7º Rodi Book 2018: Curvas, curvas, curvas

Paulino Arroyo

Puede parecer un tópico pero hay actividades que hay que realizar una vez en la vida y he descubierto, tras vivir esta séptima edición, que el Rodi Book es una de ellas. Aunque, visto lo visto, me consta que cada uno vive su propio Rodi Book, y así debe ser, pues se dan cita distintas motos (yo con la KTM 1290 Super Duke GT), experiencia motociclista y niveles de conducción (pues nos acompañó el piloto Álex Márquez y su mánager y expiloto Emilio Alzamora). Esta es ya una clásica con solo siete ediciones con el road book como protagonista.

Más de 600 Km y 5.000 curvas

ver galería7º Rodi Book 2018: Curvas y más curvasRodi Book 2018: Bosques EncantadosCon el sobre nombre de Bosques Encantados, conocemos ya la que ha sido la edición del Rodi Book más multitudinaria de las siete desarrolladas hasta la fecha, recorriendo un total de más de 600 km, con 5.000 curvas y 15 puertos de montaña como el Aspin o el Tourmalet. Y el nombre es más que justificado pues durante largas horas, si lo hubiéramos seguido desde el aire, el asfalto se perdía bajo un manto verde inconmensurable que hizo más llevadera la soleada jornada 100% rutera.

Todo se inicia antes de salir de casa pues el recorrido de cada uno de los participantes hasta llegar a la ciudad aranesa de Vielha ya es, realmente, toda una experiencia. Y el primer acto es la entrega de la documentación, el rutómetro en forma de rood book, atención de los colaboradores como Bassella Experience, Moturisme, Ara Lleida, descuentos en neumáticos Michelin –mostrando los Road 5-, ofertas de equipamiento motociclista con Motosprint y algunas sorpresas más como la posibilidad de probar los últimos modelos de KTM (en mi caso la 1290 Super Duke GT y de Husqvarna ¡que sumaron entre ambas ya más del 20% de las motos inscritas!

El briefing del viernes es un momento multitudinario. No falta nadie, pues las indicaciones de dos de los responsables de la ruta, Jordi Esteve –alma mater de Rodi Motor Service- y el ex piloto de enduro y dakariano, Fernándo “Búfalo” Gil siempre son de importancia: “que si aquí hay mucha gravilla”, que si “un poco más allá hay un ligero error en el rutómetro”. Todo ello sería de gran importancia al día siguiente.

Antes del amanecer

ver galería7º Rodi Book 2018: Curvas y más curvasÁlex Márquez y Emilio Alzamora junto a unos de los responsables del perfecto funcionamiento del Rodibook, Fernándo "Búfalo" GilHabía que salir pronto, aunque hay un orden de salida según el dorsal, que conviene respetar. Esta actividad no es competitiva por lo que lo importante es ser respetuoso con el resto de participantes, ser constante y adaptarse a cada situación del mejor modo posible. La organización te tiene controlado vía satélite gracias a un dispositivo GPS que nos entregaron justo en el momento de la salida y había opciones de escoger un atajo para recortar la ruta si se hace excesivamente tarde. Pero a esa hora de la mañana, en mi caso a las 7.00 AM no piensas más que en estar atento al road book, mantener un ritmo constante, parar poco y sobretodo disfrutar de unos tramos increíbles.

No desarrollaré aquí todas las paradas y momentos vividos, pero sí que mencionaré la sorpresa de poder visitar, en el segundo control, durante unos minutos las “Grottes de Betharram” las segundas más extensas de Europa, una cueva que la naturaleza ha trabajado durante milenios. Es un sitio al que regresaré sin dudarlo. 

La séptima edición en datos

ver galería7º Rodi Book 2018: Curvas y más curvasRodi Book 2018: Bosques EncantadosEsta edición la recordaremos por completarse la inscripción en ¡solo 48 horas!, por la meteorología tras la ausencia de lluvia, por la participación de Alex Márquez y Emilio Alzamora y por su justificado nombre de Bosques Encantados. En ella han participado 857 motos, 55 de ellas con dos motoristas a bordo. La participación femenina es cada vez mayor pues en esta ocasión han sido 23 las conductoras y 51 las acompañantes. Y en lo referente a los países extranjeros representados: 19 andorranos, 1 alemán, 3 franceses, 1 italiano y 16 portugueses. 

Entre las marcas y modelos presentes destaca la BMW GS y numerosas motos clásicas como la tradicional Impala (culpable en parte Carles Soler del Museo de Bassella con una Bultaco Metralla), pero ya anunciaba que cada vez son más las KTM y Husqvarna.

Han sido cinco puntos de control más uno secreto vía satélite, aunque por motivos ajenos a la organización, el punto de paso número cuatro quedó anulado. Los responsables del lugar en el que debía instalarse se negaron a ofrecer ese mínúsculo espacio necesario. Hay algunos participantes que no han entendido lo ocurrido, pero es obvio que es un incidente que, en el fondo, no ha afectado al buen funcionamiento de la Rodi Book 2018.

Siguiendo con las motos participantes, las trail son el estilo más adecuado a este tipo de experiencias y las hay de todas las marcas, japonesas y europeas, incluso modelos de última hornada como la Benelli TRK 502 o las BMW G310 GS, modelos de iniciación para jóvenes o no tan jóvenes recién llegados a este tipo de expresiones de nuestra afición. 

La KTM 1290 Super Duke GT

ver galería7º Rodi Book 2018: Curvas y más curvasRodi Book 2018: Bosques EncantadosABS en curvas y desactivable, luces cuneteras, suspensiones semiactivas WP, control de tracción, antiwheelie, tres modos de conducción (Sport, Street y Rain), modulación específica del ABS combinado en la rueda delantera para conducción al estilo Supermoto (haciendo derrapar la rueda trasera). La KTM 1290 Super Duke GT me ha vuelto a sorprender.

Reconozco que con tantas ayudas electrónicas y con el modo Rain activado prácticamente durante toda la jornada, la sensación de seguridad aumentaba a medida que el tramo a recorrer se complicaba. De hecho era sobre gravilla cuando percibía que yo podía rodar más cómodo que el resto de participantes, precisamente cuando las condiciones de agarre empeoraban. Incluso en los tramos virados, aquellos con continuos cambios de dirección, tanto la frenada como la aceleración me resultaban especialmente agradables. Pero nada igualable a conectar el modo Street y disponer de la máxima potencia aunque con muchos parámetros bajo supervisión. De otro modo seguro que hubiera sufrido sustos nada recomendables, en los peores tramos de agarre por ejemplo.

También es de agradecer, al caer la noche, las luces cuneteras. Tanto a mi como aquel grupo al que me uní para el descenso del Col del Tourmalet, con uno de sus integrantes con las luces de cruce averiadas, nos sirvieron de guía en la ya negra noche francesa. Poco nos separaba de Vielha (o Viella) y al final hicimos el descenso rápidos y con un altísimo nivel de luminosidad gracias a la KTM 1290 Super Duke GT y a uno de los compañeros que iluminaban a su vez el trazado con las luces de carretera. Fue toda una experiencia este Rodi Book 2018, pero completarlo con la KTM ha sido además divertido, fácil y con todo bajo control en todo momento: sobre trazados lentos y muy virados, con abundante gravilla, en curvas amplias, en tramos muy estrechos. Incluso como decía… durante la noche. Y como me conozco… incluso hubiera disfrutado bajo la lluvia. Otra vez será.

¿Hacia dónde se dirige la Rodi Book?

ver galería7º Rodi Book 2018: Curvas y más curvasRodi Book 2018: Bosques EncantadosA parte del tradicional itinerario on road, la organización está estudiando diferentes novedades para la próxima edición, la de 2019, entre las cuales destaca la posibilidad de incluir una opción de ruta off road para trail. De este modo, los pilotos podrán escoger entre una modalidad por carretera y otra más enfocada a las rutas de montaña, repito... con moto trail. Esta ha sido una actividad realizada este mismo año con una participación muy reducida, lógicamente, solo una prueba para recibir el visto bueno, o no, de las autoridades. Por supuesto consistiría en recorrer pistas sin asfaltar y caminos. Tras la celebración de esta iniciativa, se evaluará la posibilidad de incluirla como opción en la próxima edición. 

La fórmula del Rodi Book se me antoja perfecta, pero está en nuestras manos conservarla y que no se desvirtúe su esencia. Actitudes como los excesos de velocidad en los adelantamientos, el encuentro en las trazadas con conductores que circulan a ritmos excesivamente elevados, el respeto por las normas en Francia, máxime en los tramos urbanos, todo ello debe tenerse en cuenta para que podamos seguir disfrutando de este evento mucho más tiempo. Y aun y así, con esos pequeños detalles, el resultado ha sido definitivamente ejemplar.

Otro aspecto a tener en cuenta son los repostajes en el país vecino. Francia. Esta edición ha evidenciado que en las gasolineras se genera y acumula mucho retraso, malestar y la consiguiente búsqueda de alternativas no siempre exitosas y acertadas. Ya antes de iniciarse esta séptima edición, durante el breafing del viernes, recibimos información sobre este hecho. La lista de alternativas próxima y en la ruta era suficientemente grande, pero se produjo lo previsible. Se está estudiando una solución pues también se nos informó de que el próximo años podría realizarse de otro modo. Incluir el gasto de combustible en la inscripción es una opción. Se procedería del siguiente modo: Llegas a la gasolinera, llenas tu depósito y, sin necesidad de pagarla, sigues la ruta… aunque surgen muchas dudas… puede ser una solución. El próximo año lo veremos o ¡tal vez se encuentre otra opción aun mejor! Hasta entonces: felices rutas a todos.