Harley Davidson Softail Low Rider S 2020

Harley Davidson Low Rider S: Eficiencia sin estridencias

Víctor Maciel

La Harley Davidson Low Rider S es una de las últimas novedades dentro de la gama Softail. Una moto con motor de 114 pulgadas cúbicas, y una parte ciclo de primer nivel, que viene a completar una familia que no para de crecer y que, en motos.net conocemos casi a la prefección. Paulino Arroyo acudió hace muy poco a la presentación de este modelo, y yo mismo he probado casi todas las variantes que existen actualmente.

Contando a la recién llegada, la gama está compuesta por 12 motos diferentes, y eso sin contar las versiones que se ofrecen con distintas variantes de motorización.

Conviene recordar que algunas integrantes de la familia Softail se pueden escoger con motores de 107 o 114 pulgadas cúbicas.

El hecho de que la nueva Softail Low Rider S no se ofrezca con motor de 107 ci, como sí venden -por ejemplo- la Fat Bob y la Fat Boy, representa un hándicap para una moto que promete eficiencia sin estridencias y puede resultar muy atractiva para los que busquen una buena parte ciclo sin alejarse de la apariencia clásica que -para muchos- Harley Davidson nunca debería perder.

Quizás sea solo mi impresión, pero puede que algunos de los que -como yo- valoren la apariencia intemporal de esta moto, lamenten que no exista una versión de 7 pulgadas más pequeña en cubicaje y 2500 euros más barata, como sí tienen algunas de sus hermanas.

Lo que sí existe es una Low Rider “a secas” -de la que pueden saber más haciendo click en el enlace de la prueba- sin horquilla invertida ni doble disco delantero, que cuesta 3.700 euros menos que los 21.600 € que vale esta versión.

Que encuentres la diferencia justificada o no, dependerá en gran medida de lo que valores sus diferencias. Para que puedas decidirlo por ti mismo voy a “poner en orden”, no solo a Low Rider y la Low Rider S, sino a las principales competidoras que la recién llegada tiene, sin salir siquiera del catálogo de Harley Davidson.

ver galeríaHarley Davidson Softail Low Rider S 2020El lanzamiento de horquilla de 28º es 2 grados menor que en la Low Rider.He de anticiparles que, creo que si hiciéramos una tabla imaginaria y ordenásemos en ella a las integrantes de la gama Softail, la nueva Low Rider S estaría sola en una esquina, alejada de todas las demás.

Imaginemos que pusiéramos en la parte baja de la tabla a las Harley en las que -al momento de diseñarlas- priorizaron la apariencia a la función.

En esa parte baja, bien podríamos poner a la Breakout y a la Fat Boy también probamos, dos motos muy bonitas, con un inmenso balón trasero que se opone a todo lo que no sea rodar en línea recta con ellas.

Si en la parte alta de esa misma tabla -caprichosamente ordenada por el rendimiento de su parte ciclo- pusiéramos en un lado a las motos de apariencia clásica y en el otro a las de estética radical y rompedora, en el lado “radical” tendríamos a la Fat Bob, una Harley que probamos en la presentación -que pueden ver aquí- y que va estupendamente bien. En mi opinión incluso mejor que la FXDR, que también probamos hace poco y también pueden ver aquí.

Mirando para el lado de las motos con rendimiento alto y apariencia clásica de esa tabla imaginaria, encontraríamos a la nueva Low Rider S

Si bien estaría sola, tampoco estaría muy lejos de la Sport Glide, una moto que también hemos probado, que se vende con maletas y bat wing, homologada biplaza y que, al no ofrecerse con motor 114 Ci, cuesta 500 euros menos que la Low Rider S.

En una familia tan grande, a veces tus principales rivales son tus familiares más cercanos.

¿En qué supera la Low Rider S a la Sport Glide y a la Low Rider normal?

La primera diferencia notable se encuentra en el motor. El 114 CI se hace pagar, pero bien lo vale para el que le guste acelerar con contundencia y se lo pueda permitir.

ver galeríaHarley Davidson Softail Low Rider S 2020La combinación de negro brillante con tonos mate recuerda a la mítica Night Train.No es que el motor de 107 pulgadas se quede corto, pero el hermano mayor tiene una patada mucho más contundente. Los kilogramos extra de par más, que elevan la cifra total hasta 15,80 Kgm -155 Nm- se notan sobre todo en las las recuperaciones, que permiten las marchas altas, porque el bicilíndrico en V corta revoluciones muy pronto y en marchas bajas, es fácil encontrarse con el corte si uno da gas a tope y pretende que el motor se estire.

El motor Milwaukee-Eight de 114 encuentra su par máximo a 3.000 revoluciones. 500 RPM menos que las que necesita el más “pequeño”.

Las diferencias se notan “apretando”, porque los 7 CV más que esta moto declara, comparando su motor -de 93 CV- contra el Milwaukee-Eight 107 -de 7 pulgadas y 7 CV menos- de la Low Rider normal, rodando a ritmo relajado -que por otro lado es una de las premisas de muchos de los que se compran una Harley- son casi imperceptibles.

Ni siquiera el consumo, siempre cercano a los 6 litros en todas las Softail que he probado, excepto en la FXDR (en las que me la pasé dando gas como un condenado para después protestar por lo que había gastado) varía tanto como para ser reseñable.

Puede decirse entonces, que esas 7 pulgadas de diferencia, son -además- 7 pulgadas muy caras. Representan exactamente 114,7 centímetros cúbicos más y nos sale a 357 euros por pulgada.

ver galeríaHarley Davidson Softail Low Rider S 2020Las opciones de color son Vivid Black (21.600 €) y Barracuda Silver (21.850 €)A los que las cifras de potencia y par les aburran, o simplemente no le aporten algo que sean capaces de imaginar, más les valdrá que les diga que: La Low Rider S acelera casi lo mismo que la brutal FXDR. El Dragster de calle de la marca americana pesa solo 6 kilos menos que los 295 kilos de la Low Rider S y aunque -extrañamente- declara 3 CV menos, en una salida fulgurante, se agarra mejor al asfalto gracias a su gigantesco neumático trasero de 240… pero al llegar a la primera curva le habrás adelantado, porque las dimensiones de los neumáticos de la Low Rider S la hacen mucho más apta para coger curvas.

Un neumático 180 montado en una llanta de 16 pulgadas es, a falta de que alguien me demuestre lo contrario, lo mejor que se puede montar en una Harley, si lo que queremos es entrar en curvas con agilidad y evitar que la moto tenga tendencia a seguir en línea recta. Lo sé porque la Fat Bob calza prácticamente lo mismo y -a pesar de que el suyo es un neumático mixto- va igual de bien.

Otro punto en el que la Low Rider S aventaja claramente a la Low Rider normal y a casi todo el resto de la gama Softail es en el poder de frenada.

La Low Rider normal es relativamente fácil de superar, ya que tiene un solo disco y ni siquiera es flotante. Puede parecer raro que en motos de un precio tan elevado -después de todo, ninguna softail baja de 14.500 euros- un detalle que mejora la respuesta de los frenos como los discos flotantes no sea un estándar, y sin embargo, no lo es. No es un tema de precio, porque ni siquiera la LiveWire de 33.700 euros los lleva.

La Sport Glide tiene la misma horquilla que la Low Rider S, pero, por alguna razón, alguien pensó que una moto que pesa 8 kilos más que esta podía apañárselas bien con un disco solo. Lo realmente curioso del caso es que lo hace. La Sport Glide es una moto que va realmente bien, pero no hay que ser ingeniero para saber que a una moto que pasa los 300 kilos, le pones un disco más y ganas en poder de frenada y sobre todo en resistencia al castigo constante.

ver galeríaHarley Davidson Softail Low Rider S 2020Llantas de fundición de aluminio acabadas en color bronce oscuro.Solo la Fat Bob y la FXDR tienen un poder de frenada similar, pero la geometría de la última es muy diferente y -por bien que frene- no entra en una curva igual de bien que la Fat Bob y la Low Rider S.

Bien puede decir que la Fat Bob y la Low Rider S son -dentro de la gama Softail- son las que mejor se conducen… pero, mientras la Fat Bob tiene los estribos adelantados y el escape alto, la Low Rider tiene los estribos en el medio y el escape bajo.

A favor de la Low Rider hay que decir que la posición central de los estribos favorece una conducción más ágil, aunque, si tengo que decir estrictamente la verdad, los odié con toda mi alma durante el tiempo que duró la prueba. Es imposible subirse o mover la moto sin patearlos, independientemente del largo de piernas que tengas.

El escape bajo, en una moto que permite apurar tanto las curvas, es una invitación constante a rozarlo contra el suelo si te da por jugar a que eres Randy Mamola en una moto que, por otro lado, puede permitirse rodar muy rápido, pero tiene más sentido si se utiliza para disfrutar del paisaje.

En cualquier caso, si pudiera elegir con qué moto rodar, me quedo con los escapes de la Fat Bob por seguridad y sus estribos por comodidad, aunque entiendo que las preferencias a la hora de elegir la posición de las estriberas varía en función de la altura del que prueba la moto.

¿Qué se puede mejorar en la Low Rider S?

No solo la posición de los estribos es -a mi gusto- mejorable, también hay un par de detalles que creo podrían haberse resuelto mejor.

Ninguno representa un fallo grave. Son más bien curiosidades. Encontrar en una moto que tiene faro delantero y trasero LED intermitentes convencionales… no termina de ser del todo de mi agrado, sobre todo porque -y más allá de ser los mismos que Harley lleva montando en la mayoría de las motos toda la vida- la calidad del anclaje de los delanteros -en mi opinión- no está del todo a la altura del resto de la moto.

ver galeríaHarley Davidson Softail Low Rider S 2020La moto incluye una funda para proteger el filtro de aire en caso de lluviaPuede que Harley cuente con que mucho de los que compran una moto la customizan, y por eso dejan estos intermitentes allí, asumiendo que a quien no le gusten… “ya los cambiará”. También es cierto que, cuando ha decidido reemplazarlos por unos LED, como en el caso de la FXDR, que monta de serie las mismas valizas aeronáuticas que la LiveWire, lo ha hecho con tan poco gusto, que he terminado echando en falta a estos mismos que ahora critico.

Otro detalle -por los menos discutible- es el hueco que queda entre las torretas y la parte alta de la cúpula cuando miramos la moto desde la posición del conductor. Un espacio que bien podría haber servido para mostrar información y que Harley ha decidido ocultar con una no muy agraciada “tapa negra” (que nada tiene que ver con el paté)

Lo cierto es que el cuenta RPM de Harley no sirve para mucho. La moto regula siempre por encima de 1000 y corta apenas pasadas las 5000 vueltas, lo que hace que este indicador tenga muy poco rango útil… y para mejor, ubicado en la parte central del depósito, queda muy lejos de la línea de visión. Quizás ese hueco muerto sobre las torretas habría valido para poner algo de esta información a la vista, no tanto por ir pendiente de las revoluciones, sino por aprovechar un espacio que decidieron sepultar bajo una tapa no muy agraciada, quizás por falta de ideas para aprovecharlo mejor.

ver galeríaHarley Davidson Softail Low Rider S 2020Incluye un display que enseña datos como la marcha engranada y el nivel de combustible.Otro detalle mejorable en el que Harley prácticamente no tiene culpa, es como queda la matrícula cuando miramos la moto desde la parte delantera. Un cartelón blanco dando el cante en el medio del guardabarros de una moto inmaculadamente negra. Desmontando la matrícula y pintándola por detrás con Spray "del todo a 100" ya habría ganado bastante… y también poniendo un soporte que no deje al descubierto ese gigantesco trozo de plástico blanco.

Son detalles menores, si fuéramos a ponernos serios… diría que es mucho más grave que la moto salga de serie homologada monoplaza, obligando a gastarse un dinero extra -que algunos casos Harley suele “regalar” si uno lo negocia en el momento de la compra- para rodar acompañado.

Los problemas que se arreglan con dinero no son problemas, dice mi padre… con una cara de poker que da rabia y la tranquilidad del que ya está jubilado y no se preocupa por según qué trivialidad. ver galeríaHarley Davidson Softail Low Rider S 2020Tanto el velocímetro como el indicador de RPM quedan fuera de la línea de visión.

Que algo sea caro o barato además, es solo una cuestión de perspectiva. A mi por ejemplo, la apariencia clásica de la Low Ride S me recuerda un poco a la Night train, un modelo mítico que hace 15 años que no se fabrica. Es bastante difícil encontrar una en buen estado por menos de 11000 euros.

Si lo miramos así, la Low Rider se nos puede antojar hasta barata… y lo que no se puede negar es que es una moto magnifica. Quizás una de las mejores junto con la Fat Bob… una moto excelente con la que comparte parte de su parte ciclo aunque tengan un carisma muy diferente… pero no hablemos de carisma, porque eso sí es algo que no se puede comprar.