Arabia en moto con Akitil (1º parte): Llegar a la guerra

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Era un año difícil, con noticias que te ponían los pelos de punta. Se sucedían muertes, violaciones, desapariciones en todo el país. Todo el mundo me animaba a no hacer este viaje desde Asturias hacia Arabia con mi moto y como siempre en solitario. Había miradas que me decían todo sin una sola palabra, comentarios sobre si había que ser tan insensata, “si te pasa algo, tú te lo has buscado”. 

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Me di cuenta de que el miedo estaba tomando ventaja. Fui consciente de que cuando me decidí a hacer estos grandes viajes, y ya van cinco con éste, me dije a mi misma que “lo que tenga que pasar pasará donde sea”; y es que tras una terrible negligencia médica que me dejó a escasas horas de vivir, levantarme totalmente monitorizada en un hospital tras un coma, cambió mucho la perspectiva de mi vida e incluso la palabra miedo, tiene ya otro sentido. Así que no podía permitir que este sentimiento pudiera influirme y creo que fue el WhatsApp de una persona de Santander que entre otras cosas me decía “¡Anda y vuelve sana y salva”, lo que encima dio más sentido a esta aventura! Así que a las 07:00h de la mañana comenzaba el viaje con un “Me voy a Arabia” y Akitil como mensaje.

Akitil

Viajaría conmigo Akitil, un personaje que me acompañaría durante todo el recorrido y donde dejaba constancia de mi paso por los diferentes países dejando una pegatina en forma de mensaje. Akitil, es la figura de lo que dibujaría un niño cuando le dices que pinte a una persona. El niño no entiende de sexos, solo pone cabeza, piernas y brazos, somos después nosotros los que imponemos estas diferencias. Fui desvelando poco a poco cosas sobre el significado de Akitil, dando pequeñas pistas, para desvelar al final del viaje y una vez ya en España, lo que significaba y poder decir, “¡Aquí estoy, ya he llegado!”, porque ¡Nunca dejaré de hacer nada por miedo! Os animo a ver este vídeo.

Llegar a Turquía por el Surver galeríaArabia en moto con Akitil (1º parte): Llegar a la guerra atravesando el sur de TurquíaElsi Rider: Arabia 1º parte

Tras atravesar Europa, llego a Turquía; quiero conocer el sur del país. El norte y el centro ya no son desconocidos para mi. Quería conocer esas ciudades Konya, cuna de los Derviches giradores, Olympos o Mardin entre otras, llena de arquitectura, influencia de todos los pueblos que allí vivieron y un sinfín de tesoros que existen en esta zona y que, ahora, muy pocos turistas visitan, sobre todo, las ciudades más cercanas a la frontera con Siria.

 Yanartas Dagiver galeríaArabia en moto con Akitil (1º parte): Llegar a la guerra atravesando el sur de TurquíaElsi Rider: Arabia 1º parte

Serpenteantes carreteras te acercan también a Yanartas Dagi, “rocas ardientes”, un lugar donde hay una decena de hogueras constantemente encendidas por culpa de un accidente geográfico que hace que el metano mantenga vivo el fuego. Accedes a este lugar por un pequeño sendero de poco más de un kilómetro, tras dejar atrás una pista fácil y aparcar tu moto.

Se trata de un lugar que un viajero no debe de perder la oportunidad de conocer, porque entre otras cosas servía también de faro a otros viajeros, a los barcos que se orientaban por sus llamas.

Eso sí, una recomendación: la senda en verano es muy calurosa y en mi caso llevaba toda la equipación encima de mi, por lo que recomiendo una vez aparcada la moto cambiarse de ropa.

La antigua ciudad de Olymposver galeríaArabia en moto con Akitil (1º parte): Llegar a la guerra atravesando el sur de TurquíaElsi Rider: Arabia 1º partee

Otra recomendación para el viajero que desee descubrir una ciudad en ruinas, que a pesar del paso de los siglos grita la riqueza, el bullicio y vida que debió de tener. Conducir por esas carreteras es un disfrute para los cinco sentidos con extraordinarios paisajes y sus famosas casas colgantes típicas de la zona.

Tradición, esplendor y un río que la atraviesa y desemboca en una paradisíaca playa convierten esta zona en un lugar ideal para perderse en moto.

Konya, cuna de los derviches giradoresver galeríaArabia en moto con Akitil (1º parte): Llegar a la guerra atravesando el sur de TurquíaElsi Rider: Arabia 1º parte

El viaje continúa tranquilo, con algo de frío. Es abril y con un tiempo bastante desapacible, pero sin mayores problemas, así que llego a la ciudad de esta “orden”, los Derviches. Pude disfrutar de su ritual, lleno de espiritualidad, viendo como poco a poco y muy lentamente comienzan a girar sobre sí mismos hasta alcanzar un estado de trance.

El ritual es curioso; los “Malvedis o Derviches giradores” entran en una especia de pista circular y majestuosamente saludan al “maestro” sentándose en unas alfombras de piel de oveja, para despojarse de sus capas y recibir el beso de ese maestro que les guiará en el ritual.

Pero pasear por Konya, es encontrarse con un enorme bazar “al aire libre” perfectamente conservado y descubrir ese contraste entre la tradicional Turquía, muy alejada de otras grandes ciudades. ¡Esto es Turquía en toda su esencia!

Me sorprendieron también de esta ciudad, algo que no había visto en mis anteriores viajes por el país y que si tengo que buscar un parecido sería Bolu al norte, otra bonita ciudad para visitar. Pero seguimos en Konya y como decía me sorprendieron sus blancas casas con ventanas y puertas enmarcadas en madera. Y por supuesto, me impresionó “Aziziye Cami”, una impresionante mezquita muy diferente a todas las que he conocido hasta ahora, tenía un tejadillo en sus minaretes, algo muy inusual en el arte islámico.

Mardin, ciudad medieval de la Anatolia cerrada por la guerraver galeríaArabia en moto con Akitil (1º parte): Llegar a la guerra atravesando el sur de TurquíaElsi Rider: Arabia 1º parte

Sigo entre las fronteras de Turquía y Siria y llego a esta bonita ciudad kurda, mezcla de diferentes religiones y culturas que ha acogido a kurdos, armenios, sirios, asirios y que está a punto de convertirse en Patrimonio de la Humanidad, aunque esto, la guerra supongo que también lo ha paralizado, al igual que el esplendor turístico de antaño.

Tuve la oportunidad de conocer a un chico que amablemente me llevó en su coche a visitar una madrasa a las afueras y me explicó que los hoteles habían estado cerrados por culpa de la guerra de Siria. “No tourist”, me decía. Los tenderos de la principal calle me iban saludando, ¡Welcome!, con ansias de recuperar aquel vigoroso turismo de hace años.

Las guerras las crean unos y las sufren otros. El caso es que Mardin es una ciudad merecedora de estar entre las más bonitas. Paseé entre sus calles, descubriendo callejones, casas únicas e incluso una plaza donde había una enorme señal que indicaban direcciones hacia todas las partes del mundo, herencia del esplendor turístico ahora perdido

Me tropiezo con la  guerraver galeríaArabia en moto con Akitil (1º parte): Llegar a la guerra atravesando el sur de TurquíaElsi Rider: Arabia 1º parte

Tengo muchos kilómetros por delante bordeando la frontera con Siria donde se está librando una guerra y resulta extraña esta aparente tranquilidad del lado turco cuando a apenas escasos  kilómetros se esfuman vidas humanas. En algunas zonas voy rodando al lado del famoso muro de hormigón construido por Turquía de 764 kilómetros y 3 metros de altura para aislarse de Siria. Un muro a lo largo de las provincias de Sanlifurnia, Gaziantep, Kilis, Hatay, Mardin y Sinar, lugares que como veréis en el próximo capítulo atravesé y donde pude ver más de cerca la guerra y la triste realidad de los “tejadillos azules”, que son los campos de refugiados sirios.