Harley Davidson Sport Glide: un acierto

Harley Davidson Sport Glide: Una combinación afortunada

Víctor Maciel

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A veces la suerte se manifiesta de maneras extrañas. Este año por ejemplo: casi sin buscarlo nos hemos convertido en expertos en la nueva gama Softail, porque de los nueve modelos que la componen, en motos.net hemos probado siete, contando a la recién llegada Sport Glide.
Estuvimos en el lanzamiento del nuevo modelo, donde probamos cuatro de las motos desarrolladas sobre un mismo chasis -Street Bob, Fat Bob, Breakout y Heritage Classic- y luego probamos, en una especie de comparativo asíncrono, a la Fat Boy con la Low Rider.
Con la Sport Glide -y aún a falta de probar la Slim y la Deluxe- nos hemos quedado cerca de cerrar el círculo, ya que -si bien faltan dos motos- hemos cubierto casi completamente la combinación de variantes de chasis, motores y neumáticos que marcan las diferencias entre los distintos modelos de la gama.

Quien no las haya probado todas, podría pensar que son diferencias sutiles… y sin embargo, estos cambios son los que dan sentido a motos muy diferentes entre ellas.
De los modelos que componen la gama Softail, la Sport Glide no solo ha sido la última en llegar. Además es una de las más esperadas para cualquiera que haya podido probar las otras Softail’s, aunque hay que decir que tampoco son tantos los afortunados.ver galeríaHarley Davidson Sport Glide: un acierto
Solo cuatro medios españoles fuimos invitados a la presentación de la última integrante de la familia Softail y de esos cuatro, ninguno había probado tantos modelos como nosotros. Todos sabíamos, sin embargo, lo que la Sport Glide promete aun antes de ponerte a sus mandos.
Una horquilla invertida tan buena como la de la Fat Bob, un escape elevado que evita el roce constante contra el asfalto -tan presente en el resto de la gama- y unas llantas de aleación de dimensiones lógicas, hacen de la Sport Glide una de las mejores opciones a escoger dentro de la familia Softail, para recorrer una carretera de curvas acompañado de periodistas que “no pagan lo que rompen”.

Las sinuosas carreteras que suben al Teide, el famoso volcán inactivo de la isla de Tenerife, fue el escenario escogido para la presentación del nuevo modelo y la elección del lugar, habla por sí sola de la confianza que Harley Davidson tiene en este nuevo chasis a la hora de hacer curvas, sobre todo si a ese chasis lo acompaña una parte ciclo tan estable como la que posee la Sport Glide.

La prueba
Las ganas de probar se notaban en el ambiente… tanto, que antes de salir ya habíamos discutido con los medios italianos, solo por saber quien se llevaba primero los modelos con maletas… y eso que había más de un modelo de cada color: Vivid Black, Twisted Cherry y Silver Fortune. Cada uno con maletas y batwing y disponible también sin esos accesorios -que la Sport Glide monta de origen- para rodar como si fuéramos un usuario que ha prescindido de ellos, convirtiendo la moto en un vehículo más ligero y apto para el uso diario, sobre todo si comparamos la Softail con sus hermanas Touring.ver galeríaHarley Davidson Sport Glide: un acierto
Los primeros 60 kilómetros fueron fiel reflejo de esas “ganas” que había en el ambiente. Los hicimos a un ritmo alto, superando el uso que el harlista promedio (si es que eso existe) pueda hacer de una moto que si bien no ha sido diseñada para correr, puede hacerlo como ninguna Softail ha podido jamás, y como solo ella y la Fat Bob -que también tiene horquilla invertida, suspensión trasera regulable y escape elevado- pueden permitirse.
Después de rodar un buen rato a ritmo elevado, paramos a hacer la primera tanda de fotos… lo que sin duda fue bueno para relajarnos un poco, sacar algunas conclusiones propias y robar algunas conclusiones ajenas.

Las parte ciclo
Nos habíamos divertido mucho, tanto como en su día lo hicimos con la Fat Bob.
La principal diferencia con la Fat Bob, es que ella posee unos neumáticos inmensos, que además tienen un dibujo mixto… y la Sport Glide monta unos Michelin Scorcher 31, diseñados específicamente para este modelo… que la postulan como la mejor opción posible -no solo de la familia Softail, sino de toda la gama Big Twin- para circular en estas condiciones.ver galeríaHarley Davidson Sport Glide: un acierto
Las llantas “Mantis” de cuidado diseño, pensadas para transmitir movimiento aun estando la moto parada, solo tienen una pega: y es que alguien decidiera que eran demasiado bonitas para taparlas con un disco de freno de cada lado, encargando la frenada delantera a un único disco mordido por una pinza de cuatro pistones.
Después de circular un buen rato superando el límite que más de uno consideraría razonable para una moto de 317 kg. en orden de marcha, yo no tenía quejas sobre el poder de frenada, pero sabía que si había quejas de los otros, estas llegarían nada más detenernos en el primer sitio en el que los más ansiosos pudieran encender un cigarrillo.
Las sorpresas no tardaron en venir: ninguno de los periodistas españoles fuma… la Softail frena y más allá de que visualmente es imposible pasar desapercibida la ausencia de un disco, las quejas -que eran pocas- iban “por otro camino”.

La postura
La moto es cómoda para cualquier altura  o al menos entre el 1,70 y el 1,90 en el que nos repartíamos los presentes, pero los estribos (a diferencia de la Fat Bob) no tienen avisadores… y los talones de nuestras botas tocaban el suelo con facilidad. Quejarse de esto en una Softail, es como quejarse de mojarse cuando llueve. Cierto es que podríamos haber subido más deprisa si los estribos fueran más elevados, la moto fuera una RG500… y alguno de nosotros fuera Kevin Schwantz.
Para usuarios normales, a velocidades legales… esta es una de las mejores custom y sin duda la mejor Softail que se haya fabricado jamás para coger una carretera de curvas y encima... tiene maletas!

Las maletas
Las maletas de la Sport Glide, se parecen visualmente bastante a las que -para mi- son las maletas más bonitas montadas jamás en una Harley. Las de la desaparecida Road King custom, solo que en esa moto estaban pensadas para que la moto rodara siempre con ellas y en la softail pueden desmontarse fácilmente, casi sin dejar anclajes a la vista.ver galeríaHarley Davidson Sport Glide: un acierto
Contrario a lo que nos tiene acostumbrados Harley con sus ya míticos -pero no por eso menos criticados- tapones de gasolina sin llave, las maletas de la Sport Glide se desmontan accionando un mecanismo, al que solo se tiene acceso desde el interior de cada maleta, que se protege con una cerradura.
La moto sin maletas, como hemos dicho, queda prácticamente libre de soportes que indiquen que estas han sido removidas, a costa de la comodidad de esas mismas maletas, que al desmontarse se llevan consigo un tirante que actúa de anclaje al chasis, lo que pone aún más difícil transportar un bulto que carece de cualquier asa de sujeción.
El pensamiento de Harley al respecto parece ser: las maletas al trastero y la moto libre de rastros, o las maletas montadas y “arréglate como puedas” con ellas al llegar al hotel. Posee una parte ciclo ágil y divertida, maletas y batwing
Unas maletas que no pueden ser retiradas fácilmente cuando están llenas, ni transportadas con comodidad cuando están desmontadas exigen imperativamente unas bolsas interiores, para impedir que los objetos guardados en su interior nos pongan más difícil de lo que ya es, planificar una ruta en moto transportando nuestras pertenencias indispensables, sobre todo cuando se viaja acompañado... que por suerte no era el caso. Las bolsas interiores existen pero no son a medida, ni vienen de serie con la moto… y si bien esto no es grave, porque las bolsas son baratas (en la web de Harley no tienen precio, pero en ebay cuestan menos de 20 euros), es un tema a destacar porque podría ser el único punto criticable... o lo sería si el desmontaje del batwing no fuera tan sencillo.

El batwing
El batwing es (este batwing es) principalmente decorativo. Puede que rodando por encima de 120 descanse un poco nuestros hombros, pero rodando -como lo hicimos- por una carretera de curvas, su presencia es prácticamente imperceptible, tanto para lo bueno como para lo malo. Es decir: ni los probadores presentes nos sentimos especialmente protegidos, ni el viento, moderado durante la prueba -sobre todo para lo que suele ser Tenerife en esta época- nos transmitió movimientos extraños al manillar, de esos que suelen aparecer en motos que tienen un “ala” anclada a la dirección.ver galeríaHarley Davidson Sport Glide: un acierto
La buena noticia, es que se puede adquirir una pantalla 4 pulgadas (unos 10 centímetros) más alta. Poco puedo decir de ella, porque ninguna de las motos presentes la llevaba. De la pantalla baja sí puedo decirles que: si su protección aerodinámica pasó prácticamente inadvertida entre los probadores, la facilidad con que se monta y se desmonta no lo hizo.
Cualquiera puede ponerla y quitarla en pocos segundos sin dificultad... y sin ninguna medida de seguridad que se lo impida. Para los que prefieren la Sport Glide sin batwing no será un problema… pero los otros tendrán que esperar. Imagino que antes o después alguien inventará un apaño, o pondrá un precinto que impida que los propietarios de este novedoso modelo, circulen por España sin carenado, tanto si lo desean como si no. Mientras tanto habrá que aparcar con mucho ojo, quitar el batwing cuando la moto quede desprotegida (al menos es fácil de quitar y poner) o rezar.

El motor
He escrito mucho sobre el Milwaukee-Eight 107, tanto que no se hasta qué punto vale la pena repetirme. Sus 1.745 cc. bastan y sobran para viajar con comodidad y para divertirse en una carretera de curvas. Cierto es que el 114, que con una parte ciclo “justita” en su comportamiento dinámico -como tiene la Fat Boy- me pareció hasta excesivo, aquí no habría desentonado.ver galeríaHarley Davidson Sport Glide: un acierto
La Sport Glide es capaz de sacar lo mejor del nuevo chasis Softail y de exprimir al máximo los 1.745 cc. de su motor sin sentir que te estas jugando la vida en el intento. Estoy convencido de que esta parte ciclo, habría soportado la potencia del 114 sin desfallecer, aunque una aceleración mayor quizás exigiera una frenada mejor… y empezar a hacer retoques dispararía los costes de una moto, que no solo es la mejor Softail del momento, sino que también es la “turistica” más accesible de Harley, no solo por su precio, sino por su capacidad de convertirse en una moto de uso diario, sin que para esto haga falta nada más que tener un lugar donde dejar las piezas que no queramos utilizar.

El secreto
Parte del secreto de que la nueva Softail sea una moto tan sencilla de usar, guste más o guste menos a los Harlistas, se esconde en su electrónica.ver galeríaHarley Davidson Sport Glide: un acierto
Al ABS, intermitentes con desconexión automática, e indicador digital de gasolina, que todas las Softail traen de serie, la Sport Glide suma el control de velocidad crucero, integrado tan magistralmente en los mandos de Harley de “toda la vida”, que algunos periodistas no habían notado que estaba allí después de la prueba, o al menos que el recorrido “antinatura” del puño del gas, que en algunas touring -y solo en las touring- sirve para activar la desconexión del cilindro trasero al ralentí, en esta moto sirve para desactivar el control de velocidad sin necesidad de tocar los frenos.
Son los detalles ocultos, revelados a la vista de aquellos que -sin buscarlo- nos hemos convertido en “expertos” en la nueva gama Softail, los que nos permiten afirmar que la Sport Glide es la Softail más completa y divertida que se haya fabricado hasta el momento… aun cuando sepamos que es pronto, porque sólo conocemos -quizás como nadie- una pequeña parte de las 100 novedades que Harley ha prometido de aquí al 2027.

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