Las motocicletas contaminantes: No en Barcelona

Jordi Hernández Farguell

Es ya una realidad. El Ayuntamiento de Barcelona ha confirmado que va a limitar la circulación a las motocicletas y ciclomotores más contaminantes. Por su parte, el Gremio del Motor, comprende y comparte esta iniciativa, ya que se centra en las unidades más ineficientes por antigüedad y motorización que se encuentran en circulación.ver galeríaBarcelona: No a las motos contaminantesSuzuki InazumaEsta temida restricción entrará en vigor a partir de diciembre de 2018 y se centrará en las motocicletas y ciclomotores fabricados antes del 2003, haciendo que no puedan circular vehículos de dos ruedas con 16 años de antigüedad (matrículas anteriores a las letras CDD) durante los episodios de contaminación ambiental por dióxido de nitrógeno (NO2). Por otra parte, los vehículos englobados dentro de este grupo no tendrán las etiquetas con el distintivo ambiental de la DGT.

A tenor de lo visto, el presidente del Gremio del Motor, Miquel Donnay, señala que “compartimos la sensibilidad del Ayuntamiento de Barcelona por una ciudad más sostenible y valoramos positivamente que se aplique un criterio objetivo en la restricción, focalizando el esfuerzo en las unidades más viejas e ineficientes” pero también quiere destacar que “hay que tener en cuenta el valor de los vehículos a motor de dos ruedas a la hora de agilizar la movilidad urbana y, sobre todo, en la ciudad de Barcelona.”ver galeríaBarcelona: No a las motos contaminantesBMW R1200 RT

Según las estimaciones de los expertos, se teme que esta medida afecte a un 40% del parque móvil de la ciudad, en concreto, el Gremio del Motor cuenta con un estudio centrado en los turismos que pone de manifiesto que los kilómetros recorridos por los vehículos de más de 15 años, no supera porcentualmente el 7% del total del parque. De este modo, se cree que la afectación práctica puede ser inferior a la estimada.

Y es que la moto y el scooter son el medio de transporte preferido de un gran número de barceloneses por su movilidad personal, por su polivalencia, versatilidad y economía. Por su condición de capital de Cataluña y por la concentración de actividades laborales, de negocios, restauración, de centros de estudio y de ocio, cada día atrae a un innumerable conjunto de personas (se estima que el parque es de unos 280.000 vehículos), que por la distancia media que tienen que efectuar, recurren a la motocicleta para desplazarse de su residencia al centro.