Brixton Crossfire 500: El gran salto los otros austríacos

Jose María Marfil

Hoy os traemos a la Brixton Crossfire 500. Es una de las novedades más importantes de este 2020 para el A2 y la vamos a probar a fondo.ver galeríaBrixton Crossfire 500Fotos: María Pujol. Brixton Crossfire 500 2020 novedad para el A2

Brixton, un nombre que sabe a marca inglesa con leyenda, es en realidad una firma de reciente creación, ideada por los austríacos del grupo KSR y producida en Asia por fabricantes de encargo. La globalización.

Empezaron con unas vistosas 125 cc de precio ajustado. No les ha ido mal y han decidido dar el salto a la cilindrada media con esta 500.ver galeríaBrixton Crossfire 500Brixton da el salto a la cilindrada media con esta Crossfire 500

Por ella piden 5.999€. Enfrente se van a encontrar con la Benelli Leoncino, curiosamente al mismo precio, con la Ducati Sixty2 (7.790€), con la Husqvarna Svartpilen (5.459€), con la Kawasaki Z400 (5.775€), con la Yamaha MT03 (5.499€) y con la Honda CB500F (6.250€).

Al detalle técnico

A primera vista sorprende la semejanza de su bloque motor con el de la Honda CB500F. En Brixton nos aseguran que el motor se ha cocido en su puchero y que, tanto su desarrollo como su puesta en marcha ha sido obra de los técnicos austríacos de KSR. Reconocen, eso sí, haber bebido de alguna fuente. No es la primera vez que sucede. La Benelli de principios de los años setenta, ya bajo el control del argentino Alejandro DeTomaso, fotocopió el motor de la CB500F de cuatro cilindros para dar vida a la “Quattro” (500cc) y a la “Sei” (750cc). Antes, los japoneses ya hicieron algo parecido con los ingleses y los alemanes. Quien esté libre de pecado...ver galeríaBrixton Crossfire 500El bloque motor presenta ciertas similitudes con el de la Honda CB500

Consultando la ficha técnica vemos que el motor de esta Brixton cubica 15 cc más que el de la CB. Los valores de potencia (47,6 CV a 8.500 rpm) y par máximo (4,38 kg·f/m) son calcados salvo en un detalle: el par máximo de la Honda llega 250 vueltas antes, concretamente a 6.500 rpm.

El motor de dos cilindros en línea dispone de un cigüeñal con las muñequillas caladas a 180º. Es la configuración típica de los motores “twin” japoneses de media cilindrada de Honda y Kawasaki. La gestión electrónica corre por cuenta de Delphi. No incorpora control de tracción.ver galeríaBrixton Crossfire 500Brixton ha cuidado la parte ciclo con una horquilla invertida y unas bieletas traseras.

El peso declarado es de 190 kg en orden de marcha. Es prácticamente calcado al de la CB500 y casi 10 kilos menor que el de la Leoncino. El peso es importante. No solo por lo que supone para la facilidad de manejo. También por su incidencia en la relación peso potencia que, en motos de pequeña o mediana cilindrada, es otro de los factores a tener en cuenta. En este caso la ratio de la Crossfire es de 3,99 kg/CV y está en consonancia con la media de la categoría, cuyo peor valor es el de la Leoncino con 4,18 kg/CV y el mejor el de la Z400 con 3,68 kg/CV. En Kawa no lo pueden evitar.

El chasis es del tipo “diamante” -motor suspendido y anclado con pernos--. Es de acero, al igual que el basculante. Su distancia entre ejes (1.416 mm) está dentro de la media. Delante vemos una interesante horquilla Kayaba invertida, con barras de 41 mm, regulable y de rígido aspecto. Detrás nos encontramos con un amortiguador anclado a un sistema de progresividad variable. El recorrido de las suspensiones es de 115 mm delante y 120 mm detrás. Lo habitual.ver galeríaBrixton Crossfire 500El chasis es de tipo diamante fabricado en acero.

Los frenos corren por cuenta de JJuan y, como en la mayoría de sus competidores, el disco delantero es de 320 mm de diámetro. El ABS es de Bosch.

Las llantas montan radios de acero. Por su aspecto no parecen estancas. La marca nos lo confirma, por lo que los equilibrados Pirelli Angel “tubeless” deberán ir montados con cámara.

Equipamiento al detalle

Las formas de esta Crossfire recuerdan, ligeramente, a las nuevas Husqvarna de carretera, aunque en Brixton no han resuelto el depósito y el asiento en una sola pieza a modo de kit. Una idea, la del kit, que ya propuso Leopoldo Milà en 1968 con su famosa y premiada Cota 247 y que vimos en otras motos de los años setenta como la Crono 75.ver galeríaBrixton Crossfire 500La Crossfire destaca por su cuidado y elegante diseño.

No entraré a fondo en cuestiones estéticas, pero la moto llama la atención. Los austríacos se han empleado a fondo en su diseño. La forma en “X” marca la pauta. Lo vemos en el volumen del depósito y en alguna que otra moldura. La óptica forma parte de la ornamentación al llevar inscrita los detalles del logotipo de marca. Es curiosa.

La iluminación es tipo LED. Brixton no ha escatimado esfuerzos en este apartado. El cuadro de relojes es digital. El diseño y el tamaño de los dígitos es más que correcto y la dotación de los testigos, ubicados en la zona exterior de la esfera, es completa. La intensidad y contraste de los dígitos no se adapta a la luminosidad exterior por lo que, en algunos momentos, el efecto de los reflejos solares dificultan su lectura. El cuadro no incorpora ordenador (consumo promedio, instantáneo, temperatura del aire) y solo ofrece un parcial. Equipa una luz de intermitencias de emergencia o “warning”. El tacto de la palanquita que acciona los intermitentes es algo impreciso. A veces pequeños detalles dicen mucho.ver galeríaBrixton Crossfire 500Cuadro de instrumentos es compacto y está bien ordenado aunque es sensible a los reflejos del sol.

La posición de las manetas es regulable. Hay motos de superior categoría que no cuidan estos importantes detalles ergonómicos. Bien.

Ciudad

Arranco. El motor gira “redondo”. No hay estridencias mecánicas. Parece japonés. El tacto del embrague es progresivo y previsible. El accionamiento del cambio es suave. Seleccionar el punto muerto es cómodo. Todo es agradable. En KSR han hecho un buen trabajo con el ajuste mecánico.ver galeríaBrixton Crossfire 500Brixton ha cuidado los detalles para hacerla cómoda y agradable.

La primera es cortita. Casi puedes arrancar con el acelerador cerrado. Es una moto fácil. Llevando el motor entre 2.500 y 4.000 rpm vas a poder moverte por la ciudad de forma cómoda y sin estridencias.

Maniobrar con ella es agradable. El radio de giro es más que aceptable para culebrear entre los coches parados y la anchura del manillar tampoco llega a ser crítica para deslizarse entre la fila de los semáforos. Los retrovisores cumplen.

El asiento, a 795 mm del suelo, no es de los más altos de la categoría, pero al ser tan ancho arquea las piernas y desperdicia un poco esa ventaja. En cualquier caso, con mi 1.75, no he tenido problemas para llegar con los dos pies al suelo.ver galeríaBrixton Crossfire 500La Crossfire es una moto práctica y manejable para ir por la ciudad.

Por ciudad solo hay un punto a revisar: la canalización del aire caliente del radiador. Cuando se activa el ventilador, el flujo se dirige, de forma directa, a la pantorrilla izquierda. Y molesta. Sobre todo en julio.

Llaneando por la autovía

La posición de conducción es cómoda. El Manillar y las estriberas apenas fuerzan la postura. Lástima que el asiento sea tan duro. Le falta mullido. Un punto a revisar.

A partir de 5.000 rpm aparecen las vibraciones. Sobre todo en las estriberas y en el depósito de gasolina. En el manillar, que va montado sobre unos generosos silent block de goma anclados a las tijas, apenas se notan. A 120 por hora (5.750 rpm) son perfectamente soportables.ver galeríaBrixton Crossfire 500La posición de conducción de la Brixton Crossfire 500 está bien resuelta. Lástima que el asiento sea tan duro.

El consumo oficial es de 4l/100. A nosotros, en un uso combinado, nos ha resultado de 4,6l/100. Con 13,5l en el depósito la autonomía debería rondar los 290 km. La velocidad máxima declarada es de 160 km/h. No la hemos comprobado.

Entre curvas

El largo depósito de gasolina te coloca un poco retrasado. Su posición de conducción que me ha recordado a las motos de los setenta. Una postura que se aparta, un poco, de la tendencia a colocarnos cada vez más cerca de la rueda delantera. En cualquier caso, no la notas distante. Al contrario. La sensación de confianza en el tren delantero es franca.ver galeríaBrixton Crossfire 500Entre curvas la Crossfire es una moto ágil y divertida.

Es una moto ágil. Cuesta poco hacerla cambiar de dirección. Eso te anima a avivar el ritmo y no tardas en dar con los avisadores de las estriberas en el asfalto. Aquí, Brixton, creo que ha sido un poco conservadora, ya que sus posibilidades deportivas estarían por encima de ese límite. Aunque no me parece mal. No es un modelo para quemados. En cualquier caso, no te aburrirás.

Las suspensiones son firmes. Trabajan bien. Quizá, la trasera, aprovechando que incorpora un sistema de progresividad variable, debería ser un poco más comprensiva con los baches. No deja de ser una moto de uso polivalente.

El sonido del motor es un poquito ronco. Han dejado el silencioso algo abierto. Tampoco molesta. Me gusta. Le da cierta personalidad.ver galeríaBrixton Crossfire 500La sensación de confianza en el tren delantero es franca.

Para sacarle partido al motor, debes evitar dejarlo caer por debajo de las 5.500 rpm. Y aquí, el escalonamiento del cambio te puede echar una mano porque los saltos entre marchas son razonables. No podemos decir que sea de relación cerrada, pero hay cambios con saltos más impertinentes. Hasta las 8.500 rpm el empuje es decente. Suficiente para entretener a cualquiera. Superado el régimen de potencia máxima (8.500 rpm) el indicador del tacómetro se vuelve de color rojo para pedirte que subas de marcha. Es mejor hacerle caso. No encontrarás mucho más empuje. Aunque si insistes con la estirada, el freno en la zona de sobre régimen no es excesivamente abrupto. El corte llega a 9.500 rpm.ver galeríaBrixton Crossfire 500La entrega de par de esta Crossfire 500 entre 5.500 y 8.500 rpm es suficiente para entretener a cualquier motero medio.

Los frenos, en un primer momento, ofrecen una “pegada” aceptable, aunque cuando apuras con intensidad, el disco delantero no responde con el mordiente que esperas encontrar en este tipo de moto. No sé si es un problema de diseño o de un mal rodaje de los frenos en la unidad de pruebas -no es la primera vez que nos pasa-. Y es que los componentes, firmados por JJuan, fabricante de primeros equipos para no pocas marcas de prestigio, no suelen decepcionar.

En resumen

Brixton nos propone una moto bonita y original gracias a su cuidado diseño. A simple vista, la calidad de la pintura, los acabados y los materiales parecen estar a la altura de la competencia, aunque eso es algo que solo el tiempo podrá certificar.ver galeríaBrixton Crossfire 500Brixton Crossfire 500 2020, una moto que dará que hablar.

Es una moto de trato fácil. Es práctica para ir por la ciudad. Rígida y precisa entre curvas y si no fuera por el asiento, incluso cómoda para largas tiradas. Dará que hablar. Seguro.


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