BMW R 1250 GS 2019

BMW R 1250 GS: El refinamiento del buque insignia

Javi Millán

La feroz competencia existente en el segmento de las trail de gran cilindrada ha provocado que BMW de una nueva vuelta de tuerca a su más potente modelo, la R 1200 GS. Una “mega trail” que pasa a denominarse R 1250 GS, cambio de denominación que implica una nueva mecánica con tecnología Shift Cam, además de numerosas mejoras para hacerla aún más “todopoderosa”…

Más allá

Está claro que en BMW han ido un paso más allá, aplicando una tecnología superior y de la cual ya os dimos mucha información en las presentaciones a las que asistimos -tanto de esta R 1250 GS como de la R 1250 RT-. Dicha tecnología supone un gran paso adelante en cuanto a prestaciones y el rendimiento mecánico, así como el dinamismo, gracias a la variación de la apertura de válvulas en función de las necesidades de cada momento. Si las anteriores generaciones ya tuvieron éxito, estoy seguro -y después de haberla probado a fondo-, que esta evolución satisfará a un mayor número de potenciales clientes dadas las mejoras tanto de suavidad y vibraciones mecánicas. Y conseguir eso en un motor bóxer de dos cilindros es una tarea no tan sencilla como parece. 

Para esta R 1250 GS se declaran 136 CV de potencia, cifra 11 CV superior a la de su predecesora, con una entrega más llena a bajo y medio régimen y permitiendo, además, una estirada final que la anterior generación no ofrecía. La GS gana muchos enteros en este sentido y el motor ya no se siente tan oscilante cuando se acelera sin contemplaciones y eso repercute en la comodidad. Así pues, la GS es más que nunca una motocicleta viajera con la que recorrer el mundo o simplemente ir ¿al trabajo? Bueno, eso se lo tendríamos que preguntar a sus propietarios. ¿Qué uso le dan a sus GS? ver galeríaBMW R 1250 GS 2019Fotos: Savage

Adaptada a todo

Ha quedado patente desde los comienzos que las GS tope de gama no han sido ni son las motocicletas más compactas ni ligeras, del mercado, ni siquiera -para muchos- son las más agraciadas en cuanto a diseño y en la mayoría de los casos o se aman o se odian, sí. Pesadas, voluminosas, casi descomunales y caras. Pero tienen un gran imán con el público que, a pesar de esos inconvenientes, sienten una gran atracción, quedando todos y cada uno de los inconvenientes en un segundo plano. Bueno, también que BMW ofrece un agresivo plan de financiación y hace de ellas más apetecibles que un caramelo en la puerta de un colegio.

Y ese caramelo viene en forma de la polivalencia con un envoltorio muy bien rematado y cuidado en sus detalles, éstos últimos los que hacen de la R 1250 GS adaptarse a las diferentes morfologías de clientes, ya que permite multitud de ajustes de serie sobre algunos elementos importantes: el asiento, las estriberas o la pantalla de protección al viento – que ya podría llevar un botón automático, por cierto-. Además de otros que se ofrecen como opción -incorporados en nuestra unidad-, y los cuales facilitan mucho la labor a sus mandos. Entre ellos están: las suspensiones electrónicas, los modos de conducción Pro, el arranque sin llave o el asistente del cambio rápido que, como en la anterior generación, resulta en ocasiones algo tosco si no se le pilla el punto ideal. Lo mismo ocurre con el caballete central con el cual hay que tener una buena compenetración o estar muy fuerte. ver galeríaBMW R 1250 GS 2019

Sí, por supuesto que presenta algunos otros aspectos que no gustarán ni a unos no a otros. Por ejemplo, la cantidad de opciones existentes y que pueden llegar a marear; u otros como el sonido, a veces, algo estruendoso de su escape y que incita a avivar el ritmo incluso con detonaciones al reducir, al más puro estilo de las Superbikes… ¿Era necesario tanto “sonido”?

Y todo eso se olvida

Pero eso es quizás uno de los aspectos que tampoco hacen pasar desapercibida a la más potente GS de la gama. Sí, es una motocicleta que deja huella a su paso, haciendo sentir que está viva, muy viva. Haciendo olvidar el lado o aspecto más burgués que podría interpretarse a priori. Porque el ADN de la deportividad está ahí, muy patente. 

No obstante, en cuanto recorres con ella kilómetros y kilómetros, algunos de esos puntos negativos mencionados como el peso, la voluminosidad o sensación de ir en una motocicleta inconducible, se esfuman por completo. Porque como ya ocurriese en las anteriores generaciones, el ritmo y el dinamismo ofrecido puede llegar a superar el entendimiento de cualquiera. ¿Cómo puede una moto así ofrecer tal comportamiento dinámico? Pues muy sencillo: en BMW dieron tiempo atrás con la clave y en esta nueva 1250 han afinando el reparto de pesos, la batalla, los ángulos de dirección y han pulido otros muchos para hacerla cada vez más perfecta. ver galeríaBMW R 1250 GS 2019

Además de todos esos aspectos, quedémonos con esa pantalla totalmente digital y de última generación, posiblemente una de las más vistosas del mercado. Fácil, intuitiva y con una visualización de los diferentes parámetros que ya quisieran otras muchas marcas. En ella se pueden establecer diferentes opciones, tanto de menús como de configuraciones y por supuesto, regular las múltiples opciones que ofrecen las suspensiones electrónicas tanto en el tren delantero como el trasero. Bien es cierto que estuve jugando con todas ellas y al final lo más cómodo para rodar por carretera me resultó ser el modo Dynamic y dejar la amortiguación en el modo Auto, opción que las adapta en función de la carga según determinen los sensores. En este sentido las otras dos opciones, Mínimo o Máximo no son, a mi entender, las mejores para rodar uno solo sobre asfalto y sin equipaje y sí para hacerlo fuera de carretera o a plena carga. 

Si bien estuve probando durante varios días la R 1250 GS en trayectos usuales y en todo tipo de carreteras o autovías, el día de la sesión de foto el termómetro no quería subir de los dos grados negativos y resultó todo un desafío rodar por zonas incluso con hielo o muy húmedas. No obstante, la seguridad que aporta tener la última tecnología en cuanto a controles de tracción o de frenada, me hacía sentir algo menos ese estrés a la hora de rodar, tan solo preocupándome de hasta dónde podría llegar con el agarre de los Bridgestone instalados en esta unidad de pruebas y que, en este caso, necesitan de algo más de temperatura para ofrecer un mejor rendimiento. ver galeríaBMW R 1250 GS 2019

Eso sí, rodar a tan bajas temperaturas me permitió también poner a prueba la calefacción de los puños. Una calefacción mega potente en su nivel máximo y que permite llevar las palmas de la mano con suficiente temperatura. En el caso de la protección es otro de los puntos reseñables, con la pantalla frontal que protege bastante incluso es su posición más baja. Lo que sí me resultó curioso rodando por autopista y lloviendo es que sólo se me empapó el pie derecho. Sí, esos nubarrones que te pillan en mitad de un trayecto y acabas mojado sí o sí. Pero ¿solo el pie derecho? Posiblemente el flujo de aire vaya más hacia la zona de la estribera derecha, cosa que me resultó algo sorprendente y anecdótica. Por supuesto, con unas buenas botas impermeables ni me hubiera percatado, pero es que iba en zapatillas al trabajo…

En esos días pude rodar también en seco, sobre asfalto impecable, a ritmo más elevado y la R 1250 GS responde de manera impecable. Con un aplomo sorprendente y notándola menos nerviosa en frenadas muy buscas, no dejando tan suelto al tren trasero. En este sentido se ha hecho un buen trabajo de puesta a punto y las suspensiones electrónicas funcionan a las mil maravillas, evitando el comportamiento no deseado del conjunto. En cualquiera de los casos, la R 1250 GS es una motocicleta súper noble, imperturbable a pesar de su elevado centro de gravedad. Más elevado si cabe, cuando al conductor le gusta ir en la posición más alta de las dos disponibles, como es mi caso. ver galeríaBMW R 1250 GS 2019

Modos de conducción más… intuitivos

Si de una cosa se dieron cuenta en la pasada generación los técnicos de BMW es que los clientes no necesitan tantas combinaciones de selección de modos y cambiaron algo su configuración desde la última hornada de las R 1200 GS. Así pues, cada uno de los tres de serie, Rain, Road y Dynamic aplica por defecto un nivel de establecido de entrega de potencia, así como unos parámetros de control de tracción específicos. En el caso de que se quiera variar alguno de ellos es posible mediante los botones situados en las piñas. El Road es el más adecuado para rodar tranquilos por carretera y si queremos más, el Dynamic permite una respuesta más enérgica del acelerador.

Además, se puede jugar tanto con el nivel de hidráulico y precarga de muelle de las suspensiones, adaptándolas a nuestras necesidades tanto de terreno, peso o tipo de conducción. Aquí ya no sale la información en la pantalla que indicaba “Un casco”, “Dos cascos”, “Un casco con maleta”, etc. Aquí solo te dará opciones Road, Dynamic, Enduro o Enduro Pro para el hidráulico y Min, Aut. o Max para el ajuste del muelle trasero. Todas ellas seleccionables jugando con el botón de “Amortiguación” situado en la piña izquierda y la rueda de menús. 

Con todo ello puesto a tu gusto, la R 1250 GS resulta una motocicleta que en movimiento permite una transición entre curva y curva más propia de una motocicleta menos pesada y deportiva. Un poco de contra manillar permite encarar cualquier viraje en milésimas de segundo, dejar que el conjunto incline de manera fluida, pasar la curva con velocidad constante y volver a acelerar dejando a la electrónica hacer su trabajo. Eso sí, el asistente del cambio es un tanto especial en cuanto a su funcionamiento. La palanca parece flexionar en exceso y hay que abrir el puño del gas con decisión para subir de marchas sin golpes de la transmisión.ver galeríaBMW R 1250 GS 2019

Por otro lado, en carreteras más abiertas o en vías rápidas pude comprobar otro tipo de sistemas en esta R 1250 GS como el control de velocidad con un funcionamiento correcto hasta la desconexión, algo brusca a mi entender, tanto tocando los frenos como girando el puño del gas más allá de su punto inicial. Lo mismo ocurre en ciudad donde es mejor sin duda alguna accionar el embrague para cambiar a bajas revoluciones y en marchas cortas. ver galeríaBMW R 1250 GS 2019

Seguirá en lo más alto

Todo lo experimentado con esta nueva R 1250 GS corrobora que es una moto para viajar. Viajar con todo lo que te quepa en sus maletas extensibles, con unas dimensiones más que correctas y que tan sólo se ven mermadas por silencioso de escape en la zona derecha lo que reduce algo el volumen en la de ese lado. Los más de 300 km de autonomía que permiten los 20 litros de su depósito de combustible – 6,53 l./100 km de consumo medio- y la gran finura mecánica aportada por la mayor suavidad, las prestaciones y las menores vibraciones que trae esta nueva mecánica Shift Cam, la mantienen como una de las mejores -si no la mejor- del segmento.  La nueva GS ha llegado sin duda alguna con muchos y buenos argumentos, habiéndose vendido 2.500 unidades de la generación precedente en 2018 -contando las dos versiones, la estándar y la Adventure-, no es de extrañar que con esta R 1250 GS se llegue a unas cifras superiores fácilmente.