Fantic Caballero Scrambler 500

Fantic Caballero Scrambler 500: Por fin Caballero

Víctor Maciel

La nueva Fantic Caballero 500 es una de las opciones más atractivas para los conductores con carné A2. Con diseño cuidado y acabados de calidad, apunta a posicionarse como un producto “premium” dentro del mercado de las Scrambler de cilindrada intermedia. Presentada como prototipo hace tiempo, se ha convertido en una moto muy esperada por el público y la prensa especializada.
Desconozco el sistema por el cual se asignan las motos a los distintos probadores. Puede que se emplee algún método científico… o quizás se sorteen en una tómbola. No me hace falta conocer el método utilizado para saber que la decisión de probar una moto en concreto siempre es ajena a mi propia voluntad, pero esta vez me he saltado todas las normas, todos los sistemas y he utilizado la carta de “insistir hasta la muerte” para estar entre los primeros de la fila de los encomendados a probar la nueva Fantic Caballero 500.
ver galeríaFantic Caballero Scrambler 500Fotos: Arnau PuigSé que la carta de “insistir” no es un comodín que pueda jugarse muchas veces. De hecho, no lo había utilizado nunca y probablemente es un truco que jamás pueda repetir… pero hay muchos factores que me empujaban a querer probar esta moto por encima de todas las demás.
No todos los motivos que me hacían desear probar la Fantic Caballero son racionales. De hecho, la gran mayoría son factores emocionales, pero precisamente para esto se diseñan y se fabrican estas neoclásicas que están tan de moda: para despertar el deseo de conducir versiones mejoradas y actualizadas de las máquinas que nos ilusionaban cuando éramos unos críos.
Un marca renacida
Puede que para muchos de los menores de 40 que me estén leyendo, Fantic no signifique demasiado, porque la fábrica cerró sus puertas en 1997, para volver discretamente -casi 10 años después- centrada en motos de Enduro y Supermotard.
En 2014 la empresa cambió de dueño, de CEO y de objetivos. El nombre “Caballero”, que para aquel entonces se utilizaba para designar una moto de enduro poco vista en España -y bastante convencional- se reservó para un nuevo proyecto, destinado a recordar los tiempos de esplendor de la marca italiana.
ver galeríaFantic Caballero Scrambler 500Hubo un tiempo en el que Fantic fue sinónimo de moto divertida. Cuando el empuje y la rabia de sus pequeños motores dos tiempos le daban fama a una marca que por aquel entonces, poco tenía que envidiar del prestigio del resto de fabricantes italianos.
Los que tuvimos la suerte de tener una, nunca nos olvidamos de la marca, por mucho que durante años estuvieran apartados del centro de la escena.
Una filosofía que perdura
Mi primera moto con marchas fue una Fantic GT 75… y aunque las siglas de “Gran Turismo” hoy darían risa a los propietarios de una moto turística, lo cierto es que aquella moto para mí era sinónimo de salir a la aventura.
ver galeríaFantic Caballero Scrambler 500Aunque la nueva Fantic haya tenido sobrados motivos para “rescatar” el nombre Caballero utilizado desde sus inicios en motos enduro y no algún otro de su rica historia, está claro que a la hora de inspirarse en las formas y en la filosofía, la moto escogida para servir de modelo a esta 500 fue aquella GT. Una moto urbana, liviana y divertida, con la que poder cruzar la ciudad con agilidad o salir a las afueras “a la aventura”.

Mucho tiempo de espera
Han pasado 3 años desde que vi la primera moto de pre-serie. Ni a mí, ni a ninguno de los presentes nos hizo falta algún tipo de lazo emocional con la marca para percibir que estábamos ante una moto excepcional.
ver galeríaFantic Caballero Scrambler 500Un diseño muy acertado, inspirado en las motos de los años 70 lo suficiente como para despertar la nostalgia de los seguidores de la marca, pero capaz de seducir a quienes nunca habían oído hablar de Fantic y repleto de detalles de calidad que dejaban muy claro, aun desde antes de subirse a la moto, que la Caballero apuntaría a competir contra las primeras marcas.
Multitud de detalles en aluminio mecanizado, iluminación LED o ABS desconectable son solo algunas de las pistas que daban a entender que esperábamos una gran moto, pero cuando esperas con ansias… tres años se hacen muy largos.

El Motor
Cuando las expectativas son exageradas, lo normal es llevarse una decepción. Sabiéndolo, fui mentalizándome de lo que me esperaba. De sobras sabía que la rabia de aquellos fantásticos 2 tiempos no estaría presente. Me repetía a mí mismo: “no te hagas ilusiones, es un cuatro tiempos, es de origen asiático”. Me conciencié tanto… que al final esperaba menos de lo que recibí.
El motor es "Made in China" sí, pero el origen es del grupo Piaggio (los dueños de Aprilia y Moto Guzzi, entre otras cosas) y lo fabrica Zongshen, que también fabrica motores para Harley Davidson y recientemente se ha aliado con Norton.
El lugar de fabricación de un motor de una moto, por sí solo, no dice nada, ni bueno ni malo, porque en Asia está fabricando medio mundo.
ver galeríaFantic Caballero Scrambler 500Las especificaciones, por otro lado, prometían diversión. Un monocilíndrico de 449 cc y carrera corta, refrigerado por líquido, con culata de cuatro válvulas y seis velocidades.
Las cifras de rendimiento estaban casi cantadas: 43 CV a 8.500 rpm, solo un poco por debajo del límite de los 47 CV de máxima que no deben rebasar las motos pensadas para ser conducidas con el carné A2.
4,08 Kgm de par motor a 7.500 rpm completan un cuadro de cifras que apuntan a la Caballero como un duro rival para el resto de las motos de su segmento, superando, al menos “en papel”, a motos como la Husqvarna Vitpilen y la Ducati Sixty2.

En ciudad
Los datos sobre el papel son buenos, pero lo que de verdad cuenta son las sensaciones y por eso me fui a probarla a una carretera de curvas tan pronto como la retiré del concesionario.
Inevitablemente, antes de llegar a las curvas tuve que cruzar la ciudad. Por el camino tuve tiempo de apuntar mentalmente las primeras impresiones.
Lo primero que sorprende con agrado es el sonido. El petardeo ronco y seco de la doble salida de escape firmada por Arrow recuerda ligeramente al de las viejas XR 600 de Honda. No es idéntico, por supuesto, pero es mucho más similar a ese sonido que al de cualquier moto moderna que puedas encontrar en el tráfico urbano actual.
La posición de conducción es cómoda y relajada… También recuerda un poco a las viejas enduros de los 90, aunque la altura es bastante menor. Con 845 milímetros la moto es solo unos 8 centímetros más alta que una Ducati Monster de la primera generación, por nombrar una moto urbana familiar a la mayoría. Gracias a un asiento bastante estrecho permite que, usuarios bastante más bajos que yo -mido 1.84- lleguen al suelo y muevan la moto con facilidad.
Los 145 kilos en seco facilitan mucho las maniobras y un manillar ancho y plano permite mover la moto con sorprendente agilidad, sobre todo si como yo, estás acostumbrado a “mildocientos”… que, aun haciéndolo todo bien, le sacan más de 100 kilos a esta pequeña scrambler italiana.

En carretera de curvas
Cuando estás acostumbrado a motos gordas, crees que lo mejor que puede pasar es contar con una moto potente con suspensiones “pata negra”. No siempre es verdad. La mejor combinación posible muchas veces, es una horquilla decente en una moto ligera. Esta dupla es casi infalible, porque permite hacerlo todo bien y todo fácil, sea cual sea tu nivel de experiencia.
ver galeríaFantic Caballero Scrambler 500Montadas sobre unas tijas de aluminio mecanizado de cuidado diseño, las barras invertidas de 41 mm de diámetro, no solo destacan por la elegancia del contraste entre el metal pulido y el anodizado dorado, o la finura con la que está resuelta la sujeción del guardabarros, también soportan con eficiencia el poder de frenada de un disco flotante de 320 milímetros mordido por una pinza de anclaje radial fabricada por Brembo bajo la firma Bybre. Para una moto tan ligera no se necesita más.
El tren delantero firmado por Fantic FRS destaca por su diseño, pero la mejor noticia es que su comportamiento no se queda atrás, ni en carretera, ni cuando sales de ella.


En tierra
No tenía pensado probar la Caballero fuera del asfalto. Siendo indulgente conmigo mismo podría decir que no es el medio en el que tenga “más experiencia”, por no decir que soy un “patata”… pero lo bueno de la Caballero es que no hace falta ser un experto para divertirse. La moto es liviana, las suspensiones, firmes en el asfalto, permiten la torpeza sin dejarse los dientes en cada bache cogido con exceso de optimismo y los Pirelli Scorpion Rally, que en carretera habían tenido un comportamiento espectacular, permiten divertirte sin meterte en apuros. No por nada, Ducati también los monta en buena parte de la gama Scrambler.
ver galeríaFantic Caballero Scrambler 500El ABS desconectable se agradece. Puestos a pedir, yo solo había pedido una relación más corta, que diera algo más de brío a las primeras marchas y pusiera un poco más fácil levantar la rueda delantera, aunque con eso perdiera algo de velocidad punta.

En autopista
Sé que una corona trasera más grande me hubiera permitido divertirme más, pero claro, yo veo la Fantic como una moto lúdica con la que hacer salidas ocasionales y quien la diseñó, probablemente pensara en un uso diario.
ver galeríaFantic Caballero Scrambler 500Los viajes interurbanos no son un problema para la Caballero 500. Alcanza rápidamente los 120 de marcador, y sobrepasa los 140 en caso de necesidad… y todo esto lo hace manteniendo un consumo razonable. Los 5.45 litros a los 100 pueden parecer bastante para un monocilíndrico de 450 cc, pero todas las motos gastan cuando uno no se corta con el gas.
Con un depósito de 12 litros, ni el más responsable de los conductores obtendrá una autonomía mucho mayor de 220 kilómetros, lo que en el fondo no es un problema... porque ni la nula protección aerodinámica ni el estrecho asiento están pensados para viajes largos.

Instrumentación
El cuadro de mandos minimalista destaca por alguna de sus peculiaridades. La velocidad, los testigos, los parciales y la distancia que puedes recorrer con la gasolina que te queda, se distinguen con claridad. Las revoluciones, sin embargo, se muestran como una delgada línea sin zona roja que bien podría no estar. En Fantic lo tienen tan claro que hasta es posible quitar las rpm de la pantalla y reemplazarlas por el nivel de la gasolina y la batería, pero si las revoluciones son difíciles de leer en marcha, el indicador de gasolina integrado en la esfera es tan pequeño que es prácticamente inapreciable: efectivamente la moto tiene 2 testigos de reserva... 

ver galeríaFantic Caballero Scrambler 500Que la luz naranja de reserva falle es extraño pero me ha pasado y es casi tan raro como darse cuenta de que el indicador auxiliar se ha encendido cuando tienes activadas las rpm de la Fantic. De no haber ido pendiente del consumo para escribir este artículo… probablemente me habría quedado tirado.

Conclusión
No sería la primera vez que una Fantic me deja tirado. Claro que, desde la vez anterior hasta esta han pasado casi 30 años. Aquella moto, que tanto me recuerda a esta, o a la inversa, no tenía indicadores digitales, ni estimaciones de consumo ni nada que se le pareciera. Era una época en la que tenía que decidir entre tomarme una cerveza o echar gasolina y en la que acordarse de cerrar un grifo marcaba la diferencia entre ir en moto o volver caminando. Tantas veces me olvidé… que ya no me acuerdo. Amaba y odiaba a esa moto casi a partes iguales.
La Caballero 500 tiene cualidades de sobra para ser una moto bien valorada, incluso por los que nunca habían oído hablar sobre Fantic. En cuanto a mí no me pidan que sea imparcial del todo cuando valore una moto que tiene casi todo de lo bueno y nada de lo malo que tenía mi primera moto con marchas.
Es difícil saber cómo le irá. Los 7.299€ que cuesta no la hacen mucho más barata que su principal rival, la Ducati Sixty 2, que goza de una marca mejor posicionada. Aún queda por ver cómo se tomarán los usuarios el hecho de que, por 2.100 euros menos, la propia marca venda una 125 virtualmente idéntica. Son cosas complicadas de prever, pero es inútil ponerse a analizar minuciosamente los datos, sabiendo que la decisión de enamorarse de una moto como esta va más allá de lo puramente racional.



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