Casa Ronald McDonald: Solidaridad sobre ruedas

Paulino Arroyo

El taller Hammamatsu Motor de Barcelona nos involucró en una actividad que dejó una profunda huella en aquellos que accedieron a disfrutarla. Si, he dicho a disfrutarla. Visitar la casa de acogida Ronald McDonald de Barcelona, tras la salida motera en un domingo de intenso calor veraniego, fue como un soplo de aire fresco. Un necesario golpe de optimismo.

ver galeríaCasa Ronald Mc Donald: Ruta solidariaII Ruta Solidaria casa de acogida Ronald McDonaldEs difícil describir qué se siente, al visitar la casa Ronald McDonald. Su cometido es claro: ofrecer alojamiento a las familias que lo precisan, pues por lo general uno de los componentes de menor edad, ha de recibir tratamiento puntual y precisa de ese espacio de convivencia próximo al centro médico y a su familia (en este caso el Hospital Vall d’Hebrón de Barcelona). Hasta aquí la explicación resulta fácil. Cuando se entra ya en el terreno de los sentimientos, la cosa se complica. Pues allí no hay lugar a la tristeza, el abatimiento, o cualquier otro aspecto que denote derrota o victimismo. Al contrario, son una lección de vida: la misma actitud de los que reciben el tratamiento, sus ganas de salir adelante y afrontarlo todo con la entereza que es necesaria para superar los peores obstáculos. ver galeríaCasa Ronald Mc Donald: Ruta solidariaSalida solidaria Hamamatsu Motor a la Casa de Acogida Ronald MCDonald

La salida consiguió un buen número de participantes, ya en su segunda edición, y la posterior y necesaria comida, bajo un intensísimo calor, fue acogida con el lógico agradecimiento, todo ello también con la necesidad de hidratarse pues la elevada temperatura hizo estragos entre los participantes. 

Esperamos la próxima edición

ver galeríaCasa Ronald Mc Donald: Ruta solidariaSalida solidaria Hamamatsu Motor a la Casa de Acogida Ronald MCDonaldEsperamos ya la próxima edición para integrarnos en esta pequeña comunidad que tanto hace –y consigue- a favor de las familias de quienes reciben el necesario tratamiento que ayuda a salir adelante. Quienes han pasado por la casa de acogida Ronald McDonald, siguen unidos a ella de por vida. Jamás olvidan su paso por ella y de ese modo pueden compartir y transmitir esa alegría y optimismo. En mi caso tampoco la olvidaré. Y espero poder sumarme a próximas actividades solidarias. 

Gracias a Hammamatsu Motor por convocarnos. Y a todos los colaboradores, participantes y voluntarios de la casa.