Benelli Leoncino 502: Belleza italiana, corazón asiático

Jordi Hernández Farguell

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Desde que en 2005 Qianjiang tomara las riendas de Benelli, la histórica firma italiana ha experimentado un profundo proceso de transformación que le ha llevado hasta el gran momento actual. Una nueva etapa, muy enfocada en los scooters y motos destinados a los carnés A1 y A2, que forman un catálogo con integrantes tan atractivas como la nueva Leoncino 502. Una moto perfecta para aprender o disfrutar de la vida sin estrés, con un diseño Scrambler al más puro estilo italiano y fabricada bajo el paraguas de una de las firmas chinas más potentes.ver galeríaBenelli Leoncino 502Fotos: María Pujol

Dejando de lado su histórico nombre, la Leoncino 502 pertenece a una nueva generación de motocicletas Benelli cuyo principal exponente es la preciosa TRK 502, una ligera trail que ha creado un gran revuelo, especialmente en su país de origen, Italia, por su competitiva relación calidad-precio e imponente aspecto. Junto con ella, nuestra invitada, son la prueba de que la conexión euro-asiática funciona, ya que la alianza entre ambas firmas ha demostrado ser capaz de concebir productos muy competitivos en todos los aspectos.

Nuestra invitada es una naked de clara inspiración Scrambler, aunque en la unidad que pudimos probar se habían montado neumáticos puramente de asfalto y no una solución mixta, con tactos, como se estila en las motocicletas de este tipo. Hay que felicitar a los creativos de la firma transalpina, ya que a pesar de ir destinada a una categoría principalmente económica, han concebido una motocicleta muy personal, bonita, bien dotada y, sobre todo, bien acabada. Una labor que ha partido de las mesas de diseño en su cuartel general en Pesaro, donde se da forma a las motos italianas, para, más tarde, pasar a las cadenas de montaje de Wenling en China, centro neurálgico de Qianjiang, la casa madre del grupo.La Leoncino 502 se diseña en Italia y se construye en China 

Es una moto de medidas manejables y con una posición típicamente Scrambler. El asiento está colocado a 815 mm del suelo y su arco frontal es estrecho para que hagamos pie fácilmente al parar. El manillar es ancho y está colocado a la altura de la parte baja del pecho, mientras que las estriberas quedan ligeramente retrasadas y un poco elevadas. Todo ello da lugar a una posición de conducción en la que no se fuerza ninguna parte del cuerpo, es bastante confortable y facilita muchísimo el control de la moto, lo que incluso invita a probar -con los debidos neumáticos-, su faceta todo terreno.

“Italian desing”ver galeríaBenelli Leoncino 502Benelli Leoncino 502

Desde el manillar la visión es buena, sobre todo en lo que se refiere a su cuadro de instrumentos, clásico en cuanto a forma, pero bastante actual en cuanto a tecnología ya que es completamente digital. Pese a ello su equipamiento es bastante sencillo, no cuenta con ordenador de a bordo, pero nos lo compensa con un indicador de marcha seleccionada y su fácil comprobación en condiciones normales; con luz directa no resulta tan visible. Frente a él, se ha dispuesto un faro de formas redondeadas que combina las tecnologías Multiconvex, LED y elipsoidal de forma acertada para ofrecernos una iluminación clara y visible a cualquier hora del día. 

La calidad de acabados es destacable para una motocicleta de 5.999 €, sobre todo por detalles tan originales como el pequeño “Leoncito” que corona el guardabarros delantero o por el llamativo soporte de matrícula, anclado al basculante, que lo sostiene frente a la rueda trasera como por arte de magia, muy al estilo de la nueva Yamaha MT 09.

El depósito de gasolina está firmado a ambos lados por los logotipos de la marca que, a su vez, están integrados de forma original en unas fibras superpuestas a este. Al mismo tiempo, el tanque de gasolina de 15 litros se funde de forma armoniosa con el asiento y las fibras que lo rodean, dando lugar a un conjunto muy compacto. Mientras, el colín, de estilo minimalista como se estila hoy en día, es flanqueado por dos prominentes asas que facilitan mucho las cosas al pasajero y es rematado por un alargado piloto posterior formado íntegramente por diodos LED

Belleza y funcionalidadver galeríaBenelli Leoncino 502Benelli Leoncino 502

Como toda Scrambler, su parte ciclo y motor también tienen mucho que ver en su estética, el discreto chasis de tubo redondo de acero sujeta al motor por la parte superior y, por la parte posterior, se le ha anclado un larguísimo basculante que también es de tipo tubular. Mientras, en la sección delantera, destaca una horquilla invertida formada por unas enormes barras de 50 mm (alcanza los 135 mm de recorrido) y unas tijas de triple anclaje que le aportan un aspecto robusto y sólido.

Continuando en el apartado de la suspensión, en los cuartos traseros se ha montado un único amortiguador que nos proporciona 145 mm de recorrido en la rueda trasera. Tanto él como la horquilla son regulables en hidráulico, aunque en el caso del amortiguador también se puede variar la compresión del muelle de forma muy cómoda y sencilla, ya que dispondremos de un pomo situado en el costado derecho que simplifica notablemente esta operación.

El conjunto de frenos y llantas también ayuda a aumentar la imagen de calidad de la nueva Leoncino, los grandes discos delanteros de 320 mm con las pinzas radiales de 4 pistones o el disco de 260 mm posterior con la pinza de dos pistones -ambos conjuntos fabricados por la propia Qianjiang-, entran muy bien por los ojos, lo mismo que las llantas de radios de 17 pulgadas con neumáticos Pirelli Angel ST de 100/80 y 150/70; un muy buen calzado para una moto de estas características al presentar un buen balance entre prestaciones, funcionalidad y economía.

A todo ritmover galeríaBenelli Leoncino 502Benelli Leoncino 502

A estas alturas de la prueba, hay que reconocer que la Benelli Leoncino 502 no defrauda, pero aún le quedan dos pruebas de fuego; su motor, y, lo que es más importante, su comportamiento. Y es que su categoría, la A2, engloba un montón de cilindradas y tipologías distintas, lo que la convierte en una de las más superpobladas y competidas de cuantas existen en el mundo de las dos ruedas.

La verdad es que la Leoncino no tiene mucho de qué preocuparse, ya que el nuevo propulsor bicilíndrico en paralelo de ciclo 4 tiempos, refrigerado por líquido, con distribución DOHC y culata de 4 válvulas nos sorprendió muy gratamente. Y es que este moderno propulsor tiene varios ases escondidos en la manga, los más importantes son, sin duda, el calado del cigüeñal a 360º y su eje de equilibrado.Nuevo motor con el cigüeñal calado a 360º y con eje de equilibrado

El primero le confiere, además de un sonido bronco y profundo, un enérgico carácter en la zona de medios y bajos. Es en esa fase tan importante donde responde con brillantez y le saca mucho partido a sus, en principio, discretos 47,6 CV a 8.500 rpm. No es un motor perezoso acelerando, ni tampoco recuperando, entre las cuatro y siete mil vueltas nos ofrece una respuesta decidida pero no abrumadora, con la moderación típica de un A2 para que cualquier kilómetro realizado nos ayude a consolidar nuestra conducción de cara a motos mayores y más potentes.

Por otro lado, el eje de equilibrado le sirve a la Leoncino para destacar donde muchas de su clase más padecen; no es otra cosa que en su suavidad de funcionamiento y a la hora de minimizar cualquier tipo de vibración, siendo especialmente agradable en este último aspecto, ya que solo a un régimen muy alto de vueltas se puede detectar alguna vibración en las estriberas.

Conducción fácilver galeríaBenelli Leoncino 502Benelli Leoncino 502

Una de las principales virtudes de la Leoncino 502 es su estabilidad, su centro de gravedad está muy bajo y el reparto de pesos entre ambos ejes se siente muy bien equilibrado. Además, el ancho manillar ejerce un dominio total sobre el neumático delantero de 100/80, lo que nos proporciona un control total sobre la dirección. Si a ello le sumamos que su peso en orden de marcha no supera ni de lejos los 200 kg (pesa 170 kg en seco), y que su distancia entre ejes es de 1.450 mm, observaremos rápidamente que nos encontramos a lomos de una moto muy ágil de reacciones; tan perfecta como moto de diario, como para divertirse al máximo con ella los fines de semana.

Por dimensiones es una buena moto urbana, no hay problema en encontrar espacios y aunque el manillar es bastante ancho, en línea recta, se puede pasar bien entre coches. El principal problema en este escenario es su reducido radio de giro provocado por culpa de su corpulenta horquilla y, en concreto, por sus gruesas botellas. Estas limitan mucho el giro de la dirección y, en consecuencia, su capacidad para dar la vuelta o zigzaguear en espacios cerrados.

En espacios abiertos las cosas cambian radicalmente, la pequeña Benelli Leoncino 502 demostró ser una muy buena motocicleta interurbana, con un comportamiento en carretera brillante y divertido, capaz de sorprender muy gratamente incluso a conductores más curtidos y experimentados.

¡A por la carretera!ver galeríaBenelli Leoncino 502Benelli Leoncino 502

El bastidor y el conjunto de suspensiones forman un muy buen equipo, es un pack que le aporta un comportamiento general bastante rígido, lo que no dejó de sorprendernos, pues es habitual encontrarse con un tarado de suspensiones más bien blando en este tipo de motocicletas. Pero con la Leoncino, Benelli se decanta por lo contrario, la horquilla demuestra una gran suavidad inicial de compresión, para comportarse con algo más de firmeza en los milímetros finales. Por su parte, el amortiguador posterior también demuestra una gran capacidad de retención, sus reacciones son firmes pero no secas, aunque sobre asfalto más bacheado tampoco hubiera estado mal un poco más de progresividad en su extensión.

Su comportamiento en curva es impecable, la firmeza de las suspensiones, la rigidez de su chasis y el pegajoso comportamiento de los Pirelli Angel ST se alían para llevar a la Leoncino a otro nivel. Se siente muy segura en la entrada de los virajes, mientras que en el ápice de los mismos su impecable estabilidad evita cualquier movimiento extraño e indeseado. En la salida, su consistente empuje no supone un problema, en condiciones de buen agarre, parte ciclo y neumáticos transmiten la potencia al asfalto de forma eficiente y controlada, manteniendo los cuartos traseros estables y bajo control en todo momento.ver galeríaBenelli Leoncino 502Benelli Leoncino 502

Por último haremos una mención especial a su frenada, que, como ya hemos comentado, salvo en el caso del ABS, para que el que se confía en una centralita Bosch de última generación, Benelli y Qianjiang echan mano de su potencial industrial y se fabrican ellos mismos todo los elementos implicados.El ABS, firmado por Bosch, es de los pocos elementos que nos son de fabricación propia

Todos los componentes tienen un magnífico aspecto, pero son las pinzas delanteras de anclaje radial de 4 pistones las que captan todas las miradas. Aunque cumplen muy bien su cometido, no actúan con la misma contundencia que componentes de fabricantes más especializados, su respuesta es más suave, pero también menos exigente lo que siempre es beneficioso en una moto que, en la mayoría de los casos, va a cumplir una función de moto-escuela.

El tacto de la leva derecha es más bien suave, aunque eso nos ayuda a dosificar muy bien la potencia en las frenadas fuertes. Detrás, la pinza de doble pistón goza de una potencia considerable y es lo bastante precisa como para convertirse en una perfecta aliada tanto en maniobras a baja velocidad, como para ayudarnos a controlar la rueda trasera en curva. Lo único malo fue el excesivo recorrido de la palanca derecha, tan exagerado en nuestra unidad de pruebas que nos obligaba a buscar la franja de frenado muy abajo.

Hay que reconocer que Benelli y sus motocicletas van en clara progresión ascendente, con modelos como la Leoncino 502 tienen un producto competitivo, de calidad y a un buen precio, una pintoresca motos de filosofía Scrambler capaz de hacerse un hueco en un segmento complicado y exigente como lo es el A2. Habrá que estar atento a sus movimientos.

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