Aprilia Tuono V4 Factory vs BMW S 1000 R: Juguetes para mayores

Javi Millán

Motores con carácter, diseños desafiantes y unas potencias que las sitúan en la zona alta entre las “Streetfighters” de la actualidad. Así son nuestras dos protagonistas, la Aprilia Tuono V4 Factory y la BMW S1000R, motocicletas con las que, más de uno, habrá soñado tener en el garaje de su casa... ver galeríaFotos: Félix Romero. Acción: Edu Fernández y Víctor Maciel

Más de lo imaginado

Hablar de motos en torno a los 170-180 CV de potencia hace poco más de una década era hablar de Superbikes, motos en torno al litro de cilindrada y con una electrónica más bien “justita”, donde los frenos ABS eran lo único que podrías encontrarte como sistema de seguridad extra, ni controles de tracción, ni modos de potencia. El único responsable de controlar toda la caballería disponible era tu puño derecho. Pero la escalada de caballos y la consiguiente electrónica se han ido extendiendo en todos los segmentos y ahora nos encontramos en un punto donde los sistemas de ayuda permiten disfrutar de grandes potencias de manera más controlada.

Sirva como ejemplo claro que la Tuono 1000R Factory de 2007 rondaba por aquel entonces los 140 CV de potencia, eso sí, su motor era de tan sólo 2 cilindros por los 4 de esta más moderna versión. En BMW se conformaban con motos menos deportivas y la gama K 1200 de cuatro cilindros era el máximo exponente en cuanto a potencia/deportividad. Rondaban los 160 CV, cifra que las situaba en lo alto de la tabla. Eso sí, hasta 2014 no llegó la primera S1000R construida sobre la base la S1000RR, siendo una deportiva sin carenado y también menos radical, con menos caballos que su hermana, una bestia que rondaba los 200 CV y que serviría como base de competición para el Mundial de Superbikes. Sí, sí. No nos olvidamos de monstruos como la Suzuki B-King y sus más de 180 CV… Pero “aquello” no era más que una motocicleta desproporcionada, pesada y con un dinamismo lejos de lo esperado por aquel entonces en lo que se denominaban las “Streetfighers”.ver galería

La fiebre por las grandes potencias vuelve a estar de moda y esta misma temporada ya están apareciendo “Híper”, mejor dicho, “Meganakeds” de serie que superan los 200 CV. Las Ducati Streetfighter V4, la Kawasaki Z H2 o la MV Agusta Brutale 1000 RR son las tres pioneras y las demás marcas seguramente tomarán en el mismo camino. Aprilia tiene la base de 217 CV de su RSV4 y BMW lo propio con su S1000RR de 207 CV presentada la pasada temporada. Así pues, mientras esperamos la llegada de todas ellas, nos conformaremos con dos de las opciones de este momento más actual…

Más… terrenales

Si bien pertenecen a un nicho muy pequeño del mercado, su atractivo es innegable, siendo motos soñadas por muchos de nosotros. El problema es sacarles el partido que se merecen y, a menos que pensemos en rodar en circuito, no nos acercaremos ni por asomo a lo que pueden dar de sí…  Quizás sean para aquellos que bajen de una RR y busquen algo menos radical, pero con grandes prestaciones y la posibilidad de rodar en circuito a ritmo muy alto, además de contar con la seguridad de unos paquetes electrónicos de muy alto nivel. 

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La Aprilia pude probarla por primera vez en unos Racers Days celebrados el verano pasado en el mítico trazado de Imola (Italia) y ya me sorprendió gratamente, siendo una motocicleta a la que te adaptas en pocos minutos a pesar de contar con 175 CV de potencia. Todo resulta fácil, incluso abriendo sin contemplaciones el puño del acelerador electrónico, te sentirás que pierdes el control. O por lo menos es lo que te hace creer la electrónica comandada por una IMU o Unida de Medición Inercial que gestiona todos los sistemas de ayuda a la conducción. Evidentemente rodar en circuito es una cosa muy diferente que hacerlo en la calle, en ciudad, carretera o autopistas y con cualquiera de nuestras protagonistas todo pasa muy rápido. 

En el caso de la BMW, después de haber probado la primera versión de 2014, la última toma de contacto de esta evolución fue también en circuito. Concretamente durante una presentación de los Dunlop SportSmart TT en Monteblanco (Huelva). Si bien fueron unas pocas vueltas sobre ella, me parecieron suficientes para notar las ligeras mejoras que traía consigo la evolución: 5 CV más de potencia, 2 Kg menos de peso, un subchasis rediseñado y, lo que me resultó más llamativo, las menores vibraciones repercutidas en el manillar. Pero es que además esta generación de 2017 ya cumplía la Euro4 y se podía equipar con nuevos modos de conducción, ABS Pro, así como control de salida o Launch Control y limitador de velocidad para pitlane. Todos ellos elementos opcionales que, por supuesto, nuestra unidad de pruebas equipaba y son de serie en la Aprilia.ver galería

Full equipe

Es cierto que para ponerla al nivel de la Aprilia -en cuanto a equipamiento- debimos pedir a BMW una unidad de la S1000R con todos las opciones habidas y por haber, cosa que no suele ser problema, ya que, el “responsable” de encargarlas a fábrica, siempre tira por lo alto y quiere que probemos todos los elementos disponibles en el catálogo. En el caso de la italiana, su equipamiento es muy completo e incluso en esta versión se incluyen las suspensiones Öhlins Smart EC 2.0 semi-activas de serie, Quickshifter y una pantalla de información TFT en color desde la cual se pueden variar todas y cada una de las configuraciones de las suspensiones, modos de conducción y ayudas electrónicas. Eso sí, el marcador de nivel de combustible brilla por su ausencia… Ah, bueno, lo han compensado con el indicador de grados de inclinación lateral. 

Es cierto que existe una Tuono V4 RR sin suspensiones electrónicas, pero ya que probamos una, que sea la tope de gama. Eso implica que la BMW venga con muchos elementos opcionales en forma de paquetes. Control de velocidad, asistente de cambio rápido, DDC o suspensiones semi activas electrónicas firmadas por SACHS, modos de conducción Pro y un sinfín de elementos más como el escape Akrapovic - uno de los pocos elementos que la firma italiana también ofrece en su catálogo de accesorios-. Para rematar, esta S1000R nos llegaba además con las más ligeras (-2,4 kg) llantas forjadas que mejoran el dinamismo al más puro estilo de la competición.ver galería

Por otro lado, la Aprilia dispone de un módulo adicional que, en combinación con una App, permite obtener datos adicionales de nuestra ruta, así como la visualización del circuito donde estemos rodando. 

Más cómodas de lo esperado

Si bien las posturas de conducción son muy parecidas, con unas estriberas elevadas y un manillar muy plano, el asiento de la italiana está algo más elevado, mostrando una sensación de cargar más nuestro peso sobre el manillar. En cualquier caso, no son radicales y sí bastante llevaderas en el día a día. Quizás incluso algo más la BMW al contar con el asiento más plano.

Mirando hacia delante la visión en una y otra si es bastante diferente. No quiero decir que sea mejor o peor, pero en la Aprilia se respira un ambiente algo más moderno con más colorido y la BMW se ha quedado un poco atrás en el tiempo. Eso sí, a mi me siguen gustando más las motos con un tacómetro analógico. El velocímetro ya me da igual. ver galería

No obstante, a la hora de entrar en los menús y una vez te acostumbras, la Tuono es un poco más intuitiva en la manipulación. Además, con un par de pulsaciones se cambian todos los parámetros preestablecidos de suspensiones, control de tracción, el “anti wheelie”, la entrega de potencia e incluso el amortiguador de dirección electrónico. Aquí se notan más suaves los cambios entre un modo y otro con respecto a la BMW. En la alemana los ajustes de suspensiones tienen un gran salto entre llevarlos en Road o Dynamic y para el día a día acabas funcionando con el primero la mayoría de las ocasiones ya que está más enfocado al confort. 

La locura

Es tal la infinidad de opciones seleccionables en la Aprilia que puedes llegar a la locura. Pero esa locura también llega a la hora de arrancar su V4. Cuando cobra vida parece que quiera explotar, con un ruido interno más acusado respecto a de la BMW y eso que nuestra unidad de la italiana no llevaba el Akrapovic opcional. Ese sí lo pude oír cuando la probé en Imola y os aseguro que merece la pena. Sí, para circuito mejor. ver galería

El carácter de sus motores es algo diferente y los 165 CV de la BMW son más progresivos a bajas revoluciones, siendo su entrega de par y potencia algo más lineal hasta medio régimen. A partir de ahí la cosa se iguala algo y las dos despuntan con una estirada imponente… Bueno, mejor no llevarlas hasta el corte de encendido porque en segunda ya estaremos por encima de los límites legales de las autopistas nacionales. Mientras que la BMW te permite circular en marchas más largas, la Aprilia necesita de una o dos menos para no mostrar ese sufrimiento a bajas revoluciones. 

Teniendo un peso en orden de marcha ligeramente por encima de los 200 Kg no se notan excesivamente torpes. Más bien sorprende la rigidez de sus chasis y que repercute de manera clara las vibraciones al resto del conjunto y el poco ángulo de giro que poseen, siendo las maniobras a baja velocidad algo a lo que debemos acostumbrarnos. En carretera de montaña con curvas enlazadas es donde más se disfrutan y si bien la Aprilia se nota un poco más ágil, la BMW no defrauda en absoluto pese a estar ya en su última etapa antes del cambio generacional… La S1000RR 2019 está a punto de desnudarse seguro.ver galería

En cuanto a los frenos, se nota que la Aprilia posee unos más modernos de Brembo con pinzas delanteras M50, mientras que en la BMW siguen con los mismos de hace más de una década, según ellos, suficientes para esta S1000R, para mí, ya más que amortizadas y renovables. Por tacto, potencia y dosificación los de la italiana superan a los de la germana claramente. 

Y una vez paras en la gasolinera, aquí sí gana la S1000R porque la italiana es un poco más “gastona” en torno al litro de diferencia en las mismas condiciones – 7,5 litros a los 100 km por 6,5 de la BMW-.

Las elecciones

Elegir la mejor opción es siempre complicado y hay muchos factores a valorar. Yo siempre recomiendo hacerlo con el corazón y sin pensarlo demasiado, de manera impulsiva, sobre todo si se trata de una motocicleta. Vaya, acabo de elegir la Aprilia… Pero ¿no dije que no tenía marcador de combustible? Si no me gustaba ese logo de Aprilia tan grande. Me quedo con la BMW entonces. Ah no, prometían el testigo de temperatura exterior y no lo he encontrado.ver galería

Ahora en serio. Las dos son motocicletas muy especiales, deportivas, hasta cierto punto salvajes, irracionales y en cada una de ellas se respira claramente el aroma de sus respectivas marcas. Los italianos lo dan todo de entrada, mientras que la austeridad alemana queda patente con tantos elementos opcionales y que pueden llegar a elevar el precio por encima de los 20.000€ por los menos de 19.000€ de la Tuono. Sí, realmente son cifras para pensárselo con más calma. Olvidad lo de no pensar demasiado, fui muy impulsivo.