Harley Davidson Low Rider: Intemporal

Harley Davidson Low Rider: Con el carisma intacto

Víctor Maciel

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Antes de trabajar en motos.net, lo hacía para una (ahora extinta) revista de papel. Ni entonces ni ahora... el orden cronológico en el que se prueban las motos, ha correspondido al 100% con el orden en el que se publican los artículos. Nunca he decidido el momento de publicación de un artículo propio, pero conozco la 'mecánica' lo suficiente como para suponer que: puede que este texto, no salga a la luz inmediatamente después que el de la prueba de la Fat Boy. La prueba sin embargo, si se llevó a cabo inmediatamente después, lo que me permitió, no solo conocer el funcionamiento de la Low Rider de 107 ci (1.745 cc.), sino además compararla directamente con una moto de chasis muy similar que monta neumáticos diferentes, e impulsada por el Milwaukee Eight 114 (1.868 cc.)ver galeríaHarley Davidson Low Rider: IntemporalNunca había tenido la posibilidad, hasta ahora, de comprobar tan drásticamente como cambia el comportamiento de una moto en función de los neumáticos que calza. Había cambiado si, un 160 por un 180, una llanta de 4,5 por otra de 5,5... pero en comparación con las diferencias entre la Fat Boy y la Low Rider, esos cambios representaban pequeños escalones a veces más y a veces menos perceptibles.
Pasar de una moto con un 240 trasero y un 160 delantero, a la Low Rider -que monta un 180/70B16 detrás y un 110/90B19 delante- representa hablar de dos motos totalmente distintas. Son el agua y el aceite. Una está hecha para impresionar y la otra -sin más- persigue fines diferentes.
ver galeríaHarley Davidson Low Rider: IntemporalEn el imaginario colectivo, los auténticos harlistas son (o somos) tipos duros, fuertes y tatuados, que no tememos a la muerte, que entramos a los bares buscando pelea y que derrotamos a nuestros enemigos -como diría William Wallace en Braveheart- 'echando fuego por los ojos... y rayos por el culo'. De más está decir, que si uno quiere demostrar valentía de verdad, lo mejor que podría hacer es comprarse una moto de 200 caballos y desconectar el control de tracción... aunque espero de todo corazón que nadie tome esta recomendación literalmente, sobre todo si no tiene muy, pero que muy claro lo que hace.
La mayoría de los harlistas, sin embargo se alejan bastante del estereotipo y suelen ser tipos que evitan los problemas, que no tienen prisa y que disfrutan del paseo y del paisaje tanto o más que de arribar antes a un destino. Para ellos, la Low Rider es una moto ideal, fácil de llevar, dócil y amable... con la que se puede llegar de forma elegante a cualquier sitio.
Tiene mucho cromo por limpiar, por lustrar y en el cual sentirse reflejado. Para ellos, esto no es un problema sino, que es parte de un objetivo: Tener una moto brillante para dar un paseo relajados.

Paseando con la Low Riderver galeríaHarley Davidson Low Rider: IntemporalCon 300 kilos en orden de marcha, la Low se planta en la báscula 17 kilos por debajo de su hermana gorda, pero si la diferencia de peso expresado en cifras ya parece bastante... en una carretera de curvas se percibe como si fuera aún mucho mayor.
La Low Rider es manejable y ágil.
El nuevo chasis Softail, que lidiando con unos neumáticos sobredimensionados apenas salva la situación para hacer de la Fat Boy una moto conducible, en ésta se comporta de manera ejemplar, no solo si la comparamos con su hermana gorda. También aprueba con nota si la contrastamos con el comportamiento de las Softail de años anteriores. La comparación, en este caso es inexacta, porque hasta el año pasado, la Low Rider era una Dyna, chasis del que -sin duda- Harley ha extraído lo mejor para aplicarlo en esta nueva moto. Para explicarlo fácil a cualquiera que entienda de Harley's pero aun no haya podido probar la gama 2018 podría decirse que: va tan bien como iban las Dynas, pero 'parece' una Softail.
ver galeríaHarley Davidson Low Rider: IntemporalSi en vez de pasear te dedicas a apurar un poco más, encontrarás que el límite de velocidad en el paso por curva lo imponen los estribos y el mismísimo escape al rozar contra el asfalto. Son ellos los que te avisan que estás corriendo demasiado... y no el comportamiento de un chasis que mantiene la estabilidad inalterada, aun cuando algunas partes de la moto sacan chispas contra el pavimento.
Desde mi punto de vista: estamos mejorando. Los estribos de las Harleys en general, han rozado contra el asfalto desde el principio de los tiempos, es algo propio de la geometría de la moto, pero nunca hasta ahora (al menos en la gama Softail) había ocurrido con tanta estabilidad. En cuanto al escape: este es el único punto negativo en comparación con la Dyna Low Rider del año pasado... y no se debe tanto al hecho de que a veces roce en el asfalto (después de todo, si no rozara el, lo harían de todos modos los estribos) sino a que, al haber pasado de 1 a 2 colas, los reposapies del pasajero han pasado de estar anclados 'sobre' el escape, a estar fijados entre los escapes.

Aparcando la Low Riderver galeríaHarley Davidson Low Rider: IntemporalLa configuración del escape ha obligado a poner los estribos traseros un poco más afuera, lo que en la práctica se traduce en chocarlos con las piernas mucho más, cuando maniobramos en parado. Para ser justos con la Low, he de decir que en la Fat Boy -al igual que en otras cuatro de las ocho Softail restantes- los estribos traseros están fijados en la misma posición, pero en las motos que no tienen mandos intermedios -que de por sí son un incordio a la hora de mover la moto en parado- el efecto de patear los reposapies traseros al maniobrar no se nota tanto.

Solo la Low y la Street Bob vienen de serie con mandos intermedios, pero en la Street han resuelto el asunto de patear las estriberas traseras... quitando la plaza del pasajero. Sé que muchos de vosotros pensaréis: 'imbécil, el problema de golpearse con los estribos traseros se soluciona recogiéndolos'. Razón no os falta. Yo siempre recordaba hacerlo... inmediatamente después de patearlos.

Haciendo kilómetros
Lo bueno de los mandos intermedios, es que hacen accesible este Big Twin, a cualquiera que quiera llevarlo, independientemente de su altura. Ir con las piernas recogidas no es la mejor postura para hacer kilómetros durante horas, sobre todo para un tipo alto como yo, pero seamos sinceros: más allá de lo que las pelis americanas quieran hacernos creer, ninguna moto en la que la protección aerodinámica sea 'cero' es la apropiada para cruzar el país de costa a costa por la ruta 66... sobre todo para los que ya estamos empezando a 'tener una edad'.
ver galeríaHarley Davidson Low Rider: IntemporalLa capacidad de recorrer largos trayectos sin descanso dependerá, en cualquier caso, más del empeño de quien la conduzca, que de la aptitud de su motor o de su autonomía.
Con el depósito de 18,9 litros lleno a tope (en la práctica entra un poco menos) el ordenador de a bordo indica que la autonomía máxima es de 320 Kilómetros, algo que me sorprendió bastante, ya que con el mismo depósito... la Fat Boy con motor 114, que cubica 123 cm más, se consideraba a sí misma capaz de rodar poco mas. El consumo real (el que medimos sacando cuentas como se ha hecho toda la vida) fue prácticamente idéntico en ambos motores... quedándose por debajo de los 6 litros a los 100, conduciendo sin apretar demasiado.
El consumo no hará a los compradores decidirse por un motor u otro, o por una moto u otra... porque la Low Rider no se vende con un motor de 114 ci como opción y la potencia -desde mi punto de vista- tampoco.

El motorver galeríaHarley Davidson Low Rider: IntemporalEl motor 'grande' de Harley tiene más par y más retención, pero también es más brusco y menos dado a ser conducido con suavidad. Ese extra de potencia, es tan excitante como innecesario, porque al Milwaukee-Eight de 107 ci no le faltan caballos (sean los que sean, porque Harley no los declara, ni para este motor, ni para ningún otro).
En cuarta velocidad y a 120 km por hora, suena igual de relajado que su 'hermano mayor'... cosa que por otro lado no es extraña, ya que la relación de cada una de sus 6 marchas, es exactamente la misma que en el motor grande. A esa velocidad aun puede: acelerar con energía permitiendo que los adelantamientos en carretera sean muy sencillos, o engranar 2 marchas mas que permiten obtener un consumo de gasolina más que razonable para un motor de esta cilindrada.
ver galeríaHarley Davidson Low Rider: IntemporalPara un uso civilizado el 107 ci es más que suficiente, malo sería que 1.745 cc no lo fueran y para buscarle las cosquillas y acelerar como si no pagaras lo que rompes también. 145 Nm de par alcanzan y sobran, para dejar a más de un propietario de motos más deportivas con cara de tonto en una salida lanzada. Sobre todo, porque para salir disparado no hace falta mucha más pericia que “darle rosca” y vigilar que las RPM no sobrepasen mucho las 4000 vueltas, porque este motor hace su mejor esfuerzo a 3.000 y casi inmediatamente empieza a pedir la siguiente marcha y corta pasadas las 5000 y pico. No sé el régimen exacto, porque no lo hice mas que una vez y con fines “informativos”. Ni la Low Rider invita a correr ni el marcador de RPM es útil como en motos de otro tipo.

Instrumentaciónver galeríaHarley Davidson Low Rider: IntemporalHace un poco de gracia ver un cuenta-rpm en el que la escala llega de 0 a 8 (x 1.000) y en el que la zona roja empieza a los 5, mas o menos cuando las motos R empiezan a despertarse. La escala es muy corta... y más si tenemos en cuenta que de 0 a 1 y de 5 a 8 no sirve absolutamente para nada. En cualquier caso, el marcador de RPM es mucho más claro en la Low que en la Fat Boy, porque en esta última solo podemos ver las revoluciones como una más de las opciones de información que podemos escoger desde un botón en la piña izquierda para que aparezcan en el pequeño marco digital del velocímetro.

En la Low Rider, los datos que podemos ver en el display son pocos pero suficientes: la marcha engranada, la hora, un odómetro total y dos parciales, la gasolina que tenemos y los kilómetros que podemos hacer con ella. No son muchos datos... pero no se necesitan muchos mas, y la lectura es buena, a pesar de que el diámetro de ambos relojes es una pulgada menor que en las Harley's que traen un solo marcador de cinco pulgadas de diámetro, en la consola central sobre el depósito.
ver galeríaHarley Davidson Low Rider: IntemporalLos indicadores luminosos tampoco son demasiados, y están integrados en el velocímetro. No hay cosas raras... ni luces que un usuario con unos conocimientos mínimos no sepa interpretar a la primera, excepto una: La luz del control de crucero. Por defecto se mantiene apagada... y es normal, porque la Low Rider no trae control de crucero.
Los mandos de las Softail's, a primera vista son idénticos a los años anteriores... con lo que, cuando probé la Fat Boy y descubrí que el acelerador tenía, además del tradicional recorrido antihorario un poco de holgura en el otro sentido... pensé que era una peculiaridad de la unidad de pruebas.

Cuando comprobé que la Low tenia la misma holgura, empecé a suponer que el motivo era otro. Como ninguna de las dos trae de serie Cruise Control... y los mandos se parecen tanto a los anteriores, tardé en descubrir que girando y manteniendo el puño en sentido opuesto al natural, se enciende parpadeando la luz de la Velocidad Crucero, solo para recordarte que esa es una función que no tienes... ni puedes tener -al menos de momento- como accesorio.

Estéticaver galeríaHarley Davidson Low Rider: Intemporal
Que aun habiendo cambiado los mandos, estos me parecieran exactamente los mismos que en modelos anteriores no es una casualidad. El chasis, el motor, las suspensiones, y en general todo o casi todo en la Low Rider es nuevo... y sin embargo, fieles a la tradición de preservar el carisma los modelos que han hecho de Harley la marca que es hoy en día, cada pieza, al igual que la moto en su conjunto, respetan y perduran el espíritu intacto del modelo del cual descienden.
Si tienes una Dyna Low Rider del 93 en perfecto estado -que todavía las hay, porque a Harley pueden criticarle muchas cosas menos la fiablidad- y la cambias por una Softail Low Rider del 2018, no se tu madre.. pero la mía no lo sabrá y mi pareja tampoco. ver galeríaHarley Davidson Low Rider: IntemporalAlgunos detractores ven esto como simple inmovilismo... como falta de evolución. Creo que Harley ha demostrado sobradamente que no es así. Tiene que ser complicado hacer una moto completamente nueva, partiendo de una base distinta, rediseñando elementos que hasta habría sido más sencillo mantener inalterados, manteniendo el respeto a tu historia como máxima prioridad.
Llama la atención que aun habiendo cambiado detalles insignificantes, pero tremendamente distintivos, como el “sombrero” metálico que sujeta el faro delantero, estas piezas sigan reflejando perfectamente el espíritu de las primeras Low Rider's.

Sonido
Entre todas las piezas nuevas, el escape “Shotgun 2 en 2” es quizás la única pieza de moto, que indiscutiblemente tenía más carisma antes que ahora. Podéis imaginaros que no es un tema de estética, ya que la doble salida de colas paralelas... si bien es diferente al escape de la Dyna de toda la vida, en el que la cola que provenía del cilindro delantero quedaba por delante de la otra, tampoco puede decirse que sea necesariamente más feo. Lo que si es -indefectiblemente- es menos ruidoso. No es una cuestión simplemente de volumen, es un tema de ritmo, de vibraciones que antes llegaban a ser molestas y ahora se echan de menos.
Cada vez que me toca probar una Harley termino diciendo algo parecido... puede sonar reiterativo, pero también es cierto que los probadores de motos.net, no estamos aquí solo para opinar. En cierta forma... nuestra labor es también concienciar.
ver galeríaHarley Davidson Low Rider: IntemporalEs fácil pensar, que esta preciosa Low Rider de diseño intemporal, poseedora de una estabilidad y una potencia que las Harleys de antaño no tenían, libre totalmente de los problemas de carburación -gracias a la inyección electrónica secuencial- y las pérdidas de aceite y dueña de la seguridad que proporciona el ABS, podría convertirse en una máquina idílica, en la que conviva lo mejor de la tecnología actual, con el carisma intacto de las Harleys de antaño, solo con montar un escape de los que abundan a cientos en la industria auxiliar y retocar un pelin la inyección. No seré yo quien critique al que lo haga, pero ya es hora de que los que vamos en moto empecemos a aceptar que las normas medioambientales existen por algo.

No voy a hacer demagogia harlista y decir que la Low Rider es una máquina perfecta así como está, después de todo: la Low Rider es la Softail bi-plaza más barata y como tal, es para muchos… el punto de partida perfecto para crear una Softail personalizada. Lo que indudablemente si tiene es el carisma de una Harley clásica, adaptado magistralmente a los tiempos que corren.

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