamente la suavidad de marcha y la entrega lineal de par y potencia, el buen arranque y la ausencia de vibraciones.

Humana en forma y fondo

ver galeríaH-D Sportster Forty-Eight SpecialHarley-Davidson Forty-Eight SpecialA pesar de los más de 250 kg en orden de marcha, la Sportster es una moto humana, de tamaño contenido apto para que se trate de la primera moto grande de infinidad de usuarios interesados en una custom con un bagaje histórico auténtico. Su medida entre ejes es de 1.495 mm y el total es de 2.165 mm con un avance de 135 mm y un ángulo de la horquilla de dirección de 30,2 grados. Todo esto repercute en la agilidad, puesto que el radio de giro es sorprendentemente pequeño, y entre el tráfico se mueve con mucha soltura. La baja altura del asiento de solo 705 mm hará que sea vista con buenos ojos por aquellos que buscan una moto con un estilo y un bagaje muy marcado pero a la vez actual en su equipamiento e impecable en funcionamiento. 

El neumático delantero es de 130/90-16 y el trasero es de 150/80-16, estética custom bobber sin paliativos, ahora con manillar de media altura de nombre Tall Boy. Y el depósito Peanut de 7,9 litros de capacidad motiva su nombre: Forty-Eight, cargada de motivos para ser muy bien recibida entre el colectivo harlysta y también entre el del custom en general.

Precio y opciones

ver galeríaH-D Sportster Forty-Eight SpecialHarley-Davidson Forty-Eight SpecialSu precio es de 12.820 € (la Vivid Black) y de 13.070 € cualquiera de las otras dos opciones de color, roja o blanca, por supuesto sin extras tan habituales como respaldos, defensas, alforjas... que incrementan la comodidad y tambien su precio.

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