BMW R nineT Motorrad Spezial

BMW R nineT Motorrad Spezial: Cerrando el círculo

Víctor Maciel

Probamos la BMW R nineT Motorrad Spezial, o lo que es lo mismo: la BMW mejor equipada de la familia nineT, con suspensiones a la altura de las mejores RR del mercado y provista de los accesorios más selectos del catálogo Motorrad.
El resultado es una máquina exclusiva ante la cual es imposible no sentirse atraído.
ver galeríaBMW R nineT Motorrad SpezialFotos: Félix romeroLas pruebas de motos no solo están repletas de datos contrastables, también abundan, aunque intentemos evitarlo, las percepciones puras y exclusivamente personales.
Desde la distancia, mi vínculo con la nineT podría interpretarse como casual, aunque hay tanto efecto como causa en esta relación, que casi podría definirse como personal.
Soy un tipo alto, grande y pesado. Un poco más que la mayoría de los probadores de motos que conozco, e infinitamente más que el estereotipo típico que viene a la cabeza de la mayoría cuando imaginan a un piloto de carreras. Mi físico, que habría sido de gran utilidad de haber sido yo jugador de rugby, nunca ha aportado gran cosa a mi afición por las motos, pero sí que ha hecho que allí donde estuviese trabajando, quien se encargara de repartir las pruebas, apartara de mí cualquier vehículo al que yo pudiera hacer parecer pequeño en las fotos, para evitar el efecto: “oso yogui en moto”. Esto me ha hecho, casi sin querer, especialista en motos custom y otras de gran porte como la nineT, siendo la roadster de BMW el modelo que mejor conozco en todo su espectro. De las 5 variantes que componen la gama, quien les escribe, las ha probado todas… alguna hasta repetida.
La primera vez que me subí a una nineT, trabajaba para otro medio, y la R nineT todavía era la única integrante de lo que, en aquel momento, no era una familia.
Aquel primer modelo de R nineT, no era -al menos en apariencia- muy diferente de la moto utilizada como base para crear esta super nineT cargada de extras. En aquel momento me impresionó bastante, pero también he de decir que, en ese entonces, tampoco tenía muchas referencias claras con quien compararla.
Desde que empecé a trabajar en Motos.net, la falta de referentes se ha revertido completamente. Tirando un poco de archivo, podemos ver que en este medio he comparado la nineT Racer con la Triumph Thruxton R y la Kawasaki Z900RS Cafe, la Scrambler contra la Ducati Scrambler 1100, la Pure y la Urban G/S en solitario y la misma Urban G/S, contra todo lo que me encontré por el camino en un viaje al Wheel & Waves. Esto me ha permitido tener una idea más o menos precisa de en qué se diferencia la nineT de sus hipotéticas competidoras, pero sobre todo me ha permitido tener una visión perfectamente clara de qué es lo que diferencia a la ninteT de sí misma, pero caracterizada de otra forma.
Ahora que me he convertido en una especie de especialista en la gama nineT, me faltaba volver a subirme a su tope de gama, para -en cierta forma- cerrar un círculo. Si subiéndome a esta moto completo una tarea, no es menos cierto que BMW, creando esta moto, ha hecho lo propio. Después de convertir un proyecto que era casi “temporal”, pensado poco más que como una excusa para dar salida a motores de GS 1200 en stock, en un éxito de ventas, que impulsó -no solo a seguir fabricando motores- sino a crear una familia con identidad propia, le tocaba refinar la moto que inició la saga, para crear la nineT más “pata negra” de todas.
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Perfeccionando la R nineT, en cierto modo, BMW también cierra un círculo poniendo toda la carne en el asador para crear la BMW R NineT Motorrad Spezial. Una moto en la que se vuelca todo lo mejor que el universo nineT ha generado para configurar una máquina casi única, que combina las mejores prestaciones que se puedan obtener utilizando un boxer refrigerado por aire, con una apariencia que difícilmente pase desapercibida allí donde la dejes aparcada.
El cuadro de instrumentos de esferas separadas heredado de la nineT Racer, de diseño más clásico que en la R nineT de la generación anterior, es solo un pequeño ejemplo de retroalimentación de un proyecto destinado a seguir creciendo. Ha ganado en apariencia, aunque -a mi parecer- le sigue faltando un indicador de los kilómetros que se pueden recorrer con la gasolina disponible, para ser perfecto. No puede ser tan difícil, sobre todo si tenemos en cuenta que el cuadro de instrumentos sí indica lo que llevamos recorrido en reserva. En cualquier caso: no es un fallo grave pero sí un detalle que se podría mejorar.
BMW aprende de sí misma y para hacerlo, no solo se nutre de lo desarrollado para la familia nineT. Entre las mejoras técnicas que diferencian a esta R nineT de la primera de todas, y de las demás integrantes de la familia actual, la que más destaca es la horquilla invertida completamente regulable, heredada de la deportiva S 1000 RR.
Para obtener beneficios de la regulación de una horquilla de este tipo, hay que poder someter la moto a un “estrés” controlado que permita valorar cada pequeña modificación en los ajustes… y estas circunstancias difícilmente se dan durante una prueba que se efectúa mayormente en ciudad y carreteras abiertas al tránsito, pero tampoco hizo falta ajustar absolutamente nada para notar, desde la primer toma de contacto, un avance en el comportamiento de las suspensiones con respecto al resto de la gama nineT.
ver galeríaBMW R nineT Motorrad SpezialEn defensa del resto de la familia nineT, he de aclarar que tanto la nineT Scrambler como la Urban G/S cuentan con unas suspensiones lo suficientemente blandas como para poder abandonar ocasionalmente el asfalto sin dejarse las muelas en el intento. Más allá de la apariencia deportiva de la nineT Racer, ni la radical posición de conducción ni las suspensiones de esa moto son las más apropiadas para que un tipo de mi peso y mi tamaño la aprieten en una carretera de curvas. De las 4 motos que complementan la gama de la que es miembro fundadora la R nineT, mi preferida en las pruebas que había realizado hasta la fecha para Motos.net en el apartado suspensiones era la Pure, no porque destaque especialmente por su comportamiento dinámico, sino porque una moto pensada para “ir a trabajar con elegancia” como esa no necesita mucho más.
La R nineT muestra mucho más aplomo que sus hermanas en una carretera de curvas… aunque eso no se nota tanto en el agarre o en los balanceos como uno podría imaginar. Después de todo, las pruebas se realizan buscando los límites, pero intentando no quebrantar la ley ni comprometer la seguridad. Donde sí se nota mucho la mejora en suspensiones es en frenadas y aceleraciones bruscas. El cambio es tan notorio, que mi primera sensación, fue que BMW había modificado el control de tracción (montado como accesorio por 386,94 € en toda la gama nineT) para hacerlo algo menos intrusivo. Mis divagaciones iban insólitamente perdidas en esta dirección, cuando empecé a notar que las intervenciones del ABS también se hacían notar menos en el tren trasero en la R nineT, con respecto al resto de integrantes de la gama. Entonces concluí que no podía ser que BMW hubiera mejorado nada de todo esto sin anunciarlo con bombos y platillos, la respuesta tenía que estar por otro lado. Y tanto que lo estaba: delante de mis narices, en forma de un regulador de compresión (con la escala roja) en la barra izquierda y otro en la barra derecha (sobre amarillo) que controla la extensión.
Realmente no me hizo falta tocar nada en la suspensión delantera para sentir que esta moto es mucho más segura que sus hermanas cuando la exiges.
ver galeríaBMW R nineT Motorrad SpezialSin un pedigree tan rimbombante como el que ostenta la suspensión delantera, la trasera también mejora con respecto a sus hermanas, en gran parte gracias a la precarga del muelle ajustable con una rueda de regulación de fácil acceso, a la que, por cierto, tampoco me hizo falta tocar demasiado después de rodar a gusto en solitario por una carretera de curvas, para circular sin inconvenientes acompañado con el fotógrafo cargado de material, intentando agilizar una sesión de fotos que incluyó varias localizaciones situadas en lo más profundo del congestionado tránsito urbano.
En las mismas circunstancias había rodado en la Urban G/S y, aunque la comodidad (o incomodidad) del pasajero es prácticamente la misma, las suspensiones más blandas, e imposibles de regular con la misma facilidad, dificultaron una tarea que debió ser más simple, ya que la fotógrafa que me acompañó en aquella ocasión es más pequeña y pesa menos que Félix Romero, que fue el encargado realizar el excelente trabajo fotográfico que ilustra esta prueba.
Inconvenientes no faltaron. Nunca faltan cuando haces fotos en ciudad a pleno día. La nineT (cualquiera de ellas) es una moto llamativa. Y, si a una moto llamativa la limpias bien y la pones en un sitio bien iluminado, tienes prácticamente asegurado que mucha gente se detendrá a observarla… y a fastidiar el trabajo del fotógrafo. Pero si a una moto como la R nineT, que garantiza las miradas allá donde la dejes aparcada, le añades pintura personalizada y un kit estético con piezas fresadas anodizadas en negro y dorado, entonces dejas de valorar la opción de pasar desapercibido y te limitas a ejercitar la paciencia con los curiosos que se detienen a contemplarla.

Opción 719
El kit de piezas fresadas se ofrece como parte del programa “Opción 719”, que es la denominación de un proyecto que, a grandes rasgos, consiste en ofrecer vehículos personalizados directamente de fábrica.
Las piezas especiales del programa Opción 719 para la nineT, se ofrecen en tres acabados diferentes y están compuestas de: estriberas regulables para el conductor, estribos del pasajero, manetas regulables, tapas de los depósitos de embrague y freno, culatines y la carcasa frontal del motor.
De las piezas del kit, mis elementos preferidos con diferencia, tanto por apariencia como por funcionamiento, fueron las estriberas regulables de exquisito diseño, así que consulté la posibilidad de comprarlas por separado. Los 542,79 € que cuesta la estribera izquierda, sumados a los 639. 67 € de la derecha (más IVA en ambos casos) me hicieron pensar que comprar el pack completo no era tan descabellado como lo supuse en un primer momento, sobre todo si tenemos en cuenta que BMW financia estas piezas dentro del valor total de la moto.
ver galeríaBMW R nineT Motorrad SpezialMás allá de las estriberas regulables, se trata de un kit estético y tampoco puede decirse que sea precisamente económico. El pack completo cuesta 3.107,90 € ya sea que lo escojas con el acabado Classic, Storm o Sport, lo que en la práctica es igual a decir: gris claro, gris claro y oscuro combinados, o negro y dorado. Se puede acoplar a cualquier nineT… aunque difícilmente pueda imaginarme una combinación mejor que el negro y dorado montado en una R nineT “pata negra” con pintura personalizada en 2 tonos sobre el aluminio desnudo… una opción que, por cierto, añade 1.149.10 € a la ecuación.
Oigo ecos de críticas, aún antes de terminar de escribir el artículo. Más de 4.250 € en estética es una cifra que no está al alcance de cualquiera. ¿Significa eso que es irracional pagar tanto por algo que solo es estético? Eso dependerá pura y exclusivamente de las posibilidades de cada uno. A mí, por ejemplo, se me escapa totalmente, pero no por eso dejo de ser consciente que la civilización occidental entera se mueve al son de la estética. Desde las cirugías hasta el arte, pasando por cada una de las marcas que pueblan las “millas de oro” de las grandes capitales… todo o casi todo es apariencia. No voy a ser yo el que rebata a los que digan que el lujo y el glamour carecen de sentido, pero a diferencia de un bolso de Louis Vuitton, la R nineT no es solo apariencia. También es una moto cómoda para el uso diario, rápida, divertida y fácil de llevar en una carretera de curvas y dueña de una fiabilidad más que demostrada por las miles de GS 1200 que han utilizado este mismo motor de 110 CV y 11,8 Kgm de par a 6.000 rpm. para infinidad de aventuras en los parajes más inhóspitos y exigentes de la tierra.
Muchas cualidades de la parte ciclo, como la caja de cambios de seis velocidades con embrague en seco de un disco y accionamiento hidráulico, de magnífico funcionamiento, son el factor común de la gama nineT.
Ninguna de las integrantes de la familia nineT puede considerarse una moto económica. La Pure, como la opción más básica de todas, parte de los 13.300 euros…. por tanto, no pueden considerarse exagerados los 16.450 € que la R nineT equipada con suspensiones “pata negra” cuesta de “base”. Lo que está claro es que ese precio la posiciona por sí misma, y sin necesidad de añadir extras, como una moto que no está al alcance de cualquiera. Si a una máquina de estas características le añades pintura y piezas personalizadas te plantas por encima de los 20.000 y si (como en el caso de la unidad de pruebas) añades control de tracción, puños calefactables e intermitentes LED, te plantas en 21.469,14 € que hacen de la BMW R NineT Motorrad Spezial una moto naked especialmente exclusiva.
ver galeríaBMW R nineT Motorrad SpezialDespués de añadir casi todos los extras del catálogo BMW, que yo diga que los 5,3 litros a los 100 de consumo hipotético se acercan mucho a los 6 cuando aprietas el acelerador, carece totalmente de sentido. Las cifras de consumo preocupan a los simples mortales. Quien pueda permitirse una moto como esta, está más cerca de caminar sobre el agua que yo de poder gastarme el presupuesto de motos de un año (bueno) en piezas anodizadas.
Los afortunados que puedan adquirirla, tendrán acceso a una máquina de diseño atemporal, divertida, cómoda, fiable e inevitablemente exclusiva. La exclusividad no es buena ni mala, lo que está claro es que solo hay un pequeño círculo de personas que puede pagarla.


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